Portada de uno de los libros de Alfonso Pérez Sánchez

Portada de uno de los libros de Alfonso Pérez Sánchez

Las salas de una de las mejores pinacotecas del mundo –con permiso del Louvre de París, el MOMA de Nueva York, la National Gallery de Londres y otras ilustres instituciones- seguro que se sienten un poco huérfanas de paternalismo sensible ante la muerte de Alfonso Pérez Sánchez (Cartagena, 1935-Madrid, 2010). Director del Museo del Prado entre los años 1983 y 1990, este emotivo y comprensivo catedrático universitario vistió de gala a la institución madrileña en más de una ocasión, haciendo que sus espectaculares tesoros robaran protagonismo en las portadas a las tramas de corruptelas políticas y famoseo de mercadillo. Y lo hizo a través de genios tan imponentes e inmortales como Goya y Velázquez. Hombre de acuosa mirada, sencillez en el porte cual figurante de una escena de su amado Barroco e inteligencia de las que no tienen que aparentar para deslumbrar a los profanos y a los entendidos, Sánchez es uno de esos espíritus ilustrados que todos los que adoramos la Cultura, con mayúsculas, echaremos en falta. Por lo menos, siempre quedarán sus más que recomendables estudios y monografías. Aparte de la atmósfera de su sabiduría, eternamente ligada frente a la monumental prestancia de Las hilanderas y Las Meninas.

Las últimas noticias del sarao hollywoodiense anunciaban a bombo y platillo que el genuino, de espíritu indie, David Fincher (Seven, El club de la lucha…) era el elegido para traducir en imágenes y al idioma anglosajón la primera entrega de la saga Millennium, obra del ya fallecido novelista sueco Stieg Larsson. Pero este trabajo no está siendo un jardín de flores para el reputado realizador.
Sin un reparto definido para comenzar a rodar, el creador de The Game no recibe más que negativas por parte de las actrices de moda para dar vida a la peculiar Lisbeth Salander. Una de las deserciones más sonadas ha sido la de la galáctica Natalie Portman. Tal es el enfado del cineasta que, según declaraciones recientes, ha pensado en escoger a una desconocida para tan importante papel. Aunque también tiene la solución europea: seguro que a Noomi Rapace no le importaría ser pagada en dólares estadounidenses por meterse en la piel -por cuarta vez- de la polémica hacker de la tierra de los vikingos. Por lo menos, Fincher se puede alegrar si consigue que el camaleónico Daniel Craig se caracterice finalmente como el periodista Mikael Blomkvist. Elenco interpretativo aparte, el filme -titulado La chica del dragón tatuado- ha generado muchas suspicacias respecto a un guión que aún permanece en el más absoluto secreto. El misterio alimenta la ansiedad de los fans de la saga, que no hacen más que preguntarse: ¿Dónde se desarrollará la historia?, ¿seguirá viva la idiosincrasia de la sociedad nórdica en la que se crió el autor?, ¿por fin verá la obra de Larsson una adaptación digna de sus volúmenes escritos, tras la descafeinada apuesta presentada por la cinematografía de su propio país?… Las respuestas estarán desveladas a lo largo de la temporada 2010-2011. Bueno, si antes el algo neurótico David no ha tirado la toalla.

El director David Fincher, cámara en mano

El director David Fincher, cámara en mano

El pasado 4 de agosto tuvo lugar en Los Ángeles (USA) el preestreno oficial de Takers, una más que destacable apuesta por renovar el subgénero de los robos de guante blanco, que tanta fama reportó en el pasado a actores como Steve McQueen y Robert Redford.
John Luessenhop (Lockdown) se hace cargo de la dirección de este adrenalítico filme, cuyo reparto contiene los nombres -en la parte de los delincuentes- de Hayden Christensen y Paul Walker; mientras que los policías están liderados por un tipo con malas pulgas, al que pone físico Matt Dillon.
La trama sigue la estela de películas como Heat. Walker es un inteligente y “limpio” asaltador de bancos que ha preparado el golpe de su vida. Para obtener una recompensa millonaria, el protagonista de A todo gas recluta a los hombres indicados ante semejante empresa (entre los que está el joven Darth Vader). Con esto comienza el juego del gato y el ratón, al tiempo que tanto polis como afaneros ponen patas arriba la ciudad que alberga La Meca del Cine. Por si lo narrado fuera poco, la cinta cuenta además con la presencia de la espectacular belleza de ébano Zoe Saldana. En España, como casi siempre, deberemos esperar hasta la temporada de otoño-invierno para poder disfrutar de este largometraje.

