Carlos Santana reúne a parte de los artistas latinos más famosos de la actualidad para configurar su último disco: Corazón (RCA/ Sony Latin Iberia).

Carlos Santana vuelve a reunir un importante grupo de colaboradores para su obra número 22

Carlos Santana vuelve a juntar un importante grupo de colaboradores para su obra número 22

En sus manos de luciérnaga, el Viejo Continente moldeó sensualidad inalcanzable con el tema Europa; al tiempo que el combo hispano hacía de boa constrictor en las pistas de baile setenteras con el lema de Oye cómo va.

Una carrera de treinta y cinco discos (veintidós de ellos en estudio) da para muchas melodías robadas al cajón de su guitarra. Currículo portentoso en el que los premios y reconocimientos siembran la alfombra roja de este señor bajito, con melena huidiza y ojos de bandido precolombino, que responde al nombre de Carlos Santana (Autlán de Navarro, Jalisco, México, 1947).

Activo como pocos, el hombre que tocó en el mítico Festival de Woodstock de 1969 regresa a la actualidad de la mejor manera posible para un músico: con un nuevo álbum bajo el brazo. Un CD de colegueo estelar que el centroamericano ha querido bautizar con el término sensitivo de Corazón (RCA/ Sony Latin Iberia).

CARLOS SANTANA Y SUS PUNTEOS

Los doce cortes que componen este trabajo del autor de la inigualable canción Black Magic Woman/ Gipsy Queen despliegan esencias de ritmos envolventes y heterogéneos, en los que el denominador común parece ser el pensamiento colectivo de los herederos idiomáticos de Cervantes, miles de pueblos y razas hermanadas por una forma tan similar como variada de entender las cadencias instrumentales.

Con la ayuda del productor y letrista Lester Mendez (quien colabora habitualmente con Shakira, Jessica Simpson y Nelly Furtado), Santana dibuja un universo pleno de colores y resonancias, de mensajes esperanzadores y alegría medioambiental, al estilo de la lúdica filosofía vertida por mitos del son isleño como Celia Cruz y Tito Puente.

Una fórmula que el otrora admirador confeso de Ritchie Valens ya había practicado con anterioridad y resultados más que notables en obras como Supernatural y Shaman.

Así, con el ecléctico genio de Carlos como director de orquesta, Corazón abre sus surcos en canal para que comparezcan songs tan famosas como La Flaca (el hit original de Jarabe de Palo cuenta en el disco con la voz de Juanes), Una noche en Nápoles (esta composición de Pink Martini le da alas a CS para montarse un tablao flamenco con Lila Downs, Niña Pastori y Soledad), u Oye 2014 (himno de los guateques de Miami que popularizó Tito Puente, y que el de Jalisco adapta a las contorsiones dance del efectivo Pitbull).

Jazz de hornada bailonga, trova de caladero, calor cubano, rancheras de cuño fronterizo… cualquier melodía con ínfulas de creatividad latente le sirve al marido de Cindy Blackman Santana (quien participa en el track Yo Soy la Luz) para elevar sus punteos virtuosos al compás de unas cuerdas agudas, cual dardos clavados en la memoria inspiradora de los que escuchan.

Trasmutados por ese mural de teselas voluntariamente distorsionadas es como hay que recibir, por ejemplo, los acordes edulcorados de la voz de Gloria Estefan en Beijo de Longe, o las concordias jamaicanas de Ziggy Marley y ChocQuibTown en la versión de Iron Lion Zion (lírica parida en las dunas playeras por el inmortal Bob Marley).

Puede que Corazón resulte en su conjunto un laberinto algo deslavazado carente de unidad argumental; pero también es cierto que la variedad propuesta por Santana ejerce un efecto de aceptación visible, más allá de la perfección o la innovación invertidas en esta aventura.

Con discos como éste, el guitarrista mexicano se agarra a la máxima de que agradar es casi tan difícil como abrir caminos nunca transitados anteriormente. Sentencia que cobra peso de elegía en una industria cada vez más hipertrofiada como la de la música.
Audio de “La Flaca“, con Juanes. Vídeo de Vevo

Más información en http://www.santana.com

La banda estadounidense confía a la cantante japonesa Saori Yuki la interpretación de "1969"

La banda estadounidense confía a la cantante japonesa Saori Yuki la interpretación de "1969"

Dieciséis años en la carretera de las melodías orquestadas; de salones ansiosos por olvidar; y de diálogos de viento, percusión y cuerda -en pos de alcanzar la expresión propia de los que necesitan hablar con los trombones, los pianos o las trompetas- han hecho de esta ecléctica banda, natural de Oregón, una especie de arcón en el que las melodías más diversas tienen cabida en lugares destacados. De la bossa nova al jazz, del clasicismo instrumental al pop de guateque, de los sones caribeños a los boleros de psicoanalítico desborde sentimental… Las partituras de cromatismo cultural y folclore terruño han cimentado el currículum discográfico de este grupo, fundado por el prolífico Thomas M. Lauderdale en 1994.

