La cantante canadiense edita su décimo álbum de estudio, "Glad Rag Doll"

La cantante canadiense edita su décimo álbum de estudio, “Glad Rag Doll”

Al jazz no se le puede poner un arnés, y dibujar surcos en la tierra de los sonidos con la facilidad de lo vendible. Los caudales del estilo del sudor en las cuerdas, y de las heridas de celofán y algodón enrojecido sobre las teclas del piano, es mucho más que un potro domesticado, con el que alcanzar royalties millonarios. Desbordante de pasión, el género de los timbres aguardentosos y las penumbras de salón es susceptible de desembocar sentimientos y emociones en cualquier extensión marina, diseñada a base de líquidos envolventes. Semejante realidad ha prendido alas en el cancionero cuarteado de la esposa del también músico Elvis Costello. Razón por la cual, el palo rítmico que elevaron a la altura de la leyenda instrumentista divas del calado de Nina Simone y Ella Fitzgerald es el toldo bajo el que se asienta el décimo álbum de la autora de When I Look In Your Eyes: un mural de teselas monologadas bautizado con el sugerente nombre de Glad Rag Doll (Verbe Records).

Los trece cortes pertenecen a letristas a los que su padre admiraba

Los trece cortes pertenecen a letristas a los que su padre admiraba

Los trece cortes que completan el arco de este especial CD se convierten, en la voz de Diana Krall (Columbia Británica, Canadá, 1964), en un viaje pretendido a un pasado de rapsodas trashumantes, que deambulan por los pentagramas sofocados con la nostalgia, cual si fueran fantasmas de la niñez de la rubia poetisa del mediático y premiado The Look Of Love.

La esposa de Elvis Costello vuelve a dar rienda suelta a su pasión por el jazz en su vertiente más comercial

La esposa de Elvis Costello vuelve a dar rienda suelta a su pasión por el jazz en su vertiente más comercial

A modo de regresión temporal, Glad Rag Doll se alimenta de las tonadas de muchos de los trovadores que animaron las horas de sol y nieve del padre y de la abuela de la artista (cuya familia le donó, entre otras cosas, su especial genética para la lírica). De esta manera, los tracks reunen a escritores melódicos de reconocida calidad, como Harry M. Woods, Fred Fisher, Milton Ager, Dan Dougherty y Jack Weller.

La autora de "Love Scnes" se hizo célebre con otros homenajes en formato de disco, como los efectuados con Frank Sinatra y Nat King Cole

La autora de “Love Scenes” se hizo célebre con otros homenajes en formato de disco, como los efectuados con Frank Sinatra y Nat King Cole

Con las obras elaboradas por el citado elenco de narradores de la cordialidad sinfónica, la chica de Nanaimo exhibe sus innegables cualidades vocales: de la tristeza cognitiva de We Just Couldn’t Say Goodbye a la expresiva balada There Ain’t No Sweet Man That Worth The Salt Of My Tears, de los atmosféricos sones de Just Like A Butterfly That’s Caught In The Rain a la sensible You Know I Know Everything’s Made For You, de la alegre Prairie Lullaby a la amargura arquitectónica de I Used To Love You But It’s All Over Now… La macedonia de matices es sustancial y notable en este disco, en el que el discurso de la ganadora de varios premios Grammy rinde tributo a un pretérito que siempre está muy vivo, alojada en los acordes del jazz de raigambre terrosa.

Tiene previsto actuar en Barcelona el próximo 24 de noviembre

Tiene previsto actuar en Barcelona el próximo 24 de noviembre

Favorecida por la eficaz labor de producción a manos del experto T-Bone Burnett, esta “divertida muñeca de trapo” toma aire de épicos coros, como si el azote de la Gran Depresión y de las esperanzas mutiladas de las primeras décadas del fenecido siglo XX se hicieran fuertes a cada golpe de guitarra, a cada redoble de batería, a cada respiro de una garganta cansada con las decepciones de la humanidad.

La artista sacó su primer trabajo en 1993

La artista sacó su primer trabajo en 1993

El amor, en muchas de mutaciones estacionales, es probablemente el héroe más destacado de la intensa selección, en la que se apoya Krall para exaltar su espíritu de concertista virtuosa y eléctrica. Latidos a corazón abierto, que la norteamericana cierra con el sugerente corte titulado When The Curtain Comes Down (un guiño casi teatral a una puesta en escena auditiva en la que, no obstante, el riesgo parece calculado desde los primeros acordes).

Entre los temas seleccionados destaca el eufórico "There Ain't No Sweet Man..."

Entre los temas seleccionados destaca el eufórico “There Ain’t No Sweet Man…”

Con todo, Glad Rag Doll se erige como una apuesta por el clasicismo que no sorprende en una estrella que se hizo célebre con los tributos dispensados a Nat King Cole y a Frank Sinatra; y que ha entrado en la galería de los creadores aclamados merced a la singularidad de sus recreaciones, y a la sobriedad de su timbre grave y penetrante. Una voz cimbreante y profunda que los fans españoles podrán disfrutar el próximo 24 de noviembre, en L’Auditori de Barcelona.

T-Bone Burnett es el productor del décimo álbum de la norteamericana

T-Bone Burnett es el productor del décimo álbum de la norteamericana

Más información en http://www.dianakrall.com

La producción constó de cerca de 500 minutos de emisión

La producción constó de cerca de 500 minutos de emisión

Una estrella de David presidía los primeros acordes de una música crepuscular, épica, nostálgica… Así comenzaba, cada noche, la emisión de una de esas producciones de la pequeña pantalla que arrancó amargura humana en cada una de sus escenas, dolor ante la monstruosidad irracional causada por los hombres fotograma a fotograma, sensaciones en color que mostraban los sufrimientos de millones de personas a manos de un estado homicida. Ocho episodios cargados con la tralla de las soflamas nazis, destilando el gas asesino de Auschwitz y sus vecinos de cal y horno pestilente, materializaron un proyecto ambicioso desde sus orígenes: una obra a seiscientas veinticinco líneas en la región del Pal que calentó motores justo en el momento en que el escritor neoyorquino Gerald Green (autor también de la novela) puso el the end al asfixiante guion.

