Wes Craven está al frente de este filme

Wes Craven está al frente de este filme

El asesino de la careta de tienda de Halloween porta nuevamente su cuchillo para aterrorizar a la incauta Sidney Prescott. Ya ha pasado más de una década desde que el criminal con capa se las hiciera pasar canutas a la chica, mientras ésta intentaba sobrevivir a un ambiente familiar marcado por la tragedia. En esa primera ocasión, su noviete era el que se escondía bajo un  disfraz tan cool; y supuso la presentación inicial de la saga con el título de Scream, de la mano de Wes Craven en el apartado de la dirección.

La primera entrega fue un éxito en 1996

La primera entrega fue un éxito en 1996

Dos películas más y catorce tacos después, el autor de Pesadilla en Elm Street se pone otra vez el uniforme de realizador y firma esta cuarta entrega, que bien podría ser la última de la franquicia. Ante tal evento, regresan a sus papeles originales la ya treintañera Neve Campbell (cuando empezó a poner palmito al personaje de Sidney Prescott, aún iba al instituto en la ficción); el simpático David Arquette (como el despistado sheriff Dewey Riley) y la periodista multiusos Gale Weathers-Riley (en la piel de Courtney Cox).

Sidney Prescott no se quita al asesino de encima ni con una amatrelladora

Sidney Prescott no se quita al asesino de encima ni con una amatrelladora

En la trama, la acción se sitúa un tiempo después de que Prescott saliera indemne, por los pelos, del rodaje de Puñalada 3; pero el terror a que otro descerebrado reverdezca el sangriento pasado de la gachí sigue persiguiendo a Sidney. Aunque, los psiquiatras suelen decir que nada como la terapia de shock  para vencer los miedos interiores; por lo que la chica toma la decisión de afrontar sus terrores metamorfoseados en un encapuchado con careta de esqueleto. Lo que no sabe es que el asesino también conoce lo de hacer terapia, y está dispuesto a impedir que la mujer olvide su relación con el criminal con ínfulas de charcutero después de tres intentos para darse matarile mutuamente (hay aceros que unen más que las tarjetas de San Valeintín).

Los Protectores marcó época a principios de los setenta

Los Protectores marcó época a principios de los setenta

Cuando los pantalones campana hacían furor y las tonadas de Al Stewart copaban las radiofórmulas, Gran Bretaña arrasaba televisivamente con sus seriales de aventuras. El regreso de El Santo, Los profesionales, Jason King, Los Nuevos Vengadores, Los persuasores… todos estos productos mantenían al personal atado en las butacas de su salón, a base de imaginación y agradables dosis de actividad salpicadas con tramas realmente adictivas. Sobresalir en un panorama tan plagado de calidad e inventiva no era fácil, pero Gerry Anderson consiguió destacarse de sus colegas con un sello de producción propio y tocado con la varita del éxito.

La trama giraba en torno a tres agentes privados

La trama giraba en torno a tres agentes privados

El creador audiovisual ya había empezado a despuntar a finales de la década de los sesenta, aunque fue en la decena siguiente cuando obtuvo su mayor reconocimiento por parte de un público entregado, semana a semana, a sus obras de indudable talento. De entre su extenso y nada despreciable trabajo, Los protectores fue una serie que marcó sin lugar a dudas un hito en su carrera, y -por añadidura- en la historia de la tele en las islas y el Viejo Continente.

Los episodios se prolongaron hasta 1974

Los episodios se prolongaron hasta 1974

Inaugurada en 1972, la historia seguía las hazañas de un terceto de buscavidas y defensores de la justicia que descubrían los más sorprendentes casos en calidad de agentes privados. Desde Londres al resto del mundo, el norteamericano Harry Rule (Robert Vaughn, quien se incorporó tras su hit en la pequeña pantalla con El hombre de CIPOL), la italiana condesa Di Contini (Nyree Dawn Porter, conocida en esos momentos por ser una de las protagonistas de La saga de Forsithe) y el playboy francés Paul Buchet (Tony Anholt, al que los espectadores luego pudieron disfrutar en la piel del inolvidable Tony Verdeschi, de Espacio 1999) anulaban a los malos y protegían a los inocentes, con una elegancia y un bon vivant que ya querrían para sí muchos de los vip de mercadillo que pueblan las páginas de las revistas de sociedad.

Tony Anholt volvió a repetir con Gerry Anderson en Espacio 1999

Tony Anholt volvió a repetir con Gerry Anderson en Espacio 1999

La producción se prolongó hasta 1974 en episodios de media hora de duración, siempre prologados por una sintonía que aún hoy en día muchos recordarán: el Avenues and Allyways, de Tony Christie (disponible en youtube). Tirón de orejas para la industria del DVD en España, que aún no ha comercializado tan impactante obra de culto en formato tv.