Cartel oficial de Takers

Cartel oficial de Takers

El próximo 24 de agosto, el director, actor ocasional y guinosta neoyorquino Woody Allen recalará, cual la flor arbórea del himno, en la región de Avilés. El motivo, la presentación oficial de su útilmo producto en formato de celuloide: Conocerás al hombre de tus sueños. La cinta, que se inscribe en el periplo europeo de este exiliado voluntario de la city de La Estatua de la Libertad, tiene un reparto potente para una historia con sólo chispas de ingenio. Amores tocados por la varita del desencanto, relaciones aparentemente estables a las que hiere mortalmente el paso del tiempo y el exotismo de un Londres visto con los ojos del cosmopolitismo, del cualquier cosa puede suceder entre Gatwick e Isllington, son los ingredientes más destacables de una receta ya vieja -por transitada- en la extensa filmografía de este creador.
La espectacular belleza rubia Naomi Watts, Josh Brolin y Anthony Hopkins son tres de los componentes del reparto de estrellones, a los que mima Allen con su cámara y los diálogos situacionales de su obra, pero a los que desdibuja erróneamente en momentos esenciales de la trama. Sin embargo, volvamos al acto de presentación: la rueda de prensa tendrá lugar por la mañana en el Centro Niemayer, mientras que la proyección de la película será en la Casa de la Cultura de Avilés. Gemma Jones y Lucy Punch acompañarán al responsable de Manhattan, y no se descarta la aparición del español Antonio Banderas (si sus compromisos se lo permiten). Para los que no puedan acercarse al enclave norteño, el largometraje estará en las salas a partir del 27 de agosto.

Cartel oficial de la nueva película del autor de Scoop

Cartel oficial de la nueva película del autor de Sccop

Daniel Craig en la piel de 007

Daniel Craig en la piel de 007

El norteamericano Harrison Ford y el británico Daniel Craig tienen las producciones de las últimas películas basadas en sus personajes más populares -las correspondientes al arqueólogo Mr. Jones y al agente 007- más que enfriadas en sus respectivos frigoríficos cinematográficos. Mientras Ford espera a que Steven Spielberg y George Lucas acaben de tirarse los trastos a la cabeza para sacar adelante la quinta entrega de Indiana Jones; Craig ha visto cómo la esperada cita con los espectadores del ligón James Bond se perdía en el limbo de los rodajes inconclusos, más que nada por el descalabro financiero de su garante bancaria (la otrora ampulosa y rugiente Metro Goldwyn Mayer). Pero no todo iban a ser malas noticias para este par de estrellas mediáticas abonadas a las descargas de adrenalina. Así que, si sus superhéroes están en barbecho, por qué no probar suerte en un terreno nuevo. Este camino del medio tiene el titulo de Cowboys & Aliens, y lo dirige el tambien actor Jon Favreau (al que recordarán los ilustres y versados lectores de este blog por su trabajo ante y tras las cámaras en Iron Man 2). La trama del filme, que une por primera vez a los dos mencionados pesos pesados de la industria hollywoodiense, es de las que generan -cuanto menos- expectación. Un extraño -interpretado por Daniel- aparece sin explicación en el poblado estadounidense de Absolution, durante el complicado año post Guerra de Secesión USA de 1873. El hombre no recuerda su vida pasada; aunque de lo que sí se da cuenta es de que los habitantes de la zona en la que ha recalado resultan algo díscolos. Los conflictos del lugar vienen motivados -sobre todo- por las actividades delictivas de los hombres del coronel Woodrow Dolarhyde -papel que encarna Harrison “Han Solo”-, un militar con desmesurado desprecio hacia sus semejantes. El duelo entre el par de tipos duros marcará el futuro del peculiar sitio anclado en el salvaje oeste. Western y ciencia ficción se toman del brazo argumental para dar cuerpo escénico a una cinta que promete efectos especiales de última generación.

Harrison Ford como Indiana Jones

Harrison Ford como Indiana Jones

Antonio Gamero ha fallecido; y, mientras los informativos de la mastodóntica televisión nacional dan cuenta de la noticia, una pregunta circunda la mente de quien escribe este texto: ¿Cómo es posible que los noticieros de las cadenas generalistas sólo asocien el nombre de este insigne madrileño por su colaboración en la película -y posterior serie- Manolito Gafotas?
Si uno se da una vuelta por el videoclub de la memoria y repasa los títulos en los que ha aparecido el rostro de Gamero, pronto surgirán obras tan valoradas como Jarrapellejos, El lobo feroz, Un hombre llamado flor de otoño, El oro de Moscú… Si se atiende a la filmografía de este hombre de portentoso mostacho, voz tocada con el timbre de lo chulesco y figura oronda, en su interior se guardan los recortes de lo contestatario, el erotismo setentero y el experimentalismo de los fotogramas que anhelaban descubrir la versatilidad de la comedia. Sirva para homenajear a este actor de los de sutil presencia, destacar su interés por el teatro clásico (una de sus últimas intervenciones fue en la obra de Valle Inclán Martes de Carnaval) y sus pinitos como director (fue en 1969, y a través del corto Crady).Tal vez, sea difícil evitar que los etiquetadores de la inmensidad humana sólo escojan lo que todo el mundo conoce; pero, Antonio Gamero fue mucho más que Manolito Gafotas (es más acertado a su naturaleza, incluso, apostillar su nombre como uno de los reclusos insumisos de la berlanguiana Todos a la cárcel). Desde este humilde blog, perdido en la incógnita de si hay alguien al otro lado compartiendo emociones en una pantalla ajena, quiero enviar un recuerdo a este señor con bigote, que ya está en las alturas junto a los que regalaron entretenimiento sin pedir nada a cambio; y cuya intención fue crear una arquitectura escénica desde la sonrisa paciente de un humorista de los de siempre.

