Salman Rushdie refresca los días en los que vivió como Joseph Anton
Escribir con la espada de Damocles constantemente sobre la testa, en espera de que se cumpla una sentencia homicida dispuesta a acabar con la existencia del que teclea ideas en la pantalla del ordenador. Así se ha sentido el literato anglo-indio de Vergüenza desde el lejano 14 de febrero de 1989, cuando bajoContinue Reading