Esta es la primera adaptación al cine de la homónima obra del autor de "Hamlet"

Esta es la primera adaptación al cine de la homónima obra del autor de "Hamlet"

Traidor sin saberlo. Amante de una tierra (Roma) que él mismo entregó al enemigo por la profunda pasión que mostraba hacia ella. Así era Cayo Marcio Coroliano: un héroe ensombrecido por la compasión hacia sus congéneres, cuyo devenir vivencial inmortalizaron -entre otros- Plutarco y el bardo más famoso del planeta, William Shakespeare.

Ralph Fiennes adecúa la acción a un tiempo futuro, como ya hizo en el teatro con "Julio César"

Ralph Fiennes adecúa la acción a un tiempo futuro, como ya hizo en el teatro con "Julio César"

Precisamente, es la obra del autor de Romeo y Julieta -titulada Coroliano– el pretexto argumental en el que se ha refugiado el también británico Ralph Fiennes (Suffolk, 1962), para acometer su primer ejercicio profesional en calidad de cineasta. La estrella de El paciente inglés se mete de lleno en los activos y amargos lamentos dialogados de este militar romano, para dotarles de alma y espíritu audiovisual; experimento controlado que –una vez circule por las salas de exhibición- se convertirá en la única versión cinematográfica sobre la inmortal y desgarradora composición de un Shakespeare tardío, más desencantado, más dolido con la extraña condición humana de los que, a la postre, se definían como su público.

"Coriolano" es uno de los textos tardíos en la producción de Shakespeare

"Coriolano" es uno de los textos tardíos en la producción de Shakespeare

Fiennes se pone detrás y delante de las cámaras ; en este segundo apartado, en la piel magullada del ultrajado e ingenuo protagonista, al que viste con su físico potente y su voz aterciopelada y cincelada con los parabienes del clasicismo escénico. A su lado, el musculoso actor escocés Gerard Butler (300) regresa a unos orígenes teatrales que había dejado aparcados momentáneamente, para enrolarse en comedias de pelo un tanto deslucido (tipo La cruda realidad). El cuadro dramático suma a estos dos pesos pesados la presencia de los veteranos Brian Cox (Devil’s Crown) y Vanessa Redgrave (Cartas a Julieta); todo para sacar lustre a la cuidada producción de la antigua pareja de Francesca Annis.

El hermano de Joseph se pone delante y detrás de las cámaras

El hermano de Joseph se pone delante y detrás de las cámaras

Pero, pese a tratarse del estreno más importante a nivel personal para el intérprete de La lista de SchindlerCoriolano no es el único largometraje de nuevo cuño en el que los espectadores podrán disfrutar de la educada dicción del Lord Voldemort de la saga de Harry Potter: el drama Coronet –proyecto que está presto a rodar Temple Clark- traerá una vez más al hermano mayor de Joseph a la caliente actualidad en formato de celuloide.

Gerard Butler colabora interpretando a Tulio Aufidius

Gerard Butler colabora interpretando a Tulio Aufidius

Giuseppe Pelizza de Volpedo es uno de los artistas destacados en la colección permanente del Museo del Nocevento

Giuseppe Pelizza de Volpedo es uno de los artistas destacados en la colección permanente del Museo del Nocevento

La plaza del Duomo siempre ha tenido un aire marcial en forma de inmueble, ese toque que impuso el nacionalismo totalitarista de Benito Mussolini travestido de arquitectura de imponentes líneas verticales, de alzamiento en el que el dogmatismo intrínseco de su programa político se traslucía en una grandeza conceptual plegada a las lecturas simplistas, carente de escondrijos o sinuosidades. Ese edificio se erigía en el emblemático lugar de manera casi pérfida, intentando amortiguar el poderío espiritual de una de las catedrales más bellas de Europa.

La institución pretende convertirse en el gran referente del arte italiano del siglo XX

La institución pretende convertirse en el gran referente del arte italiano del siglo XX

Más de cinco décadas deambulando por la incoherencia de la desubicación contextual y urbanística han sido suficientes para que el ayuntamiento de la milenaria ciudad –una de las que más importancia institucional y turística acredita en la tierra con forma de bota con tacón alto- reparara en la falta de utilidad de tan vetusta construcción. Por eso, el mencionado organismo público ha empleado dinero y trabajo para acondicionar el llamado Palacio del Arengario, con el fin de convertirlo en un museo de arte contemporáneo. Las soflamas a grito limpio y uniforme impoluto de antaño proclamadas por el Duce deben estar dando alaridos, ante unos huéspedes pigmentados que precisamente proclamaban lo contrario de su ideario: libertad de pensamiento e incentivar la creatividad de los visitantes a través de las porosidades de los lienzos, de las curvas indeterminadas de esculturas destinadas a abolir del ser humano el pragmatismo y la ordenación de acuerdo a las leyes estatales.

"La Elasticidad", de Umberto Boccioni, es una de las joyas que albergan las salas

"La Elasticidad", de Umberto Boccioni, es una de las joyas que albergan las salas

Inaugurado estos días, el bautizado Museo del Novecento –que dirigirá Marina Pugliese- se muestra ufano con su naturaleza de enorme pinacoteca –tanto por obras como por espacio disponible- del pasado siglo XX, con una cuidada dedicación a preservar y reunir uno de los mayores patrimonios pictóricos del país transalpino. Desde los comienzos de la pasada centuria hasta más allá de los dislocados años de la metafísica tienen cabida en las salas de este centro, que se podrá visitar gratuitamente hasta el próximo 28 de febrero.

El movimiento metafísico de Alberto Savinio también tiene sitio en el antiguo Palacio del Arengario

El movimiento metafísico de Alberto Savinio también tiene sitio en el antiguo Palacio del Arengario

Entre las piezas expuestas destacan las futuristas, ese movimiento de ruptura vanguardista -iniciado en 1909, con el manifiesto redactado por Filippo Tommaso Marinetti- que proclamaba la revolución de los pinceles, los plintos y cualquier otro tipo de herramienta artística, en contra del tradicionalismo reinante. Giacomo Balla, Ardengo Soffici o Fortunato Depero son algunos de los creadores que cuelgan sus escenas para demostrar que la plasmación de la rutina diaria y el maquinismo eran capaces de albergar cuadros de hondura plástica de innegable calidad.