El serial estaba basado en la homónima novela de Gerald Green

El serial está basado en la homónima novela de Gerald Green

1978 fue el año en que la odisea novelada por el mencionado creador estadounidense llegó a los televisores del planeta Tierra (1979, en el caso de la extinta República Federal de Alemania); y algo dejó de ser lo mismo en el cosmos de las ondas catódicas. Esa transformación se concretó en que los espectadores tomaron constancia de que el electrodoméstico, que reinaba en el salón, era mucho más que un mero transmisor de entretenimiento e informativos.

La historia arranca con el ascenso del nazismo en Alemania

La historia arranca con el ascenso del nazismo en Alemania

Holocausto causó la impresión generada por los documentos que versan sobre la crueldad de los individuos de a pie; verbalizada a través de los seguidores de las hordas de Hitler y sus acólitos. Un viaje a los infiernos de la Segunda Guerra Mundial que tuvo en judíos, gitanos, homosexuales, comunistas, polacos, ancianos, intelectuales, enfermos mentales y discapacitados físicos y psíquicos a las víctimas de un régimen dictatorial, empeñado en una perfección de raza tan obsesiva como demoniaca.

Meryl Streep encarnaba a la sensible Inga Helms

Meryl Streep encarnaba a la sensible Inga Helms

Un presupuesto semejante al que se manejaba en esos tiempos en la industria cinematográfica ayudó a que la NBC sacara adelante un trabajo que se grabó en escenarios naturales del centro de Europa. Aunque no solamente de localizaciones históricas se nutrió un serial que, igualmente, pretendía sorprender en el terreno de la credibilidad interpretativa. Objetivo que la cadena norteamericana efectuó con la colaboración de estrellas, en ciernes en esa década, como Meryl Streep, James Woods, Joseph Bottoms, Tovah Feldshuh y Michael Moriarty. Quienes se unieron a la presencia de veteranos con la prestancia de Ian Holm, Fritz Weaver, Rosemary Harris, David Warner y Tom Bell.

Joseph Bottoms hizo una de las mejores interpretaciones de su carrera en la piel de Rudy Weiss

Joseph Bottoms hizo una de las mejores interpretaciones de su carrera en la piel de Rudi Weiss

No obstante, y a pesar de las florituras técnicas y artísticas, el punto fuerte del fresco audiovisual residía en el argumento. Sin soltar de la mano el texto en el que se basaba, Holocausto narró los avatares de la familia Weiss: un clan de religión judía, que tenía que plantar cara al Tercer Reich en pleno corazón del imperio hitleriano. Este conjunto consanguíneo se componía del padre (el doctor Jospeh Weiss/ Fritz Weaver), la madre (Bert/ Rosemary Harris) y los tres hijos. De esos vástagos, el mayor (Karl) era un prometedor pintor casado con la muchacha aria Inga Helms (Meryl Streep) al que encarnó James Woods; el mediano –Rudi-era un deportista al que puso rostro y figura Joseph Bottoms; y la más joven (Anna) se trataba de una adolescente que fallecía gaseada, al quedar traumatizada por una violación.

"Holocausto" trató con una crudeza no muy habitual en la televisión comercial el genocidio nazi

“Holocausto” recreó con una crudeza no muy habitual en la televisión comercial el genocidio nazi

Junto a los Weiss, el contrapunto lo ponían los Dorff: un grupo que encabezaba el abogado, alistado en las filas nacionalsocialistas, llamado Erik (Michael Moriarty). En medio de ellos se desarrollaba todo un arco temporal en el que había fusilamientos, asesinatos en masa, crematorios de carne humana y luchas por alcanzar una salvación que se antojaba imposible en los prolegómenos del conflicto mundial.

Los episodios transcurrían en lugares tan infernales como Auschwitz y Theresienstadt

Los episodios transcurrían en lugares tan infernales como Auschwitz y Theresienstadt

Al final de la serie, el único superviviente de los Weiss, el otrora alegre Rudi, acababa jugando al fútbol con unos chavales, después de haber dejado en el camino a sus parientes y a su amada en la resistencia: Helena Slomova (Tovah Feldshuh). De esta forma, entre patadas al cuero y una sonrisa sin recuerdo, el chico echaba la vista a un horizonte que parecía dibujar las extensiones terrosas de Israel.

La serie obtuvo ocho premios Emmy en 1979

La serie obtuvo ocho premios Emmy en 1979

Numerosos premios Emmy (para la producción y muchos de los actores) y Globos de Oro acompañaron a Holocausto en su senda mediática; pero, sin duda, el mejor legado que dejó en los hogares fue la constancia de la brutalidad de un tiempo salvaje, en el que las almas perdieron su aureola de divinidad. Una era donde los ángeles del Infierno camparon por el planeta azul, enrojeciendo hasta el hueso cualquier atisbo de dignidad, comprensión y, por qué no decirlo, bondad… Unos años en los que la genética del darwinismo adquirió su enseña más sanguinaria y desnaturalizada.

El final abría una puerta a la esperanza en el personaje de Rudy Weiss

El final abría una puerta a la esperanza en el personaje de Rudi Weiss

La insitución madrileña celebra su aniversario con una muestra sobre el pintor y escultor parisino

La institución madrileña celebra su aniversario con una muestra sobre el pintor y escultor parisino

Cuando las legañas de la oscuridad amenazaron con sellar sus retinas, el padre de la Escuela de Pont-Avent desafió a la enfermedad ocular con lienzos plagados de cromatismo deslumbrante, de formas herederas de un primitivismo lumínico, ajeno a cualquier forma de rendición creativa. Abigarrado en el calor tahitiano, donde hundió su pincel de sangre y fuego, el otrora amigo de trifulcas del genial Theo van Gogh orquestó la mayor parte de su producción más excelsa; voluntariamente independizada de los convencionalismos europeos, amén de los complejos y usos de movimientos y corrientes a caballo entre los siglos XIX y XX, de moda entre galerías y marchantes. Así surgió cerca de una centena de pinturas y esculturas, que dialogaban cara a cara con la pureza artística: conjunto de espejos de colores sobre madera y tela diseñados con las escamas epidérmicas de musas indígenas, teñidas con los ocres de la sensualidad más ancestral.

