El europeo Michael Fassbender da vida al criminal gobernante inmortalizado por Shakespeare, en una película que rueda Justin Kurzel.

Michael Fassbender se encuentra en el momento ideal para encarnar al noble escocés

Michael Fassbender se encuentra en el momento ideal para encarnar al noble escocés

Según la leyenda, una maldición marcó la existencia del asesino del rey Duncan; destino con el que William Shakespeare construyó Macbeth: la obra que éste dedicó a la figura del citado magnicida, diseñada entre 1603 y 1606.

Las palabras del bardo de Stratford-upon-Avon dotaron de oscuridad la faz de un hombre ambicioso, sin fuerza moral suficiente para oponerse a los deseos de su esposa, y carente de la más mínima pátina de determinación para ser un vasallo honorable. Es decir, un metafórico Adán enmarcado en la Escocia del siglo XI, que comió con ansiedad el fruto prohibido proporcionado por su Eva de ropajes medievales.

Hechizado por las tres brujas de infernales conjuros, el texto dividido por don William en un puñado de actos es portador de malos augurios para los actores anglosajones, quienes se suelen referir a él como “la pieza escocesa”, en vez de por su título. Aunque, para Michael Fassbender pronunciar el nombre de Macbeth se va a convertir muy pronto en algo demasiado habitual (no obstante, siempre podrá cruzar los dedos, por si acaso).

El motivo de tal afirmación no es otro que el del inicio del rodaje de una nueva adaptación de esta tragedia de William Shakespeare (protagonizada en esta ocasión por la mencionada estrella de masculina de Shame), versión que corre a cargo del director australiano Justin Kurzel.

Marion Cotillard da la réplica a Michael Fassbender, como Lady Macbeth

Marion Cotillard da la réplica a Michael Fassbender, como Lady Macbeth

MICHAEL FASSBENDER ENTRE SALONES PALACIEGOS

El pasado mes de febrero, el realizador oceánico de la interesante y valorada Snowtown se reunió con su equipo técnico y artístico en la localidad de Surrey (Inglaterra), con el objetivo de dar el claquetazo inaugural a la grabación de Macbeth, empresa financiada por la resucitada compañía de los hermanos Weinstein.

Concentrado en Hankley Common (Elstead), los portavoces de la producción anunciaron a la prensa el arranque de una película que también contará más adelante con los paisajes escoceses de Quiraing, en la región de Skye.

Orson Welles dirigió y protagonizó una de las mejores versiones de "Macbeth", en 1948

Orson Welles dirigió y protagonizó una de las mejores versiones de “Macbeth”, en 1948

LA SOMBRA DE WELLES, KUROSAWA Y POLANSKI

A pesar del gafe al que se arriesga la gente del teatro que osa pronunciar el nombre del rey homicida, todo profesional de la escena nacido en Gran Bretaña se echa a la espalda la maldición, con tal de cumplir la liturgia escénica de las “tres etapas fundamentales en la formación ideal de un actor“.

La primera, la de la juventud, está presidida por la figura de Hamlet. Con respecto a la de la ancianidad, el Rey Lear se antoja como el rol interpretativo por excelencia. Mientras que Macbeth se sitúa como el papel añorado para todos los colegas gremiales de Laurence Olivier que se hallan entre los treinta y cinco y los cincuenta años.

A tenor de lo narrado, Fassbender, que cumplirá en abril treinta y siete primaveras, se encuentra en ese lapso vivencial en el que las gestas del monarca isleño tienen el tonelaje de los sueños curriculares. Así que el nacido en Alemania no le iba a hacer ascos a una oportunidad semejante.

Michael Fassbender ya se encuentra en Inglaterra, a las órdenes del director de "Snowtown"

Michael Fassbender ya se encuentra en Inglaterra, a las órdenes del director de “Snowtown”

Tablas no le faltan al protagonista de Jane Eyre, a quien no le temblarán las piernas el enfrentarse a un personaje que, antes que él, hicieron suyo los excelentes Orson Welles (en 1948), Toshiro Mifune (en 1957, en Trono de sangre, de Akira Kurosawa) y Jon Finch (en 1971, a las órdenes de Roman Polanski).

Aunque gran parte de culpa en esa ausencia de vértigo seguro que la tiene el elenco que acompaña a Michael en esta aventura.

Para empezar, su pareja en el set de rodaje responde al nombre de Marion Cotillard. La oscarizada actriz parisina de La vida en rosa se mete en la insana piel de Lady Macbeth, la Jezabel del noble norteño que en cintas precedentes tuvo el físico de Jeanette Nolan (en la versión de Welles) y de Francesca Annis (en la movie de Polanski). Grupo artístico en el que también -a la par de Cotillard– comparecen estrellas de genética inglesa como David Thewlis y Paddy Considine.

A través de ellos, la sangre que no se limpia ni con litros de agua volverá a gotear en los cines con singular intensidad, cuando Kurzel dé el visto bueno a la creación más ambiciosa de su emergente carrera en calidad de filmmaker.

Hasta entonces, a los espectadores les toca imaginar cómo será el renovado caldero del trío de brujas más famoso de la Historia, las cuales bañaron en ponzoñosos misterios la “obra escocesa” de William Shakespeare.

Roman Polanski también tradujo la obra de Shakespeare a imágenes en movimiento, en 1971

Roman Polanski también tradujo la obra de Shakespeare a imágenes en movimiento, en 1971

Más información en http://www.imdb.com

 

“La de actor es una profesión totalmente exhibicionista”

José Luis de Madariaga colabora en La hermandad, una cinta dirigida por Julio Martí Zahonero que transita entre el terror y el drama.

Videobook de José Luis de Madariaga

Escondida tras La Gran Vía, la calle Leganitos da sombra de alquitrán a la mediática arteria madrileña, otrora luz y candil de las carteleras cinematográficas, y hoy triste consuelo de marcas comerciales y salas de juegos.

No muy lejos de allí, y con el sol impenitente de una primavera en flor -que se antoja como imán de convulsiones sociales-, el actor José Luis de Madariaga espera la hora del preestreno de La hermandad (Julio Martí Zahonero, 2011); filme en el que el intérprete de multitud de series de televisión, películas, cortos y obras de teatro comparte títulos de crédito con la conocida Lydia Bosch, y en el que da vida a un callado monje dedicado a la farmacología y las plantas, el cual reside junto a su congregación en un templo tarraconense. En realidad, un tipo normal, sin filos barojianos y mucho más amoldado a la intrahistoria unamuniana, justo como los que suelen llenar el currículo de este actor de gestualidad estudiada, alegre, profundo y de sueños cervantinos. “Muchas veces he hecho de ese hombre que nadie sabe quién es”, asegura con una sonrisa este versátil trabajador de las emociones, mientras acomoda su discurso entre los tapices manufacturados de un céntrico hotel capitalino.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

 

Tu papel en La hermandad es el de un religioso un tanto ambiguo y bastante metijón…

 

–          Sí, es algo cotilla… Se trata de que no se sepa muy bien si es bueno o malo. Es un personaje que no está muy definido. Yo creo que Alessandro está ahí, entre Pinto y Valdemoro. También era lo que pretendía el director (Julio Martí Zahonero): hacer un papel que el público pensara por momentos que le iba a hacer algo malo a Lydia, o  todo lo contrario… Según la secuencia…

 

¿Qué fue lo que te decidió a vestir el hábito?

 

–          Mira, lo primero que me atrajo fueron las pruebas para el papel. Era la primera vez que asistía a un casting tan extraño, tan bonito y tan eficiente. Julio me dijo que recreara una parte de mi personaje a mi manera. Mientras, él iba cronometrando mi intervención. Cuando terminé, me dijo que muy bien, y que volviera a hacerlo con el mismo ritmo, aunque cambiando la velocidad. Y lo hice. (Reflexiona un poco) Tenía que mantener la misma intención, pero jugar con el ritmo de las palabras. Y eso me maravilló. Al ser seleccionado, ya me fue atrapando más. No sólo Alessandro, sino también los otros que aparecen en el filme. Y creo que fue un trabajo de seducción de Julio. Me pareció uno de los mejores directores de actores que he conocido, y eso se traduce en la película. Lo que yo no he dado en pantalla es porque no he sabido sacarlo, no porque él no lo haya incentivado.