Fausto Melotti expone algunas de sus piezas

Fausto Melotti expone algunas de sus piezas

Pero el movimiento de Marinetti no es el único que repasa este museo con alma novecentista. Otras expresiones, como La metafísica de Girogio de Chirico o el conocido y marcadamente italiano arte povera, también tienen una destacada presencia en una colección permanente completa y de indudable fuerza histórica.

Las formulaciones espaciales de Lucio Fontana aportan reflexión a la pinacotace

Las formulaciones espaciales de Lucio Fontana aportan reflexión a la pinacotace

Aunque entre las obras seleccionadas también se pueden contemplar algunas elaboradas por autores extranjeros, tan influyentes como Georges Braque, Pablo Picasso, Vasily Kandinsky o Henri Matisse. Todo un deleite para la vista, que rivalizará con otras de las innumerables atracciones que ofrece la urbe milanista (y sin hacer referencia al fútbol).

El Novecento milanista podrá visitarse de manera gratuita hasta febrero

El Novecento milanista podrá visitarse de manera gratuita hasta febrero

La joven estrella londinense se mete en una historia con fantasmas de espíritu victoriano

La joven estrella londinense se mete en una historia con fantasmas de espíritu victoriano

La niebla cubre con su manto disperso las inmediaciones de una lustrosa mansión británica. Es un día en que los espectros de la campiña se asocian en un particular ritual demoniaco, para asustar a los vivos con sus máscaras mortuorias. Y entre los fantasmas de singular espanto y dotes para lo macabro sobresale la figura de La mujer de negro. El personaje creado por la escritora inglesa Susan Hill personifica un terrible misterio, una mancha en las vetustas y marmóreas conciencias de los ciudadanos de una aparentemente respetable localidad del Reino Unido, que deberá resolver un joven con el rostro de Daniel Radcliffe (Londres, 1989).

El papel de Radcliffe es el de un abogado sin mucha experiencia

El papel de Radcliffe es el de un abogado sin mucha experiencia

La veinteañera estrella de la saga de Harry Potter se aleja de Las reliquias de la muerte para probarse la ropa victoriana y decimonónica, en esta versión del libro The Woman in Black -obra de la mencionada Hill- que recrea para la pantalla grande el director James Watkins (Eden Lake). El barbilampiño ex mago de las novelas de J. K. Rowling encarna en esta cinta a un abogado con poca experiencia, que debe acudir a la apartada propiedad de una clienta para dejar arreglados todos los documentos referentes a su legado. Nada más llegar a su destino, el letrado descubre una extraña historia respecto a una señora que causa el pavor entre los habitantes de la comarca de Crythin, y que siempre aparece envuelta en ropajes de color tan oscuro como la sepultura de la que procede.

Herbert Wise dirigió en 1989 una versión televisiva de "The Woman In Black"

Herbert Wise dirigió en 1989 una versión televisiva de "The Woman In Black"

El veterano Ciarán Hinds (Munich) y Janet McTeer son algunos de los compañeros de reparto de Radcliffe, en esta aventura cinematográfica en la que el moreno intérprete tendrá la ocasión de demostrar que es capaz de alumbrar una carrera mucho más larga que su participación en los relatos del hechicero de la cicatriz en la frente. Un papel como el de Arthur Kipps, que le da pie para desplegar su potencial dramático a través del terror psicológico de inspiración gótica muy del estilo de la inmortalizada por autores como Wilkie Collins, es una inmejorable carta de presentación para convencer a los que pensaban que lo de Daniel con el séptimo arte era un simple pelotazo mediático.

La actriz Pauline Moran causó sensación en su país con su caracterización de espectro en la adaptación de Wise

La actriz Pauline Moran causó sensación en su país con su caracterización de espectro en la adaptación de Wise

Pero, aunque la versión de Watkins será -casi con total seguridad- la que mayor expectación genere debido a su cuadro escénico, esta trama macabra y trágica ya ha gozado de otras adaptaciones anteriores. Tal vez, la más destacable sea la televisiva que -bajo el título de The Woman in Black– se grabó en 1989, a las órdenes de Herbert Wise (el sabio realizador que ideó audiovisualmente la magnífica Yo, Claudio). En esa producción ochentera, Adrian Rawlins se ocupó de la parte de la que ahora se encarga Radcliffe; y en ella también aparecían los rostros de Bernard Hepton (The Contract) y de la eficaz e inquietante Pauline Moran, como La Mujer de Negro. Por su parte, los españoles también tuvimos la oportunidad de disfrutar del texto, en las tablas de un teatro con Emilio Gutiérrez Caba como cabeza de cartel.

La novela original de Susan Hill conoció el éxito en España a través de una famosa pieza teatral

La novela original de Susan Hill conoció el éxito en España a través de una famosa pieza teatral

Como es de esperar, el otrora niño de Harry Potter está poniendo toda la carne en el asador en su trabajo para el fantasmagórico filme de James Watkins; aunque el chico no se sentará a esperar los resultados entre sus fans, una vez estrene este largometraje. Tal aseveración la confirma el hecho de  que el londinense ya esté preparando lo que puede convertirse en su próximo proyecto (si la falta de financiación no lo impide). Se trata de The Journey Is The Destination, una película que tiene pensado dirigir la cineasta Bronwen Hughes (Las fuerzas de la naturaleza).

Radcliffe prepara otro proyecto: "The Journey Is The Destination", de Bronwen Hughes

Radcliffe prepara otro proyecto: "The Journey Is The Destination", de Bronwen Hughes

John Cusack encarna a Edgar Allan Poe en la película de James McTeigue

John Cusack encarna a Edgar Allan Poe en la película de James McTeigue

La conexión espectral se pasea libremente por las calles de Belgrado, gracias a un ficticio Edgar Allan Poe. La sombra del famoso escritor estadounidense, amante del ocultismo y gran referente de la novela gótica contemporánea, vuelve a vestir sus ropajes oscuros y su mirada lánguida y profunda en la película The Raven (El cuervo), que rueda en la urbe serbia el director australiano James McTeigue (V de vendetta).