El serial está en venta en Inglaterra

El serial está en venta en Inglaterra

La metrópoli de la Sagrada Familia muestra sus arterias menos turísticas a través de la cámara del realizador de Amores perros. Biutiful es el título de la dura historia que cuenta un filme que gravita sobre la existencia de un hombre sin suerte, que se mueve por los suburbios intentando alcanzar una dignidad que se le ha negado desde casi su nacimiento.

Biutiful ofrece una realidad opresiva y trágica

Biutiful ofrece una realidad opresiva y trágica

A modo del Ulises de La Odisea homérica, el personaje que interpreta un especialmente convincente Javier Bardem busca su regreso a Ítaca, en este caso metamorfoseada en el descanso eterno; un bosque de sombras y helado en el que le espera un padre al que no conoció. Un cáncer sin remisión es la nave en la que viaja este trágico individuo al que presta su físico el actor de No es país para viejos; aunque, mientras espera la llegada de la parca, tiene que poner en orden sus lazos con la realidad: identificados con la intensa relación que mantiene con sus dos hijos y su ex pareja, una mujer aquejada de un trastorno bipolar. Atrás deben quedar los trabajos sucios que el desventurado tipo se ha visto obligado a hacer para ganarse el pan de cada día, y su pasado y presente como organizador de una trama ilegal de vendedores de top manta y esclavos procedentes de China.

Javier Bardem interpreta a un vidente sin suerte

Javier Bardem interpreta a un vidente sin suerte

El pulso siempre firme de Alejandro González Iñárritu convierte la cámara en un bisturí, instrumento que sirve al cineasta para diseccionar el comportamiento del papel de Bardem y, de paso, para que el espectador sea consciente en todo momento del sufrimiento del protagonista, convertido en un ser que se aproxima a su anunciado final a pasos agigantados. Apenas hay espacio para tomar un poco de aire en una película donde cada plano ejecuta su misión revulsiva, enfatizada por un escenario –el de la urbe catalana- que aplica su particular visión de la desesperanza.

En Biutiful no hay lugar para el escapismo

En Biutiful no hay lugar para el escapismo

Biutiful se estrena en España el próximo mes de diciembre.

Los años sesenta fueron una década realmente prodigiosa para la televisión. La psicodelia invadió las pantallas albergadas en los hogares, y la experimentación tomó el poder. Uno de esos seriales inolvidables, que hizo de la innovación casi surrealista su seña de identidad, fue El Prisionero, producción que mostró sus indudables cualidades a través de diecisiete episodios grabados entre 1967 y 1968.

El prisionero se ha convertido en una serie de culto

El prisionero se ha convertido en una serie de culto

Protagonizada por el camaleónico y excelente actor Patrick McGoohan, la historia original seguía las hazañas y los problemas mentales de un espía en reciclaje, un profesional del secretismo que anhelaba exiliarse de una organización que no le dejaba colgar los bártulos. Drogado con un potente gas, Número Seis (en los guiones sesenteros, los personajes carecían de nombre y apellidos) era encerrado en un paraíso de los de alienación latente: un destino denominado La Villa. Desde este escondite casi de preconizada virtualidad, el papel de McGoohan se veía sometido a las pruebas de un maquiavélico equipo de torturadores, encabezado por Número Dos (genial la interpretación de Leo McKern como uno de los múltiples físicos que lucía este poderoso señor).

La acción se centraba en la huida de La Villa de Número Seis

La acción se centraba en la huida de La Villa de Número Seis

Más de cuarenta años después, Number Six vuelve a la carga; aunque en este lavado de cara sea Jim Caviezel el que se ocupe de la parte que inmortalizó el convincente protagonista de La isla del Oso. La estrella de La pasión de Cristo convierte el otrora ordinal de designación del personaje por la denominación de Michael. Sin embargo, pese a los cambios comprensibles en el reparto y algún que otro complemento, la trama se desarrolla por similar senda que la de su precedente televisivo. La Villa regresa como espacio onírico, y Número Dos continúa haciendo de las suyas; ahora con los rasgos de Ian McKellen.

El esperado remake acaba de comercializarse en DVD en España

El esperado remake acaba de comercializarse en DVD en España

Los que deseen comprobar si es mejor el producto de culto de la época hippy o su remake están de enhorabuena; ya que pueden adquirir ambos seriales en sus respectivas ediciones en DVD (los seis episodios de Caviezel, de temprana aparición en España y en formato digipack).

Tras el visionado, los amantes de la calidad a seiscientas veinticinco líneas echarán de menos  que la tele que nos ha tocado vivir en la actualidad haya perdido mucha frescura e ingenio respecto a la que disfrutaron nuestros padres.

