Henry Cavill lleva un tiempo reunido en Escocia con el equipò técnico y artístico del reboot de Highlander (Los inmortales). El protagonista de El hombre de acero ha cambiado las corazas de The Witcher por las pieles animales que lucen los miembros del clan de los MacLeod, para dar vida al icónico Connor MacLeod: el papel principal de la película con la que Christopher Lambert apuntaló su fama internacional, titulada Los inmortales (Russell Mulcahy, 1986); trabajo que obtuvo dos años antes de su caracterización en Greistoke, la leyenda de Tarzán de los monos (Hugh Hudson, 1984).
El cineasta Chad Stahelski (asociado con la saga de John Wick) ha conseguido por fin dar arranque a un proyecto que ha estado dando vueltas por los grandes estudios desde hace cerca de veinte años; y lo ha hecho con un reparto de estrellas más que notable. Con el carismático Henry Cavill como cabeza de cartel (todavía no está totalmente descartado que el británico también consiga convertirse en el nuevo James “007” Bond), el resto del cuadro dramático incluye los rostros de intérpretes del calibre mediático de Russell Crowe (Gladiator), Karen Gillan (Guardianes de la galaxia), Djimon Hounsou (Amistad), Dave Bautista (Dune), Jeremy Irons (El misterio von Bulow) y Siobhán Cullen (The Dry). Un excelente plantel que aún espera la confirmación oficial y nostálgica de los cameos de Adrian Paul (Duncan MacLeod, pariente próximo de Connor, en la serie de televisión de los noventa) y del propio Christopher Lambert.
Según las noticias que han tracendido, Stahelski pretende captar la escencia de la imaginativa y adictiva cinta de 1986, dirigida por Russell Mulcahy; afirmación avalada por la incorporación de parte de las canciones del grupo Queen, que sirvieron para dotar de potentes melodías a la movie protagonizada por Christopher Lambert, Sean Connery y Clancy Brown.
Escocia ha regresado al siglo XVI (1580), con sus sangreintas luchas entre diferentes clanes y las supersticiones relativas a las prácticas de curación ancestral de raigambre celta, para dotar de presencia física y atmosférica a las aventuras de Connor MacLeod: el hermano pequeño del jefe del clan, a quien expulsan del mismo al descubrir que es incapaz de morir. Desde su exilio, este escocés quema las centurias batiéndose en duelos salvajes con otros guerreros de semejante condición inmortal, a los que debe cortar la cabeza. Comportamiento que responde a la máxima de que “al final, solo puede quedar uno“.
HENRY CAVILL RECIBE, EN “HIGHLANDER”, LAS ENSEÑANZAS DE UN ESPADACHÍN DE ORIGEN ESPAÑOL ENCARNADO POR RUSSELL CROWE
Cuando Russell Mulcahy estrenó Los inmortales en 1986, la sorpresa vino con la legión de fans que arroparon al film. Mientras la producción superaba en taquilla la inversión realizada para su grabación, la banda Queen prolongaba el éxito de la película, con la elaboración del disco A Kind of Magic, que contenía los temas del largometraje. Tal fue el impacto de la obra, que se intentó mantener el gusto de los seguidores con tres continuaciones de las batallas de Connor MacLeod en distintos escenarios y épocas, con Christopher Lambert y su espadón en ristre; pero ninguna de las entregas posteriores consiguió siquiera igualar los excelentes resultados de la parte inaugural.
Tras la cancelación de los films en pantalla grande, la televisión tomó el relevo, con la serie Los inmortales, que protagonizó el competente Adrian Paul, como Duncan MacLeod (se usó la identidad de un pariente directo de Connor, para no entrar en conflictos legales). La producción se mantuvo a lo largo de 119 episodios, dividos en seis temporadas, repartidas entre 1992 y 1997.
Todos estos datos y evoluciones han estado presentes en el reboot de Chad Stahelski, a través del guion diseñado por Ryan J. Condal, Michael Finch y Kerry Williamson. Y el resultado se ha traducido en un viaje a través del tiempo, para econtrarse con el genuido highlander al que puso físico Lambert, aunque ahora con las características de un intérprete del estilo de Henry Cavill .
Antes de asegurar el rodaje, y ya con la estrella de The Witcher como pilar fundamental para convencer a los inversores, Stahelski tuvo que afrontar la elección más idónea para escoger a los actores encargados de poner rostro al simpático y emblemático Juan Sánchez-Villalobos Ramírez y al atemorizante inmortal conocido como The Kurgan. En la película de Mulcahy, estos roles -determinantes en el argumento- estuvieron caracterizados por el inolvidable Sean Connery y el impactante Clancy Brown. Así que, con el fin de mantener el nivel exigido por la legión de fans del largometraje de Mulcahy, los respeonsables de casting consiguieron contratar a Russell Crowe y a Dave Bautista, para encarnar a Ramírez y The Kurgan, respectivamente.
Crowe se ha sentido encantado de poder emular a un maestro de la actuación como Sean Connery, en un papel que permite muchas licencias dramáticas, entre humorísticas y donjuanescas. Por su parte, Dave Bautista da un paso al frente, para conformar su buen momento a la hora de dar vida a antagonistas musculados y con malas paulgas, al vestir los ropajes excénticos y provocadores de The Kurgan, tanto en las calles del Nueva York contemporáneo como en la Escocia de mediadios del siglo XVI.
Amazon MGM Studios y Sony Pictures todavía no han dado a conocer el tráiler oficial de Highlander, pero -por las trazas de esta aventura cinematográfica- este reboot parece prometer un espectáculo a la altura de uno de los clásicos ochenteros más recordados por los aficionados. Seguro que algunos ya están coreando lo de “give me the Prize“…
Nota: Antes de que Henry Cavill y Russell Crowe fueran contratados, los personajes de Connor MacLeod y de Juan Sánchez-Villalobos Ramírez iban a estar interpretados por Ryan Reynolds y Tom Cruise, respectivamente.
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