La muestra estará abierta al público del 9 de octubre al próximo 13 de enero de 2013

La muestra estará abierta al público del 9 de octubre al próximo 13 de enero de 2013

Muchos de esos trabajos, de calor agotador y hambre en los trazos, son los que protagonizan el recorrido de la muestra Gauguin y el viaje a lo exótico, que programa el Museo Thyssen-Bornemisza en su sede madrileña del Paseo de Recoletos, entre los próximos 9 de octubre y 13 de enero de 2013.

Gaugin renovó el arte desde su estancia en Tahití

Gauguin renovó el arte desde su estancia en Tahití

Paloma Alarcó (Jefe de Conservación de pintura moderna del centro de la Villa y Corte) es la comisaria de esta especial cita expositiva, donde confluyen las obsesiones e imágenes de un señor que se puede catalogar como motor inspirador de maestros de las paletas tales como Henri Matisse, Wasilly Kandinsky, Paul Klee y August Macke, entre otros. A la vez de considerarse impulsador de las nociones aglutinadoras de generaciones tan sustanciales para la historia de la plástica como la de los fauves, la de los expresionistas o la de la abstracción iniciática de las escuelas germana, austriaca y rusa.

Sus obras tropicales inspiraron a fauves y expresionistas

Sus obras tropicales inspiraron a fauves y expresionistas

Bajo una perspectiva totalmente libertaria, aunque salpicada de un cierto deje neoclásico a lo Ingres, Gauguin desembarcó en la Polinesia en 1891, arruinado, enfermo y decepcionado de un París de traiciones cainitas, y de una bohemia en la que el mercantilismo había tomado el testigo del trasiego por la sensibilidad, sin cheques al portador. Agotado y perseguido por sus numerosas deudas, el hombre de fuerte carácter nacido en París durante las revoluciones de 1848 se estableció en las latitudes de Tahití, con el ansia de encontrar de nuevo la afición por el arte. Y lo logró al arrope de su compañera Ana, y de sus ideas envolventes a base de colores robados a la naturaleza viviente. Todo ejecutado con unas perspectivas que ofrecían tridimensionalidad pautada simplemente con la imaginación, puntos de fuga alimentados con formas plenas y voluminosas.

El primitivismo tomó en Gauguin soluciones revolucionarias respecto a la perspectiva y composición del lienzo

El primitivismo tomó en Gauguin soluciones revolucionarias respecto a la perspectiva y composición del lienzo

El trópico trajo a la palestra de lo imperecedero al vástago del periodista; siempre con aires de visionario ejecutor, de anticipador de futuros desintegradores y paisajes amortiguados, con las huellas más de lo sensitivo que de la figuración añeja. Como ejemplo de la grandeza visual con la que disfrazó su pasión creativa el parisino se puede citar el inmejorable cuadro ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? (un testamento pictórico en el que el capitalino puso muchas de sus energías salvajes).

Con Tehura como modelo elaboró unos 70 cuadros en pocos meses

Con Tehura como modelo elaboró unos 70 cuadros en pocos meses

Con la bella e insinuante Tehura como modelo, el artista francés se rindió ante sesiones de trabajo y tintura maratonianas, sin hacer caso a las limitaciones del cuerpo y la salud. Individuo de excesos conocidos en su pretérito curso en la urbe del Sena, las infecciones hicieron de su existencia un lecho de dolor y sufrimiento, a través de fantasmas relacionados con la sífilis y la lepra. Tales eran sus padecimientos que, en 1897, el inmortal pintor y escultor intentó suicidarse. Finalmente, en 1910, el líder de los Nabis estableció su residencia en Atuona (Islas Marquesas) durante un periodo de tregua pacificadora con la muerte: lugar en el que falleció en 1903.

La naturaleza trasciende en cada pintura como auténtica protagonista

La naturaleza trasciende en cada pintura como auténtica protagonista

El Thyssen rinde ahora tributo a una figura que se adelantó a su tiempo, y sin la que es difícil comprender la aparición de todo lo que vino después de él. El primitivismo exultante con el que conmocionó a Europa fue carne de cultivo en barbecho subyugante, para las vanguardias de todo signo y credo filosófico. Aunque solamente sea por su currículo polinesio: Paul Gauguin ejerce su reinado desde un trono nada efímero como transformador de la modernidad, arquitecto de la fisonomía del mundo contemporáneo.

Sin Gauguin no se podría entender el trabajo de gente como Matisse o Klee

Sin Gauguin no se podría entender el trabajo de gente como Matisse o Klee

Más información, horarios y entradas en http://www.muesothyssen.org

Mondadori edita en España el libro de memorias del literato indio

Mondadori edita en España el libro de memorias del literato indio

Escribir con la espada de Damocles constantemente sobre la testa, en espera de que se cumpla una sentencia homicida dispuesta a acabar con la existencia del que teclea ideas en la pantalla del ordenador. Así se ha sentido el literato anglo-indio de Vergüenza desde el lejano 14 de febrero de 1989, cuando bajo el remite del ayatolá Jomeini le llegó -por la vía de una periodista de la BBC– una condena a muerte esgrimida por culpa de su excesiva mordacidad, plasmada en la mediática obra Los versos satánicos. La fatwa que le impuso la citada autoridad religiosa prendió clavos de angustia en las heridas de tinta del autor de Hijos de la medianoche; contrato de raigambre espiritual que le obligó a mirar siempre atrás en plena calle… mientras compraba el pan, el periódico o una simple almohada cervical. Esos once años de asfixia emocional, que le acercaron a sus verdaderos amigos y a su familia actual, son los que el honrado con La Orden del Imperio Británico (la obtuvo en 2007) ha capturado en el libro titulado Joseph Anton.

