El infierno llegó a las vidas de Olivier y Monroe con "El príncipe y la corista"

El infierno llegó a las vidas de Olivier y Monroe con "El príncipe y la corista"

Él era el mejor actor británico de la pantalla, y ella fundía los focos como mito erótico con aspecto de despistada permanentemente. Mientras él se esmeraba en dar la entonación adecuada a sus bien estudiados diálogos, ella trabajaba por impulsos y contoneos ante la cámara. Eran tan distintos como el vino de marca de la Coca-Cola; pero al final Laurence Olivier y Marilyn Monroe lideraron juntos el equipo artístico de la película El príncipe y la corista (Laurence Olivier, 1957). Sin embargo, el rodaje estuvo a punto de suspenderse en más de una ocasión. Los avatares de semejante epopeya es lo que cuenta el filme My Week With Marilyn.

Simon Curtis reporduce en un filme los problemas en la filmación del clásico de 1957

Simon Curtis reproduce los problemas en la filmación del clásico de 1957

En 1957, el prota europeo de Los niños del Brasil era una estrella deseada por los estudios americanos, al que veían como el galán más brillante de la escena en la tierra de William Shakespeare. Su lánguida mirada oscura desplegaba clase y elegancia aristocrática, algo de lo que estaban un poco escasos en las llanuras de California. Por eso, y por mucho más, el intérprete estaba en la cresta de una ola que había iniciado su ascenso en las playas del romanticismo de Cumbres borrascosas y Rebeca; y que continuó con seguros pasos a través de Hamlet, Ricardo III y Enrique V. Sin embargo, los encasillamientos no iban con este amante de las actuaciones al límite; a pesar de que los dueños de la industria no querían verle más que como el héroe melancólico de dramas tendentes a la tragedia. La variada técnica que había exhibido en su etapa en los teatros de Inglaterra se estaba resintiendo en la pantalla grande, y Olivier no estaba dispuesto a ello. Una comedia era lo que necesitaba en su filmografía; y esta llegó de las manos de Terence Rattingan.

La flema británica no caso bien con la impuntualidad de la estrella estadounidense

La flema británica no caso bien con la impuntualidad de la estrella estadounidense

El príncipe y la corista no era como para echar cohetes desde el punto de vista argumental. El eje del guion versaba sobre un mandatario, regente de la ficticia región balcánica de Carpantha, que estaba de escala en el Londres de las farolas a medio gas y los espectáculos nocturnos. La etiqueta le impedía a este señor darse las alegrías habituales en una urbe abandonada al goce y el placer; por lo que contrata los servicios de una señorita de compañía: la simpática Elsie. Lo que empieza como una mera relación entre cliente y asalariada, acaba con el enamoramiento del gran duque hacia la inocente y simple muchacha de la vida desenfrenada.

Marilyn Monroe fue escogida por el protagonista de "Hamlet" por su enorme fotogenia

Marilyn Monroe fue escogida por el protagonista de "Hamlet" por su enorme fotogenia

El libreto contenía lo que Olivier estaba buscando: chispa en los diálogos y chistes capaces de provocar la carcajada de los espectadores, sin por ello tener que rebajarse a cambiar su estilo de trabajo. Además, el planteamiento le permitía poder parodiar la compostura nobiliaria que le solían asociar los mandamases de la Meca del Cine. De esta forma, el proyecto se puso en marcha. Únicamente faltaba una actriz que soportara en pantalla a su pareja masculina. Después de descartar numerosas candidatas, al final la escogida fue la admirada Marilyn Monroe. La estrella de La tentación vive arriba era un icono de la belleza en los cincuenta, y esto otorgaría empaque y espectacularidad a la producción. Lo que Sir Laurence no suponía es que también le proporcionaría a su director insoportables dolores de cabeza.

Michelle Williams se convierte en Norma Jean en "My Week With Marilyn"

Michelle Williams se convierte en Norma Jean en "My Week With Marilyn"

Un colaborador del oscarizado actor de Enrique V, Colin Clark, se dedicó a redactar en su libreta todas las anécdotas acontecidas durante la filmación de El príncipe y la corista; y sus notas son las que componen el combustible para el motor de My Week With Marilyn, el largometraje que acaba de realizar Simon Curtis (creador más bien de televisión, que saltó a la fama tras su excelente labor en el serial Cranford).

El norirlandés Kenneth Branagh da vida a Laurence Olivier

El norirlandés Kenneth Branagh da vida a Laurence Olivier

La norteamericana Michelle Williams (Kalispen, Montana, 1980) ha sido la encargada de convertirse en el alter ego de Norma Jean para esta cinta. La protagonista de Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005) y la esperada Blue Valentine (Derek Cianfrance, 2010) se clareó la cabellera y retorció adecuadamente sus curvas para dotar de vida a la pin-up-girl más famosa de cuantas han poblado el panorama contemporáneo.

Julia Ormond encarna a Vivien Leigh

Julia Ormond encarna a Vivien Leigh

Por la parte del supuestamente flemático Sir Laurence Olivier, el norirlandés Kenneth Branagh (Belfast, 1960) es quien se ocupa de hacer creíble su caracterización como uno de los grandes maestros en eso de ponerse sobre las tablas de un escenario o delante de una cámara. El cineasta de Thor cumple así un sueño nunca ocultado, y que tomó cuerpo cuando muchos le bautizaron como el nuevo Olivier tras el estreno del remake de Enrique V (grabado y protagonizado por Brannagh).

En cuanto al resto del elenco, el pelirrojo Eddie Redmayne (a quien los espectadores recordarán como el Jack Jackson de Los pilares de la Tierra) se mete en la piel del indiscreto Colin Clark; Dominic Cooper (el cantante de rock de Tamara Drewe, al que pronto se podrá ver en un papel en Capitán América) hace del fotógrafo Milton H. Green; la veterana Judi Dench se transforma en Sibyl Thorndike; Julia Ormond (una de sus últimas apariciones fue en 2008, en El curioso caso de Benjamin Button) se enfunda la neurótica psique de Vivien Leigh (esposa de Olivier en esos momentos); y el escocés Dougray Scott (Encontrarás dragones) se disfraza convenientemente con la inteligencia de la pareja de Marilyn, el dramaturgo Arthur Miller.

Eddie Redmayne interpreta al narrador de la historia, Colin Clark

Eddie Redmayne interpreta al narrador de la historia, Colin Clark

Los años dorados de lo que se ha venido en bautizar como séptimo arte se concitan nuevamente, aunque sea con un sentido más desmitificador que meramente contemplativo, en este siglo XXI. La añoranza hace que se eche mucho de menos a Olivier y a Monroe, los cuales robaban el alma metálica al objetivo de cualquier aparato de grabación. Pero conocer los entresijos de plató de El príncipe y la corista bien puede dotar de una dimensión desconocida a un título más recordado por el carisma de sus stars que por sí mismo, seres ajenos a la vulgaridad por los que nunca pasará el tiempo.

El escocés Dougray Scott se caracteriza como Arthur Miller

El escocés Dougray Scott se caracteriza como Arthur Miller

El realizador centroeuropeo graba, en USA, la realidad de un grupo de condenados a la pena capital

El realizador centroeuropeo graba, en USA, la realidad de un grupo de condenados a la pena capital

¿Existe la maldad en estado puro? Cuando alguien se asoma tras las rejas de las prisiones de máxima seguridad, es más que posible asegurar que así es. Encerrados en jaulas de metal y uniformados con monos de colores llamativos, los monstruos más temibles de Estados Unidos -escondidos bajo la máscara de la humanidad fronteriza- conviven hacinados en un pasillo macabramente muestral: recorrido que aloja, cual museo de los horrores, a los presos definidos como criminales sin remisión; los que están a la espera -con hora y día señalados- de caer en manos de la Dama de la Guadaña, por mediación de la denominada inyección letal.