 

La Hermandad es una historia que modifica el género con cada giro de guion. Eso también debió llamarte la atención…

 

–          Cuando me dijeron que se trataba de una película de terror, pensé en una de las habituales de ese género. Pero el relato no evoluciona como las cintas de miedo normales. De repente, se transforma en un drama, y ese giro es muy bonito. (Se queda en silencio con una sonrisa) No obstante, estoy hablando en la teoría, ya que aún no he visto la película (todavía quedan unas horas para el preestreno). Es muy diferente hablar a través de la lectura del guion.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

 

Debió resultar un poco angustioso rodar en un escenario tan aparentemente espartano como un monasterio…

 

–          Efectivamente, fue muy complicado para los técnicos. Y creo que está muy bien resuelto.

 

Esta noche, en el preestreno, tendrás la ocasión de comprobar la calidad de tu trabajo. ¿No te asusta observar tu caracterización en una sala de proyección?

 

–          Es muy difícil verse bien en pantalla. Creo que es muy natural percibirse distinto respecto a lo que se quería aportar antes de rodar. Por eso siempre hay una especie de decepción. Cuando ruedas, no te ves. Entonces crees que tu gesto y expresión es lo que corresponde. Pero, luego, miras y dices: “levanté mucho la ceja, la levanté poco, tenía que haberme enfadado un poco más o menos…” Cuesta estar muy satisfecho.

 

¿Hubo alguna secuencia en La hermandad que te pareciera particularmente dificultosa?

 

–          (Sonríe abiertamente). Sí, tuve una escena que me resultó un calvario. Era una en la que Lydia estaba en la cama, y yo creo que sentado junto a ella. Cuando tocó mi plano, el director me pidió una cara absolutamente neutra, que no expresara ni la más mínima sonrisa, aunque lo que decía invitaba a la misma. Calculo que hicimos catorce tomas, porque Julio siempre decía: “Muy bien, José Luis. Pero no sonrías…” Y así todas. Hasta que alguien le dijo que si no se había dado cuenta de que era un rictus de sonrisa. La corrección fue que pusiera un pelín de enfado, y así eliminé el gesto. Eso no lo veía… Lo que capta la cámara es muy diferente a lo que se hace en la realidad. La primera vez que grabé cine me parecía que era otra persona al verme. La única forma de sentirse satisfecho en esto es que el público te diga que lo has hecho bien; si el público no te lo dice, ya puedes estar tú muy contento, que es un fracaso. Nuestra profesión es totalmente exhibicionista.

 

¿No es raro que una película de las características de la de Zahonero haya tardado tanto en estrenarse?

 

–          Dos años de retraso. El drama del cine español es ése. Yo tengo rodadas tres películas en Las Palmas sin estrenar. He trabajado en una producción con Serbia (Montevideo vidino se!, de Dragana Bjelogrlica) y, a los trece meses, se ha puesto en las carteleras sin problemas. Al estreno acudieron 3.600 personas, eso al pase de la noche con los actores… cinco mil y pico espectadores en el día de estreno, en Serbia. Esto en España es imposible…

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

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JOSÉ LUIS DE MADARIAGA OPINA SOBRE EL CINE ESPAÑOL

Y eso por qué piensas que ocurre. ¿Hay una guerra contra el cine español?

 

–          Creo que el público está divorciado del cine español. Conozco a infinidad de personas que se me acercan para contarme que no les gusta el cine español por antonomasia. En España, como en cualquier cinematografía, hay cine bueno, malo, regular… (Retoma con determinación el hilo de la respuesta) Sí, hay un divorcio. No sé la razón. Creo que pertenece a otras esferas distintas a la de los actores. ¿Qué ha pasado para que no se vaya a ver una película porque su nacionalidad sea española? A mí, me aterra que suceda esto. Con la película de Serbia que te comentaba, todos me preguntan que cuándo iba a llegar a España; pero nadie me cuestionaba lo mismo con La hermandad, sólo porque es de aquí.

 

Entre el conjunto de filmes que están a la espera de distribución se encuentra Los chicos del puerto, de Alberto Morais, una obra que sin embargo es bastante interesante desde el punto de vista artístico…

 

–          Ha estado en montón de festivales… Yo no voy a juzgar la película por los demás, sino por mí mismo. El problema es que siempre califican las películas los que no van a ir a verlas. Eso es lo que me duele y no acepto. Y ése es el problema del cine en España. Lo tenemos en el mismo gobierno, el Ministro de Hacienda dice que somos una porquería haciendo cine. Pero eso que dijo el Sr. Montoro lo dicen muchos más.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

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Volvamos a La hermandad. La atmósfera del filme puede recordar por momentos a la de El nombre de la rosa. ¿Tuviste algún modelo sobre el que montar tu actuación?

 

–          Nunca busco referentes, porque me cuesta imitar, entendido esto en el buen sentido de la palabra. Soy muy mal imitador. Siempre intento sacar el papel desde mi propia personalidad, porque soy malo incluso para copiar de broma. Evidentemente, con los años aprendes de los demás. Pero siempre mis únicos referentes son el papel y el director. Y Julio, como director de actores, es maravilloso. Hablaba mucho con nosotros, y después de cenar ensayábamos en el hotel la escena del día siguiente. Así iba a rodar por la mañana con el personaje metido dentro y cargado. Mi experiencia con todo el equipo ha sido maravillosa, y por eso espero que la película devuelva por lo menos un diez por ciento de lo que viví. Se lo merece.

 

¿Qué es lo que peor llevaste de la vida monástica?

 

–          Aislarme, sobre todo en las escenas que no están rodadas en el monasterio, sino en los decorados. Aislarme de la realidad de que se trataba de un decorado requería una aclimatación. De hecho, si ves fotos mías, observarás que son en el plató, porque yo me iba allí en vez de quedarme en el camerino, únicamente para aislarme en él. Todos los días, antes de rodar, me veías vestido de monje y en el plató, para reconocerlo como una estancia.

 

¿Tuviste algún mal trago en tu etapa escolar, como los niños del guion, con profesores vestidos con hábitos?

 

–          No, porque no tuve ningún tipo de experiencia con religiosos, ni negativa ni positiva. Tuve la suerte, o la desgracia, de salir exiliado con mis padres cuando tenía cuatro años a Argentina, y volví a España con treinta y ocho. Nunca hice la primera comunión, no pisé nunca una iglesia… No obstante, sí me interesó mucho estudiar los temas de la historia de la religión. (Hace una mueca cómplice) Por eso soy menos religioso, si cabe.

 

Eso te haría más incomprensible alguien como Alessandro.

 

–          Nunca entendí, por ejemplo, a las monjas de clausura y a los monjes. Es lo contrario de lo que predican. Están llenos de contradicciones flagrantes e importantes. Mi castigo ha sido que, quizá, los de curas y los de mafiosos son los papeles que más he hecho en mi vida.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

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Por lo menos, en La hermandad no te asesinan, como en la mayor parte de tus trabajos.

 

–          A mí me llegan a matar incluso en la primera escena. Una de las cosas que mis amigos de Tenerife siempre me preguntan es si me liquidan. De hecho, una de las cosas más graciosas fue cuando participé en un capítulo de Águila roja, donde les dije a mis conocidos que no me mataban, ya que me suicidaba. (Sonríe) Debería ser candidato a un Goya al que más matan en el cine español.

 

En otro filme donde no mueres violentamente es en Los chicos del puerto, donde tu personaje del abuelo es bastante impactante…

 

–          Sí, es un hombre que sólo quiere llevar una chaqueta… (Se toma un respiro con el hilo musical del hotel como fondo de rigor) Se acoge sólo a su tabaco. Es una cosa dura… Pero ésos son los personajes que más me gustan. Me atraen los tipos contenidos, porque siempre me ha gustado ver películas con esta clase de individuos. No me cuesta nada meterme para adentro, disfruto mucho. Aunque la mayoría de los que me han tocado hayan sido más superficiales.

 

Alessandro entra de lleno en esa categoría de hombre corriente, sin aristas visibles.