El volumen comienza con la fatwa que le impuso el ayatolá Jomeini/ Photo Credits: Mondadori

El volumen comienza con la fatwa que le impuso el ayatolá Jomeini/ Photo Credits: Mondadori

La editorial Random House Mondadori acaba de sacar en el mercado español este manuscrito de memorias, teñidas con los colores de las cárceles de la libertad; diario de sesiones rutinarias que Salman Rushdie (Bombay, 1947) diseñó cual peregrino de un mundo en el que la seguridad tomaba protagonismo de autómata, donde incluso el rugir de un motor podía erizar el pelaje del destino en su variante más violenta, ya fuera en medio de una arteria de Londres, o en el transcurso de una conferencia en París o Madrid.

Desde el pasado 14 de febrero de 1989, el creador pasó once años condenado a muerte

Desde el pasado 14 de febrero de 1989, el creador sufrió once años condenado a muerte

Durante ese silencio programado, el creador de los párpados adormecidos (como si su mirada hubiera estado ausente en todo momento de la energía transformadora que proporciona el arte de la palabra) inventó un alter ego de ficción, cuyo nombre era la suma de dos celebridades a las que admiró desde que era un chaval, matriculado en un colegio desdibujado en la India postcolonial. Esos mentores sin el moho del olvido fueron Jospeh Conrad y Anton Chejov. De esta forma, nació el Joseph Anton que bautiza este anecdotario profundo y satírico, trágico y humorístico a la vez; en el que el ahora residente en Estados Unidos intenta aclarar los recovecos oscuros de su cautiverio, abrir de par en par las celosías que matizaban sus ventanas al exterior.

Pronto llegará a los cines la adaptación de su novela "Hijos de la medianoche"

Pronto llegará a los cines la adaptación de su novela “Hijos de la medianoche”

En una reciente y breve visita a España, Rushdie aseguraba a varios periódicos que no se arrepentía de las decisiones que había tomado en el pasado; y mucho menos de haber sido el cerebro pensante y activo de Los versos satánicos. Sumido en una calma poco habitual para un señor que había sentido demasiado cerca el aroma de la dama de la guadaña, el conocido writer no quiso callar nada, sino verbalizar el arcoíris completo de un periodo que marca su presente, y que indudablemente estará a su lado hasta el fin de sus días.

Salman Rushdie ahora reside en Estados Unidos

Salman Rushdie ahora reside en Estados Unidos

Pero Ahmed Salman Rushdie no vierte en las numerosas páginas de Joseph Anton amargura sin más, ni desesperación de pretéritos ecos (afortunadamente ya acallados con el levantamiento de la mencionada fatwa). En este sentido, el amante de los clásicos se rebela contra la angustia de los recuerdos in situ (los pasajes reproducen lo que experimentaba en los instantes más duros de su ocultamiento), y prefiere no traicionar la prosa que le ha hecho célebre en los círculos intelectuales: un estilo carente de dramatismos, que se suele nutrir con ingenio y bastante simbolismo de las vivencias del narrador, siempre deudoras de un humor alejado de los dogmatismos, y supuestamente libertario.

Su prosa sigue exhibiendo grandes dosis de humor y simbolismo

Su prosa sigue exhibiendo grandes dosis de humor y simbolismo

Con la publicación de Las Memorias, puntual término que define ese cuaderno de bitácora en el que el pensador y ensayista indio se embarcó rumbo a los paraísos nunca soñados desde la incomodidad, SR da por concluida una aventura en la que no ha habido vencedores ni vencidos: solamente ha generado cambio y metamorfosis, por lo menos en la parte que corresponde al novelista. Ahora, los años se muestran esperanzadores para este tipo aparentemente sincero e imaginativo; un hombre tranquilo que afronta su quinto matrimonio, y que espera acudir al estreno de la adaptación cinematográfica de Hijos de la medianoche. Todo un acontecimiento que se habría antojado mucho más complicado de haberse programado un 14 de febrero de 1989.

Con "Joseph Anton" Rushdie cierra un periodo importante de su existencia

Con “Joseph Anton”, Rushdie cierra un periodo importante de su existencia

Más información en http://www.randomhousemondadori.es

Al fin, el excelente libro escrito por el periodista José Arroyo Gago, sobre uno de los capítulos imprescindibles e injustamente olvidados en la historia del séptimo arte en España, sale en formato Kindle para cubrir lagunas respecto al pretérito -a base de fotogramas- de la Península Ibérica. 266 páginas cargadas con el particular humor del magistral crítico cinematográfico castellano-leonés, acompañadas de 121 fotografías y carteles en blanco y negro en color, componen un texto por el que transitan desde los hermanos Lumière a Raquel Meller, de Orson Welles a Daniel Monzón, de Carmen Maura a Sean Connery. Todo ello reflejado con rigor documental (resultado de veinte años de intensa investigación); aunque con las dosis necesarias de sarcasmo, habituales en las obras del ganador del primer premio de Narrativa Breve del II Certamen Literario “Las Tres Carabelas”  (autor también, entre otros títulos, de Diccionario del Deporte Zamorano, Carta de Fernando Colón desde su póstuma existencia y Mis personajes zamoranos favoritos): siempre versátil y sumamente elocuente; a la vez de libre, entretenido y mordaz.

Por un módico precio de poco más de siete euros (no llega a ocho), los lectores y amantes del celuloide se pueden descargar este genial trozo del pasado, perteneciente a la orografía audiovisual de la llamada Piel de Toro.

De manera sencilla y rápida, la recomendación de este blog pasa por dejarse seducir a través de la valiente y corajuda pluma de Arroyo. Los interesados, lo encontraréis fácilmente en  http://www.amazon.com y http://www.amazon.es, únicamente buscando en Tienda Kindle. Agradeceréis el consejo.