A mediados del siglo XIX, el naturalista Charles Darwin (1809-1882) revolucionó el mundo con su libro El origen de las especies. La teoría de la evolución del hombre -auspiciada mediante conceptos meramente científicos- que albergaba las páginas del famoso texto levantó una polémica apenas igualable a otros acontecimientos literarios, en una sociedad que intentaba sobrevivir sin cuestionarse el hecho de que el hombre era producto simplemente de una acción divina.

El británico Paul Bettany, transformado en Charles Darwin

El británico Paul Bettany, transformado en Charles Darwin

El director Jon Amiel (La trampa) rescata las pasiones encontradas en torno a la figura de Darwin en Creation, para escenificar en imágenes la complicada existencia de un investigador cuya senda vital estuvo siempre en un cruce de caminos, entre su necesidad de descubrir los secretos de la humanidad –avalada por los trabajos llevados a cabo en una extensa travesía a bordo del H.M.S. Beagle- y la obligatoriedad religiosa que le imponían sus ancestros familiares y culturales.

El filme plasma las contradiciones matrioniales entre Darwin y su esposa

El filme plasma las contradiciones matrioniales entre Darwin y su esposa

El actor Paul Bettany (Legión) se mete en la piel del padre del creacionismo, mientras que la estadounidense  Jennifer Connelly (Ultimátum a la tierra) hace lo propio en la de su esposa, Emma. Ambos prestan sus respectivos registros dramáticos para hacer verosímiles las contradicciones y diferencias de una pareja que se debatía entre la beatitud y el aparente progreso.

Pocas semanas después de la inauguración de la exposición dedicada a Claude Monet en el Grand Palais de París, el edificio de Villanueva -en Madrid- se convierte en la posada vacacional para las obras de otro impresionista ilustre, en este caso se trata de Pierre-Auguste Renoir (1848-1919).

Autorretrato de Pierre-Auguste Renoir

Atorretrato de Pierre-Auguste Renoir

La pinacoteca de la Villa y Corte acoge hasta el próximo 6 de febrero una extensa selección de 31 piezas pertenecientes al Sterling and Francine Clark Art Institute de Massachussetts, en Estados Unidos; en la que queda patente la fuerza cromática y la hondura pictórica de uno de los padres destacados del arte contemporáneo.

La Naturaleza le sirvió como experimentación hacia cierta abstracción

La Naturaleza le sirvió como experimentación hacia cierta abstracción

Para acercarse al trabajo de Renoir hay que hacerlo con los cinco sentidos. Las vaporosas escenas, donde la descomposición de la realidad de la que hacían gala sus colegas impresionistas se metamorfosea en cuerpo de mujer -de carnalidad exuberante y etérea- o se convierte en carcajada mediante la expresividad de bañistas esperando solazarse con la gradación incendiaria de soles aduladores de la diversión y el relax invitan al espectador a ver, oír, degustar… En la muestra que alberga desde este lunes el Museo del Prado -y que cuenta con el patrocinio de la Fundación BBVA- se puede intuir la carrera evolutiva de un genio no siempre comprendido, y mucho menos admirado. A esto responde la personal y a veces sorprendente decisión del padre del cineasta de El río para aislarse en medio de la rebeldía propiciada por el movimiento al que pertenecía, que inundó los salones de finales del siglo XIX con apuestas a favor de la desintegración de las pinceladas y, por qué no, de la misma Naturaleza.

La sensualidad femenina fue uno de sus temas más frecuentados

La sensualidad femenina fue uno de sus temas más frecuentados

Las recreaciones del autor de Palco en el teatro son como invitaciones a la lujuria sensitiva de paisajes en los que la figura humana se hace casi necesaria, envuelta con los ropajes pretendidamente galantes de localizaciones imaginadas, surgidas de la mente de alguien que vive para fantasear con los objetos, animados o muertos. Esta rabia diferenciadora, que reside en toda empresa destinada a experimentar pese a los condicionantes del mercado, hizo que la producción del maestro francés se fuera radicalizando hacia una especie de antecedente de la abstracción; aunque solapada con la tradicionalidad de un singular discípulo de la técnica de popes tales como Velázquez, Rubens, Van Dyck y Tiziano.

Venecia le sirvió como inspiración

Venecia le sirvió como inspiración

Se puede decir que el extenso legado de Pierre-Auguste Renoir continúa vigente porque sigue en estado de perpetuo cambio y transformación, siempre al borde del abismo de una modernidad nunca buscada; esencia que supieron captar muchos de los pintores que tomaron el testigo del inmortal responsable de El puente de Chatou.