 

–          No, no tiene cosas que le definan. Y esos retos me gustan. La ansiedad por este estreno no la he tenido con ninguna otra película. Recuerdo que hice Óscar, una pasión surrealista, en la que encarnaba a un paranoico que tocaba la flauta. Con esos personajes tienes más a lo que agarrarte. Pero en La hermandad no podía tirar de eso.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

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JOSÉ LUIS DE MADARIAGA SE LICENCIÓ EN ECONÓMICAS EN LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

Planeemos un poco por el tiempo. Tú empezaste como economista y luego te convertiste en actor. ¿Cómo fue eso?

 

–          La cosa vino al revés. Yo iba para actor, no para economista. Tenía muy buena relación con mis padres, y ellos decían que no les importaba que actuara, pero consideraban que debía hacer una profesión de hombre de provecho. (Ríe al rememorar esa expresión) Me casé muy joven, y mi mujer tenía el mismo criterio. No sé por qué me metí en Económicas, pero iba a llorar todos los días al teatro por estar en el patio de butacas. Me fascinaban los actores. Era donde estaba mi vida. Estuve mucho tiempo en coros, veinticinco años. Cuando vine a España, me metí en una multinacional francesa… En Las Rozas, me apunté a un grupo que dirigía Juan Carlos Pérez de la Fuente, en sus comienzos, y montamos Los intereses creados. Por la multinacional francesa, me trasladé a Tenerife; y allí, por mediación de mi exmujer que conocía al director, empecé con una compañía. Y, mientras estaba con ellos, me hicieron un casting para escenificar El mágico prodigioso, con Helio Pedregal. Teníamos que venir a ensayar a Madrid tres meses, para luego ir de gira otros seis. En ese momento contaba cincuenta y seis años, y me dije que los sueños en la vida hay que vivirlos. Así que dejé la Economía y me fui de gira seis meses, algo que me obligó a tomar la decisión de seguir en la actuación. Las grandes cosas son las que haces, aunque sean de un minuto.

 

A lo largo de tu carrera en los escenarios, ¿cuál considerarías tu interpretación más dificultosa?

 

–          Sí, hubo una función de teatro en Canarias titulada La lapa. No es una obra de teatro, es un relato; pero adaptaron el texto y era precioso. Aunque presentaba también serias dificultades. Eran siete personajes diferentes, que tenía que interpretar hablando en canario, en lanzaroteño de principios del siglo XX. Cuando yo ponía el esfuerzo de hablar en lanzaroteño, se me iba el personaje. Hasta el punto de decirle a mi mujer que tenía que dejarlo… Ella me aconsejó que siguiera. Y le hice caso (Se toma unos segundos de silencio para saborear el recuerdo) Mi mayor mérito es que un periódico puso que parecía que había nacido en Lanzarote. Cuando vencí todos los problemas, fue realmente maravilloso. Luego, especialmente difíciles… A veces la dificultad viene por falta de sentimiento con el director. Soy muy conformista y no tengo manías, pero a veces no hay feeling. Y en televisión sí me pasó esto con un realizador, y se percibía en el personaje. Tenía un papel importante y aparecía sólo tres veces, y encima no salía en el plano. Se notó hasta en el montaje, y eso sí cuesta mucho. Afortunadamente, sólo me ha pasado dos veces en mi vida.

 

Entre los trabajos que has llevado a cabo como actor, hay un Quijote travestido… ¿Cómo rememoras esa experiencia?

 

–          Con mucho cariño y mucha frustración. Con mucho cariño, porque el director era excelente y me lo pasé muy bien. Y mi frustración viene de que, aunque suene típico, siempre que me preguntan sobre un papel que aún no he hecho y me gustaría interpretar, respondo El Quijote. Pero me refiero al verdadero, no el que hice y que fue muy particular. Hice aquello y no me salió lo otro. Es un papel que me fascina y yo me sentiría muy en él. Lo quiero desde que era pequeño, incluso el regalo más bonito que me hizo mi padre fue el libro de El Quijote. Lo importante de esa historia no es lo que pasa, sino cómo lo cuenta Cervantes, es el lenguaje que emplea; y ahí está mi fascinación. Acabo de cumplir setenta años hace menos de un mes, y todavía no ha llegado. Ya estoy amortizado… (Los ojos le hierven de hidalguía) Estoy seguro de que disfrutaría, y creo que lo haría muy bien, y no es falta de modestia. Cuando tienes algo tan metido dentro es muy difícil hacerlo mal. Creo que no haría el ridículo… Pero hice un quijotito, y me habría gustado hacer El Quijote.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

 

Navegando por Internet me llegaron noticias de un corto que protagonizaste titulado Lascivo, de Tana González: una historia a medias entre el erotismo y el humor. ¿Podrías contarnos algo sobre él?

 

–          Lascivo, sí… (Sonríe ante la pregunta) Todavía no lo he visto, pero sé de qué va. Yo hago de ciego y hay una prostituta a la que le pago por estar conmigo, pero luego no me da nada. Cuando me pone cachondo, me hace ver un color con su presencia, su contacto físico y su aroma… y nada más. A mí, me pone a mil; pero lo único que veo es el color. (Se ríe) Nunca he podido echar un buen polvo en el cine.

 

¿En todos tus años de carrera, todavía no has rodado ninguna escena de cama?

 

–          De amor, sí; pero nunca he tenido una secuencia erótica. Y debo decir que no tengo ningún tipo de problema en hacerlas. Es más, si me dicen que me desnude, me desnudo: tanto por delante, como por detrás y por el lateral. Y si me dicen que tenga relación con otro hombre, la tengo y no pasa nada. Me atrevo con todo. Lo que sucede es que nunca he sido galán, ni de joven.

JOSÉ LUIS DE MADARIAGA, UN ACTOR CON MUCHOS CORTOS

Dentro de tu currículo destaca la cantidad de cortometrajes en los que apareces…

 

–          Sí. Acabo de escribir tres, y llevo cuarenta y nueve cortos como protagonista en Canarias. Hasta el punto que hubo uno donde no actué en el que se advertía al principio que no colaboraba José Luis de Madariaga. Y en otro habían insertado tres frames de mi cara. (Retoma la actualidad en clave de corto) Respecto a los que estoy elaborando, en uno de ellos mi hijo escribió el guion, y me he lanzado a dirigirlo. Lo voy a estrenar en el FIMUCITÉ de Tenerife, ya que la banda sonora es de Raúl Capote.

 

¿Y en esas futuras obras, ya ha caído la escena de cama?

 

–          En uno no participo, pero en el otro me doy el gustazo de tener una relación con una mujer (Ríe abiertamente).

 

A propósito, y aún a riesgo de perder originalidad, ¿en qué andas metido en estos momentos, aparte de los cortometrajes que me comentas?

 

–          Estoy haciendo una obra de teatro en Canarias, que se llama Aeroplanos, de Carlos Gorostiza. Son dos personajes en escena, amigos de la infancia. Es una comedia graciosísima. Pero la he adaptado a Canarias porque es muy argentina. Es sobre un tano (italiano) y un gallego (un español), y tiene muchos giros idiomáticos que no entenderían los que no han vivido en Argentina. Así que, en la versión que he preparado, uno es un chicharrero (tinerfeño) y yo soy un godo (peninsular). Es una obra muy bonita y fácil de llevar. A ver si podemos traerla a Madrid, a una sala pequeña.

 

¿Y en cuanto al cine?

 

–          En cine, tengo terminados el largometraje y la serie de Serbia (Montevideo vidino se!, de Dragana Bjelogrlica), que he disfrutado mucho porque son muy responsables. Tienen dinero, equipamiento y técnicos muy buenos. Y el despliegue… He rodado en Trieste, Belgrado y en Tenerife, simulando el Montevideo de los años treinta. Está ambientada en la época del primer campeonato mundial de fútbol, que se celebró en Uruguay. Pero el argumento está construido con un montón de historias paralelas. Es muy de Serbia, y tiene mucho éxito. De hecho, ha salido en primera página en los periódicos de ese país. Y una de las protagonistas es de Madrid, más otros dos actores de Tenerife.

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

Foto Credits: Jesús Martín/ The Living Culture Magazine

 

Resulta extraño que aquí no haya aparecido nada en los medios de comunicación…

 

–          Pues, sí. Mandé un parte de prensa a un periódico de Canarias y no sacó nada. Es una cosa extraña. Tengo más repercusión periodística en Serbia que aquí, y en España he hecho muchas más cosas.