La actriz de "Piratas del Caribe" encabeza el reparto de la última adaptación de la novela de Tolstoi

La actriz de “Piratas del Caribe” encabeza el reparto de la última adaptación de la novela de Tolstoi

En la tristeza es en lo que los núcleos familiares suelen distanciarse. Nadie llora de la misma manera ante los avatares de la vida. A veces, la rabia enloquece la cordura; y, en otras ocasiones, la desgana frente a las adversidades hace que el martirio se acepte con un deje de amargura en el subconsciente. León Tolstoi supo cómo acercarse a la pena que todo ser humano lleva implícita en su arco existencial; y lo hizo con tinta y papel, y en forma de novela: relato en el que la protagonista tiene aureola de heroína de la desgracia, bella e incomprendida. Una Madame Bovary enclaustrada en los hielos del imperio ruso, a la que la desdicha de un amor imposible la empuja a la destrucción y la penuria. Esa señora de regio talante y ternura en la semblanza toma –durante esta temporada de 2012– bocanadas de fotogramas de la mano del director Joe Wright (Hannah); por medio de una adaptación que vuelve a refrescar la obra publicada por el autor eslavo en 1897.

Joe Wrigth dirige el filme, bajo un guion diseñado por Tom Stoppard

Joe Wrigth dirige el filme, bajo un guion diseñado por Tom Stoppard

La inglesa Keira Knightley -musa reincidente en el currículo del realizador, después de los exitosos encuentros de ambos en Orgullo y Prejuicio y Expiación- toma las riendas un filme que versa sobre la sinrazón de los sentimientos, y la imposibilidad para expresarse en libertad por miedo a ocasionar un colapso social. Envuelta en críticas desde todos los rincones, la esposa adúltera del serio Alexei Karenin acoge con simbolismo martirizante su pasión sin límites hacia el atractivo Vronsky, un oficial del ejército que no sabe cómo evitar involucrarse demasiado en una relación que no le conviene, y que está más allá de la moral cuartelera del cosmos de la segunda mitad del siglo XIX que los rodea y aprisiona.

Knightley ya trabajó con el realizador en "Orgullo y Prejuicio" y "Expiación"

Knightley ya trabajó con el realizador en “Orgullo y Prejuicio” y “Expiación”

Avalado por el competente guion de Tom Stoppard (responsable entre otras gestas cinematográficas del libreto de Shakespeare In Love), Wright acomoda la acción decimonónica a un reparto aparentemente algo joven para los papeles que encarnan. De esta manera, y aunque envejecido conveniente por el equipo de maquillaje, Jude Law comparece sin sus dotes de galán, con el fin de hacer creíble al marido de Ana. Por su parte, el veinteañero Aaron Taylor-Johnson (Salvajes) procura –a sus escasas dos décadas de vida- dar empaque a un individuo de mayor edad en el original, que había hecho carrera en el ejército merced a su heráldica nobiliaria.

Aaron Taylor-Johnson encarna al conde Vronsky

Aaron Taylor-Johnson encarna al conde Vronsky

No obstante, el realizador confía todas sus bazas a la fuerza de la trama, que compone secuencias de dolor impreso en sublimes declaraciones de fervor amatorio; a la vez de contundentes críticas hacia un sistema que impedía a sus ciudadanos alcanzar la felicidad por ellos mismos. Justo como si un azar mortuorio y agonizante atenazara cada uno de sus actos, cual marionetas en un teatrillo de trances helénicos.

Jude Law, notablemente envejecido, actúa como el esposo de la protagonista

Jude Law, notablemente envejecido, actúa como el esposo de la protagonista

Esa misma energía que reclaman ahora los responsables de esta versión insertada en el siglo XXI fue lo que sedujo a los múltiples cineastas que se dejaron cautivar por Ana Karenina y sus impulsos nunca comprendidos por amigos y vecinos. Tras echar un poco la vista atrás, surge con intensidad de mitificado celuloide la película -homónima respecto al texto original- que protagonizó La Divina: Greta Garbo. Corría 1935, y la actriz sueca más famosa en Hollywood en esos tiempos se puso -a las treinta primaveras– a las órdenes de Clarence Brown, para inmortalizar las palabras de Tolstoi. Poco después, otra leyenda de la pantalla -la británica Vivien Leigh- hizo lo propio en la versión de 1948, grabada por Julien Duvivier (contaba treinta y tres tacos).

"Anna Karenina" narra la historia de un amor adúltero e imposible

“Anna Karenina” narra la historia de un amor adúltero e imposible

Y así, hay que esperar hasta 1997 para toparse con la madame del negro futuro. Este reencuentro con las frases manuscritas por el autor de Resurrección lo tradujo a imágenes en movimiento el realizador Bernard Rose, quien contrató los servicios interpretativos de Sophie Marceau (treinta y un aniversarios en ese año) para el rol de la fémina condenada por adulterio. Entre medias, habría que resaltar una producción televisiva de la BBC –fechada en 1978– con Nicola Pagett como Ana, y otra de 1985, con Jacqueline Bisset ante el mismo reto profesional.

Esta adaptación se suma a famosas recreaciones, como las efectuadas por Clarence Brown y Julien Duvivier

Esta adaptación se suma a famosas recreaciones, como las efectuadas por Clarence Brown y Julien Duvivier

Por lo tanto, dentro de poco, la cartelera volverá a agitarse con los vaivenes emocionales de la fémina mártir, inspirada en la vida de la primogénita del poeta Alexander Pushkin (Maria Hartung); pieza de relojería pretérita en la que Knightley intentará convencer al público de que la perfección literaria nunca pasa de moda… sobre todo cuando es tan electrizante como la de Tolstoi.