Cuerpo humano y agua formaron una amalgama indisoluble en su producción

Cuerpo humano y agua formaron una amalgama indisoluble en su producción

Cerca de cuatro décadas como enamorado incondicional del trabajo del artista es lo que recoge la colección de Sterling Clark, en la que se incluyen obras maestras y de exquisita influencia -a medio camino entre el Naturalismo y el Barroco- como La barca lavadero de Bas Meudon o Bañista rubia. A través de los tesoros almacenados por este recolector de genialidad constreñida en una tabla o lienzo, Renoir resucita estos meses en el paseo del Prado; arropado por los árboles escasos de la avenida madrileña y con la inspiración siempre latente del Jardín Botánico, que sin duda le habría traído sueños en tecnicolor de sus bien amadas riberas del Sena.

John Carpenter vuelve a la carga

John Carpenter vuelve a la carga

A finales de los setenta y en las décadas de los ochenta y noventa, muchos de los filmes de terror que triunfaban en la cartelera llevaban la firma de John Carpenter. La saga de La noche de Halloween, con un psicópata con careta provocando los sustos encadenados; la especialmente inquietante La cosa; la paródica Vampiros y la desconcertante En la boca del miedo son algunos de los hitos -en versión de celuloide- más celebrados de una carrera horneada al calor de las pesadillas proyectadas sobre una pantalla blanca.

Las conexiones con el Más Allá marcan la evolución en The Ward

Las conexiones con el Más Allá marcan la evolución en The Ward

Nueve años de silencio desde su último estreno llamado Fantasmas de Marte, seguramente obligado por la ausencia de financiación o por la carencia de una idea capaz de enganchar a los casi siempre reticentes inversores de la industria audiovisual, han servido a Carpenter para construir una historia sugerente, en la que se mezclan los fenómenos poltergeist y el thriller de naturaleza asesina.

¿Es posible escapar de un fantasma?

¿Es posible escapar de un fantasma?

El título de la esperada obra del responsable de Rescate en Nueva York es The Ward, y su argumento versa sobre una joven a la que acompaña peligrosamente un espectro con intenciones poco claras. Las escenas impactantes y la trama destinada a poner la carne de gallina al personal están garantizadas, en este eléctrico guión que protagoniza una de las actrices de Kick-Ass, la aún emergente Lindsy Fonseca. Junto a ella, el veterano Jared Harris (quien en breve aparecerá en la secuela de Sherlock Holmes, en la piel del maquiavélico profesor Moriarty) contribuye a dotar de misterio a una cinta que, viniendo de un director como Carpenter, no debería pasar desapercibida en la cartelera.

Nota.- Los que no deseen esperar, pueden hacer un viajecito a Sitges y asistir a su presentación en el más que recomendable festival de cine fántastico que alberga la marítima ciudad catalana.

Por fin se sabe quién va a sustituir a Bryan Singer como director de la última entrega de Superman. Después de un casting al más puro estilo de Lo que el viento se llevó, el premio gordo –o flaco, según las expectativas creadas en torno a un proyecto al que persigue una especie de mala suerte- se lo ha llevado el director Zack Snyder. El efectista responsable de 300 y The Watchmen ha dejado en la cuneta, para hacerse con el puesto, a auténticos popes en el arte de la grabación cámara en mano, como Tony Scott y el propio Singer.

El popular personaje de DC Comics regresará pronto a las salas

El popular personaje de DC Comics regresará pronto a las salas

Snyder se ha distinguido en la presente década por ser uno de los más señeros renovadores de la estética cinematográfica asociada al cómic. Sus obras son verdaderos prodigios desde el punto de vista del montaje, aunque muchos le achaquen una relación inversamente proporcional entre el desfase visual y el componente dramático o argumental. Pero, guste o no, lo que se puede concretar es que el cineasta estadounidense no es de los que dejan indiferente a casi nadie; cualidad que seguro estará presente en su esperada película a punto de estrenar: la femenina y fantástica Sucker Punch. Con este largometraje, Zack se atreve a demostrar que lo de ser superhéroe no es sólo cosa de hombres, y que la testosterona entendida como dureza, no como glándula sexual, puede hallarse también en las féminas.

El desaparecido Christopher Reeve sigue siendo el mejor Superman

El desaparecido Christopher Reeve sigue siendo el mejor Superman

Con la apuesta de elegir al responsable de 300, los productores Chris Nolan y Emma Thomas buscan dar un nuevo aire a Superman, un cómic de éxito sin precedentes que se estrelló en taquilla con su todavía reciente renovación en la pantalla grande perpetrada por Singer, desde la popular e insuperada saga protagonizada por el tristemente fallecido Christopher Reeve. Lo que aún no ha trascendido es si Brandon Routh será el encargado nuevamente –como en Superman Returns– de poner rostro al tipo al que debilitan los trozos de kriptonita. Más noticias, en próximos posts.