 

Las salas españolas festejan el Día Internacional del Teatro sumidas en una profunda crisis de público, debido sobre todo al aumento en el precio en las entradas.

La Noche de los Teatros promueve rebajas de hasta el 50% en las localidades para el 27 de marzo, aunque el problema se traslada al día a día

La Noche de los Teatros promueve rebajas de hasta el 50% en las localidades para el 27 de marzo, aunque el problema se traslada al día a día

Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta”. Estas palabras, de rebelión contra el las mordazas y defensoras de la libertad de pensamiento, forman parte del texto con que el dramaturgo sudafricano Brett Bailey ha querido conmemorar el 27 de marzo: una fecha en la que los bardos tiran versos apasionados a las calles, y los dramaturgos sacan a pasear sus diálogos lubricados con colonias tragicómicas de esparto y algodón.

Una celebración que en la patria de Quevedo toma en este 2014 el impulso de las denuncias contra las políticas culturales suicidas.

Las salas de la Villa y Corte y del resto de la Piel de Toro acuden a la cita planetaria -fijada en 1961 por la UNESCO y el Instituto Internacional del Teatro (ITI)- con la guillotina de la subida de impuestos en el gaznate, el cierre masivo de locales incapaces de seducir al público con los nuevos y elevados precios en las entradas, y el alejamiento ministerial.

Situación que deja huérfana de discursos a la ficticia marca España. Chanza peninsular en la que los políticos parecen haberse olvidado de los renglones de Calderón de la Barca, Federico García Lorca, Tirso de Molina, Buero Vallejo, Miguel Mihura o Lope de Vega.

EL TEATRO ALZA SU VOZ PARA NO SER AMORDAZADO

Así, con el requiebro de las penurias económicas y las burlas de los poderosos, el arte de la palabra declamada sube a la palestra con espíritu de necesidades desatendidas.

No obstante, la VII edición de La Noche de los Teatros es un buen vehículo para que los artistas se hicieran escuchar, o debería servir para eso; aparte de convertirse en una excusa más que adecuada para disfrutar de las obras y de los actores, de los técnicos y de los corrales… de los libretos con los galones imperiales de las frases a garganta profunda…

Con tal motivo, nada mejor que destacar cinco montajes capitalinos; dentro de los muchos que encienden cada tarde luces de alarma crítica en la España del paro, la del lacerante 21 por ciento, la de las revoluciones estudiantiles, la de los comedores sociales sin plazas libres…

EL NOMBRE DE LA ROSA

"El Nombre de la Rosa" se representa en el Teatro Nuevo Apolo

“El Nombre de la Rosa” se representa en el Teatro Nuevo Apolo

Los monjes medievales surgidos de la homónima novela de Umberto Eco adquieren nervios de acción en vivo y en directo, de la mano de la directora Garbi Losada (quien adapta el texto original junto a José Antoni Vitoria).

Hasta el próximo 30 de marzo, Juan Fernández (en la piel del inteligente y sagaz Guillermo de Baskerville) y Juan José Ballesta (como el colaborador del detective franciscano, Adoso de Melk) desvelarán el misterio de la risa, y los oscuros mecanismos que dominan la extraña congregación religiosa en la que recalan los protagonistas; empeñados en resolver unos cruentos asesinatos.

La cita, en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid.

LA VIDA ES SUEÑO

"La vida es sueño", en el Teatro Pavón

“La vida es sueño”, en el Teatro Pavón

Después de estar un tiempo de gira por diversas ciudades de España, la inmortal obra de Calderón de la Barca regresa a la capital, con Helena Pimenta en la dirección, y según la versión esgrimida por Juan Mayorga.

Blanca Portillo viste de nuevo los ropajes de Segismundo con una inusitada comprensión de la masculinidad. Convertida en hombre, la actriz eleva su canto con la singularidad del bifrontismo sexual, labor que lleva a cabo en las entrañas del Teatro Pavón.

EL ARTE DE LA ENTREVISTA

"El arte de la entrevista", en el Teatro María Guerrero

“El arte de la entrevista”, en el Teatro María Guerrero

Juan Mayorga es el autor de esta pieza extraña e inquietante, en la que cuatro personajes se mueven como fieras encerradas frente a una cámara que graba sus emociones, sus llantos, sus alegrías, sus desprecios y sus recuerdos.

Juan José Afonso dirige esta peculiar exhibición de confesiones y deseos verbalizados en el Teatro María Guerrero, con Ramón Esquinas, Alicia Hermida, Luisa Martín y Elena Rivera como protagonistas.

LA PUNTA DEL ICEBERG

"La punta del iceberg", en el Teatro La Abadía

“La punta del iceberg”, en el Teatro La Abadía

Las relaciones laborales mediadas con la muerte son las coordenadas por las que transita la acción de este fresco, ideado  por Antonio Tabares (Premio Tirso de Molina en 2011 y Premio Réplica en 2012).

Nieve de Medina, Eleazar Ortiz, Montse Díez, Pau Durà, Luis Moreno y Chema de Miguel componen el elenco de esta crónica negra, que arranca con la trágica desaparición de tres empleados de una multinacional. Las representaciones tienen lugar en el Teatro La Abadía, hasta el 30 de marzo.

LA CASA DE BERNARDA ALBA

"La Casa de Bernarda Alba", en el Teatro Español

“La Casa de Bernarda Alba”, en el Teatro Español

Y para finalizar el breve recuento de estaciones recomendadas, este clásico escrito de Federico García Lorca dota de contundencia melodramática el ya citado mensaje de Brett Bailey, relativo al cuidado de la escena en cualquier lugar del mundo, en cualquier comarca, en cualquier barrio, en cualquier plaza…

Dirigida por Irina Kouberskaya y Hugo Pérez de la Pica, esta adaptación de La casa de Bernarda Alba se introduce una vez más (y nunca serán suficientes, mientras haya un mínimo de interés por el teatro de hueso y venas) en el hogar de seis mujeres aprisionadas con sus miedos y sus pesadillas, víctimas obligadas por un luto en cal viva.

Un texto de celosías de nocturnidad que adquiere planta de cementerio en la sala principal del Teatro Español.

Noche de los Teatros 2014(6)

Más información en http://www.madrid.org/agenda-cultural

El guitarrista inglés Wilko Johnson graba Going Back Home junto a Roger Daltrey , el absorbente testamento sonoro del autor de Ice On The Motorway.

Wilko Johnson considera el álbum como el último de su carrera, debido al cáncer que padece/ Photo Credits: Eric Hands

Wilko Johnson considera el álbum como el último de su carrera, debido al cáncer que éste padece/ Photo Credits: Eric Hands

El 9 de enero de 2013, la vida del mítico guitarrista de Dr. Feelgood dio un giro de trescientos sesenta grados. En esa fatídica fecha, el zurdo que tocaba como un diestro se enteró de que padecía un cáncer de páncreas, terminal e incurable.

Sin embargo, John Wilkinson nunca ha sido un hombre que huyera del destino, sino todo lo contrario. Lejos de sumirse en un proceso depresivo, el líder de lo que en los setenta vino a denominarse pub rock comenzó a refrescar su extenso currículo, a base de actualizaciones de clásicos y reuniones multitudinarias con sus fans.

El zurdo siempre quiso tocar al lado del vocalista de The Who

El zurdo siempre quiso tocar al lado del vocalista de The Who

Poco le quedaba por hacer en el mundo de las ondas a Wilko Johnson que no hubiera experimentado antes en sus años de bohemia eléctrica. Pero, pese a su exitoso background profesional, el artista aún no había podido coincidir en un estudio de grabación con uno de sus ídolos de su juventud: el no menos mítico Roger Daltrey.

Así, y sin nada que perder, el autor de la mayoría de los temas de Stupidity (uno de los mejores álbumes de R&B con genética British de cuantos pueblan el planeta del plástico) contó su sueño al cantante de The Who, al coincidir con él en una entrega de premios.