Karloff y Lugosi fueron las estrellas de "The Raven", en 1935

Karloff y Lugosi fueron las estrellas de "The Raven", en 1935

La sinuosa y sorpresiva mente del creador de La máscara de la muerte roja da pie para una cinta en la que se mezclan aspectos biográficos de veracidad comprobada con otros de clara invención, propiciados por los guionistas Ben Livingston y Hannah Shakespeare. E inmerso en semejante laberinto imaginativo, dando su réplica en la piel del tenebroso narrador, se halla el actor Jonh Cusack. El protagonista de Los timadores y 2012 presta su figura desgarbada, como el tronco de un árbol abatido por la conciencia sensible, para reproducir la complicada existencia en los últimos años de vida del cuentista del El pozo y el péndulo, cuando la vigilia y el sueño se suporponían a causa -muchas veces- de los experimentos etílicos y drogodependientes a los que se abandonaba espiritualmente este inventor de algunos de los mejores relatos de terror y misterio de la literatura universal. McTeigue sumerge a Poe en una infructuosa búsqueda en pos de un asesino en serie, sin rasgos faciales determinados: una sombra resucitada de las tumbas librescas que mata a sus víctimas siguiendo las tétricas indicaciones impresas en los volúmenes publicados por el intelectual bostoniano. Junto al versátil y normalmente creíble Cusack, Alice Eve (caracterizada como la esposa y prima del responsable de Ligeia, Virginia Clemme-Poe), Oliver Jackson-Cohen (P.C. Cantrell), Luke Evans (al playboy de Tamara Drewe le ha tocado en suerte el papel del inspector Emmett Fields) y Kevin “Piratas del Caribe” McNally completan un cuadro escénico de palpable eficacia y calidad dramática.

Edgar Allan Poe sigue seduciendo a multitud de creadores

Edgar Allan Poe sigue seduciendo a multitud de creadores

Desde la aparición del poema narrativo El cuervo, editado en el periódico Evening Mirror un 29 de enero de 1845, muchos han sido los lectores que se han sentido cautivados por la historia ideada por Edgar Allan Poe; y eso que inicialmente tuvo muchos problemas para que los impresores conocidos aceptaran el flamante texto. Quizá, la capacidad de atracción mayor de la mencionada obra esté situada en la energía de su escondida métrica, y en el trágico reflejo de la locura que estos versos disfrazados de prosa invitan a visitar. La trama de un joven, que va muriendo poco a poco por culpa de un amor desgraciado e imposible hacia una dama llamada Leonor, al que se le aparece un cuervo hablador ha seducido –y seduce- a artistas de todas las épocas y condiciones. Surrealistas, simbolistas y otras corrientes tomaron la composición como una de sus preferidas a la hora de abordar ensoñaciones temáticas para las revelaciones visuales más diversas.

La versión de Roger Corman, de 1963, mezcló misterio y humor

La versión de Roger Corman, de 1963, mezcló misterio y humor

Entre las disciplinas salpicadas -o hundidas del todo- por culpa de esta fascinación hacia el universo de Poe a través de El cuervo, el cine ha sido uno de los campos profesionales más rendidos a la figura de este extraño pensador fallecido en 1849, sin apenas haber cumplido las cuarentas primaveras.

El poema original versa sobre una fallida relación amorosa

El poema original versa sobre una fallida relación amorosa

Dentro del nutrido grupo de adaptaciones, más o menos celebradas, de las frases del también redactor de El gato negro, una de las más conocidas –y de las primeras en traducir en imágenes los delirios de este admirador confeso de Charles Dickens- fue sin duda The Raven, realizada por Lew Landers en blanco y negro, con Boris Karloff y Bela Lugosi liderando el elenco actoral. La versión de Landers era de una libertad absoluta con respecto al original; ya que en este filme de 1935 la acción mostraba la obsesión pasional de un cirujano (Lugosi) hacia una muchacha a la que casualmente había salvado la vida en un accidente.

En 1943, Henri-Goerges Clouzot hizo suya la hondura trágica de "The Raven"

En 1943, Henri-Goerges Clouzot hizo suya la hondura trágica de "The Raven"

Tras la producción de Landers, Henri-Georges Clouzot recuperó El cuervo, e inmortalizó su particular lectura –en formato de celuloide- del poema de Poe. La película se tituló como el modelo impreso; aunque la historia cambió un poco, como en el caso anterior.

El filme del cineasta europeo obtuvo una cierta notoriedad

El filme del cineasta europeo obtuvo una cierta notoriedad

El éxito del largometraje de Clouzot animó a otro cineasta especializado en el cosmos de Edgar Allan Poe a probar suerte con una nueva adaptación de la admirada y clásica composición a base de rimas. Ese fan sin reservas era el antiguo productor televisivo Roger Corman (famoso por los excelentes trabajos basados en relatos del escritor estadounidense, que llevó a cabo en los sesenta con poco presupuesto pero innegable talento). Al igual que en los demás precedentes, el largometraje fue bautizado como The Raven,y el argumento versó sobre un malvado mago y sus diabólicos hechizos. El ejercicio cinematográfico estuvo interpretado con soltura y bastantes dejes cómicos por el inconfundible Vincent Price, Peter Lorre y Boris Karloff.

Fue un acierto de Lew Landers reunir a Lugosi y Karloff en "The Raven" (1935)

Fue un acierto de Lew Landers reunir a Lugosi y Karloff en "The Raven" (1935)

Como se ha visto a lo largo de las décadas, El cuervo es una creación que mueve la sensibilidad de los que se dejan tentar por las imágenes sugestivas e inmanentes que propone; hipérboles de la transgresión de los estados mentales alterados. Precisamente, la misma emoción intensa y trascendental que traspiró la mano de James O’Barr, cuando -después de alojarse entre los versos destilados por Poe- dio pie a la aparición del cómic The Crow. Poco quedaba en el trabajo impreso del fabricante de viñetas de la asfixia pergeñada por el literato gótico; pero la esencia permanecía en cada uno de los dibujos que dieron lugar a lo que posteriormente se convirtió en el largo El curevo (The Crow), dirigido por Alex Proyas en 1994, y que supuso la confirmación como estrella del lamentablemente desaparecido Brandon Lee.

