Cuando “the Big Apple” era un inmenso jardín

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La ballenas solían acercarse a las costas de NY en 1609. Photo Credits: Michigan Science Art
La ballenas solían acercarse a las costas de NY en 1609. Photo Credits: Michigan Science Art

Hace poco más de cuatrocientos años atrás, Nueva York no tenía alfombras de asfalto, ni gigantes de metal fagocitadores de seres humanos que queman su existencia entre el ordenador y la fotocopiadora. En 1609, las cosas eran muy diferentes en el corazón financiero y ejecutivo de Estados Unidos. En ese lejano tiempo, la madreselva crecía sin orden ni rigor por lo ancho y largo de la Bahía Hudson; mientras las ballenas nórdicas acercaban su canto adormecedor, a las costas desde que las que divisaban su incierto futuro los escasos grupos de europeos -huidos de metrópolis asediadas por el poder, la guerra y el fanatismo de las ideologías-.

Balaenoptera acutorastrate. Photo Credits: Michigan Scence Art
Balaenoptera acutorastrate. Photo Credits: Michigan Scence Art

El reputado biólogo, y ecologista contumaz, doctor Eric W. Sanderson retrotrae su vista hacia esa época de verdor y especies que no sabían de extinciones modernas, para crear un viaje virtual: bautizado con el nombre de Welikia Project. A modo de web, el vehículo usado por este estudioso de la naturaleza reproduce el pretérito mapa de lo que hoy se conoce como Manhattan, y que en esas décadas se conformaba con la denominación de Mannahatta (referencia a la Isla de las Muchas Colinas).

Los bisontes no presentaban problemas de extinción en el siglo XVII en USA. Photo Credits: Dra. Patricia Jones, Animal Diversity Web
Los bisontes no presentaban problemas de extinción en el siglo XVII, en USA. Photo Credits: Dra. Patricia Jones, Animal Diversity Web

El asunto comenzó en 1999, cuando Sanderson fue destinado a la urbe de la Estatua de la Libertad para hacerse cargo de la sede de The Wildlife Conservation Society en el zoo del Bronx.  Una vez allí, el famoso especialista en flora y fauna empezó a darle vueltas a la idea de realizar un trabajo de reconstrucción del pasado, acotado bajo las coordenadas geográficas del enclave en que se halla el Empire State. Lo primero que llegó a sus manos fueron los mapas dibujados con cierta maestría por los cartógrafos del ejército británico, fechados en 1782. Pero el doctor necesitaba algo más; y así localizó la inestimable labor del marinero inglés Henry Hudson (Londres, 1562- Bahía de Hudson, 1611). A bordo de su navío nominado como Half Moon y contratado por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, este intrépido aventurero –que entre otras gestas había explorado parte de Groenlandia y Svalbard– y una veintena de hombres remontaron -el 12 de septiembre de 1609– unos 240 kilómetros en el río Hudson –nombrado así en honor del mencionado navegante-, desde su desembocadura hasta Albany. Esta expedición tuvo su continuidad en 1610, cuando -subido a la cubierta del Discovery- el londinense partió en busca del ansiado Paso del noroeste.

Los ciervos pastaban a sus anchas en los márgenes del Hudson. Photo Credits: David Behrens
Los ciervos pastaban a sus anchas en los márgenes del Hudson. Photo Credits: David Behrens

El aniversario en 2009 de la hazaña de este héroe de la historia de USA sirvió a Sanderson y a su equipo para dotar de alas a su idea cibernética; y, con el necesario crédito financiero y académico, nació Welikia Project (por cierto, welikia viene a significar “mi buen hogar” en el idioma autóctono de a zona, el Lenape).

Halcón de cola roja, buteo jamaicensis
Halcón de cola roja, buteo jamaicensis

Lo que el internauta hallará al introducirse en la web http://www.welikia.org es una bien concretada y explicada página en la que, a modo de un Indiana Jones de pantalla, podrá -a golpe de ratón- introducirse en el paisaje y la apariencia casi increíble del Nueva York de comienzos del siglo XVII. Del Bronx a Queens, de Brooklyn a Staten Island, las pisadas binarias de los visitantes se adentran cual programa de google maps en las latitudes frondosas ya perdidas en la memoria de las centurias transcurridas; y diseñadas a partir de las descripciones impresas en manuales tan aceptados como Mannahatta: A Natural History of New York City (Abrams, 2009).

Pato labrador. Photo Credits: International Union for Conversation of Nature and Natural
Pato labrador. Photo Credits: International Union for Conversation of Nature and Natural

Los distintos apartados que los clientes sin duda investigarán a conciencia pertenecen a Flora y Fauna, Geographic dat, Mannahatta Currículum, Presentations y Publications. Aunque también existe una cuidada introducción, en la que se desvelan las claves del proyecto; algunos enlaces con estudios universitarios sobre especies extinguidas y plantas localizables en los jardines salvajes de 1609; y un historial sobre el padre destacado de esta exposición virtual: el doctor Eric W. Sanderson.

Tortuga marina de cabeza larga. Photo Credits: Michigan Science Art
Tortuga marina de cabeza larga. Photo Credits: Michigan Science Art

Si alguna vez el lector se ha preguntado qué vieron los peregrinos de barcos como el Mayflower al desembarcar en las extensiones vírgenes del Nuevo Mundo, o lo que sintieron conquistadores como John Smith al adentrarse en sus selváticos edenes; esta es su oportunidad. Además, no le costará más que tiempo e interés por aprender.

Más información en http://www.welikia.org

Nota.- Todas las fotografías tienen el copyright de The Welikia Project

Salamandra azul manchada. Photo Credits: Karen Franci, Radford University
Salamandra azul manchada. Photo Credits: Karen Franci, Radford University
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