Por asuntos de agenda y demás problemas mediáticos, la materialización del proyecto se hizo esperar hasta noviembre de 2013. Mes en el que, durante una asfixiante semana, ambos dieron cuerpo a Going Back Home: un trabajo con surcos de despedida, donde los dos héroes de los pentagramas figurados sangraron en común sus heridas de asfalto y decibelios.

Wilko Johnson ha seleccionado once de los mejores temas de su repertorio para este trabajo

Wilko Johnson ha seleccionado diez de los mejores temas de su repertorio para este trabajo

WILKO JOHNSON SE REENCUENTRA CON SUS HITS

Once temas componen el mural de este compacto con alma de vinilo, en el que comparecen muchas de las trovas que hicieron famoso al guitarrista hace ya unos cuarenta años.

Acompañados por el bajista Norman Watt-Roy (ex de Wilko and The Blockheads), el batería David Howe y el teclista Mick Talbot (antiguo componente de Style Council y Dexy), Wilko y Roger protagonizan los papeles principales de una sinfonía nostálgica de himnos de callejeros.

Un conjunto pletórico de trinos ensordecedores en el que no faltan All Through The City, Keep It Out Of Sight, o el track que da título al disco: el sorprendente y admirable Going Back Home (coescrito por Johnson con uno de sus maestros inspiradores más reconocidos, el tristemente fallecido guitarrista de Johnny Kidd And The Pirates Mick Green).

El natural de Essex está dispuesto a exprimir profesionalmente el tiempo que pueda quedarle

El natural de Essex está dispuesto a exprimir profesionalmente el tiempo que pueda quedarle

Tal agrupación de canciones intemporales diseñan un diario de odas creativas con horma de CD, en el que la figura del rapsoda de las cuerdas alumbrado en Essex únicamente concede la aparición de una song firmada por otro arista, un poema épico e intenso que Bob Dylan pergeñó bajo la emblemática frase de Can You Please Crawl Out Your Window?

JOHNSON NO SE RINDE

Al ritmo de Going Back Home, WJ pretende exprimir a conciencia el puñado de días de vértigo y rosas de lo que le queda de existencia.

Según él, los médicos le daban de vida hasta el pasado octubre de 2013; y, desde ese instante, el británico de sesenta y siete primaveras ha mantenido tablas con la muerte, movido tan sólo por las ganas de disfrutar con su profesión y sus amigos de escenario.

El título del disco, "Going Back Home", rinde homenaje al tema que Johnson compuso en 1975 con Mick Green

El título del disco, “Going Back Home”, rinde homenaje al tema que Johnson compuso en 1975 con Mick Green

A tal efecto, el ex componente de Dr. Feelgood se ha embarcado en una gira impensable en otras circunstancias y esqueleto; tour en el que el nacido en Canvey Island ya sabe lo que significa compartir cartel con su compañero e ídolo Roger Daltrey (algo que los dos comprobaron en el O2 Shepherds Bush Empire de Londres el pasado 25 de febrero); y que le llevará a actuar al lado de otra formación no menos legendaria, la conocida como Status Quo (con ellos, Wilko estará en el Hammersmisth Apollo de la urbe del Big Ben, del 28 al 31 de marzo).

Dure lo que dure el show, lo que nadie le podrá quitar a Wilko Johnson es su capacidad para regalar cromatismo sinfónico a un repertorio de los que sueltan chispas de visceralidad; ajeno a la indiferencia de los productos de laboratorio, y tan estimulante como nervudo…

Justo como exhibe el vitalismo roquero de Going Back Home (siempre sin direcciones específicas donde localizar el añorado hogar).

Del 28 al 31 de marzo, Johnson estará con Status Quo en el Hammersmith Apollo de Londres

Del 28 al 31 de marzo, Johnson estará con Status Quo en el Hammersmith Apollo de Londres

Más información en http://www.wilkojohnson.com

La japonesa Yoko Ono cumple ochenta años; y, para celebrarlo, el Museo Guggenheim de Bilbao alberga una gran retrospectiva sobre su obra, titulada Half-A-Wind Show.

Yoko Ono define su espacio creativo en el Museo Guggenheim de Bilbao/ Photo Credits: Yoko Ono

Yoko Ono define su espacio creativo en el Museo Guggenheim de Bilbao/ Photo Credits: Yoko Ono

Mucho antes de que John Lennon fuera cómplice de sus happenings antibelicistas, la creadora de Pieza encendida era un pilar de vanguardias revolucionarias y gravitaciones conceptuales.

Aunque muchos la asociaron simplemente como la pareja constante del citado miembro de The Beatles, la carrera de la poetisa nipona tenía colchones de décadas en su recámara construidos bastante antes de su matrimonio con el compositor de Liverpool (enlace ocurrido en 1969).

Es más, cuando Lennon recaló en Estados Unidos, Yoko Ono era toda una dama de los circuitos artísticos, y una de las mayores impulsoras de propuestas como la del movimiento Fluxus; compartiendo línea de fuego con George Maciunas, John Cage y Jonas Mekas.

Portada del disco "Season Glass"/ Photo Credits: Yoko Ono

Portada del disco “Season Glass”/ Photo Credits: Yoko Ono

Después de más de cuatro décadas en la palestra de la experimentación, la musa del autor de Imagine -y linterna de energía inagotable- ocupa hasta el 1 de septiembre el interior del Museo Guggenheim de Bilbao, con la retrospectiva sobre su trabajo titulada Half-A-Wind Show.

Antología que viene procedente del Kunsthalle de Frankfurt, el Louisiana Museum de Humbleback (Dinamarca) y el Kunsthalle Kremms (Austria); y que sirve para definir a una figura imprescindible en la plástica contemporánea.

YOKO ONO EN CASI 200 PIEZAS

La mirada siempre enigmática de la fotógrafa, pintora, escultora, cineasta y escritora tokiota preside cada una de las salas que dividen la esperada muestra, como si se tratara de un viaje por un diario de recuerdos audiovisuales.

Un cuaderno de bitácora en el que comparecen los años neuróticos y depresivos de la Segunda Guerra Mundial, la efervescencia juvenil de los cincuenta, la locura sin frenos a la imaginación de los sesenta y el asentamiento sensitivo de unos setenta de luchas contra los conflictos imperialistas, confraternizados con el pop frenético de Plastic Ono Band.

Yoko Ono siempre ha mostrado interés por el arte conceptual/ Photo Credits: "Pintura de techo, pintura del sí", 1966, Yoko Ono

Yoko Ono siempre ha mostrado interés por el arte conceptual/ Photo Credits: “Pintura de techo, pintura del sí”, 1966, Yoko Ono

A través de semejante recorrido, la eterna esposa de John se materializa como un cerebro en permanente estado de evolución, cual una planta que se alimenta del entorno existencial para conseguir emocionar, deslumbrar, enriquecer y atesorar perspectivas múltiples.

Desde sus primeros escarceos en el cosmos de las vanguardias neoyorquinas, Yoko Ono siempre tuvo el impulso del acierto nervioso; aparte de la compostura de los que saben cómo valorar las aportaciones magistrales de mentores del estilo de Morton Feldman, Merce Cunningham, Marcel Duchamp, Peggy Guggenheim, George Maciunas

FLUXUS Y EL RECONOCIMIENTO

El antiarte en un sentido tradicional, objetivado por las ideas de divorciar el mercantilismo de los cuadros y esculturas, marcó profundamente el nacimiento como creadora de esta mujer; quien -a pesar de acercarse a los ochenta y un aniversarios– mantiene un pacto fáustico con la fortaleza juvenil de los espíritus libres por necesidad.

La creadora tokiota ha desarrollado su carrera por múltiples caminos artísticos/ Photo Credits: "Anuncio para Museo de (Pedorre)arte Moderno, Yoko Ono

La creadora tokiota ha desarrollado su carrera por múltiples caminos artísticos/ Photo Credits: “Anuncio para Museo de (Pedorre)arte Moderno, Yoko Ono

Con semejante filosofía activa, no es de extrañar que el movimiento Fluxus fuera su casa de aire y niebla durante gran parte de su currículo plástico.

Bajo esa bandera, la heroína del performance concebida en el país del Sol Naciente extendió su ideario de vitriólico humor y sarcástica ironía respecto a las contradicciones del planeta. Pensamientos de ruptura con lo establecido que gozaron del máximo protagonismo  en 1966-67, con la exhibición Half-A-Wind Show, celebrada originariamente en la Lisson Gallery de Reino Unido.