Brandon Lee caracterizó en "The Crow" (1994) la versión más libre de la obra de Poe

Brandon Lee caracterizó en "The Crow" (1994) la versión más libre de la obra de Poe

James McTeigue es el responsable del último The Raven; sin embargo, aún hay sitio para muchas más inspiraciones: la métrica del genio de Edgar Allan Poe lo permite constantemente.

"En tierra hostil" se convirtió en la sorpresa de 2010

"En tierra hostil" se convirtió en la sorpresa de 2010

Pese a las buenas formas declaradas por James Cameron, no le debió hacer mucha gracia al realizador que su antigua esposa le arrebatara los mejores Oscar en la fatídica noche -sobre todo para el responsable de Aliens– de 2010, cuando se entregaron las estatuillas del hombre dorado y desnudo. Y eso que el responsable de Titanic había enriquecido previamente a la industria del celuloide en pleno, a través de los excelentes beneficios en el box office logrados por Avatar. Pero la vida resulta impredecible; y, metafóricamente, David -personificado en los artificieros de En tierra hostil– se cargó sin trampa ni cartón al Goliat de Pandora. Sin embargo, la venganza es un plato que se suele servir frío; y, en el caso de Cameron y Bigelow, esta sentencia puede haberse traducido en confianza dineraria.

Pese a conseguir los Oscar más importantes con "En tierra hostil", Bigelow está teniendo problemas para financiar su nuevo proyecto

Pese a conseguir los Oscar más importantes con "En tierra hostil", Bigelow está teniendo problemas para financiar su nuevo proyecto

Mientras al autor canadiense de Terminator le llueven los millones en cuanto se planta en una firma crediticia medianamente ambiciosa, la californiana Bigelow debe ir a paso de torquga –tacita a tacita- para reunir una cantidad medianamente atractiva, que le permita acometer su nueva apuesta cinematográfica. Triple Frontier es el título de la aventura que tiene estos meses descompuesta, a base de balances, a esta cineasta de más de metro ochenta.

"Acero azul" fue la carta de presentación cinematográfica de la realizadora, aunque ya había dirigido "Los viajeros de la noche"

"Acero azul" fue la carta de presentación cinematográfica de la realizadora, aunque ya había dirigido "Los viajeros de la noche"

Tres países colindantes como son Paraguay, Argentina y Perú dan pie a una trama -con pura adrenalina argumental y altamente activa- de la que se encarga, sin muchas muestras de trasparencia prematura hacia los medios de comunicación, el guionista de En tierra hostil: Mark Boal. Probablemente, el dinero –pese a ser la última ganadora del Oscar a la Mejor Película- esté suponiendo un problema a corto en las aspiraciones creativas de Bigelow; justo lo contrario que sucede por la parte interpretativa. Según publicó la revista Variety hace algún tiempo: Tom Hanks, Will Smith, Johnny Depp y Leonardo DiCaprio son algunos de los actores de relumbrón que ya se han interesado -distraídamente, como el que se deja querer- por la historia que está horneando en su cerebro la responsable de Días extraños. Un elenco así sin duda haría caer la baba a más de una productora; sin embargo, el asunto está aún pendiente de un empujón para que pase de preproducción a filmando.

"Días extraños", con perdón para "En tierra hostil", sigue siendo la mejor obra de Bigelow

"Días extraños", con perdón para "En tierra hostil", sigue siendo la mejor obra de Bigelow

No obstante, pese a los premios recibidos durante el presente año, la carrera de la ex de Cameron siempre se ha movido por el fino filo de navaja, existente entre la factoría del entretenimiento más señera de Hollywood y el universo indie (categoría presupuestaria dada en Estados Unidos a cintas que en Europa o Asia serían consideradas como auténticos blockbusters). Eso le ha permitido poder expresarse mejor a través de su particular lenguaje visual, mucho más cercano al trabajo de campo con actores y técnicos que a las virguerías escénicas de su antigua pareja. La tensión es el elemento en el que mejor se mueve esta mujer de agrio carácter, y controvertidas opiniones que han levantado más de una ampolla entre la respetable intelectualidad de su país. La afiliación a ese sentimiento hace que, a pesar de que muchos de los títulos de su filmografía sean demasiado irregulares o poco concisos, las obras de Bigelow guarden algunas secuencias de las que provocan que el receptor se concentre en la pantalla, simplemente para comprobar qué es lo que va a pasar en el fotograma siguiente.

La ex de Cameron popularizó el surf en "Le llaman Bodhi"

La ex de Cameron popularizó el surf en "Le llaman Bodhi"

La excelente Acero azul (1989), un largometraje que demostraba que se podía conseguir un producto de calidad aun amparado en la estética de los telefilmes ochenteros, abrió el camino internacional a una directora que nunca se ha contentado solamente con agradar a los mandamases de la Meca del Cine. Para ella habría sido muy fácil continuar sin más por la senda del thriller policiaco, sobre todo tras comprobar que se le daba bien. Pero decidió cambiar en su largo posterior, internándose sin medida en el subgénero surfista con robos de por medio, en la poco valorada y divertida Le llaman Bodhi (1991). Los aficionados respondieron agradablemente en taquilla a la apuesta de la estadounidense; y, después de recoger su parte en los beneficios, la filmadora volvió a girar en un sentido inesperado. La futurista Días extraños (1995) dio buena cuenta de las aptitudes visionarias de Kathryn, dejando el germen de la que es –hasta la actualidad- la cinta más conseguida de la creadora con claqueta. En este caso, los espectadores no acudieron a las salas en números tan elevados como ocurrió con Le llaman Bodhi, pero la realizadora salió por la puerta grande del reconocimiento colectivo. Una meta más ganada en su particular camino curricular. Ahora tocaba el turno de dar otro volantazo, y lo hizo. La literaria y barroca El peso del agua (2000) fue el resultado del acto. Con ella, Bigelow no logró causar ni frío ni calor en el público. Sin embargo, la dama no se rindió y, a pesar de su medio fracaso, viró una vez más de rumbo. Así surgió K-19: The Widowmaker (2002). Un submarino nuclear protagonizó esta película bastante inconexa y de emotividad desperdiciada, con errores de bulto como el de disfrazar al héroe Harrison “Indiana Jones” Ford de soviético. La producción no convenció ni a los antiguos mandatarios del Kremlin; sin embargo, la fémina de la cámara convulsa no se arrugó frente a los que cuestionaron su trabajo.