El trágico desenlace impregna con fuerza pasional cada una de las secuencias del texto original

El trágico desenlace impregna con pasión cada una de las secuencias del texto original

Más información en http://www.focusfeatures.com

La fundación Mapfre celebra una exposición sobre la fotógrafa norteamericana hasta el 20 de enero/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

La fundación Mapfre celebra, hasta el 20 de enero, una exposición sobre la fotógrafa norteamericana/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Las fisonomías cambian minuto a minuto. Ya se trate de una planta o de un rostro humano, las transformaciones se producen en milésimas de segundo; y las caretas visibles de estas modificaciones no suelen guardar facturas de cirujanos plásticos, sino que normalmente están marcadas por alteraciones de ánimo o simples enfoques lumínicos. De esta manera, los seres vivos mutan con inusitada facilidad; y esa conversión, de trascendencia existencial, es lo que pretendía reflejar -proyectada por el objetivo de una cámara- la autora estadounidense del célebre retrato de la pintora mexicana Frida Khalo (tan palpable como ausente, tan real como evocadora).

Autorreto de Imogen Cunningham/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Autorreto de Imogen Cunningham/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Cerca de doscientas imágenes, tomadas por Imogen Cunningham a lo largo de siete décadas, conforman la completa muestra que la Fundación Mapfre dedica –hasta el próximo 20 de enero en la madrileña Sala Azca, situada en la calle General Perón, 40– a una mujer que alcanzó el reconocimiento a golpe de flashes y revelados; exhibición en la que los negativos de la nacida en Portland alzan sus ecos en una entonación de palabras oníricas, sueños expresados por el gesto (realizables o no) de múltiples modelos anónimos y famosos, que contornean sus arrugas y artistas físicas en un simpar ejercicio de comunicación no verbal, mucho más elocuente que cualquier discurso masificador de raigambre totalitario.

El trabajo de la artista de Portland se caracteriza por sus elementos evocadores/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

El trabajo de la artista de Portland se caracteriza por sus elementos evocadores/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

La individualidad adquiere tintes de temática universal en los pasillos del centro de la Villa y Corte, mientras la sensibilidad del visitante salta con mesura y sosiego de los desnudos a las caras, de las escenas de baile a los edificios neoyorquinos, de los ancianos exasperados con la depresión de los recuerdos a la vitalidad de jóvenes tomando el sol en campos frondosos, de los bodegones de muñecas y utensilios de cocina a los paisajes ajusticiados por la somnolencia de los fenómenos atmosféricos. Todo ello con una paz que atemoriza, y que atesoraba con inusitada habilidad esta señora, quien tuvo a bien sentar en su laboratorio a personalidades de la talla del actor Cary Grant, el creador plástico Morris Graves, la campeona de esgrima Helene Mayer o su colega gremial Alfred Stieglitz.

El rostro adquirió tintes de máscara cambiante con sus fotografías/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

El rostro adquirió tintes de máscara cambiante con sus fotografías/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Cuenta la biografía de Cunningham que las virtudes con su cámara se vieron reforzadas después de pasar un tiempo en el Dresde anterior a la Segunda Guerra Mundial, esa urbe plagada de genialidad en las aceras y alimentada con la simiente del imprescindible movimiento conocido como “Nueva Objetividad”. Allí, al calor de Gertrude Käsebier, Anselm Adams y Edward Weston, la otrora granjera dio alas de musa incandescente a su pasión surrealista y voluntariamente simbólica: un sentimiento iconográfico elevado a bella sugerencia, que no se quedó en mera escenificación de secuencias concretas, sino que fue más allá de lo perceptible a la primera ojeada.

La naturaleza y el cuerpo humano se fusionan en muchas de las imágenes/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

La naturaleza y el cuerpo humano se fusionan en muchas de las imágenes/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Series como Plfanzenformen (con la que Imogen triunfó en la feria Film Und Foto de Werkbund de Stuttgart, en 1929) o la irresistible y magistral After Ninety (grupo de trabajos que atribuyen una dignidad innegable a los ancianos, elemento sustancial a hombres y mujeres que la sociedad del mercantilismo olvida con injustos sones de pretérito mal entendido) comparecen en esta excelente exhibición (una de las más extensas sobre la fotógrafa que colaboró intensamente en la revista Vanity Fair).

Inspirada en Lisette Model, Cunningham realizó algunas obras de temática arquitectónica/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Inspirada en Lisette Model, Cunningham realizó algunas obras de temática arquitectónica/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Bien con su rolleiflex o con cualquier otro de sus aparatos, Imogen Cunningham personificó con ínfulas de tradición renacentista una senda profesional en la que la aparente perfección de sus cuadros se peleaba constantemente con la diferenciación ajena a los cánones de los herederos de Adán y Eva. En ese cosmos de lo perdurable, de lo erróneo matizado con la calma, es donde la autora de las exposiciones múltiples de los pasos danzarines de Merce Cunningham y Martha Graham adquiere el peso de Miguel Ángel, Rafael o Leonardo da Vinci. Aunque, quizá, ella se mostraría más agradecida ante comparaciones con magos de la experiencia visual del pelaje de Man Ray y Lisette Model.

Cary Grant fue uno de los modelos de la creadora/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Cary Grant fue uno de los modelos de la creadora/ Photo Credits: The Imogen Cunningham Trust

Más información, horarios y entradas en http://www.exposicionesmapfrearte.com/cunningham/

La formación texana saca a la venta su decimoquinto álbum de estudio

La formación texana saca a la venta su decimoquinto álbum de estudio

Cuarenta y tres años en el asfalto de las ondas, y aún las hebras del rock sureño trenzan los pelos de sus largas barbas estilo Far West. A sus espaldas de chaquetas encueradas van cargados quince álbumes de estudio; sin mencionar los miles de kilómetros por carreteras secundarias, coronados uno a uno con actuaciones en escenarios repletos de admiradores de los cinco continentes (más alguno de Marte, que se escapó al recuento oficial). Nueve temporadas después de que Billy Gibbons (voz y guitarra), Dusty Hill (bajo y voz) y Frank Bread (batería) grabaran el eufórico Mescalero, los chicos de Houston regresan al panorama musical con el esperado La Futura, que sale a la venta en el mercado con la intención de recuperar los sonidos que hicieron famoso al trío, a través de obras tan recordadas como Tres hombres y Eliminator.