Los extremos del alma humana siempre han llamado la atención al responsable de "Nosferatu"

Los extremos del alma humana siempre han llamado la atención al responsable de "Nosferatu"

El director alemán Werner Herzog (Múnich, 1942) ha paseado su cámara por el corredor de la muerte de un centro penitenciario de Texas, para adentrarse en la psique de los que están obligados por un juez a pasar a mejor vida a causa de sus execrables crímenes. El resultado de sus análisis y reflexiones han dado como fruto el intenso documental titulado Death Row, un filme que trae a la palestra de la actualidad cinematográfica a un creador polémico e imprescindible en la historia del séptimo arte.

Con Klaus Kinski firmó algunos de sus mejores trabajos

Con Klaus Kinski firmó algunos de sus mejores trabajos

Megalómano y neurótico, el componente pasional de Herzog es lo que le ha llevado a apostar por grabar los últimos pensamientos de los hombres que conocen su fecha de caducidad en este mundo; de seres que circulan con el sabor constante del miedo que causaron en sus orgías pasadas de sangre y violencia, cuando la ferocidad de la bestia residía en sus entrañas.

En "Fitzcarraldo", Kinski interpretó una especie de alter ego del cineasta

En "Fitzcarraldo", Kinski interpretó una especie de alter ego del cineasta

El cine del autor de Cobra verde es un continuo viaje a base de fotogramas hacia la locura constante. Sus epopeyas estrenadas en las salas hablan de personajes abandonados a los demonios de la realidad, a la psicodelia de las alucinaciones provocadas por las drogas cromosomáticas que anidan en los circuitos del adn y en las membranas cerebrales.

Quizá, el amor declarado por el germano hacia los montajes operísticos haya determinado esa naturaleza voluntariamente  insana de la producción audiovisual del bávaro. Ya desde sus inicios, sus experiencias al frente de espectáculos del Bayreuth y la Scala de Milán le sirvieron a Herzog para construir un universo escénico espasmódico, generado a partir del shock emocional de imágenes diseñadas para incomodar al espectador. Justo lo que seguramente anhela alcanzar con el visionado de Death Row.

La relación entre Klaus y Werner llegó muchas veces a las amenazas a la integridad física

La relación entre Klaus y Werner llegó muchas veces a las amenazas a la integridad física

Ante propuestas semejantes de ruptura con la tradición, las obras del compatriota de Richard Wagner causaron sensación en la cinematografía de los años sesenta y setenta, décadas en las que el artista de las cámaras descargó lo más sobresaliente de su caudal fílmico. En esos tiempos de extravagancia y desparrame creativo, el muniqués se asoció con un actor irrepetible y maleable en sus propósitos de reflejar en la pantalla la psicosis de individuos embarcados en esquizofrenias galopantes; este era el polaco Klaus Kinski. Ambos colaboraron en un número considerable de películas; aunque -debido al temperamento de la pareja- muchos de los rodajes estuvieron a punto de acabar en tragedia. Aguirre, la cólera de Dios (1972), Nosferatu, el vampiro de la noche (1979), Woyzeck (1979) y Fitzcarraldo (1982) son algunos de los títulos más recordados de tan maléfica unión profesional.

Las décadas de los setenta y el comienzo de la de los ochenta marcaron el esplendor en la carrera del muniqués

Las décadas de los setenta y el comienzo de la de los ochenta marcaron el esplendor en la carrera del muniqués

Aunque, en ese periodo de grandeza inspiradora, Herzog también firmó cintas sin Kinski que coparon menciones en festivales y sesiones de cine fórums. La más llamativa en este terreno fue la excepcional El enigma de Gaspar Hauser (1974); una rememoranza fiel de los sufrimientos de un famoso individuo del siglo XVIII, que fue encerrado desde su niñez sin compañía alguna.

Los ochenta, pese a comenzar con la sensacional y psicótica Fitzcarraldo (el director dio el físico de su alter ego Brian Sweeney Fitzgerald a su amado/odiado Klaus Kinski, en 1982), marcaron el inicio del fin de la estela más celebrada internacionalmente de Werner Herzog. Tal fue el declive en el campo de ficción, que el cineasta acabó decantándose cada vez más por el género del documental.

El remake "Teniente corrupto" fue una de sus últimas cintas de ficción

El remake "Teniente corrupto" fue una de sus últimas cintas de ficción

Sin embargo, el alemán nunca descartó la posibilidad de ejecutar largometrajes con intérpretes ficticios, sobre todo cuando el proyecto merecía la pena. Eso sucedió, por ejemplo, con Invencible (la vida del mentalista Hanussen bien mereció una película en 2001) y con El teniente corrupto (remake de la homónima cinta de Abel Ferrara, que el realizador de Grito de piedra montó en 2009).

No obstante, la efervescencia artística del responsable de Corazón de cristal necesitaba recuperar parte de los enfoques de angustiosa fantasía de épocas pretéritas; algo que le llevó a enlazar su cine con la realidad circundante sin caer en la docilidad de lo rutinario. Así lo manifiesta su viaje a la Antártida inmortalizado en Encuentro en el Fin del Mundo (2007) o su pelea sin cuartel contra los osos en Grizzly Man (2005).

En "El enigma de Gaspar Hauser", el creador germano dio rienda suelta a otra de sus pasiones: la Historia

En "El enigma de Gaspar Hauser", el creador germano dio rienda suelta a otra de sus pasiones: la Historia

Es difícil que el cerebro volcánico de Herzog haya encontrado la paz en la denominada milla verde. Pero, probablemente, esa inquietud interior que persevera en la esencia del veterano centroeuropeo sea lo que necesitaba Death Row para ser creíble, para mostrar cierta sinceridad en el enfrentamiento de los seres humanos con sus pecados más satánicos. Todo mediado por un corredor espectral, en el que a solo unos pasos es posible agarrar la mano de la eternidad.

La adaptación de "Woyzeck" fechada en 1979, según el texto de Georg Büchner, es uno de sus mejores largometrajes

La adaptación de "Woyzeck" fechada en 1979, según el texto de Georg Büchner, es uno de sus mejores largometrajes

El artista expone sus últimas obras en Madrid hasta el 20 de abril

El creador expone sus últimas obras en Madrid hasta el 20 de abril

Hay un momento de la concepción en que la materia se descompone, se vertebra como gotas de aguas para transformarse en piedra tatuada, en puerta celestial, en estrellas perdidas en un universo inalcanzable. Las obras del artista español José María Sicilia (Madrid, 1954) nacen de ese toque divino, de esa catarsis en la que se pervive a través de la dureza, o se perece en las vertiginosas aguas de la temida e insoportable levedad del ser.

Hay un halo fantasmagórico en algunas de sus propuestas

Hay un halo fantasmagórico en algunas de sus propuestas

Tras un tiempo de silencio expositivo en la Piel de Toro, el que fuera galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1989 desembarca sus obsesiones de arena de playa en la Galería Soledad Lorenzo (Madrid, Orfila, 5) hasta el próximo 20 de abril; acotando el impresionante espacio exhibidor con piezas en las que existe un turbulento componente mortuorio y espectral.

La producción de Sicilia ha ido variando desde sus inicios, a la vez que lo ha hecho el paisaje vivencial que le ha acompañado. Lejos quedan sus anotaciones singulares por el expresionismo más descarnado y sus jugueteos con las monocromías; ahora le interesa más proponer conceptos, engancharse a una tesis casi metafísica en donde la experiencia sensible es la auténtica protagonista.

Los espejos colgados remiten a la vanidad de los hombres

Los espejos colgados remiten a la vanidad de los hombres

En un mundo multimedia, qué menos que atreverse a arropar las esculturas y pinturas con sentidos de los que carecen; una táctica que acerca a la muestra alojada en Soledad Lorenzo a una especie de conjuro de índole visual, sonoro y táctil.