"El peso del agua", por su parte, es una de sus producciones más irregulares

"El peso del agua", por su parte, es una de sus producciones más irregulares

Tanta constancia la llevó, contra todo pronóstico, a ganar los máximos galardones de la Academia de Hollywood con la bélica En tierra hostil. Venció a todos los competidores en la lucha, incluyendo a la paisajística y multimillonaria Avatar; y subió al escenario con la compostura y el orgullo de una fémina que hizo valer su talento ante los que solían mirarla de soslayo.

Los vampiros de "Los viajeros de la noche" abrió un currículum caracterizado por los giros creativos

Los vampiros de "Los viajeros de la noche" abrió un currículum caracterizado por los giros creativos

Semejante fuerza es una garantía para que unos milloncejos de nada no paren a Kathryn Bigelow, si quiere plasmar en versión de celuloide su idea de una “triple frontera”.

¿Esparará Bigelow a terminar "Triple Frontier" para coincidir en los Oscar con "Avatar 2"?

¿Esparará Bigelow a terminar "Triple Frontier" para coincidir en los Oscar con "Avatar 2"?

"El cementerio de Praga" ha sido publicada en español por Lumen

"El cementerio de Praga" ha sido publicada en español por Lumen

Los vestigios del pasado enciclopédico bien podrían semejarse a un nutrido camposanto de elefantes. A tan tétrico lugar, plagado de lápidas con y sin nombre, suelen acudir los investigadores y curiosos en busca de los huesos subyacentes a los acontecimientos y personas desaparecidas, que han llevado a la Humanidad a convertirse en el monstruo devorador y carente de memoria de este recién iniciado siglo XXI. El tiempo pertérito regresa con inusitada fuerza cuando los hombres, mujeres y niños están más desprevenidos; y Umberto Eco (Alessandria, Piamonte, Italia, 1932) acepta su papel como guardián certero, dispersando su intelecto literario y vivencial para preservar a sus congéneres de la inocencia más sonrojante, transformada en no pocas ocasiones en ignorancia u olvido.

Pese a exigir en sus libros un esfuerzo determiando por los lectores, Eco es uno de los autores italianos más populares

Pese a exigir en sus libros un esfuerzo determiando por los lectores, Eco es uno de los autores italianos más populares

Siete años hacía que el experto en Semiótica, Filosofía y Comunicación no editaba una novela, género tardío en su producción creativa que le trajo los mayores parabienes tras el éxito de El nombre de la rosa. Y cuando lo ha hecho ha sido para narrar, bajo el título de El cementerio de Praga, un particular recorrido –mitad irreal y verídico- de la mano de reconocibles personajes, que sirven de ánforas que derraman a conveniencia del piamontés algunos de los hitos más estudiados en las escuelas del planeta. Eco publica así un diario de opiniones y tesis, fundamentales desde el punto de vista de su pensamiento, relativas a la unificación italiana; la masonería o la cultura y creencias judaicas. Sus visiones son casi góticas y pretendidamente folletinescas, con un estilo que se enriquece de las experiencias literarias de maestros del claroscuro terrorífico y misterioso, como lo fueron Alejandro Dumas o Wilkie Collins (también se podría incluir en este apartado de influencias más o menos directas el realismo escénico más difuminado de un tardío Charles Dickens o la rabia incontrolada de la prosa de Zola).

Algunos de los sepulcros blanqueados de la Historia del XIX se tornan oscuros en "El cemeneterio de Praga"

Algunos de los sepulcros blanqueados de la Historia del XIX se tornan oscuros en "El cemeneterio de Praga"

Un guía, cual Virgiilio en La divina comedia, acompaña al lector por el fresco exitencial -empolvado casi- de unos fastos de cartón piedra. Este tipo es el inestable, y aquejado de una crisis de identidad galopante, capitán Simone Simonini, que se transforma en individuos como el abate Dalla Piccola, Dreyfuss o Garibaldi. Esta pasarela de modelos ilustres e imaginarios da pie al filósofo y profesor universitario para expresar no pocas ideas incendiarias sobre grandes cuestiones, que perturban a los seres llamados racionales de todas las eras. Los nacionalismos decimonónicos, las teorías antisemitas o la tendencia creativa a sucumbir ante las drogas de cualquier tipo tienen un sitio especial este volumen –sexto en la producción novelística del italiano- editado en español por Lumen. Amparado contextualmente por la introspección hacia la Historia contemporánea, Umberto Eco habita nuevamente como pez en el agua dentro de sus habituales laberintos lingüísticos y situacionales, que se complican con dobles lecturas y caminos de ida y vuelta.

 Muchos pensarán  que el siglo XIX no les afecta; sin embargo, los herederos de Adán y Eva no han cambiado tanto. Tal vez, incluso la supuesta evolución quemando centurias sea nada más que un simple espejismo tecnológico… Ya se sabe: todo -aparentemente- se regenera, pero el viento en contra hace que la saliva vuelva a golpear el rostro del que escupe en cubierta.

La adaptación al cine de "El nombre de la rosa" favoreció al éxito mundial de las novelas del semiólogo

La adaptación al cine de "El nombre de la rosa" favoreció al éxito mundial de las novelas del semiólogo

Los que han podido ver "Hiroshima Mon Amour" difícilmente la consiguen olvidar

Los que han podido ver "Hiroshima Mon Amour" difícilmente la consiguen olvidar

Los maestros vivos de la Nouvelle Vague continúan en envidiable forma. Si dentro de poco, Jean-Luc Godard va a estrenar su obra Film Socialisme, el -igualmente francés- responsable de Hirsoshima Mon Amour también está en plena faena, con su claqueta y su silla de rodaje inminente. Y eso a pesar de contar con ochenta y ocho primaveras. Alain Resnais (Vannes, Morbihan, Bretaña, Francia, 1922) traspira sabiduría audiovisual por todos los poros de su ser. Más de cuatro décadas entonando lo de “acción” y “corten” dan tablas más que suficientes; a la par de otorgar un caché al alcance solamente de algunos privilegiados, como él. Prolífico desde sus comienzos, y siempre incisivo en su necesidad de experimentación, este ilustre compatriota de Albert Camus tiene estos meses -en la mente y en el papel- un proyecto en formato de celuloide, que supuestamente estrenará en 2012. El título del mismo es, de momento y hasta nueva orden, Vous n’avez encore rien vu (Todavía no habéis visto nada); y reproduce la adaptación del texto Eurídice, obra del famoso dramaturgo Jean Anouilh.