Cantante ocasional, directora de un sinfín de películas de ensayo en las que retorció las vías de expresión cinematográfica, anticipadora de los conciertos de barra libre y carácter indie (amadrinados en el loft que poseía en Chambers Street, templo de la modernidad neoyorquina del que participó la leyenda de La Monte Young); Yoko Ono demuestra a cada paso que ha sido mucho más que la compañera John Lennon.

Aunque ella se sintiera cómoda en un papel marital que nunca repudió, y que alentó con obras de la estirpe comediógrafa de Yes, I’m A Wicht.

Yoko Ono ya era uno de los grandes nombres de la vanguardia neoyorquina antes de que conociera a John Lennon/ Photo Credits: "Pieza de corte", 1964, Yoko Ono

Yoko Ono ya era uno de los grandes nombres de la vanguardia neoyorquina antes de que conociera a John Lennon/ Photo Credits: “Pieza de corte”, 1964, Yoko Ono

Más información, entradas y horarios en

http://www.guggenheim-bilbao.es

 

 

 

El cineasta Guillermo del Toro rueda desde el pasado febrero Crimson Peak, una historia gótica al estilo clásico de la Hammer que protagoniza Mia Wasikowska.

Guillermo del Toro confiesa cierto paralelismo en su próxima película y "El espinazo del diablo"

Guillermo del Toro confiesa cierto paralelismo entre su próxima película y “El espinazo del diablo”

Cuando las maderas de las casas antiguas crujen, los pelos se ponen de punta. Por lo menos, eso es lo que experimenta el vello del director de Mimic; ya que, ante un ruido tan frecuente, todo un poso de historias de miedo y espíritus salen a la luz en la mente del mexicano, procedentes de su subconsciente de lecturas infantiles.

Amante del género gótico, el responsable de El laberinto del fauno no ha dudado en encerrarse en una mansión de las de cadenas en los corredores y presencias espectrales; algo necesario para generar la insana atmósfera de su nueva película: Crimson Peak.

Jessica Chastain colabora en "Crimson Pike" como Lady Lucille Sharpe

Jessica Chastain colabora en “Crimson Peak” como Lady Lucille Sharpe

DEL TORO Y LOS FENÓMENOS POLTERGEIST

Los Pinewood Studios de Inglaterra y las extensiones canadienses y boscosas de Toronto se han convertido en los cuarteles centrales del creador centroamericano y de su nutrido equipo de técnicos y actores.

Aunque, en esta ocasión –y contrariamente a lo habitual en el currículo hablado en inglés que acredita el filmmaker– el guion se queda más en la introspección macabra de un grupo de personajes, que en la traca excesiva de un espectáculo cargado de efectos audiovisuales.

Tal apuesta, y según ha declarado el propio Del Toro a los periodistas, la explica el realizador debido a su interés actual por surcar los senderos del horror a través de la tradición literariaDeterminación que le acerca más al contexto de películas de culto como El resplandor y Suspense.

Del Toro sustituyó a Benedict Cumberbatch por el londinense Tom Hiddleston, para el papel protagonista

Del Toro sustituyó a Benedict Cumberbatch por el londinense Tom Hiddleston, para el papel protagonista

Para ello, el nacido en Guadalajara despliega su visión poliédrica a través del libreto escrito por Matthew Robbins (colaborador con GdT en Mimic), la británica Lucinda Coxon y él mismo; siempre pendientes de construir la narración más en la línea de las movies rodadas por el director en España que de sus ruidosas obras hollywoodienses.

Así, Crimson Peak bebe del espíritu secuencial de El espinazo del diablo, cinta en la que Del Toro se acercaba al tema de las ánimas enfurecidas en el Más Allá, desde una perspectiva mucho más inquietante que la expuesta en trabajos de pirotecnia visual del tipo de Blade.

Avalado con el apoyo financiero de Legendary Films, el hombre que se bajó voluntariamente del proyecto de El Hobbit ha ideado un argumento cercano a las variaciones esotéricas de Henry James y Stephen King, donde la protagonista es una joven casada con un tipo extraño y cambiante, amargado por una terrible realidad que sólo se manifiesta una vez que ambos se trasladan a Cumbria (zona del noroeste de Inglaterra).

Mia Wasikowska encarna a la heroína, la escritora Edith Cushing

Mia Wasikowska encarna a la heroína, la escritora Edith Cushing

EL FILME MÁS ADULTO DE SU CARRERA

Sin apenas datos específicos de cara a los informadores, Guillermo del Toro sí ha querido dejar claro desde el inicio de la grabación que Crimson Peak va a ser una producción atípica en su trayectoria. Y no únicamente por la renuncia del exceso en efectos especiales; sino también por la naturaleza intrínseca de la misma.

Obsesivamente cercana al devenir de los personajes, la cinta parece albergar en su desarrollo una evolución pletórica de sensualidad y controversia, que enriquece el relato con revelaciones y giros sorpresivos.

Por este motivo, el casting se ha convertido en una de las piezas fundamentales del proyecto. Cuadro que sufrió el revés aparente de las primeras deserciones, cuando Benedict Cumberbacht y Emma Stone se cayeron del mismo por distintos motivos.

No obstante, Del Toro pronto recuperó nuevamente la sonrisa, ante la contratación de un elenco en el que lucen su faz más perturbadora intérpretes tan solventes como Tom Hiddleston (Loki encarna al ambivalente Sir Thomas Sharpe), Charlie Hunnam, Jessica Chastain y la australiana Mia Wasikowska (en la piel de la heroína, la autora Edith Cushing). Todos ellos secundados por la banda sonora original del bilbaíno Fernando Velázquez.

Del Toro tiene en "El resplandor" uno de sus títulos favoritos sobre fantasmas y casas encantadas

Del Toro tiene en “El resplandor” uno de sus títulos favoritos sobre fantasmas y casas encantadas

Todavía en estado embrionario, habrá que esperar hasta 2015 para comprobar los fantásticos jugos con los que el mexicano ha cocinado esta vuelta de tuerca con aliento hispano; aventura que sin duda le hará olvidar los malos tragos provocados por la falta de pegada económica, materializados por sus fallidos intentos para llevar a la pantalla En las montañas de la locura y El conde de Montecristo.

Más información en http://www.legendary.com

Jack Bauer calienta su pistola con el rostro de Kiefer Sutherland, para proteger al planeta de una apocalíptica amenaza terrorista. Live Another Day es el título de esta nueva aventura del héroe estadounidense.

Jack Bauer está escondido en Londres en el comienzo de "Live Another Day"/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Jack Bauer está escondido en Londres en el comienzo de “Live Another Day”/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

No existen honores de Estado para el televisivo agente de la UAT que ha salvado al mundo en ocho ocasiones.

Aunque,  en el campo de los premios de la pequeña pantalla, 24 se ha llevado -desde su creación en 2001– nada más y nada menos que setenta y dos nominaciones a los Premios Emmy, aparte de otros galardones de candil internacional.

Alimentada con carne de merchandishing por los cuatro costados, la activa saga ideada por Howard Gordon se encuentra en estos momentos dando el toque final a lo que será la novena temporada, una producción titulada 24: Live Another Day.

Kiefer Sutherland vuelve a prestar físico al agente Jack Bauer/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Kiefer Sutherland vuelve a prestar físico al agente Jack Bauer/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

JACK BAUER OTRA VEZ CONTRA LOS TERRORISTAS

Una enfermedad mortal de corte vírico amenazaba la existencia del protagonista de 24 en el último capítulo de la anterior entrega. Por el camino, el Hércules con pasaporte norteamericano había dejado la posibilidad de mantener una relación amorosa con una exagente del FBI, además de albergar un mínimo interés en estrechar lazos consanguíneos con su hija y su nieta.

Sin embargo, Jack Bauer no ha nacido para ser un family man. Y así consta desde el comienzo de esta nueva etapa del personaje, financiada por la intensa colaboración entre Teakwood Lane Productions, 20th Century Fox Television e Imagine Television.

