Hadrian llora por amor en el Real

El cantautor estadounidense y afincado en Canadá Rufus Wainwright presenta "Hadrian", en el Teatro Real de Madrid: una ópera en cuatro actos, sobre el profundo amor del emperador romano Adriano, hacia el joven griego llamado Antinoo. Un espectáculo inspirado en el libro "Memorias de Adriano", de Marguerite Yourcenar.

16
Hadrian
Hadrian es una ópera que deambula entre la realidad y el sueño

Hadrian (Adriano, en su traslación española) sufre entre mármoles oscuros, mientras la figura omnipresente y titánica de Antinoo ocupa la mayor parte del escenario. Así es como Rufus Wainwright retrata al que fuera el aclamado sucesor de Trajano, considerado como un gobernante reflexivo, y supeditado a la filosofía estoica y epicúrea,

El dramaturgo canadiense Daniel MacIvor es el autor del libreto de esta ópera marcada por el sentimiento trágico y la pérdida irreparable de un emperador anciano e inconsolable, que busca infructuosamente el fantasma de su amante muerto antes de cumplir los veinte años, ahogado misteriosamente en las aguas del río Nilo. Ese duelo, sujeto a los recuerdos y las rememoraciones dolorosas, es el que marca la evolución dramática de la segunda ópera de Wainwright -después de Prima Donna-, una obra en la que el norteamericano somete las melodías y accesos sinfónicos a un ritual de afectos carcomidos, dominados por una atmósfera sobrenatural.

Desde su estreno oficial, celebrado en la Canadian Opera Company de Toronto el 13 de octubre de 2018, Hadrian ha exhibido su triste letanía de músicas heterogéneas y atemporales por distintos escenarios del planeta, como el Festival Castell de Peralada. Un itinerario de estaciones líricas, que ahora recala en el interior del Teatro Real de Madrid, en una única función, programada para el próximo 27 de julio de 2022.

Hadrian
Hadrian es el trabajo más complicado que ha efectuado Rufus Wainwright, hasta el momento

El barítono estadounidense Thomas Hampson es quien se enfunda los vaporosos ropajes de Hadrian, mientras moldea su potente timbre a través de las apasionadas declaraciones de un hombre que busca hallar un rastro de lo que ha perdido en las aguas del Nilo.

La relación física y anímica del heredero de Trajano y el casi adolescente Antinoo (a quien interpreta el tenor Santiago Ballerini) se ejecuta en la ópera con un potente efecto romántico, que contrasta con el componente político de un libreto que une realidad y deseo, pesadilla y anhelo, evocación y hundimiento psíquico.

HADRIAN ESCAPA A LA IDENTIFICACIÓN CON SU ÉPOCA, AL INCORPORAR PARTITURAS DE JAZZ Y BLUES

Las más de dos horas que dura el curso escénico de Hadrian prometen dejar en el auditorio del bel canto de la Villa y Corte un conjunto de melodías diversas, que van desde las notas orquestales de sobriedad clásica, a accesos que recuerdan vagamente a las aportaciones inaprensibles del jazz sureño y a las mixturas calóricas del blues de largo recorrido. Este viaje a través de las centurias, diseñado con efectismo sonoro por Rufus Wainwright, tiene el poder de mostrar la universalidad de los sentimientos de Adriano y Antinoo: un canto épico en favor de la ternura mediada por la atracción física y espiritual, que define a esta pareja de eternidades perennes.

Dentro de semejante intención por actualizar el argumento de Hadrian, RW incorpora en el escenario una serie de proyecciones de fotografías de Robert Mapplethorpe, que ayudan a comprender el entramado sensible de un argumento que habla poéticamente del amor entre dos personas, sin importar el sexo ni el género de los amantes.

Hadrian
Hadrian utiliza en su desarrollo algunas imágenes proyectadas de las fotografías de Robert Mapplethorpe

Según la historia que aparece en las enciclopedias, Adriano nunca pudo olvidar al determinante Antinoo; al que recordó incluso en la hora de su muerte, ocurrida a los sesenta y dos años. Tales evocaciones de carácter íntimo se efectúan en Hadrian con tonos oscuros, casi tétricos; que combinan los elementos concertistas con los cuadros dramatizados en cada una de las palabras, frases y arias que pronuncia el emperador romano nacido en Hispania.

Junto a Thomas Hampson y Santiago Ballerini, la representación de esta singular creación operística cuenta con la colaboración de la guipuzcoana Ainhoa Arteta (en el papel de Pompeya Plotina, la esposa de Adriano), el santanderino Alejandro del Cerro (Trajano) y el barítono canadiense Gregory Dahl (Hermógenes), entre otros. Todos ellos dirigidos por el escenógrafo alemán Jörn Weisbrodt, y por el director musical Scott Dunn.

Nota: Hadrian estará en el Teatro Real de Madrid el próximo 27 de julio de 2022.

Más información, entradas y horarios en

https://www.teatroreal.es

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language