John Gielgud se llevó el premio al Mejor Actor en el Festival de Valladolid por "Providence"

John Gielgud se llevó el premio al Mejor Actor en el Festival de Valladolid por "Providence"

La relación amorosa entre Orfeo y su musa adquiere en las palabras del colega profesional de Racine tintes de tragedia contemporánea. La trama se desarrolla entre una estación de tren, perdida en los intestinos del país de la bandera tricolor, y un hotelito marsellés; y está protagonizada por un joven músico y una señorita a la que conoce difuminada por los humos ferroviarios. Un colaborador habitual de Resnais, Laurent Herbiet, se está encargando de la adaptación al lenguaje cinematográfico de la mencionada pieza teatral; dotando a las escenas de la necesaria fuerza para que los espectadores queden satisfechos ante la pantalla de proyección. En cuanto al posible reparto, los nombres que empiezan a sonar son los de Mathieu Amalric, Lambert Wilson, Anne Consigny y Sabine Azéma.

Al director francés no le tembló el pulso al dar un giro a su carrera con el musical "On connaît la chanson"

Al director francés no le tembló el pulso al dar un giro a su carrera con el musical "On connaît la chanson"

Han pasado muchos años desde que Alain Resnais deslumbrara a la crítica internacional con su romántico y espectacular largometraje Hiroshima Mon Amour (1959). Sin embargo, el poder hipnótico de ese filme en blanco y negro, con la unión casi mortuoria de Emmanuelle Riva y Eiji Okada, sigue estando muy vivo en la memoria retiniana de los múltiples admiradores del buen cine. Algo parecido se puede decir sobre otras producciones del creador, como la contundente El año pasado en Marienbad (1961) y la casi perfecta metáfora sobre la soledad y la vejez reflejada en Providence (1977). Y, aunque el venerable director haya podido perder algo de vitriolo malévolo y esclarecedor en el objetivo de su lente, la agradable sorpresa que supone cada una de sus propuestas cinematográficas no suele dejar indiferente a casi nadie. Para muestra, un botón: con setenta y cinco años a cuestas, se atrevió a desafiar las leyes de la lógica curricular inventándose un musical de factura impecable, titulado On Connaît La Chanson (1997).

Pocas metáforas en formato de celuloide tienen la fuerza de "Providence"

Pocas metáforas en formato de celuloide tienen la fuerza de "Providence"

En caso de finalizarse el rodaje de Vous n’avez encore rien vu, Resnais sumará su talento al de otro genio -en este caso de las letras y la escena sobre tablas- como fue Jean Anouilh (Francia, 1910- 1987). Premio Nacional de la Academia Francesa en la categoría de teatro en 1980, este escritor natural de Burdeos se caracterizó por la calidad de sus textos, representados a lo ancho y largo del país de Honoré de Balzac. Entre sus narraciones dialogadas más populares se encuentran una versión increíble de Antígona de Sófocles, El viajero sin equipaje, La invitación al castillo o Querido Antoine. Aunque, los más cinéfilos asociarán su nombre con el del responsable del libreto original de Becket: la cinta protagonizada por Richard Burton y Peter O’Toole, que filmó en 1964 el competente Peter Glenville.

Resnais sorprendió en sus primera época como realizador con "El año pasado en Marienbad"

Resnais sorprendió en sus primera época como realizador con "El año pasado en Marienbad"

Josh Hartnett vive existencias paralelas en "Singularity"

Josh Hartnett vive existencias paralelas en "Singularity"

El tiempo se torna menos lineal desde la perspectiva cinematográfica. Cada vez hay más bucles que producen comportamientos extraños en los seres humanos; provocando incluso la coexistencia de vidas paralelas en épocas distantes. Algo semejante es lo que plantea el responsable de La misión en Singularity: filme que el cineasta europeo mantiene aún calentito en el horno de la grabación a golpe de cámara. La historia ideada por el guionista indio Ajey Jhankar sirve de anclaje dramático al marido de la actriz Jane Lapotaire para adentrarse sin reservas en los procelosos laberintos de una pasión romántica, la cual no conoce los límites de las fechas ni se arruga ante las hojas de los calendarios.

La ucraniana Olga Kurylenko repite con Joffé tras terminar "There Be Dragons"

La ucraniana Olga Kurylenko repite con Joffé tras terminar "There Be Dragons"

La acción de la película comienza en 2020, cuando un arqueólogo de nombre Jay Fennel queda postrado en la cama de un hospital bostoniano, tras intentar salvar la vida a su esposa. Mientras duerme inconsciente en el habitáculo del centro sanitario, este hombre se traslada virtualmente a la tierra de Gandhi, aterrizando en la época en la que tenía lugar el periodo de máxima expansión de la colonización británica por esas latitudes. Bajo la identidad de James Stewart, este individuo del siglo XXI descubrirá el hilo sentimental que une inexorablemente las dos caras de esta especie de reencarnación.

El director británico se dio a conocer internacionalmente con "Los gritos del silencio"

El director británico se dio a conocer internacionalmente con "Los gritos del silencio"

El sex symbol estadounidense Josh Hartnett (Pearl Harbor) se desdobla para dotar de físico y comportamiento a este personaje dividido en un par de mitades, con emociones coincidentes tanto en el futuro como en el pasado. Junto a él, la otrora modelo ucraniana Olga Kurylenko (Centurión) aporta la química femenina a un largometraje en el que Joffé vuelve a desplegar su magia para rozar la fibra sensible de los espectadores.

