Helen Mirren calca a Golda Meir

La oscarizada actriz de "La reina" modifica su aspecto físico ostensiblemente, para convertirse en la conocida como dama de hierro de Israel, en el film "Golda". Una película que pretende mostrar la imagen escondida, tras la faz pública, de uno de los personajes más determinantes en la historia del pasado siglo XX.

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Helen Mirren
Helen Mirren (en la imagen) ha copiado los rasgos y gestos de Golda Meir

Helen Mirren suele ser una actriz concienzuda, dotada de una singular inteligencia para captar las fortalezas y fisuras de los roles que conforman su sólida carrera en cine, televisión y teatro. Esa determinación para modificar sus condiciones físicas y psicológicas a la hora de meterse en el cuerpo de un papel le ha valido el reconocimiento de la crítica y del público, hasta el punto de ser considerada una de las mejores y más camaleónicas intérpretes de su generación.

Mirren ha afilado las virtudes descritas para afrontar la caracterización de la icónica Golda Meir: la mujer que lideró el destino de Israel en los ardientes años comprendidos entre 1969 y 1974. Un trabajo que la estrella de El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante ha llevado a cabo bajo la supervisión del cineasta Guy Nattiv (Skin), en la cinta titulada simplemente Golda.

El rostro punzante y voluntariamente limpio de maquillaje que acompañó a Meir durante su mandato sirve como máscara dramática a HM para bucear por el interior de una mujer sorprendente, la cual llegó a lo más alto en el escalafón de la política israelí, pese a la tradición machista de las clases dirigentes del país con capital en Tel Aviv en esa época. Todo un logro que la denominada dama de hierro de Oriente Medio tuvo que mantener con mano dura, frente a asuntos tan complicados como la matanza de los deportistas israelís en la olimpiadas de Múnich de 1972, o la fatídica guerra de Yom Kippur de 1973.

Helen Mirren
Helen Mirren toma el testigo de Ingrid Bergman, quien caracterizó a Meir en 1982

El guion firmado por Nicholas Martin (Florence Foster Jenkins) centra la acción del film en torno a la crisis de la citada guerra de Yom Kippur o de los seis días. Un conflicto que desgastó irremediablemente a la primera mujer de la historia de Israel y de Oriente Próximo en convertirse en gobernante, y que sentó las bases para el reconocimiento de la nación de la estrella de David entre sus vecinos árabes, a la vez de encender los enfrentamientos con las zonas palestinas de los Altos del Golán y la franja de Gaza y Cisjordania. Una trama que el libreto de Martin intenta escenificar con un sutil y acerado juego de luces y sombras, siempre sujeto a la amplia documentación de los libros especializados en esta temática, y a las declaraciones contenidas en la propia autobiografía escrita por Golda Meir.

HELEN MIRREN NO ATIENDE A CRÍTICAS AJENAS A LA EFECTIVIDAD DE SU CARACTERIZACIÓN

Las fotos oficiales que muestran a Helen Mirren como Golda Meir dan testimonio del profundo esfuerzo de la intérprete británica, por metamorfosearse en la política nacida en Ucrania. Desde su mirada certera y profunda, a sus tics característicos cuando fumaba o reía, la que fuera primer ministro israelí parece anidar bajo la figura de la protagonista de Catalina la Grande.

No obstante, esa verosimilitud física no ha convencido a los puristas, quienes preferían una actriz judía para encarnar a Meir. Unas desavenencias que Mirren se ha tomado con calma e ironía, al comentar que profesar una religión u otra no es especialmente importante en el momento de afrontar un personaje como este. Opiniones que han zanjado, por ahora, una discusión incomprensible desde el punto de vista artístico.

Mucho más determinante será la manera en que Nattiv se acerque a la controvertida existencia de la influyente política alumbrada en Kiev, y emigrante desde que era una niña (primero en USA, y luego en Palestina). Una mujer inflexible en cuanto a sus decisiones, algunas veces catalogadas de excesivamente duras.

Helen Mirren
Helen Mirren ha copiado los tics y gestos de Golda Meir

Entre la admiración y las realidades no tan idealizadas, Golda pretende acercarse a la mandataria a través de sus actos, focalizados en la guerra de los seis días; período donde empezó a mostrar el cansancio de una vida plagada de altibajos profesionales, y sacrificios personales para mantener a salvo la nación que la acogió en 1921. Precisamente, Meir fue uno de los veinticuatro firmantes de la declaración de independencia de Israel, el 14 de mayo de 1948.

Dentro de los acercamientos audiovisuales a Meir, Helen Mirren seguro que habrá tenido presente la excelente caracterización efectuada por Ingrid Bergman, en la producción televisiva Una mujer llamada Golda (Alan Gibson, 1982), quien abrió el camino para descubrir las emociones secretas de la icónica gobernante.

Nota: La mayor parte de la película ha sido rodada en Londres, donde se han diseñado los interiores en los que transcurre la trama. 

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