Dominion, crossover jurásico

La saga ideada por Steven Spielberg y el escritor Michael Crichton en 1993, bajo el ´titulo de "Jurassic Park", estrena su sexta entrega. Una película en la que el cineasta Colin Trevorrow mezcla personajes de la trilogía original y del segundo tríptico ("Jurrasic World"), con el regreso de los recordados papeles encarnados por Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum..

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Dominion amplía los escenarios en los que transcurre la trama, con respecto a las películas anteriores

Dominion es una cinta cuya espectacularidad ya fue prevista en 2015, cuando Colin Trevorrow comenzó a elaborar la segunda trilogía de la saga alumbrada en 1993, con la inolvidable Jurassic Park.

Durante ese tiempo, los dinosaurios han acumulado mejoras desde el punto de vista técnico, a la vez de aumentar la diversidad de especímenes de manera sorprendente. Junto a los temidos velociraptores y el terrorífico Tyranosaurus Rex, la nueva parte de Jurassic World es fiel al esquema mediático de sus predecesoras, e incorpora al electrizante gigantosaurus: un animal para el que se han necesitado seis meses de intenso trabajo, con el fin de dotar de verosimilitud y credibilidad al saurio diseñado por John Nolan.

Al lado de costosos y realistas programas informáticos de modelaje de los animales extinguidos, cada película jurásica no solamente ha multiplicado la factura en efectos audiovisuales, sino que también ha desarrollado cambios sustanciales respecto al argumento central, a los escenarios elegidos y a la creación de la galería de personajes. Mientras que en Jurassic Park, Steven Spielberg cargó las tintas dramáticas con el visionario y excéntrico multimillonario John Hammond (Richard Attemborough), el paleontólogo Alan Grant (Sam Neill), la científica Ellie Sattler (Laura Dern) y el matemático Ian Malcolm (Jeff Goldblum); El mundo perdido (Steven Spielberg, 1997) recuperó solo al personaje de Malcom; y Jurassic Park III (Joe Johnston, 2001) dio la oportunidad a Grant y a Sattler.

Tras este tríptico, la modificación de Jurassic Park a Jurassic World, en 2015, trajo consigo un conjunto de roles totalmente renovado.

En Jurassic World (Colin Trevorrow, 2015), los espectadores conocieron al aventurero Owen Grady (Chris Pratt) y a la inteligente y concienciada Claire Dearin (Bryce Dallas Howard): una pareja que se ha mantenido inalterada en el elenco, hasta Dominion. Pero un poso de nostalgia permanecía en la mente de todos los que disfrutaron de la trilogía de Jurassic Park, motivo por el que Trevorrow ha recuperado a Grant, Sattler y Malcom, en un ejercicio de crossover cinematográfico, que deja claro que lo sucedido hace casi treinta años está muy presente en los títulos de hornada más reciente.

Dominion
Dominion mezcla pasado y presente en el universo jurásico

Otro asunto de interés estriba en observar cómo han ido modificándose los lugares en los que las distintas movies han desplegado sus respectivas pesadillas. Mientras que Jurassic Park estaba ambientada en la idílica y aislada isla Nublar (ubicaba en el océano Pacífico, cerca de Costa Rica), El mundo perdido tenía su base de operaciones en la isla Soma, donde también suceden los acontecimientos narrados en Jurassic Park III.

La actual trilogía comenzó sus andanzas regresando a la antigua isla Nublar, en la que John Hammond estableció los cimientos de su parque jurásico; el mismo emplazamiento de El reino caído (J.A. Ballona, 2018). Dominion rompe las reglas de los recintos más o menos controlados por alambras y selváticos, al situar la acción en diversos lugares del mundo, después de que los saurios escaparan de su hogar costero, para sembrar el terror en las ciudades abiertas al mar y en los núcleos poblacionales.

DOMINION APUESTA POR LA IMPOSIBLE COEXISTENCIA ENTRE EL HOMBRE Y LOS GRANDES SAURIOS

Pese a que los homínidos nunca coincidieron en el planeta Tierra con los dinosaurios (por suerte para los primeros), el cine siempre ha fantaseado sobre cómo habría sido la vida, en caso de que las glaciaciones y los fenómenos naturales no hubieran acabado con la vida de los grandes antecedentes de los reptiles y algunas aves. En este sentido, la Hammer Production exhibió hace décadas un film legendario, titulado Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra (Val Guest, 1970), en el que un conglomerado de tribus, con hombres y mujeres bastante evolucionados físicamente, se enfrentaban a amenazantes saurios con apetito voraz.

Mucho antes que la obra de Guest, el novelista Arthur Conan Doyle imaginó una aventura jurásica en toda regla, titulada El mundo perdido, que publicó en 1912. En la misma línea, el clásico largometraje fantástico King Kong (Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack, 1933) mostró igualmente cómo los diplodocus y los pterodáctilos compartían sustos en la siniestra Isla de la Calavera, haciendo pasar días muy tenebrosos a las tribus que procuraban salir indemnes de tan peculiares vecinos.

No obstante, y contrariamente a los ejemplos citados, el punto de partida iniciado por Jurassic Park no pretendía abandonar cualquier coherencia científica e histórica, sino que materializó el milagro de la resurrección de los saurios a través de la sangre y el ADN clonado de mosquitos conservados en sustratos minerales. Así es como John Hammond construyó su centro de recreo jurásico, y esa fórmula permanece inalterable en Dominion, cuyas tesis argumentales se sustentan en la imposibilidad de que la especie humana pueda sobrevivir a la amenaza de unos animales depredadores tan descomunales como los velociraptores o los gigantosaurios.

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Sam Neill (en primer plano), en una escena de “Dominion”

El guion de Dominion, elaborado por Colin Trevorrow y Emily Carmichael, arranca en el punto en que finalizó El reino caído, con los dinosaurios huidos de la isla Nublar, y con destino a lugares habitados por hombres, mujeres y niños. El plano inspirado en El planeta de los simios con un T. Rex sobre el cartel de Hollywood, en sustitución de la demolida Estatua de la Libertad, daba una ligera idea de lo que iba a acontecer en la siguiente película.

Entre la isla de Vancouver, con imágenes impactantes grabadas en Cathedral Grove, y los Pinewood Studios de Inglaterra, la obra de Colin Trevorrow explota las luchas de supremacía entre el T. Rex y el Gigantosaurio, mantenidas en entornos alejados de la otrora apariencia selvática, habitual en los capítulos anteriores del serial cinematográfico. Toda una gesta de paisajismo hipnótico, en el que resulta bastante emocionante observar cómo Chris Pratt escapa de un enfadado saurio subido a una moto, mientras procura no derrapar por las avenidas empedradas de Malta.

Nota: Jurassic World: Dominion tiene previsto su estreno en cines para el próximo 9 de junio de 2022.

Más información en

https://www.jurassicworld.com

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