Antes de montar "Singularity" el responsable de "La misión" deberá estrenar "There Be Dragons"

Antes de montar "Singularity" el responsable de "La misión" deberá estrenar "There Be Dragons"

Antes del estreno de Singularity, el realizador británico deberá poner en el circuito comercial la esperada recreación de la vida del fundador del Opus Dei José María Escrivá de Balaguer, titulada There Be Dragons. El responsable de Vatel pretende con esta cinta reflejar libremente la figura del eclesiástico español durante su juventud; aunque, pese a lo interesante del planteamiento original, el largometraje lleva algo de retraso en cuanto a su puesta de largo en las pantallas. Tal vez, parte de la culpa estribe en la posible polémica y las suspicacias malintencionadas sobre el enfoque plasmado por Joffé respecto a una de las personalidades más relevantes en la Iglesia Católica del siglo XX. No obstante, el creador anglosajón ha asegurado a diversos medios de comunicación que solamente ha tratado de grabar los avatares de una amistad en un periodo tan conflictivo como el de la Guerra Civil de 1936, sin acusaciones ni desvelaciones desmitificadoras de por medio. El actor inglés Charlie Cox (Casanova) se hace cargo de la caracterización de Balaguer; ejercicio de interpretación exhaustivo en el que le acompañan –entre otros- Wes Bentley (Las cuatro plumas), Dougray Scott (Matar a un rey), la eslava Olga Kurylenko y los españoles Unax Ugalde y  Jordi Mollà.

El joven intérprete Charlie Cox caracterizado en "There Be Dragons" como Escrivá de Balaguer

El joven intérprete Charlie Cox caracterizado en "There Be Dragons" como Escrivá de Balaguer

Como se puede ver, una pareja de cintas concretan el regreso a las salas de un cineasta al que, a pesar de que muchos puedan atacarle debido a la irregularidad de su currículum, no se le puede negar que mantiene a pulso una tremenda coherencia en todos los fotogramas que configuran su senda profesional. Esta especie de común denominador lo determina la obsesión de Joffé por escenificar la conciencia de los hombres y mujeres, siempre  a través de las acciones de darse a los demás o de comprender la angustia de los otros. Así lo hizo en la oscarizada Los gritos del silencio (1984), la impactante La misión (1986), la reivindicativa La ciudad de la alegría (1992) y la apasionada versión de La letra escarlata (1998). Al final, la conclusión que se saca de todo esto es la de que el director londinense no puede traicionar su propia naturaleza, y eso le honra.

"La ciudad de la alegría" es una de las obras más populares de Roland Joffé

"La ciudad de la alegría" es una de las obras más populares de Roland Joffé

El actor nacido en Kentucky protagoniza "The Descendants"

El actor nacido en Kentucky protagoniza "The Descendants"

El otrora sex symbol de la serie Urgencias se mete de lleno en los problemas de un clan consanguíneo al que golpea la muerte prematura de uno de sus miembros, en la última película de Alexander Payne: The Descendants. El director de la premiada senda etílica que supuso Entre copas y de la irónica A propósito de Schmidt adapta -con la debida libertad que otorga una producción audiovisual- el libro homónimo escrito por Kaui Hart Hemmings, que trata de un individuo confuso que debe sobreponerse al fallecimiento de su esposa. Clooney pareció encantado de trabajar por primera vez con el realizador de Election, y no dudó ni un simple instante en meterse en la piel del protagonista, un hombre atormentado por sus propios fantasmas y por la incapacidad para hacer entender a sus seres queridos que precisamente son eso: personas por las que siente algo especial.

El director Alexander Payne adapta la homónima novela de Kaui Hart Hemmings

El director Alexander Payne adapta la homónima novela de Kaui Hart Hemmings

Al lado de la estrella de El americano (Anton Corbijn, 2010), Judy Greer, el habitualmente algo histriónico Matthew Lillard, y los veteranos Beau Bridges, Robert Forster y Michael Ontkean intentarán que el público se identifique con los padecimientos de unos tipos que bien podrían verse reflejados en la famosa frase del inicio de la novela Anna Karenina, sobre que las familias se distinguen únicamente en la manera en la que sufren.

"El americano", de Anton Corbijn, fue la última película en la que Clooney participó como actor

"El americano", de Anton Corbijn, fue la última película en la que Clooney participó como actor

Pero George no se contenta solo con aparecer en pantalla y dejar las órdenes directivas en la mano de otro; él también quiere crear. Por eso se halla estos meses preparando lo que será su cuarta obra cinematográfica como realizador. El largometraje llevará por título el emblemático y cesarístico epígrafe The Ides Of March (Los idus de marzo); aunque el argumento no gira en torno a la figura del emperador romano Julio César, ni tiene nada que ver con la popular y conocida obra teatral de William Shakespeare. La propuesta de Clooney se sumerge -cual submarino amarillo- en la política activa de este milenio, navegando con decisión a través de los intestinos acuosos de las corruptelas por las que tiene que pasar un candidato para llegar a su meta: ser elegido. El homónimo texto publicado por Beau Willimon sirve de guía argumental al realizador de Ella es el partido (2008) para narrar una historia en la que la estrella de Ocean’s Eleven también ejerce como actor, al lado –entre otros- de Ryan Gosling, una recuperada Marisa Tomei y el versátil Paul Giamatti (vaya, de nuevo surge alguien relacionado con Entre copas).

La carrera como realizador de la estrella de "Urgencias" comenzó con "Confesiones de una mente peligrosa"

La carrera como realizador de la estrella de "Urgencias" comenzó con "Confesiones de una mente peligrosa"

The Ides Of March supondrá, una vez grabada, la continuación de la sorprendente senda en la realización del “ligón” nacido en Kentucky (USA), hace ahora cuarenta y nueve años. Todo comenzó en 2002 con la interesante, pese a sus evidentes irregularidades en el ritmo, Confesiones de una mente peligrosa; y se completó con la periodística y excelente Buenas noches, y buena suerte (2005) y la  entretenida Ella es el partido (2008).

