Mitómano y nostálgico, a la vez de gótico y amante confeso del género fantástico, Tim Burton rinde su particular tributo a una de las series que más le marcaron durante la infancia: un producto de vampiros maquillados y afiladas fauces melladas por el atrezo, que comenzó su andadura catódica allá porContinue Reading

Los chupasangre no respetan ni a los inquilinos de la Casa Blanca. Puestos a mordisquear a los humanos, en busca de saciar su hambre de hemoglobina, los hijos de la noche no distinguen si succionan a un mendigo, a una prostituta, a un donante de semen o a un gobernante.Continue Reading