Para recorrer los laberintos emocionales propuestos por la mente creativa de este sibarita de materiales nobles, el espectador se tiene que dejar llevar de la mano a través de la hondura temática y de implicaciones existencialistas que vertebran Eco-Espejos-Constelaciones. Para abrir boca, y como saludadores bestiales de los comensales que esperan atajar el hambre en tan selecto restaurante, Sicilia cuelga cabezas de toros construidas con distintas texturas y diferentes intenciones manipuladoras. El horror se conjuga con la pasión y el respeto que el autor presta a las tauromaquias de funeral, a las hechiceras danzas en torno al desmembramiento que tanto gustaba a maestros de las luces y las sombras como Goya y Picasso. El mencionado coro escénico cornea así la retina del visitante, a la par que educa su intuición para afrontar las demás estaciones expositivas.

Sus esculturas son como remansos en los que el espectador puede escuchar sonidos reparadores

Sus esculturas son como remansos en los que el espectador puede escuchar sonidos reparadores

Después de andar entre testas coronadas con estoques certeros, el creador residente en Francia presenta el eje central de su trabajo: una sala flanqueada por monumentales espejos, con leyendas grabadas en ellos. Como si fueran llamadores de ángeles, estos objetos pergeñados para proyectar la vanidad de sus congéneres contienen mensajes en los que se pone de manifiesto una intensa conversación con el subconsciente colectivo, el mismo al que se encomendaron multitud de pintores y escultores en siglos y épocas precedentes.

Asomarse al reflejo de sus puertas al subconsciente provoca distintas emociones

Asomarse al reflejo de sus puertas al subconsciente provoca distintas emociones

Fruto de esas palabras al viento o al aire acondicionado, surgen esculturas metamorfoseadas para la ocasión en constelaciones, coincidentes con los doces meses del año. El tacto y el sonido ayudan a que los espectadores tengan la sensación de estar entrando en el cielo estrellado; el hogar de Perseo, Casiopea o Pegaso; la casa de una religiosidad ajena a los errores de los hijos de Adán y Eva, plena de perfeccionismo y de holgura espectral.

La tauromaquia está representada sin su parte de excitación mortuoria

La tauromaquia está representada sin su parte de excitación mortuoria

El octágono, una figura idealizada en el catálogo habitual de la cabalística de Sicilia, se concreta como la ecuación adecuada para desarrollar su visión del cosmos, como si de una simbología recurrente se tratara. Las pizarras que responden a  tal ordenación retrotraen a sueños de arenas bañadas por las olas, a castillos de la niñez doblegados por el poder del viento y la pala.

Al final, la clave de estas representaciones se concreta con una serie de dibujos en los que la abstracción esconde su primacía, frente a las clases de anatomía animal.

La exhibición contiene una cierta atmósfera macabra

La exhibición contiene una cierta atmósfera macabra

La nave que capitanea José María Sicilia en este 2011 recala con su legado celestial y humano en la Galería Soledad Lorenzo, con intención de quedarse. Por lo menos, hasta colmar de proteínas sensibles a los que decidan pasear con él por los jardines de lo emocional, por la conciencia más allá de lo aparente, hacia un mundo en el que la piedra se convierte en palabra, en versículo hiriente y salvador.

Las ánimas se hermanan con la luminosidad a través de Sicilia

Las ánimas se hermanan con la luminosidad a través de Sicilia

Nota.- Todas las imágenes reproducidas tienen el copyright de la Galería Soledad Lorenzo.

Más información en http://www.soledadlorenzo.com

Triunfó entre 1976 y 1981

Triunfó entre 1976 y 1981

“Había una vez tres muchachitas que fueron a la academia de policía. Les asignaron misiones muy peligrosas. Pero yo las aparté de todo eso y ahora trabajan para mí. Yo me llamo Charlie…”. Así daba comienzo una de las producciones de la pequeña pantalla más recordadas en la historia de las seiscientas veinticinco líneas. En ella, un trío de gachís descubrían casos demostrando que la belleza y la actividad detectivesca bien podían ir una junto a la otra. De 1976 a 1981, la cadena estadounidense ABC alimentó a sus espectadores con las tramas protagonizadas por Kelly, Sabrina y Jill; a las que se añadieron como pertinentes sustitutas en temporadas posteriores Kris, Tiffany y Julie. Siempre formando un trío con el núcleo constante de la elegante Kelly.

Kelly, Sabrina y Jill se convirtieron en iconos sexuales de varias generaciones

Kelly, Sabrina y Jill se convirtieron en iconos sexuales de varias generaciones

Rodada en la urbe de la Meca del Cine, Los ángeles de Charlie conmocionó a la audiencia desde su episodio piloto, grabado en 1976. Todo se inició cuando Ivan Goff y Ben Roberts presentaron su idea -sobre unas chicas exuberantes al servicio de la ley, cuyo jefe era el hombre sin rostro- a los productores Aaron Spelling y Leonard Goldberg; y los financieros hicieron realidad un proyecto que tenía visos de transformarse en uno de los pelotazos mediáticos más sonados de la década de los setenta.

Desde el episodio piloto, la popularidad del serial fue más que notable

Desde el episodio piloto, la popularidad del serial fue más que notable

El atractivo evidente de Los ángeles de Charlie convocó a una gran cantidad de actrices para ser nominadas como las jóvenes asalariadas al servicio del magnate ficticio de la voz en off; pero solamente tres serían las elegidas para la gloria: Jaclyn Smith, Kate Jackson y Farrah Fawcett.

Las dos partes del remake cinematográfico no lograron calar tan hondo como su precedente televisivo

Las dos partes del remake cinematográfico no lograron calar tan hondo como su precedente televisivo

La texana Jaclyn Smith (Houston, USA, 1945) iba para bailarina cuando se cruzó en su camino un anuncio de champú, y los tutús pasaron a un segundo plano. Era el año 1973, cuando la girl de las piernas largas (1,73 de estatura) y la melena oscura se puso delante de las cámaras con el fin de llamar la atención, y lo hizo de manera sobresaliente. El armonioso y sereno rostro de Smith estaba destinado a catapultarla al estrellato; algo que comenzó cuando fue agraciada con el papel de la cabal Kelly Garrett, en 1976. La natural de la tierra de la Rosa Amarilla participó en la totalidad de episodios –más de un centenar- de la producción seriada, convirtiéndola en una celebridad del medio televisivo. Aunque no pudo dar el salto al séptimo arte, Jaclyn siguió con su carrera en la pequeña pantalla tras Los ángeles de Charlie, con interpretaciones más que notables en títulos como George Washington (en la piel de la deseada Sally Fairfax), El caso Bourne (adaptación de la homónima novela de Robert Ludlum, dirigida por Robert Young) y Jaqueline Bouvier Kennedy (Steve Gethers, 1981). Tan intensa fue su relación con el papel de Kelly, que Smith fue la única integrante del reparto original –junto a John Forsythe- que participó en el remake cinematográfico. En el caso de la antigua danzarina, únicamente dio su visto bueno para aparecer en Al límite, la secuela realizada por McG en 2003. Alejada de las cámaras por un cáncer de mama, la recordada Kelly contó su lucha contra la enfermedad en 1 A Minute (Namrata Singh Gujral, 2010); y en la actualidad se dedica a dar puntadas para su propia firma de ropa.

Del reparto original solo aguantaron hasta el final David Doyle y Jaclyn Smith (tercera desde la izquierda), más la voz de John Forsythe

Del reparto original solo aguantaron hasta el final David Doyle y Jaclyn Smith (tercera desde la izquierda), más la voz de John Forsythe

Kate Jackson (Birmingham, Alabama, USA, 1948) era una actriz emergente cuando recaló en el serial de Spelling y Goldberg. Su 1,75 de estatura y su figura desgarbada le valieron para hacerse sin problemas con la parte de la cerebral y simpática Sabrina Duncan; bueno, eso y su desparpajo interpretativo logrado tras colaboraciones en Bonanza o Sombras en la oscuridad. Jackson protagonizó Los ángeles de Charlie de 1976 a 1979; aunque su matrimonio profesional con la ABC no acabó muy bien. Cansada de estar siempre encarnando a Sabrina, Kate intentó acabar prematuramente con su contrato para dar vida al personaje principal de Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979). Pero las obligaciones laborales de la esbelta muchacha le impidieron dar el sí quiero a Benton. Seguro que después de ver los resultados para el currículum de Meryl Streep, la morena nacida como Lucy Kate se tiró de sus bien peinados pelos. Tantas eran las tensiones que al final Jackson pudo deshacerse de Sabrina, y aún brilló en la tele con El espantapájaros y la Sra. King (en este caso sí encabezó el reparto en los 89 episodios repartidos entre 1983 y 1987); aunque la popularidad de la ex Sabrina se fue empequeñeciendo poco a poco. Una de sus últimas apariciones fue en Mentes criminales, como la madre diplomática de la agente Prentiss.