Tras las excelentes críticas cosechadas con "Buenas noches, y buena suerte", Clooney prepara -como intérprete y cineasta- "The Ides Of March"

Tras las excelentes críticas cosechadas con "Buenas noches, y buena suerte", Clooney prepara -como intérprete y cineasta- "The Ides Of March"

Ya sea delante o detrás del objetivo de una cámara, el recordado y televisivo pediatra doctor Ross siempre levanta la adecuada expectación con cada paso profesional que emprende.

"Ella es el partido" es el filme más comercial que ha grabado en el terreno de la dirección

"Ella es el partido" es el filme más comercial que ha grabado en el terreno de la dirección

La acción de "Film Socialisme" transcurre a bordo de un barco

La acción de "Film Socialisme" transcurre a bordo de un barco

La Nouvelle Vague fue un movimiento irrepetible, y embrionario de gran parte del cine que se ha venido haciendo desde finales de los cincuenta a la actualidad. Los diferentes retratistas de imágenes en movimiento, que se atrincheraron en los años del idealismo izquierdista en la redacción de Cahiers du cinéma, alentaron con sus propuestas una forma de entender el componente cinematográfico hermanado con la vida diaria, sin el sincopado amaneramiento narrativo de un clasicismo que había enturbiado -en la mayoría de las ocasiones- el poder hipnótico del universo a base de encuadres.

Una familia con problemas centra la trama de uno de los pocos cineastas vivos de la Nouvelle Vague

Una familia con problemas centra la trama de uno de los pocos cineastas vivos de la Nouvelle Vague

Desde las posturas más internacionalistas y entendibles por el público de François Triffaut y Claude Chabrol a las teorías más experimentales de Alain Resnais y Éric Rohmer, la genialidad de este grupo de creadores en formato de celuloide dio alas a la industria -basada en la repetición de fotogramas a determinada velocidad por segundo- para que tomara peso como Séptimo Arte en sí misma. Entre ese ramillete de elegidos, el nombre Jean-Luc Godard (París, 1930) destacó proyectando una luz cegadora en esa época de bohemia en blanco y negro, con una retina profesional siempre alimentada por su búsqueda incesante de un lenguaje puramente audiovisual, sin muchas intermediaciones que lo privaran de una total liberación de los anclajes del pasado.

"Al final de la escapada" sigue siendo una de las mejores obras en la filmografía del octogenario creador

"Al final de la escapada" sigue siendo una de las mejores obras en la filmografía del octogenario creador

Frente al constante tono -normalmente algo aburguesado y aliñado con diálogos interminables- de muchas de las películas provenientes de la tierra de Julio Verne, el autor de las sobresalientes Al final de la escapada (1960) y Pierrot el loco (1965) estrena este mes Film Socialisme. Poco le importa al contestatario director que el parqué político esté más devaluado que los premios Oscar, ni que el asunto de la trascendencia ideológica de los partidos se juegue siempre en el neutral terreno de un centrismo ambiguo y subterráneo; ya que él trata de las cuestiones que quitan el sueño a la sociedad de estos tiempos de tecnología y desánimo, a través de la aparente individualidad de sus personajes.

En "King Lear" reinterpretó el cosmos de William Shakespeare

En "King Lear" reinterpretó el cosmos de William Shakespeare

Una familia, caracterizada en la parte de los padres por los actores Catherine Tanvier y Christian Sinniger, da pie al cineasta nacido en Francia y suizo de adopción para acometer planteamientos filosóficos, como el de la soledad pese a pertenecer a la publicitada globalidad de Internet o el de la incapacidad para comprenderse aun hablando el mismo idioma. Godard, como en él suele ser habitual, trasciende pronto de la historia central de la cinta, para anunciar al espectador que no debe quedarse en la mera identificación de una acción concreta; ya que lo acontece en la pantalla está destinado a abrir las ventanas de la percepción, y a motivar asuntos tangenciales e igualmente importantes en el contexto general.

El siempre destacable actor norteamericano Burgess Meredith protagonizó la particular visión del director franco-suizo de "El rey Lear"

El siempre destacable actor norteamericano Burgess Meredith protagonizó la particular visión del director franco-suizo de "El rey Lear"

Rodada en el estilo casi amateur con el que le gusta trabajar al octogenario realizador europeo, el responsable de la poco valorada en su momento King Lear (versión más que particular de la homónima obra de William Shakespeare, que Godard grabó con un impresionante Burgess Meredith en la piel de don Learo, en 1987) reflexiona largo y tendido en cada secuencia sobre el escaso caché de la intelectualidad -sin ánimos de lucro inmediato- en esta primera década del siglo XXI, y sobre la negación constante de las circunstancias que convierten a hombres y mujeres en seres supuestamente racionales. JLG sigue apostando -como en la mayoría de los títulos que componen su itinerario curricular- por localizar la esencia de lo visual, por encima de las convenciones argumentales. En todas las escenas de Film Socialisme continúan escuchándose los latidos de la otrora asfixiante militancia existencialista -germen del espíritu post mayo del 68- del creador de Yo te saludo, María (1983); porque en su mente, lo que se cuenta no es tan importante como la manera de plasmarlo. El objetivo técnico de Jean-Luc Godard goza en sus producciones de un poder absoluto: dictadura que, en no pocas ocasiones, le ha pasado una factura -en forma de películas fallidas- cuya responsabilidad él nunca ha escurrido.

Pocos espectadores habrán olvidado a Belmondo y Anna Karina en "Pierrot el loco"

Pocos espectadores habrán olvidado a Belmondo y Anna Karina en "Pierrot el loco"

Lo más seguro es que los que deseen empaparse con el conocimiento del autor de Todo va bien no se sientan colmados con la simple degustación de Film Socialisme. Si este es el caso, la recomendación pasa por adquirir en cualquier tienda Al final de la escapada (1960), apagar las luces una vez puesto el disco en el aparato de reproducción y sentarse ante el televisor, para soñar con la espléndida vitalidad y fuerza que desprendían Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg en un impecable blanco y negro…

Con los años, Godard ha perdido capacidad mediática, pero sus películas continúan por la senda experimental

Con los años, Godard ha perdido capacidad mediática, pero sus películas continúan por la senda experimental