Diez cortes componen el nuevo trabajo de Gibbons, Hill y Beard; después de nueve años de silencio

Diez cortes componen el nuevo trabajo de Gibbons, Hill y Beard; después de nueve años de silencio

Anclados por filosofía activa en el rock bluseado (agitado con unas gotas sobreexcitadas de atmósferas sureñas, siempre rebosantes de testosterona), ZZ Top han querido maquillar este nuevo trabajo con las ideas de un productor tan valorado en la industria del hip-hop como Rick Rubin (hombre asociado a bandas de potencia psicodélica, como The Beastie Boys y Public Enemy). No obstante, a pesar de esta apuesta por la incorporación a la autovía del tercer milenio, los autores de la mediática Gimme All Your Lovin’ y de la sensual Sharp-Dressed Man (la del bólido repleto con gachís de calendario de garaje) querían reservarse su sello de marca; por lo que las publicitadas concesiones tecnológicas resultan bastante sui generis, y lo que predomina es el mantenimiento a toda costa de lo que Hill denomina “los errores de toda la vida”: notas fácilmente identificables en un grupo que ya ni se molesta en puntualizar que lo de peinar canas, y cuya simple iconografía estilística remite al personal a un cancionero pletórico y legendario.

El trío ha tenido que cancelar proyectos debido a la salud de algunos de sus miembros

El trío ha tenido que cancelar proyectos debido a la salud de algunos de sus miembros

Habitualmente a medio camino entre el inglés y el español (más colindante con los límites fronterizos entre USA y México que con la lengua de Cervantes y Lope de Vega), la también llamada “The Little Ol’ Band” diseña un CD compuesto por diez cortes, donde estos herederos de La Rosa Amarilla vierten sus sueños futuristas quemados con el fósforo de pretéritas tonadas, como si los punteos guitarreros remitieran a una época gloriosa de mitificado rock and roll, el mismo que lucía palmito de estrella sinfónica por estadios completos hasta la bandera.

En los ochenta obtuvieron un gran éxito internacional con "Eliminator"

En los ochenta obtuvieron un gran éxito internacional con “Eliminator”

Así lo atestiguan los acordes del primer single de La Futura: el pegadizo I Gotsta Get Paid, que pudo reconocerse como fondo en la película Battleship. Fácil de escuchar y de engatusar al oído, este tema sirve de avanzadilla a un compacto en el que no hay trampa ni cartón: es ZZ Top al cien por cien. De la fogosa Over You a la satírica Heartache In Blue, de la existencialista It’s Too Easy Mañana a la balada de armario metalero Have A Little Mercy; la decena de tracks habla de una formación con los anzuelos echados a un pescado de energética constancia, que se les antoja demasiado sabroso como para abandonar su carne y esencia.

"La Futura" recupera el sonido habitual de ZZ Top

“La Futura” recupera el sonido habitual de ZZ Top

A través de este trabajo “pisteado” en The Foambox Recordings (en Houston);  Gibbons, Hill y Beard han dejado sus problemas físicos aparcados por un tiempo, para exhibir la riqueza melódica que les ha acreditado a lo largo de sus algo más de ocho lustros curriculares. El legado de estos señores, que entraron en 2004 en el ansiado Rock and Roll Hall Of Fame, va mucho más lejos que su apostura de motoristas hippies y sus gafas de sol (en honor a su hit de 1979 Cheap Sunglasses). Poco a poco, y con cada una de sus escaladas profesionales, el terceto texano ha ido edificando un inmueble de partituras eléctricas, en ocasiones amenizadas con experiencias de sintetizadores ochenteros; que, dicho sea de paso, les reportaron royalties bastante apetecibles. Sin embargo, las rutas esquinadas –por muy diversificadas que pretendieran estar- y los numerosos cambios de compañía discográfica no consiguieron enmudecer la naturaleza de estos otrora muchachos, que únicamente deseaban dejar su huella en el paisaje desértico de su tierra originaria: unas localizaciones de casinos y coyotes, en las que ZZ Top tienen asignado un lugar preferente (en primera línea y con binoculares tintados a la medida de sus retinas).

"Tres hombres", de 1973, es una de sus obras más celebradas

“Tres hombres”, de 1973, es una de sus obras más celebradas

Sin duda, será todo un espectáculo verles en vivo y en directo el próximo 13 de noviembre en la Roundhouse londinense, donde recibirán el octavo galardón de la fundación The Classic Rock and Roll Of Honour. A lo mejor hasta se atreven a entonar algunos acordes de Legs

Uno de los aspectos fundamentales del grupo es su particular estética

Uno de los aspectos fundamentales del grupo es su particular estética

Más información en http://www.zztop.com

El escenario madrileño representa por primera vez, desde su estreno en 1874, la ópera de Musorgski íntegramente

El escenario madrileño representa íntegramente, por primera vez desde su estreno en 1874, la ópera de Musorgski

El musgo y la hierba, cortados con el azadón de aceros pulidos y nobiliarios, sudan sangre de inocentes moribundos en las extensiones de la estepa rusa. Cuando el barro hunde las suelas de los caminantes sobre el suelo congelado de tales paisajes de la conciencia, un eco de recio apaciguamiento suena en los oídos de los incautos: coros de gestas heroicas, mutilados normalmente por la sed de poder de los gobernantes, de los hombres ansiosos por aposentar la corona sobre su correspondiente testa. A uno de esos aspirantes a la inmortalidad, por la vía de la monarquía en este caso, le legó Modest Petróvich Músorgski una de sus óperas más celebradas; fresco en diez escenas que aborda, con rubor de tambores y lanzas en ristre, el Teatro Real de Madrid, hasta el próximo 18 de octubre.