La idea original fue de Ivan Goff y Ben Roberts

La idea original fue de Ivan Goff y Ben Roberts

La tercera en discordia criminal en ese lejano 1976 sustentaba el aval del palmito de la explosiva Farrah Fawcett (Corpus Christi, Texas, 1947- Santa Mónica, California, USA, 2009). La rubia actriz era un sex symbol en toda regla a principios de los setenta. Un cuerpo escultural y su mirada verdosa fueron sus armas para convertirse en el alter ego de Jill Munroe; aunque las malas lenguas también ponen en la balanza el hecho de que fuera en esos momentos la esposa del carismático Lee Majors. La texana solamente dejó su impronta en la serie durante una temporada, pero su presencia ayudó a aumentar considerablemente los rankings de audiencia. Además, era la única de las tres que ya tenía unos más o menos sólidos antecedentes en las salas de cine (un papelillo en La fuga de Logan, de Michael Anderson, era lo más sonado antes de transformarse en Jill).  Los ángeles de Charlie elevó a Fawcett a las alturas de las mujeres más deseadas de Estados Unidos, copando portadas de revistas del tipo de Playboy. Sin embargo, sus continuos bandazos sentimentales y sus escasas oportunidades para demostrar su talento en la industria de Hollywood (Saturno 3 y Extremities son de lo más notable en este terreno) acabaron con la estela del ángel más deportista. Víctima de un cáncer, la ex de Ryan O’Neal falleció en 2009 a los 62 años; precisamente cerca de esa fecha se situó su última caracterización, la que llevó a cabo  en la cinta humorística The Cookout de Lance Rivera.

Cheryl Ladd (primera desde la izquierda) se incorporó en la segunda temporada

Cheryl Ladd (primera desde la izquierda) se incorporó en la segunda temporada

Pero el serial de Goff y Roberts también tenía espacio para los actores masculinos. En concreto para dos: el bueno de Bosley y el ligón de Charlie.

John Bosley tuvo el orondo y simpático físico de David Doyle (Linceln, Nebraska, USA, 1929- Los Ángeles, 1997) durante los 110 capítulos filmados. Secundario fogueado en la pequeña pantalla, Doyle realizó sonoras actuaciones en productos tan valorados como Vacaciones en el mar, General Hospital, Se ha escrito un crimen, Azules y grises o La isla de la fantasía (donde encarnó a un especial Sancho Panza).

Por su parte, John Forsythe (Pennis Grove, Nueva Jersey, 1918- Santa Ynez, California, USA, 2010) también duró la centena corta de entregas enfundado en la voz de Charlie. El veterano John Lincoln Freund ya era una estrella reconocida sobradamente en 1976, tras haber trabajado a las órdenes de gente como Alfred Hitchcock (Topaz, 1969). El éxito de Los ángeles de Charlie le valió a Forsythe para ser avistado por los jefazos televisivos, quienes no dudaron en otorgarle el personaje del millonario Blake Carrington, en otro de los hitos estadounidenses de naturaleza catódica: Dinastía (1981-1989). Tan contento quedó con la producción detectivesca de los setenta que Forsythe volvió a ser Charlie en los dos filmes que recrearon el serial en el siglo XXI: Los ángeles de Charlie (McG, 2000) y Al límite (McG, 2003).

La estética de los setenta tuvo una presencia decisiva en la producción

La estética de los setenta tuvo una presencia decisiva en la producción

Un elenco semejante era difícil de mantener durante más de cien entregas, y así fue. Farrah se convirtió en la primera en desertar, por lo que tuvo que ser sustituida por la enérgica Cheryl Ladd (Huron, Dakota del Sur, USA, 1951). La intérprete de 1,63 de estatura se metió con soltura en la psique de la chispeante prima de Jill, Kris Munroe. Estuvo 87 episodios, y aprovechó esta oportunidad para hacerse con un nombre en el medio televisivo más allá de los recuerdos que generaba su sonoro apellido (estuvo casada hasta 1980 con el vástago de Alan Ladd). Al acabar con Los ángeles de Charlie, la guapa norteamericana brilló en producciones como Jeckyll & Hyde (David Wickles, 1990), Las Vegas y CSI: Miami.

Aunque solo salió durante algo más de veinte entregas, Farrah Fawcett es uno de los ángeles más recordados

Aunque solo salió durante algo más de veinte entregas, Farrah Fawcett es uno de los ángeles más recordados

Siguiendo el camino de Fawcett, Kate Jackson fue la siguiente en dimitir. Sabrina dejó un vacío más difícil de llenar, y dos fueron las candidatas para ello. Shelley Hack (Greenwich, Connecticut, USA, 1947) personificó el intento inicial para suplir a la querida señorita Duncan. Pero Tiffany no cuajó, y solamente duró la temporada de 1979 a 1980. La seleccionada para continuar con la formación en triada fue la apabullante Tanya Roberts (Nueva York, USA, 1955). La actriz procedente del Bronx poseía una belleza de evidente impacto, y los veintitantos capítulos en los que colaboró, como Julie Rogers, sirvieron para ponerla en el panorama de las sex symbols al estilo de Fawcett. La clausura del serial no impidió el despegue de Roberts, que llegó a protagonizar películas como El señor de las bestias (Don Coscarelli, 1982), Sheena (John Guillermin, 1984) y Panorama para matar (John Glenn, 1984). Actualmente se encuentra en el rodaje de Queens Of The World, de Mel Robertson.

El veterano John Forsythe vivió una renovada juventud en la tele con Charlie Townsend

El veterano John Forsythe vivió una renovada juventud en la tele con Charlie Townsend

Puede que Los ángeles de Charlie fuera perdiendo fuelle conforme la denominada caja tonta se adaptaba a nuevos estilos y formatos. Pero lo que no se puede negar es que, cuando se habla de tres antiguas policías metidas a detectives, siempre relucen en las mentes de cualquier generación las curvas peligrosas de Kelly, Sabrina y Jill.

El escritor de "Trilogía de Deptford" es uno de los más reconocidos en su país

El escritor de "Trilogía de Deptford" es uno de los más reconocidos en su país

Algo de Próspero, y de su manto mágico, residía en el aspecto de este insigne narrador canadiense. Su figura de dandy algo desastrado -entre Mark Twain, Ernest Hemingway y Santa Claus de mirada socarrona-  y de intelectual despistado era una buena toma de contacto para introducirse en sus ilustres palabras,  siempre regadas con el encanto de lo legendario y aliñadas con las decuadas especias de la crítica social versátil y desdramatizadora.

La editorial Libros del Asteroide publica en español "A merced de la tempestad"

La editorial Libros del Asteroide publica en español "A merced de la tempestad"

Más de cuatro décadas redactando textos –encuadrados en géneros tan ricos y jugosos como las obras de teatro, los cuentos, las novelas y los ensayos- han hecho de William Robertson Davies (Thomasville, Ontario, 1913- Orangeville, Ontario, 1995) uno de los representantes más valorados de la literatura del país de la Policía Montada. Tal distinción, ganada a frase a frase por este señor de vastos conocimientos y hondura narrativa incuestionable, ha sido un punto a su favor para que su amplio muestrario creativo haya saltado la barrera idiomática más allá del inglés primigenio. Precisamente, una de las últimas traducciones de una de sus obras se presentó el pasado mes de enero en la lengua de Cervantes y Lope de Vega; un volumen titulado A merced de la tempestad, que saca a la venta Libros del Asteroide con la meritoria interpretación de Concha Cardeñoso.