Los de Oregón también sacan al mercado un recoplitario con ocho temas inéditos

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Una pareja de álbumes trae a la palestra de la actualidad a esta formación de colorista y etílico nombre. Por un lado se encuentra el atractivo 1969: una especie de homenaje a una época de televisores espaciales, de peinados postizos, de populismo musical marcado por estribillos simples, e inconexiones políticas que produjeron miles de muertos en conflictos como el de Vietnam. Pero el equipo creativo, liderado por el mencionado pianista y la cantante China Forbes, no desea armar el recuerdo de sus seguidores a base de imágenes de archivo, sino de emociones sinceras provocadas por las melodías de una era de comunas y generación beat.

Thomas M. Lauderdale fundó Pink Martini en 1994

Thomas M. Lauderdale fundó Pink Martini en 1994

Ante semejante propósito, Pink Martini ha pedido la inestimable colaboración de la que muchos consideran como el referente japonés de la gran Barbra Streisand: la veterana Saori Yuki. Esta artista de la nación del Sol Rojo lleva en la mochila una carrera de cuarenta y dos años por las latitudes niponas; y no resulta del todo desconocida para los muchachos de Portland, ya que su timbre fue usado anteriormente por el grupo para grabar una versión del villancico anglosajón White Christmas (aparecido en el disco Joy To The World) y para el track Taya Kan, incluido en el excelente Hey Eugene!

Fueron lanzados por el cineasta Gus Van Sant a través del Festival de Cannes

Fueron lanzados por el cineasta Gus Van Sant a través del Festival de Cannes

Todo esto convierte a 1969 en un CD especial en la producción de estos expertos camaleones de las tonadas; un álbum en el que hay sitio para distintas interpretaciones pertenecientes a géneros cambiantes y enriquecedores, actuaciones que toman aire a través del cristal que atesora la garganta de Yuki. Bajo tal premisa artística, los doce temas que construyen el puzle de este trabajo no menosprecian ninguna clase infuencia compositiva: selección de libertad creativa en la que sobresalen la enérgica versión de la conocida Puff, The Magic Dragon o la reveladora ensoñación a base de notas que lleva por título Yuuzuki (Evening Moon).

"A Retrospective" se completa con un libro de imágenes

"A Retrospective" se completa con un libro de imágenes

El segundo CD de la factoría Pink Martini, que saca igualmente a la venta el sello Heinz Records, es un producto que sus fans llevaban anhelando desde hacía por lo menos un lustro: un recopilatorio. Pero, en los aproximadamente setenta y cinco minutos de A Retrospective, los miembros de la particular big band no se han limitado a ir desplegando sus hits más señeros; sino que han querido aportar novedades significativas a su legado, una intención que se concreta en ocho canciones nunca antes pasadas por el tamiz de un estudio de grabación.

Saori Yuki ya colaboró con el grupo en el álbum "Hey Egugene!"

Saori Yuki ya colaboró con el grupo en el álbum "Hey Egugene!"

Veintiún cortes conforman este cajón de sastre de royalties sonoros; pigmentos de poliédricos significados auditivos en los que no faltan Una Notte A Napoli (según la letra original del baladista italiano de los sesenta Alba Clemente y con la adaptación del DJ de Jakie 60, Johnny Dynell), una peculiar Moon River (la famosa sintonía de Desayuno con diamantes comparece coreada por el director de cine Gus Van Sant, padrino declarado de la formación), How Long Will It Last (con Michael Feinstein) o Ma Solitude (con Georges Moustaki). Eso sin olvidar los célebres acordes de la excepcional Splendor In The Grass, Más que nada (con Saori Yuki), La Soledad y Anna (El negro zumbón).

El estilo de Pink Martini es de un eclecticismo sorprendente

El estilo de Pink Martini es de un eclecticismo sorprendente

Aparte, A Retrospective sale también en formato deluxe, con un libro de 48 páginas alumbrado por las instantáneas realizadas -con su Polaroid a lo largo de estas dieciséis primaveras de existencia- por el ojo de Thomas M. Lauderdale.

Con este reciente díptico de melodías surgidas de la inspiración más cosmopolita, Pink Martini sustenta la tesis que levanto su proyecto en el marco del Festival de Cine de Cannes; lugar emblemático donde se propusieron absorber las influencias de cualquier parte del mundo y del universo, para alumbrar el lienzo de su acerbo sonoro con miles de rayos cromáticos, sin pudor ni posibilidad de encasillamiento.

En los nuevos discos producidos por Heinz Records no falta la voz de China Forbes

En los nuevos discos producidos por Heinz Records no falta la voz de China Forbes

Más información y venta de discos en http://www.pinkmartini.com