Los responsables mezclan elementos actuales con el rigor historicista del libreto original/ Photo Credits: Teatro Real

Los responsables mezclan elementos actuales con el rigor historicista del libreto original/ Photo Credits: Teatro Real

Publicitada como la adaptación más fiel del libreto original del compositor de Una noche en el monte pelado, la versión que apalanca su discurso en el coliseo de la Villa y Corte es una suerte de corrientes contrapuestas: las que materializan aires formales de clasicismo castrense (sobre todo relativos a los fondos orquestales, y a la importancia de las sinfonías clarividentes, envueltas en el lirismo del lenguaje conceptual) contra soluciones más traviesas y carentes del dramatismo historicista de la obra (congregadas en torno a un escenario más de revolución bolchevique de 1917 y de la época stalinista, que procedente de la austera Rusia a caballo entre el siglo XVI y el XVII, donde supuestamente transcurre la acción).

Boris Godunov accedió al trono en 1598, y gobernó hasta 1605

Boris Godunov accedió al trono en 1598, y gobernó hasta 1605

Tal estiramiento de la balanza entre lo pretérito y lo moderno, lo efectúan los responsables del montaje con una intención de actualizar un texto que no necesita para nada tal lavado de cara temporal; ya que, con ello, pierde constancia de profundidad trágica el tremendista argumento sobre los pecados de un hombre en la cumbre del imperio, de un ser atormentado por los hechos que le han posibilitado convertirse en zar; a la par que vierte su ácido aroma depresivo sobre unos tipos -boyardos de nacimiento- castigados por su conducta traicionera y violenta, alimentada con expresionismo de naturalismo retorcido a través de los dolorosos pentagramas de Musorgski.

El montaje desarrolla la acción en un inmueble de falso cemento/ Photo Credits: Teatro Real

El montaje desarrolla la acción en un inmueble de falso cemento/ Photo Credits: Teatro Real

Boris Godunov es ante todo, desde sus inicios concitados por la inspiración en las palabras de Alexander Pushkin y Nikolai Karamazín, un ejercicio mediante el que el genial músico del grupo de Los Cinco desbordó su conocimiento sensible, en pos de captar un momento trascendental en el arco vivencial de su propio país. La escenificación del mandato del primer rey de la patria de Dostoievski no perteneciente a la dinastía Riúrik, quien accedió al sillón después del deplorable crimen de un niño de diez años al que le correspondía la herencia de Iván el Terrible, requería un apasionamiento realista y sincero; elementos que deberían desembocar en la transcripción de un himno emotivo y delirante, sublimado por secuencias tan entusiastas y sobrecogedoras como las del monje escribiente o las de la seducción de la que es objeto el impostor Dimitri por parte de la pretendiente polaca a zarina.

El admirado y grave tenor Günter Groissböck encabeza el elenco artístico

El admirado y grave tenor Günter Groissböck encabeza el elenco artístico

Como tributo a Musorgski, el director Hartmut Haenchen se encarga de reproducir a la perfección los rigores melódicos de una experiencia orquestal única e inmutable, igualmente bella como fantasmal; cual si se tratara de un cuadro sobrenatural de tintura visionaria. Así, mediante los simples acordes de un violín o una tuba, el espectador toma constancia de la grandeza de lo que va a atisbar, sin por ello tener que someter su retina a imagen visual alguna. En la misma línea, los diálogos contribuyen a reforzar la sensación de zozobra, de bajada a los infiernos de lo repudiable que apadrina el conjunto de papeles, casi todos cargados con una moralidad acomodaticia. Unas articulaciones del desencanto y la desidia por manipular al pueblo que convierten en arengas creíbles y potentes los camaleónicos actores, encabezados por el grave Günter Groissböck (Boris Godunov), Evgeny Nikitin (Rangoni), Julia Gertseva (Marina Mnishek), Andrey Popov (El inocente) y el excelente Dimitri Ulyanov (Pimen).

La secuencias de Polonia son las que se reservan una mayor extravagancia colorista/ Photo Credits: Teatro Real

La secuencias de Polonia son las que se reservan una mayor extravagancia colorista/ Photo Credits: Teatro Real

Sin embargo, el esfuerzo por vertebrar la exhibición de este Macbeth con carne y esqueleto constatables en las enciclopedias se diluye por una puesta en escena demasiado meliflua, poco convincente si se echa un vistazo -por ejemplo- al magistral lienzo de la trilogía fílmica de Serguéi Einsenstein, sobre un material colindante en periodo histórico. Pocas veces resulta recomendable trasladar la época de un libreto de similares características con pinceladas tan inverosímiles, como las de la colocación de un vestuario incongruente o unos decorados ajenos a la identificación de los hechos acaecidos. Pero, si se hace con una ópera como la de Musorgski, el asunto cobra visos de naufragio irremediable. Estas consecuencias se traducen, en la reproducción que se puede ver en el Teatro Real, en una escalada de problemática desconexión gradual con lo que se narra; error que solamente se arregla optando o por la imagen o por el sonido, ya que parece que ambos no son demasiado coincidentes en el tiempo y el espacio.

La ópera surgió de un extraño cruce entre "Salambó", de Gustave Flaubert, y "El casamiento", de Nikolái Gógol

La ópera surgió de un extraño cruce entre “Salambó”, de Gustave Flaubert, y “El casamiento”, de Nikolái Gógol

Boris Godunov baja el telón en el momento en el que el falso Dimitri accede al trono, después de fallecer el protagonista. No obstante, y a pesar de que la representación acaba ahí, es bueno recordar al personal que el ilegal vencedor gobernó escasamente 365 días; y que le sucedió el traidor Shiuski (nominado como Basilio IV). Aunque todos estos altercados llegaron a su más o menos definitiva conclusión con el ascenso a la monarquía de Mijaíl Románov, en 1613; cuya dinastía se mantuvo en lo más alto de las fronteras eslavas hasta el levantamiento bolchevique de 1917… Pero esa, por mucho que se empeñen los “actualizadores” del templo capitalino en enlazar centurias, sí que es otra historia.

Existen versiones de Nikolái Rimski-Kórsakov y Dmitri Shostakóvich

Existen versiones de Nikolái Rimski-Kórsakov y Dmitri Shostakóvich

Más información, entradas, abonos de temporada y horarios en http://www.teatro-real.com