La producción literaria de Davies está encuadrada en constantes trilogías

La producción literaria de Davies está encuadrada en constantes trilogías

Perteneciente a la denominada Trilogía de Salterton, el libro recién salido del horno compositivo de la mencionada editorial centra su acción en una de las pasiones del autor: el teatro y las representaciones amateurs. No en vano, Davies participó animadamente en bastantes de los montajes del Old Vic Repertory, la misma compañía en la que sobresalieron algunos de los nombres de la escena británica más recordados en la Historia, gente como Laurence Olivier y Ralph Richardson. Fruto de ese gusto por el aroma a tarima y a decorados pintados, el novelista norteamericano ideó A merced de la tempestad, un relato medidamente neurótico y alocado que sigue los avatares de un grupo de actores, que pretenden realizar una versión acelerada de La tempestad de William Shakespeare. El sueño de construir su apuesta artística en los jardines de la residencia de George Alexander Webster marca el devenir de unos acontecimientos en los que el docto Mr. Robertson echa a volar su imaginación costumbrista y romántica, en forma de amoríos de alcoba y sonrojos provocados por los aspirantes a estrellas y las hijas del propietario de la vivienda (Griselda y Freddy).

El natural de Ontario falleció antes de finalizar "The Toronto Trilogy"

El natural de Ontario falleció antes de finalizar "The Toronto Trilogy"

El estilo habitual del graduado por la vetusta Universidad de Oxford (en concreto, el Balliol Colledge) y la institución de Kingston se concita en esta entrega del tríptico con el objeto de descubrir la capacidad para la ironía y la sátira de este hombre de blanca barba, que dedicó parte de su producción a analizar las creaciones del artífice de Hamlet. El elemento histórico y pretendidamente hedonista se mezcla con inusitada fuerza con el costumbrismo de la época en la que Davies redactó originalmente este texto (1951), y con la visión más o menos realista de la ciudad en la que está ambientado: Salterton.

Antes de dedicarse a la novela, el narrador trabajó en el británico Old Vic Repertory

Antes de dedicarse a la novela, el narrador trabajó en el británico Old Vic Repertory

El trabajo de Robetson Davies es un compendio vertiginoso y chispeante que el propio novelista fue agrupando en celebradas trilogías. Una de las más conocidas a nivel internacional es la de Deptford (integrada por El quinto en discordia, Mantícora y El mundo de los prodigios); aunque también obtuvo un éxito ciertamente sobresaliente la de Cornish (Ángeles rebeldes, Lo que arraiga en el hueso y La lira de Orfeo son sus partes). Las tramas detectivescas y de sinceridad sobre los pecados de los protagonistas situadas en Deptford –cuyo argumento versa sobre el descubrimiento del asesinato del magnate Boy Staunton– y las singularidades de las influencias artúricas de la segunda conformaron un buen ejemplo de la riqueza literaria de este irrepetible individuo, que tuvo el honor de ser el primer intelectual canadiense en ingresar en la Academia Americana de las Artes y las Letras.

Se doctoró en Oxford con una tesis sobre el teatro de Shakespeare

Se doctoró en Oxford con una tesis sobre el teatro de Shakespeare

Las poco más de trescientas páginas que definen A merced de la tempestad se convierten, por la sensibilidad de su redactor, en fieles espejos de las tensiones humanas y de las diversiones lúdicas de los que suelen meterse en las vidas de otros congéneres. Esos humorísticos comediantes que tanto inspiraron al profesor, y que quizá llegaron a tentarle interpretativamente mientras jugaban en su  mente transformando a Davies en un alter ego –reconocible o no- del excéntrico profesor de matemáticas –y tesorero de la Compañía Joven de SaltertonHector Mackilwraith.

Davies ganó a título póstumo el Premi Libreter en 2006, por la excepcional "El quinto en discordia"

Davies ganó a título póstumo el Premi Libreter en 2006, por la excepcional "El quinto en discordia"

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La cantautora norteamericana presentará este miércoles en Madrid "The Wind That Shakes The Barley"

La cantautora norteamericana presentará este miércoles en Madrid "The Wind That Shakes The Barley"

Entre los pliegues del piano de esta señora canadiense crujen las voces de los que se dejaron seducir por Avalon. Las leyendas celtas de corte artúrico, con guerreros prendidos de la Cruz y novias violentadas por la muerte prematura de amores fantasmales, han hecho de las notas de esta mujer de melena leonina testimonios constantes de la pasión envuelta en niebla, de leyendas entonadas al calor de la leña en algún castillo oculto en la remota geografía normanda o escandinava.

Los nuevos temas de la letrista y compositora se refugian en la tradición celta

Los nuevos temas de la letrista y compositora se refugian en la tradición celta

Sería demasiado limitado referirse a Loreena McKennitt (Morden, Manitoba, Canadá, 1957) como una representa más del movimiento conocido como new age; ya que el espíritu de esta trovadora de los ancestros culturales se resiste a cualquier aprisionamiento sonoro. El arpa de esta fémina de mirada continuamente desafiante, casi soñadora, es de las que se dejan mimar por las resonancias más variadas, por las influencias que captan la sensibilidad del terciopelo evocador; tanto en el terreno argumental como auditivo.

La discografía de McKennitt se caracteriza por la sensibilidad y la sugerencia

La discografía de McKennitt se caracteriza por la sensibilidad y la sugerencia

Después de ocho discos de estudio y dos en directo llega a las tiendas The Wind That Shakes The Barley (editado por Universal), la última ensoñación de corte romántico de esta especialista en invocar las emociones melódicas. En los temas compuestos por la norteamericana no se observan signos de cansancio o de reiteración; sino todo lo contrario: el CD, que salió a la venta el pasado 12 de noviembre y que presentará en Madrid este miércoles a las 18:30 en El Corte Inglés de la calle Goya, regresa a las raíces artísticas de McKennitt; aunque con las experiencias vividas como bandera visible de un conjunto cautivador y misterioso. Los once tracks (nueva canciones y un par de instrumentales) que conforman este trabajo de la vocalista canadiense tienen el hambre de descubrir la perfección a través del pentagrama, de destapar los sueños más ocultos mediante historias sorprendentes, evocadoras, rompedoras, inmortales…

Uno de los momentos álgidos de su carrera lo supuso su concierto en el Palacio de Carlos V, en La Alhambra

Uno de los momentos álgidos de su carrera lo supuso su concierto en el Palacio de Carlos V, en La Alhambra

Seguramente, Loreena aún tendrá en la memoria el paisaje luminoso del Palacio  de Carlos V, en La Alhambra granadina; cuando -acompañada por su banda- dio unos inolvidables e intensos recitales a mediados de septiembre en 2006. En esas citas, la cantautora se vació profesionalmente; entregando a su público la inigualable y rotunda calidad musical que siempre se espera en cualquiera de sus espectáculos. Incluso Boabdil debió sentir el remanso sincero de los ritmos étnicos de McKennitt, en unas noches de embrujo que -sin duda- la residente en Ontario desearía repetir en un futuro no muy lejano.

La poesía es uno de los puntales en su inspiración

La poesía es uno de los puntales en su inspiración

Canciones como la nostálgica y bella The Death Of Queen Jane o la vibrante The Emigration Tunes construyen la recuperación de un universo en el que los estados de ánimo son los verdaderos protagonistas; un cosmos made in McKennitt que la estrella nórdica ya recreó con soltura y sabiduría en los celebrados Elemental y Visit.