Antonio Gamero

Fallece el actor madrileño Antonio Gamero

Poco a poco, las noticias sobre la última parte de Piratas del Caribe (On Stranger Tides/ Mareas extranjeras) van llegando; mientras el equipo técnico y artístico de la costosa producción rueda en exóticos escenarios de Hawai. Al parecer, el guión de la película pivota sobre la búsqueda de la fuente de la eterna juventud, quimera sin precio que anhelan encontrar el otrora esqueleto humano Barbossa y el fullero Jack Sparrow. Johnny Depp repite en la piel del pendenciero y extravagante Jack; a la par que Geoffrey Rush hace lo propio en la piel del falso capitán de La Perla Negra. También, Kevin McNally incluye su participación como Gibbs. Entre las novedades, sobresale la de Penélope Cruz, que interpreta a Angélica (la hija del bucanero Barba Negra, al que pone rostro el actor británico Ian McShane). Rob Marshall, un veterano fogueado en espectáculos de naturaleza bolckbuster, dirige este título de la -en breve- tetralogía (aunque la ausencia de los personajes de Orlando Bloom y Keira Knightley entre el reparto rompe un poco la continuidad del argumento original, por lo que no es muy recomendable empaquetar el cuarteto fílmico como tal). Pronto ya estarán a disposición de la Prensa las primeras imágenes del rodaje.

Seguramente, muchos de vosotros recordaréis a Kevin McNally por su papel de Gibbs en la franquicia de Piratas del Caribe; pero este actor británico acredita una carrera mucho más extensa e interesante. Su papel de Drake Carne – en Poldark- y de Castor -en Yo, Claudio- fueron los que le abrieron las puertas de la televisión, donde sigue triunfando. Muy bueno en los acentos y con grandes dotes interpretativas, Kevin se ha prodigado en papeles dramáticos; a la vez que no le ha hecho ascos a la comedia (Tygo Road, Dad…). Hay que reivindicar a intérpretes de esta valía.

Estimados amigos, normalmente no doy consejos sobre nada (asumo la famosa frase de Oscar Wilde al respecto); pero me parece bien reivindicar un algo olvidado texto sobre el mundo del séptimo arte, escrito por un hombre que fue primero productor y luego actor. Unfinished Business es el título del libro en cuestión, y el genuino John Houseman su autor. Entre sus páginas, el ganador de un Oscar a la mejor interpretación secundaria por Paper Chase desvela sus vivencias, ocurridas en sus más de cuatro décadas como profesional de cine y teatro. Tal vez, la única pega que se le pueda poner al volumen sea la dispersión emocional en algunos de sus pasajes; pero los recuerdos son a veces más traicioneros que el balón jabulani. De todas formas, es una delicia adentrarse en el universo de este rumano tan inteligente como hábil, que conoció a Orson Welles, Marlon Brando, John Gielgud y demás celebridades del star system. A modo de recordatorio, y para finalizar esta recomendación literaria, es bueno recalcar que Houseman -pese a concentrar su faceta como intérprete en la última década de su vida- mostró su innegable talento en films como La niebla, la mencionada Paper Chase o Rollerball; al tiempo que se dio a conocer en la televisión con la versión para la pequeña pantalla de Vida de estudiante (perfecto como el profesor Charles Kingsfield) y el serial épico Vientos de guerra. Así que, los que puedan, que revisen la totalidad de la carrera de este singular personaje, delante y detrás de las cámaras (por ejemplo, Julio César pertenece a su labor como financiero). Me lo agradecerán, de veras.

Todos hemos crecido identificando el rostro de Conan el Bárbaro con el del gobernador de California y ex actor Arnold Schwarzenegger (de nacionalidad ambigua entre americana y austriaca). Pero un personaje tan atrayente como el creado por Robert E. Howard no podía quedarse en el cajón de recuerdos de celuloide, más que nada por miedo a que se oxidara su espadón. Y así ha sido. El director germano Marcus Nispel (quien ya revitalizó careta en ristre a Jason, en el remake de Viernes 13) es el responsable de esta nueva versión del héroe cimerio (heredero de la estela artúrica en cuanto a similares ecosistemas medioambientales). El hasta hace poco modelo hawaiano Jason Momoa es el que se ha llevado el premio de tan jugoso papel (su 1,93 puede haber decantado en algo la mencionada elección). En sus manos está hacer olvidar a su predecesor, aunque no lo tendrá nada fácil (comentario que no va precisamente a tenor de las dotes interpretativas de Mister Arnold); ya que la primera adaptación es de las más logradas dentro del llamado subgénero de los forzudos mezclados con el esoterismo. Por lo menos, Momoa tendrá a la escultural Rose McGowan (la hermana reencontrada de Embrujadas) compartiendo aventuras en Hyboria.