Hernán Díaz gana el Pulitzer

El escritor argentino, afincado en Nueva York, se alzó el pasado 8 de mayo con el premio Pulitzer, en la categoría de novela de ficción, por "Fortuna" (Editorial Anagrama): un texto que expone algunos de los secretos más íntimos del capitalismo salvaje en USA, a través de un personaje sumido en un universo de dinero en abundancia y traiciones constantes. Díaz compartió el galardón con Barbara Kingsolver, quien también resultó ganadora con su libro "Demon Copperhead",

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Hernán Díaz
Hernán Díaz mezcla diferentes estilos y personajes, en “Fortuna”

Hernán Díaz se acerca en Fortuna (Editorial Anagrama) a la década de los años veinte del pasado siglo con una actitud de analista contumaz, interesado en desarrollar una narración casi de vodevil bursátil, donde el protagonista absoluto es el dinero, con sus tentáculos expansivos y su gusto por seducir hasta la paranoia a todo individuo que le rinde el consiguiente tributo.

Los dos lustros que fueron de 1920 a 1930 marcaron en Estados Unidos el devenir de una psicosis monetaria dada a las desigualdades sociales, y alumbrada por los comportamientos exagerados de los millonarios de turno que jugaban a los valores en Wall Street, mientras el mundo se asomaba a los abismos de una Segunda Guerra Mundial devastadora e infernal. Esas jornadas de desenfreno y culto al papel moneda y a los títulos de propiedad accionarial son las que ilustra Hernán Díaz en Fortuna: la obra con la que el creador de Buenos Aires ha alcanzado el premio Pulitzer de ficción, debido a la brillantez de un volumen que conformado como un puzle humano, cercano al argumento despiezado de la película Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941).

El maquiavélico Charles Foster Kane, de la movie de Welles, se transforma en el libro de Díaz en el excesivo y soberbio Benjamin Rask: el heredero de una adinerada familia proveniente de Dinamarca y dedicada al negocio del tabaco, que ha construido un imperio con sede en Nueva York, y al que le cuesta afrontar una posible debacle financiera. Un tipo de elitismo marcial, al que el lector conoce a través de los testimonios de diversas personas que llegaron a tratar con el magnate en distintas circunstancias y ámbitos.

Hernán Díaz
Hernán Díaz ha querido elaborar un texto sobre el dinero

Mucho antes de que el autor argentino ensamblara el universo exclusivista de Rask y los suyos, el norteamericano Francis Scott Fitzgerald se acercó al mundo disoluto y volátil de las clases altas estadounidenses, con una pátina de crítica a su insolidaridad con los más desfavorecidos, y a su existencia egocéntrica y despreocupada.

Benjamin Rask entra de lleno en la categoría de seres que viven en una interminable feria de las vanidades, en la que el dinero supone el único combustible para seguir adelante. Carente de emociones fuertes y sin la necesidad de luchar por lo que lo hacían los personajes de Las uvas de la ira, de John Steinbeck; el protagonista de Fortuna se siente un rey con un trono empresarial al que supuestamente puede asirse, inconsciente de que el poder del dinero nunca es tan imperecedero como cuentan los anales de la historia ni las abultadas herencias familiares.

HERNÁN DÍAZ INTENTA DESCUBRIR LOS DEFECTOS Y VIRTUDES DEL CAPITALISMO AMERICANO

Una novela breve e inventada titulada Obligaciones, de un autor nominado Harold Vanner, le sirve a Díaz para dotar a Fortuna de un poso de verosimilitud ficticia, que cala hondo en el subconsciente de los lectores desde el primer párrafo. A partir de aquí, el libro se disemina en partes ensambladas por la narración y el argumento debidamente personificado, las cuales hacen referencia al personaje de Rask y a sus ancestros consanguíneos, así como a su nobiliaria esposa, bautizada como Helen.

En este apartado, el de las confesiones de conocidos del escurridizo magnate, la trama toma el curso aristotélico de la imagen proyectada de este hombre sobre su entorno más inmediato; lo que contribuye a centrar el retrato del magnate en la línea mediática de un Howard Hughes dominado por su afición a amasar cantidades ingentes de dinero. Un señor respetable que se funde con las decadentes y figuradas telas de una Nueva York de falsedad apremiante y expansiva, semejante a la urbe descrita por autores de la talla de Edith Wharton.

Hernán Díaz
Hernán Díaz ya fue finalista del Pulitzer en 2017, con “A lo lejos” (Impedimenta)

Como desde su nacimiento había disfrutado de casi todas las ventajas posibles, uno de los pocos privilegios que le estaban vedados a Benjamin Rask era el ascenso del héroe; la suya no era una historia de resiliencia y perseverancia, ni la crónica de una voluntad inquebrantable que le había forjado una historia del más noble de los metales a partir de poco más que una escoria (…)“. Este es el comienzo de Fortuna, y resume a la perfección el fondo agrio y afilado de un retrato rocoso desde el punto de vista de las moralidades reprobables, a la vez que cegador en cuanto al lujo mediado por las cuentas corrientes rebosantes en activos monetarios.

En definitiva, un mosaico de afectos deformados y movimientos interesados en las altas esferas, que recuerda al ejecutado en la serie Succession, y que no dista mucho del que se puede contemplar en la jet set de cualquier paraíso del despilfarro y la incapacidad para ver más allá de las carrocerías deslumbrantes de los coches deportivos y de las cubiertas de los barcos regados con champán.

Nota: HBO está preparando una adaptación televisiva de Fortuna, con Kate Winslet como protagonista.

Más información en

https://www.anagrama-ed.es

 

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