En los sonidos de Loreena McKennitt están muy presentes los ecos de los peregrinos del Mayflower, esa comunidad puritana que buscó en el Nuevo Mundo una ilusión de la permanencia existencial negada por la Europa de las persecuciones religiosas. Viajera, cual pasajero de la mencionada nave, la compositora no ha dudado en enriquecer su legado con influencias de todo tipo. La poesía excelsa de los maestros de la luz espiritual (William Butler Yeats, San Juan de la Cruz y el inefable William Shakespeare son algunos de sus autores de cabecera a la hora de escribir las letras de sus temas) y los ritmos de diferentes lugares del planeta (dedicó un CD a España y otro a Asia) han convertido en mestiza de intenciones la sinfonía curricular de la responsable del sorprendente The Mask And The Mirror.

Le gusta investigar continuamente novedosos sonidos para enriquecer su música

Le gusta investigar continuamente novedosos sonidos para enriquecer su música

Por las venas creativas de esta dama, experta en hurgar dentro de los lastimeros sollozos del arpa y las teclas del piano, corren tanto la cultura celta como la africana, el sol mediterráneo como las heladas superficies de los fiordos noruegos. Composiciones como Marco Polo, A Midwinter Night’s Dream y Santiago así lo demuestran. Embarcarse con la autora de Banks Of Clouds –rumbo hacia épocas recobradas del pensamiento y con puertos elaborados con recuerdos de la naturaleza humana primigenia- es un plan apatecible y real gracias a The Wind That Shakes The Barley. Una oportunidad que sus fans disfrutarán en breve con la consiguiente gira de presentación, del renovado repertorio de esta baladista con las pupilas incandescentes.

En las sintonías de la natural de Morden hay un fuerte elemento de intemporalidad

En las sintonías de la natural de Morden hay un fuerte elemento de intemporalidad

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El cineasta de "La carnaza" reproduce un texto de Madame de La Fayette

El cineasta de "La carnaza" reproduce un texto de Madame de La Fayette

La noche del 24 de agosto de 1572, París bien valió una misa. Las calles de la capital francesa amanecieron teñidas con la sangre de miles de hugonotes –cristianos protestantes que profesaban las doctrinas calvinistas-; y con estos cuerpos desmembrados dieron comienzo las guerras de religión, marcando una época realmente oscura en la historia del Viejo Continente. El director de Alrededor de la medianoche se refugia creativamente en ese período de destrucción, caos y falta de Fe; para proyectar sobre una pantalla una aproximación medianamente certera y respetuosamente fiel de La Princesa de Montpensier, surgida de la activa mente de Madame de La Fayette.

La protagonista se basa en un personaje real que sufrió un matrimonio de conveniencia

La protagonista se basa en un personaje real que sufrió un matrimonio de conveniencia

La capacidad para introducir su cámara en los más variados universos ha hecho que la filmografía de Bertrand Tavernier (Lyon, Rhône, Francia, 1941) haya escapado continuamente de catalogaciones estrictas y de anquilosamientos intelectuales. Esto provoca que en su senda profesional no sea extraño que el cineasta salte por ejemplo –con piruetas emocionales incluidas- de la psicosis criminal expuesta en la recién estrenada en España En el centro de la tormenta (versión en celuloide de la novela The Electric Mist With Conferate Dead, de James Lee Burke) al reinado de Carlos IX; y que encima lo haga con una riqueza audiovisual al alcance de muy pocos en eso de exhibir una cantidad determinada de fotogramas por segundo.

Las trampas sentimentales de los cortesanos marcan el desarrollo del filme

Las trampas sentimentales de los cortesanos marcan el desarrollo del filme

El veterano Jean Cosmos (el octogenario escritor es el autor, entre otros, de los guiones de Capitán Conan y Conversaciones con mi jardinero) firma como responsable literario de la traducción a imágenes en movimiento de las palabras redactadas por Marie-Madeleine Piochet de la Verge; frases descompuestas con la pasión de los espíritus que deseaban dejar su huella en una actualidad violenta y marginadora, en donde la voz de una mujer era considerada demasiado insignificante como para ser tenida en cuenta (y eso que la señora acreditó con suficiencia sus dotes para la literatura tras la excelente La Princesa de Cléves). Ese anhelo de suscitar sentimientos más allá de la moral establecida está presente en cada página de La Princesa de Montpensier, cuyo argumento es el de una muchacha de cierto abolengo que es obligada a casarse con un hombre a quien no ama.

Madame de La Fayette fue una de las autoras más importantes en el siglo XVII

Madame de La Fayette fue una de las autoras más importantes en el siglo XVII

La ruptura del corazón es un tema que gravita con intensidad por toda la película de Tavernier, como lo hace en el conjunto de párrafos  que conforman el impactante libro. Marie de Montpensier es una joven de aspecto frágil, pero fuerte en su comportamiento y en su necesidad de soportar los golpes que le da su propia existencia. Enamorada hasta el último pelo de su tocado de su primo Henri de Guise, la chica de los vestidos imponentes debe contraer enlace nupcial con el aristócrata Philippe de Montpensier. Sin posibilidad de negarse a tal unión, la protagonista se resigna a su suerte, en un tiempo en el que estaban en su punto álgido las mencionadas guerras de religión. Por este motivo, su esposo por poderes manda a su querida mujercilla al castillo de Champigny, donde la dama conoce al conde de Chabannes y al duque de Anjou, un hombre cuyo destino estaba ligado directamente con el futuro de la monarquía.

Tavernier introduce su cámara en las guerras de religión del XVI después de éxitos como "Capitán Conan"

Tavernier introduce su cámara en las guerras de religión del XVI después de éxitos como "Capitán Conan"

La rubia actriz Mélanie Thierry (Saint Germain en Laye, Francia, 1981) ha sido la agraciada por el ojo profesional de Tavernier para encarnar al personaje principal: Marie de Montpensier. La intérprete, pese a no haber siquiera entrado en la treintena, ya sabe sobradamente lo que es afrontar con su físico las tribulaciones de féminas de épocas pretéritas. Lo hizo en L’autre Dumas (producción de 2010, en la que Gérard Depardieu daba vida al socio menos conocido de Dumas, Auguste Maquet) y en su participación más mediática hasta el momento, la llevada a cabo como The Girl en La leyenda del pianista en el océano (Giuseppe Tornatore, 1998). Pero Thierry no para en La Princesa de Montpensier con las sensaciones fuertes a nivel actoral en este 2011: el rodaje de la cinta Impardonnables, obra de otro grande como André Techiné, así lo atestigua.

El realizador de "Salvoconducto" salta al tiempo de los hugonotes después de rodar en USA "En el centro de la tormenta"

El realizador de "Salvoconducto" salta al tiempo de los hugonotes después de rodar en USA "En el centro de la tormenta"

Acompañando a la espectacular damisela de Quasimodo d’El Paris (Patrick Timist, 1999), el prolífico Lambert Wilson (Neully-sur-Seine, Francia, 1958) de Matrix y On Connâit la Chanson da la réplica perfecta a la estrella emergente, como el conde de Chabannes; reparto que también cuenta con las estimables presencias de Grégorie Leprince-Rinquet (Fugitivos), Gaspard Ulliel (Hannibal, el origen del mal) y Raphäel Personnaz (Rosa y negro).

Es más que posible que muchos echen en falta -en esta obra de corte histórico- parte del fuego que Tavernier vertía en sus largometrajes más combativos de antaño; pero siempre es una grata noticia el que, en este olvidadizo siglo XXI, un veterano de las bobinas como el responsable de Salvoconducto se esmere en recordar a los espectadores la existencia de un nombre tan ilustre como el de Madame de La Fayette. Ella representó con su pluma el desmoronamiento social de un planeta en llamas; una situación que, salvando las circunstancias temporales, no ha cambiado mucho a pesar de la tan cacareada aldea global.

Marie de Montpensier no pudo proclamar públicamente su pasión hacia su primo

Marie de Montpensier no pudo proclamar públicamente su pasión hacia su primo

 

A través del espejo empañado por el vapor, la carne se burla de la oronda barriga de Michael Beard. A este físico con un Premio Nobel en su currículum, el quinto matrimonio le está pasando la factura de la insatisfacción. Solo y sin el escudo de la ropa; a la vez que arrugado y deseoso de hallar la humanidad perdida, el científico no puede tomarse en serio la faz que proyecta, ni siquiera distorsionando la imagen. Su vida hace aguas, y su certeza de andar seguro por sus experiencias está sometida a las tinieblas de la confusión más lacerante. Este es el personaje principal de Solar: el libro con el que el autor de Expiación ha ganado el galardón Wodehouse (algo que da bastantes pistas sobre el tono de tan esmerado texto).