Mary Lynn Rajskub vuelve a encarnar a la experta informática Chloe O'Brian/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Mary Lynn Rajskub vuelve a encarnar a la experta informática Chloe O’Brian/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Bajo estos signos de frenética naturaleza, la trama despierta con el antiguo servidor de la UAT escondido en Londres, cuatro años después de los acontecimientos narrados en la octava temporada.

En la capital británica, el hombre con el rostro de Kiefer Sutherland intenta llevar una rutina más o menos pacífica; hasta que contacta con él un miembro de la CIA (Steve Navarro, al que pone físico Benjamin Bratt), para solicitar su ayuda en el desmantelamiento de una peligrosa cédula de asesinos terroristas.

Y, como Bauer es un patriota que siempre regresa al clamor de la nación vestida con las barras y estrellas, el protagonista decide meterse en el fregado.

No obstante, entre las exigencias que pide el servidor de USA está la de localizar a su pretérita amiga y experta en informática llamada Chole O’Brian (Mary Lynn Rajskub), quien se halla en paradero desconocido al lado del maquiavélico hacker Adrian Cross (Michael Wincott).

William Devane se ocupa de la parte del Presidente de USA, James Heller/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

William Devane se ocupa de la parte del Presidente de USA, James Heller/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Pero no sólo de adrenalina vive Jack; ya que con su reinserción, el tipo tendrá también la oportunidad de encontrarse con la que fuera la mujer con la que iba a contraer matrimonio en el pasado, la atormentada Audrey Raines (Kim Raver), ahora pareja estable del político Mark Boudreau (Tate Donovan).

Y, por si las cosas no estuvieran lo suficientemente mal para el protagonista en Estados Unidos, la presidencia del país está en manos de un enemigo declarado de JB,  James Heller (William Devane).

Ritmo neurótico, escenas sorprendentes, enganche asegurado y tensión a cada fotograma es lo que ofrece esta nueva aventura del guerrero que hizo célebre Sutherland hace ya cerca de tres lustros. Elementos sustanciales a cada season de 24, que en este aún inédito curso televisivo cuenta con cameos tan notables como el del inglés Stephen Fry (en calidad del Primer Ministro de Reino Unido, Trevor Davies) y el de Michelle Fairley (la viuda de John Stark en Juego de Tronos se mete en la piel de la agente de la CIA Margot).

Kim Raven aparece en la trama como la antigua enamorada de Jack Bauer, Audrey Raines/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Kim Raven aparece en la trama como la antigua enamorada de Jack Bauer, Audrey Raines/ Photo Credits: 20th Century Fox Television

Más información en http://www.fox.com/24-live-another-day

Vídeo perteneciente al 20th Century Fox Television

Jorge Drexler lanza a la venta Bailar en la cueva (Warner Music), un disco rítmico y contagioso en el que el cantante uruguayo experimenta con estilos como el rap y los sones latinoamericanos. 

Jorge Drexler comienza su gira de presentación el 5 de abril en Valladolid y el 10 de abril en Barcelona (en el Palau de la Música). El 3 de julio llegará a Madrid.

Jorge Drexler comienza su gira de presentación el 5 de abril en Valladolid y el 10 de abril en Barcelona (en el Palau de la Música). El 3 de julio llegará a Madrid.

En los albores de los tiempos, cuando el hombre aún andaba cubierto de pelo y sin maquinilla en el hatillo de las invenciones prácticas, la música ya formaba parte de la diversión tribal.

Al igual que la caza, la pesca y otras actividades más de horario nocturno -no aptas para menores de dieciocho años-, el arte de sacar sonidos a los rudimentarios instrumentos fue vehículo de diversión de los homínidos, antes incluso de que estos conocieran otros placeres lúdicos.

No estar en, sino ser el movimiento”, sentencia el uruguayo Jorge Drexler en el tema Bailar en la cueva. Y con esta simple frase, el autor de la oscarizada balada Al otro lado del río se une a ese sentimiento colectivo de trascendencia prehistórica, ritmo de disfrute comunitario que animó a los individuos a salir de la caverna, aunque no les ayudara a dejar atrás la persecución de las sombras platónicas.

El cantautor de Uruguay ha grabado "Bailar en la cueva" entre Bogotá y Madrid/ Photo Credits: jorgedrexler.com

El cantautor de Uruguay ha grabado “Bailar en la cueva” entre Bogotá y Madrid/ Photo Credits: jorgedrexler.com

Pero el cantautor afincado en Madrid no solamente se apoya en la mencionada conjunción de palabras para expresar una realidad de índole antropológica; sino que le sirve también para bautizar el nuevo álbum de su ya extensa carrera.

Un trabajo titulado Bailar en la cueva (Warner Music), que saldrá a la venta el próximo 25 de marzo.

JORGE DREXLER Y SU PASIÓN POR LA DISCO

Inmerso en una etapa de cambio voluntario, Drexler vierte sus esencias más danzarinas en este compacto a doce cortes; tarta con reservas de psicodelia vanguardista, donde el de Montevideo da rienda suelta a su variante más desenfadada.

Jorge Drexler cambia el tercio hacia los ritmos bailables

Jorge Drexler cambia el tercio hacia los ritmos bailables

Este nuevo palo trovador se puede apreciar fácilmente en los espesores líricos de su colaboración con la rapera franco-chilena Ana Tijoux; y continua su viaje al indie callejero con colaboradores de la catadura bailonga de Bomba Estéreo, Mario Galeano (perteneciente a Frente Cumbiero), los productores Carles Campón y Sebastián Merlín, Eduardo Cabra (Calle 13) o el genial y sorprendente Caetano Veloso (quien presta su alargada inspiración en el tema Bolivia).

Pero que nadie se llame a engaño, ya que el hecho de que a Drexler le guste experimentar no quiere decir que haya renunciado a su sello de identidad, ni mucho menos. La pareja de la actriz Leonor Watling llena los claros de luna festivaleros con versos sacados de sus poros vivenciales, páginas escritas con estribillos de rebeldía, acordes con la biografía de este hombre criado en las limitaciones propias de la Dictadura cívico-militar uruguaya (cuyo marco de acción se prolongó de 1973 a 1985).

Los doce temas del nuevo compacto hablan de asuntos que le preocupan especialmente al trovador

Los doce temas del nuevo compacto hablan de asuntos que le preocupan especialmente al trovador

Fruto de esa necesidad de libertad de pensamiento en su juventud surgió el afán nómada del creador, espíritu que trasciende metafóricamente a Bailar en la cueva, materializado a través de la grabación del CD, efectuada entre Bogotá y Madrid.

Posicionamiento multiétnico que ha regalado al responsable de Amar la trama la visión artística de los terrícolas actuales como autómatas confusos, sin referentes factibles con los que hacer el peso suficiente para no perderse en la gravedad inexistente de la economía y la política.

Ya hacíamos música muchísimo antes de conocer la agricultura”, apunta Jorge guitarra en mano, en uno de los tracks; y es a ese elemento de genética universal al que el melódico rapsoda apela, para unir los pareceres de sus compañeros de especie. Al tiempo de permitirle tomar aire frente a los condicionantes artificiales del capital y de las revoluciones traicionadas por los dogmatismos interesados de los gobernantes.

En las letras hay una actitud desafiante hacia la política que amordaza al ciudadano

En las letras hay una actitud desafiante hacia la política que amordaza al ciudadano

Tal es el leitmotiv de Bolivia, canción de tintes proféticos y cíclicos que comienza con denuncias críticas a la Alemania de 1939, y cuyos flecos salpican una y otra vez la paz de los ciudadanos el planeta.

Con esta pieza y once más en semejante línea guerrera, JD confecciona un disco con forma de globo achatado por los polos en el que se nota la participación de Quantic, y dentro del que los surcos explotan arcoíris grisáceos, cual muescas profundas en la modernidad aparente.

Jorge Drexler ha contado en "Bailar en la cueva" con colaboradores como Caetano Veloso

Jorge Drexler ha contado en “Bailar en la cueva” con colaboradores como Caetano Veloso

Más información en http://www.jorgedrexler.com

El arte catalogado como degenerado por el dictador teutón es el protagonista de la muestra The Attack On Modern Art In Nazi Germany, 1937, que alberga la Neue Galerie de Nueva York hasta el próximo 30 de junio. 