 

El éxito cinematográfico de "Expiación", adaptación del homónimo texto del narrador, puso al autor de moda en las librerías

El éxito cinematográfico de "Expiación", adaptación del homónimo texto del narrador, puso al autor de moda en las librerías

 

 

La editorial de cabecera en España para los relatos de Ian McEwan (Aldersot, Inglaterra, 1948), Anagrama, saca al mercado en este conflictivo marzo de las temperaturas oscilantes esta última narración del literato de la normalidad retorcida, de las evoluciones a golpe de accidentes traumáticos. Y lo hace con la más que notable traducción de Jaime Zulaika.

 

Las obras de McEwan se caracterizan por su sagacidad en la descripción de los personajes

Las obras de McEwan se caracterizan por su sagacidad en la descripción de los personajes

 

 

La historia comienza con una crisis de identidad en el cuarto de baño del mencionado Mr. Bread, quien se plantea la existencia a sus cincuenta y tantos años en un momento en que se percibe como un señor avejentado, con escaso pelo y sin saber muy bien qué es lo que ve en su cuerpo poco atrayente su espectacular esposa, diecinueve primaveras menor que él. El presente ha dejado atrás sus intstantes más brillantes a nivel profesional y personal; y en el comienzo de la novela el protagonista contempla su mutación en un funcionario más, con una casa millonaria y un instituto cuyas investigaciones son simple papel timbrado para favorecer a los políticos de turno. Sin embargo, esa aparente rutina se ve trágicamente sacudida con la irrupción de un combativo becario llamado Tom Aldous. Las ideas más que reveladoras desde la perspectiva académica de este joven, al tiempo que el emparejamiento de la insatisfecha y despechada cónyuge de Beard con el estudiante, hace reaccionar al cerebro en constante barbecho de Michael.

 

El escritor ha obtenido, entre otros galardones, el Booker Prize

El escritor ha obtenido, entre otros galardones, el Booker Prize

 

 

Pero Solar, aparte de ser un texto tremendamente divertido y neurótico en no pocos de sus pasajes, es también una reflexión de la sociedad actual. McEwan es un hombre comprometido con el mundo que le ha tocado padecer. Conocidas son sus posturas a favor de la protección del medioambiente y de los recursos limitados del planeta; y, precisamente, esa  conciencia ecológica fue lo que le animó a redactar esta obra, en la que se pone en tela de juicio la capacidad para hallar la ilusión una vez que se ha alcanzado la respetabilidad del entorno. La consigna de salvación terráquea pivota sobre cada frase y acción de esta novela, en la que el responsable de Chesil Beach plantea muchas de las decepciones provocadas tras las tibias resoluciones de la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático, organizada entre el 7 y el 18 de diciembre de 2009 en la ciudad danesa de Copenhague.

 

"El inocente" fue llevada al cine por John Schlesinger

"El inocente" fue llevada al cine por John Schlesinger

 

 

El sustrato -de culpabilidad consecuente- que cohabita en la pisque de cada uno de los tipos que pueblan la trama de este volumen de concienciación universalista es tangencialmente coincidente, si se aceptan las distancias de planteamientos claramente diferenciados, a la que experimentaban los personajes de El inocente o Sábado. McEwan se crece ante la incertidumbre de lo desconocido que hay detrás de la puerta de la rutina, mal normalmente relacionado con el aburrimiento en el pensamiento de los ciudadanos que se mueven por las economías de los países “ricos”. Ese poso de asfixia emocional es el mismo que McEwan describió -repoduciéndose con inusitada intensidad- tanto en los pasillos abigarrados de la mansión de Expiación, como en las pasiones contra natura del psicópata de Amor perdurable. El destino se hace siempre amargamente presente en cada una de las páginas surgidas de la pluma o del ordenador de este antiguo periodista, que alcanzó la cumbre intelectual en su tierra cuando le fue concedido el Booker Prize en 1998, por la dura representación de las consecuencias de la enfermedad de la memoria en  Amsterdam.

 

El estudiante de la Universidad de Sussex es uno de los más ácidos analistas del comportamiento humano

El estudiante de la Universidad de Sussex es uno de los más ácidos analistas del comportamiento humano

 

 

Nada es eterno en los libros del británico, como ningún sentimiento es inmutable; todo se transforma con la facilidad con la que se enciende un cigarrillo o se apaga una lámpara. Porque de eso se nutre la producción de este alumno aventajado de la Universidad de Sussex; alimento nutricional compuesto por la inmanencia que hace que la vida se escape por los dedos, como arena de playa, como agua salada que anhela constantemente regresar a acuático hábitat.

En sus libros siempre consigue sorprender al lector ante giros inesperados de la trama

En sus libros siempre consigue sorprender al lector ante giros inesperados de la trama

 

 

Más información en http://www.ianmcewan.com

 

"Solar" ha aparecido este mes de marzo en España editada por Anagrama

"Solar" ha aparecido este mes de marzo en España editada por Anagrama

 

Luis Tosar es el protagonista de "Mientras duermes"

Luis Tosar es el protagonista de "Mientras duermes"

Un bloque de apartamentos, escondido en la jungla de asfalto de una gran ciudad, es el hermético escenario en el que transcurre el último filme del director catalán de Darkness. Nuevamente, los comportamientos extremos -los mismos que llevan a los hombres y a las mujeres a sacar al exterior los monstruos que ocultan convenientemente las conciencias socializadas- configuran las coordenadas de la esperada obra del creador de Frágiles para este 2011, un largometraje que lleva por título Mientras duermes.

El guion retrata la pasión obsesiva de un guarda llamado César

El guion retrata la pasión obsesiva de un guarda llamado César

Sin nada en común con la cinta estadounidense de Mientras dormías (esa comedia romántica pergeñada antes de la siesta diaria por Jon Turteltaub, y que protagonizaron Sandra Bullock, Bill Pullman y Peter Gallagher), la película del atrayente Jaume Balagueró (Lleida, 1968) sigue un argumento original del turinés Aberto Marini (autor narrativo de Romasanta, producción del colaborador del cineasta de REC Paco Plaza); una trama en clave de thriller en la que el personaje principal es un conserje cuyo hobby consiste en espiar a los vecinos del inmueble donde trabaja. Este hombre taciturno y con una psicopatía creciente se mantiene un tanto controlado en su obsesiva afición, hasta la llegada de una inquilina que se transforma en el blanco de los deseos más paranoicos del guarda. La maldad de este individuo para materializar sus fines de índole fetichista y asesina es lo que marca la evolución de una historia que se inscribe en el género de los terrores reales.

El filme tiene previsto su estreno en octubre de este año

El filme tiene previsto su estreno en octubre de este año

El impactante y solicitado Luis Tosar (Lugo, 1971) es el encargado de poner físico a César, el tipo al que le gusta someter a su voluntad a toda la comunidad de la construcción en la que presta sus servicios de vigilancia. El actor gallego, capaz de sacar petróleo de su mirada de acero y su corpulencia, engrosa con esta interpretación su particular currículum de seres de ficción a los que les tira el lado más infernal de la psique humana. Su colaboración en este largo de Balagueró inicia además una temporada -la de 2011- que pone punto y seguido a su magnífica cosecha de 2010, en la que los premios y reconocimientos han marcado el sello dramático de esta camaleónica estrella, que suele basar sus caracterizaciones en la fisicidad y en los milimétricos  movimientos ante la cámara. Su papel de Malamadre en Celda 211, de Daniel Monzón, abrió esta etapa particularmente exitosa del norteño en 2009; camino a la admiración pública que completó en 2010 con sus participaciones en Lope, de Andrucha Waddington, y También la lluvia, de Icíar Bollaín. El rodaje colombiano de Operación E, de Miguel Courtois, apunta a ser el próximo destino del lucense.