El Arte denostado por Adolf Hitler es la estrella principal de la muestra que alberga la Neue Galerie/ Photo Credits: Ernst Ludwig Kirchner, "A Group pf Artists", Museum Lugwig, Colonia, Rheinisches Bildarchiv, Colonia

El Arte denostado por Adolf Hitler es la estrella principal de la muestra que alberga la Neue Galerie/ Photo Credits: Ernst Ludwig Kirchner, “A Group pf Artists”, Museum Lugwig, Colonia, Rheinisches Bildarchiv, Colonia

Para Marcel Duchamp, “el arte es la idea”. Sin embargo, según la visión más dogmática de Santo Tomás de Aquino, “el arte es el recto ordenamiento de la razón”. Aunque, igualmente válida es la definición de Joseph Beuys respecto a que “el arte es la acción, la vida”.

A lo largo de la Historia, la capacidad del ser humano para exponer a los demás -y a sí mismo- el estado creativo a través de los pinceles, el plinto, los ladrillos, los pentagramas o las letras ha recibido tantas acepciones, que hacen de su concepto algo intangible e ilimitado: una acepción que en su extensión no es ni buena ni mala, ni terrenal ni espiritual, ni real ni ficticia, ni bella o fea en su resolución.

Cartel original de la exposición de Arte degenerado de 1937

Cartel original de la exposición de Arte degenerado de 1937

Esa misma inmensidad provoca que los adjetivos que se suelen asociar al Arte sean en la mayoría de las ocasiones superfluos y absurdos.

Entonces, ¿por qué Adolf Hitler se empeñó en tildar a la plástica de las vanguardias de principios del siglo XX como Arte degenerado? Una obsesión que prendió tan fuerte en el ideario del dictador alemán que incluso apadrinó una amplia muestra en Múnich (dentro del Instituto de Arqueología del Hofgarten) sobre ese tema, titulada Die Ausstellung “Entartete Kunst” (La exposición de Arte Degenerado)y que concitó a miles de fanáticos de Mi lucha desde el 19 de julio de 1937 hasta el 30 de noviembre del mismo año.

Aquel salón con los que él consideraba los maestros de la degradación del pueblo teutón -y por añadidura de la sociedad mundial- se convirtió en el exponente internacional de la destrucción masiva de algunas de las piezas fundamentales de la pintura, la escultura, el grabado y el dibujo que organizó el Tercer Reich. Una exhibición de odio en las entrañas hacia el espíritu libre de los genios contemporáneos del caballete, el lápiz y el plinto que la Neue Galerie de Nueva York (Museum For German and Austrian Art, 1048 Fifth Avenue) recrea estos días en la urbe del Empire State Building.

La muestra es fiel reflejo de la programada por Goebles en 1937/ Photo Credits: Lasar Segall, "Eternal Wanderers", 1919, Lasar Segall Museum/ Fotografía de Jorge Bastos

La muestra es fiel reflejo de la programada por Goebbles en 1937/ Photo Credits: Lasar Segall, “Eternal Wanderers”, 1919, Lasar Segall Museum/ Fotografía de Jorge Bastos

EL ARTE CONTRARIO A LA PUREZA DE RAZA

Según la biografía de Adolf Hitler, el que fuera coronado como Presidente de la República Alemana el 30 de enero de 1933 tuvo una juventud teñida con sueños de paleta y oleosas esencias.

Tanto es así, que el futuro genocida intentó ser admitido por la Academia de Bellas Artes de Viena, en 1908; aunque, al final, no obtuvo la plaza deseada (al parecer, le faltaba ese impulso ajeno a las reglas de codos despellejados y técnicas de cartabón que sí suelen poseer los virtuosos de la imaginación).

Acomplejado o no, lo cierto es que el canciller del bigote rectilíneo -en cuanto tuvo poder suficiente y medios para llevar a cabo su venganza- no escatimó esfuerzos gubernamentales para deshacerse de todas esas obras que él consideraba perniciosas para convivir con los hijos del pueblo germano.

En 1937, 650 obras colgaron junto a las cartelas de lo que habían costado/ Photo Credits: Ernst Barlach, "The Berserker", 1910, Ernst Barlach Haus, Stiftung Hermann F. Reemtsma, Hamburgo

En 1937, 650 obras colgaron junto a las cartelas de lo que habían costado/ Photo Credits: Ernst Barlach, “The Berserker”, 1910, Ernst Barlach Haus, Stiftung Hermann F. Reemtsma, Hamburgo

A tal efecto, en 1937, el frustrado pintor encomendó a Adolf Ziegler (artista adscrito al partido nazi y fiel bestia adiestrada en la dogmática imperialista) la formación de un comité de expertos encargados de sacar de los fondos museísticos cualquier pieza sospechosa de transgredir el armazón nacionalsocialista. En especial, aquellas telas, láminas y esculturas que pertenecieran a movimientos tan implicados en invitar a la fantasía como el Modernismo, el Dadaísmo, el Surrealismo, el Expresionismo y la incipiente Abstracción.

En dos semanas, unas 5.238 creaciones fueron aisladas de los centros que las habían adquirido. Y de ese conjunto, 650 trabajos conformaron la citada exposición muniquesa.

La locura era una de las reglas para que Adolf Ziegler y sus secuaces tildarán a una obra de perniciosa/ Photo Credits: Oskar Kokoscha, Autorretrato aparecido en la revista Der Sturm, Neue Galerie de Nueva York, Regalo de Leonard A. Lauder, 2014 Fondation Oskar Kokoschka, Artist Rights Society (ARS), New York ProLifteris, Zurich

La locura era una de las reglas para que Adolf Ziegler y sus secuaces tildarán a una obra de perniciosa/ Photo Credits: Oskar Kokoscha, Autorretrato aparecido en la revista Der Sturm, Neue Galerie de Nueva York, Regalo de Leonard A. Lauder, 2014 Fondation Oskar Kokoschka, Artist Rights Society (ARS), New York ProLifteris, Zurich

Mediante esta labor de aglutinar las propuestas acusadas de “atentar contra la religión, la pureza de la raza y la moral“, nombres como los de Marc Chagall, Georg Grosz, Wassily Kandinsky, Ernst Ludwig Kirchner, Paul Klee, Georg Kolbe, Wilhelm Lehmbruck, Franz Marc, Emil Nolde, Pablo Picasso, Jean Matzinger y Piet Mondrian fueron borrados de la faz centroeuropea. Y sus testimonios visuales siguieron la suerte de la destrucción, o el destierro en almacenes escondidos de marchantes que esperaron al final de la Segunda Guerra Mundial para ponerlos nuevamente en el mercado (caso de Hildebrand Gurlitt).

Muchos de los visitantes de la Neue Galerie neoyorquina sentirán in situ una catarata de emociones semejantes a las que experimentaron los protagonistas de The Monument’s Men, cuando en el filme conseguían salvar las imágenes de pinceles excepcionales del fuego infernal encendido por las hordas de hitlerianas.

Un panorama de excelsos colores y líneas en el que adquieren veleidades de altar mayor pinturas de tan inmortales e imperecederas como Cattle In A Barn, de Max Beckmann; Portrait Of Max Hermann-Neisse, de Georg Grosz; Winter Landscape in Moonlight, de Ernst Ludwig Kirchner; The Angler, de Paul Klee; The Duchess Of Montesquiou-Fezensac, de Oskar Kokoscha; o Still-Life With Wooden Figure, de Emil Nolde.

El Arte despreciado por Hitler acabó en el mercado negro o destruido/ Photo Credits: Max Beckmann, "Departure", The MoMa, Digital Image 2014 The MoMa Art/Licensed by SCALA/Art Resource, NY, 2014 Artists Rights Society (ARS), Nueva York/V6 Bild-Kunst, Bonn

El Arte despreciado por Hitler acabó en el mercado negro o destruido/ Photo Credits: Max Beckmann, “Departure”, The MoMa, Digital Image 2014 The MoMa Art/Licensed by SCALA/Art Resource, NY, 2014 Artists Rights Society (ARS), Nueva York/V6 Bild-Kunst, Bonn

Más información, entradas y horarios en http://www.neuegalerie.org