Balagueró ha logrado atemorizar a los espectadores con obras del tipo de "REC"

Balagueró ha logrado atemorizar a los espectadores con obras del tipo de "REC"

Pero el reparto de Mientras duermes también guarda otros ases bajo la claqueta. El más llamativo de estos comodines triunfales tiene el nombre de Marta Etura (País Vasco, 1978). La  ganadora de un Goya por su actuación de Elena, en Celda 211, está en un buen momento en su carrera profesional; trayectoria en alza que le ha llevado a compartir pantalla con dos actores de fama planetaria, como son el escocés Ewan McGregor y la inglesa Naomi Watts. La razón de este encuentro laboral de la guipuzcoana con el habla de William Shakespeare es la cinta sobre los efectos de un tsunami filmada por Juan Antonio Bayona (El orfanato), cuyo título es The Impossible.

La filmografía del realizador nacido en Lleida es devota del género del horror sobrenatural

La filmografía del realizador nacido en Lleida es devota del género del horror sobrenatural

Con Mientras duermes, Balagueró regresa a la actualidad en formato de celuloide después del estreno de REC2, en 2009. Las dos entregas iniciadas tras REC (2007), centradas en la historia sobre una epidemia zombi que protagonizó una reportera de televisión encarnada por la eficaz Manuela Velasco, fueron todo un descubrimiento para el cine español, que consiguió saltar las fronteras de la Piel de Toro para sorprender incluso a los ejecutivos hollywoodienses, quienes crearon un flojo y poco inspirador remake con el speaking English por bandera. Desde Los sin nombre (largo según la novela original del terrorífico Ramsey Campbell grabado en 1999) hasta REC2, pasando por Darkness (2002) y Frágiles (2005), la filmografía de Jaume es verosímil y bastante compacta en cuanto a sus intereses, siempre a medias entre el misterio y el horror sobrenatural. Tan solo el fiasco del extraño documental O.T. (La película) supuso un borrón en su periplo; aunque no eclipsó, afortunadamnte, la faz más creativa de sus fotogramas deudores del susto y la perturbación.

El cineasta empezó a llamar la atención en el mundillo audiovisual con "Los sin nombre", en 1999

El cineasta empezó a llamar la atención en el mundillo audiovisual con "Los sin nombre", en 1999

El octavo filme de la estrella estadounidense trata sobre el juicio a uno de los supuestos responsables de la muerte de Lincoln

El octavo filme de la estrella estadounidense como realizador trata sobre el juicio a uno de los supestos responsables de la muerte de Lincoln

La noche irritó su manto oscuro ante la detonación de una pistola Deringer, justo cuando el actor de Maryland John Wilkes Booth acababa con las esperanzas de vida del decimosexto presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln. Todo sucedió un 15 de abril de 1865, y las páginas de los libros de Historia se tiñeron con las leyendas sobre un magnicidio en el que las implicaciones salpicaron incluso al vicepresidente y al secretario de Estado.

Frederick Aiken fue el abogado que defendió a Mary Surratt

Frederick Aiken fue el abogado que defendió a Mary Surratt

El otrora sex symbol protagonista de clásicos del cine como Dos hombres y un destino se acerca al proceso seguido contra uno de los detenidos por tal hecho; una mujer que respondía al nombre de Mary Surratt, y cuya presunta inocencia llevó al letrado Frederick Aiken a enfrentarse con gran parte del sistema que deseaba dar carpetazo rápido a tan incómodo asunto. La estrella de Descalzos por el parque reproduce los sufrimientos públicos de esta señora de 42 años, en un intenso filme titulado The Conspirator.

La protagonista fue acusada pese a no estar clara su implicación en el magnicidio

La protagonista fue acusada pese a no estar clara su implicación en el magnicidio

A falta de un proyecto que le permita ponerse simplemente delante de las cámaras, Robert Redford (Santa Mónica, California, USA, 1936) firma su octava obra como director, para presentar a sus seguidores una sentida crónica en imágenes sobre el padecimiento humano y el sacrificio de una madre; quien asume su papel de mártir pese a arriesgarse a ser motivo de escarnio y humillación. El guion escrito por James D. Solomon y Gregory Bernstein deja constancia de las emociones a flor de piel de una dama confundida por un tiempo difícil, y por unas asociaciones mortales que la iban a conducir –en caso de ser considerada culpable- a la horca.

"The Conspirator" intenta rendir cuentas con los errores del asesinato del Presidente Lincoln

"The Conspirator" intenta rendir cuentas con los errores del asesinato del Presidente Lincoln

El treintañero James McAvoy (Glasgow, Escocia, Reino Unido, 1979) se mete con soltura en la piel de Aiken, un antiguo héroe del ejército unionista durante la Guerra de Secesión; contienda civil en la que Lincoln luchó abiertamente por el fin de la esclavitud y –de paso- sus correligionarios norteños utilizaron como excusa para hacerse con las ricas plantaciones que escapaban al control recaudador del gobierno establecido en Washington. La caracterización como Frederick Aiken es uno de esos trabajos que se prestan en numerosos momentos al lucimiento de su intérprete si este tiene las suficientes tablas; y la estrella de Expiación es un actor que suele rendir bastante bien en cada uno de los largometrajes en los que presta su presencia. A su lado, la faz dramática de una felizmente recuperada Robin Wright (la texana nacida en 1966 se ha deslindado totalmente del apellido de su pasado marido Sean Penn, quien ahora coquetea sin disimulo con la espectacular Scarlett Johansson) para la pantalla grande añade un título más a una carrera que la sureña ha construido con solvencia, aunque sin muchos pelotazos de los de dejar boquiabiertos a la crítica y al público. Salvo el caso de La princesa prometida, el currículum de la rubia intérprete de 45 años se compone de películas en las que ha disfrutado cada línea de guion, sin tener que aceptar colaboraciones en cintas con enormes alardes presupuestarios de por medio. Tal vez, esa característica para hacer creíble y verosímil cualquier personaje con la adecuada hondura ha sido lo que ha llevado a Robin a tener la agenda más o menos completa durante este 2011. Rampart (creción de Oren Moverman basada en un texto de James Ellroy), Moneyball (producción sobre beisbol independiente que protagoniza al lado de Brad Pitt, a las órdenes de Bennett Miller), The Girl With The Dragon Tatoo (la respuesta hollywoodiense al superventas editorial de Stieg Larsson, que realiza David Fincher, y en el que Wright encarna a Erika Berger) y The Congress (con Ari Folman como cineasta) son sus citas de celuloide más inmediatas con los espectadores.

El guion desvela muchas de las claves ocultas sobre el magnicidio

El guion desvela muchas de las claves ocultas sobre el magnicidio

The Conspirator exhibe la capacidad de Redford como garante de una ideología marcadamente liberal; y siempre tendente con cada fotograma a denunciar los abusos de poder de los que tienen la sartén por el mango frente a los ciudadanos indefensos. Desde la magnífica Gente corriente (1980), el que fuera alcaide de prisiones en Brubaker y cazador de fieras salvajes en Memorias de África (1985) ha elaborado una senda profesional compacta y más que meritoria detrás de las cámaras. La existencialista y mágica Un lugar llamado Milagro (1988), la reflexiva El río de la vida (1992), la moralista Quiz Show: El dilema (1994), la ecológica El hombre que susurraba a los caballos (1998), la capriana La leyenda de Bagger Vance (2000) y la antibelicista Leones por corderos (2007) así lo demuestran. Por lo menos, la Meca del Cine aún deja al legendario Robert entonar lo de “acción” y “corten”, aunque sus admiradoras nunca olvidarán que -durante una época algo remota- el californiano fue uno de los hombres que mejor supieron sonreír en una sala de proyección.

Redford consiguió un Oscar con su primera obra como director

Redford consiguió un Oscar con su primera obra como director