Tears for Fears siguen gritando

La banda británica, formada por los inspirados Roland Orzabal y Curt Smith, edita su séptimo álbum de estudio: un trabajo de artesanía lírica e instrumental, que lleva por título "The Tipping Point" (Concord Records).

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Tears for Fears
Tears for Fears querían que “The Tipping Point” estuviera sujeto a su legado sonoro

Tears for Fears reinaron en los ochenta y los noventa con un estilo diferente, a medio camino entre los contrastes New Romantic, las sinuosidades de la New Wave, y el descaro irreverente y de etiqueta del Mod trasladado a los pentagramas. Bajo semejante mixtura, Roland Orzabal y Curt Smith abanderaron hits tan atronadores como Shout, Everybody Wants to Rule the World y Sowing the Seeds of Love. Sin embargo, los continuos vaivenes creativos y las separaciones forzosas hicieron que el antiguo fulgor juvenil de los rebeldes de Bath se fuera apagando, mantenido a base de eternas reediciones de sus éxitos pretéritos, coreados normalmente en conciertos de naturaleza vintage.

Sin material nuevo desde hacía dieciocho años (cuando vio la luz el decepcionante Everybody Loves a Happy Ending), Tears for Fears regresan a la actualidad musical, con el esperanzador The Tipping Point (Concord Records): un disco nutrido por diez temas de introspección en el ADN orquestado desde hace décadas por Orzabal y Smith. Una obra de reivindicación artesanal y autoral, en la que casi todo el proceso de elaboración corre a cargo del legendario dúo isleño.

El hecho de que TfF hayan optado al final por un sello independiente como Concord Records (firma que avala a grupos tan señeros como The Offspring), en vez de Warner y Universal Music, explica a la perfección el carácter épico y personal que destila este Cd de sonidos envolventes, e instrumentaciones enérgicas.

Tears for Fears
Tears for Fears se sintieron algo descontentos con el resultado de “Everybody Loves a Happy Ending”

Según las declaraciones de Orzabal y Smith a distintos medios de comunicación, The Tipping Point es un álbum pensado desde hace tiempo, con el que los componentes de la banda deseaban recuperar la esencia prepandémica de antaño, aunque mediada por las experiencias vividas en los últimos lustros. Un escaparate de sentimientos profundos, en el que destaca la trágica muerte de la pareja de Orzabal, lo que sumió al vocalista y músico en un abismo depresivo de insondable amargura.

TEARS FOR FEARS APUESTA POR LO SEGURO

Durante la gestación de The Tipping Point, los miembros de Tears for Fears intentaron colaborar con artistas más jóvenes, para captar un poco el sentir de un público que había cambiado sus intereses y preferencias líricas, a lo largo de los más de tres lustros que la formación británica se mantuvo alejada de los estudios de grabación. Sin embargo, las pruebas no salieron como Orzabal y Smith esperaban, por lo que ambos decidieron cambiar el chip.

Los conciertos en los que TfF participaron para promocionar su Greatest Hits en 2016 y 2017, y en los que escenificaban sus éxitos en plan moviola nostálgica, les otorgó la pauta necesaria para diseñar su nueva aventura discográfica. Acompañado por el calor de la gente, el sonido heroico de Shout y de Sowing the Seeds of Love continuaba encendiendo a los fans de distintas generaciones, con similar intensidad a la desplegada tres décadas atrás. Esto supuso un toque de atención para los componentes del grupo de Bath, y les abrió las puertas a emprender un camino de inspiración cercano al efectuado en los pletóricos ochenta y noventa.

Tears for Fears
Tears for Fears actuarán en Londres el próximo mes de julio

Bajo esas coordenadas, la alternancia de atmósferas y ritmos hace mella en The Tipping Point desde el inicio, como si fuera una figurada montaña rusa de subidas y bajadas emotivas. Un mosaico de letras aguerridas y confesionales, atemperadas por acompañamientos tan singulares como el de las armónicas y el de los órganos desprendidos de su significado litúrgico.

Desde el corte que da título al álbum (en el que se hace referencia a la ironía del paso del tiempo, y a la zozobra de los planes existenciales), hasta el cadencioso Stay, el Cd compone un caleidoscopio de sentimientos en carne viva, vestidos por el dramatismo coherente del que son capaces Orzabal y Smith.

Nota: Entre las canciones más llamativas del disco se encuentran la balada desnuda No Small Thing, la oda quemada por las decepciones acumuladas que lleva por título Long, Long, Long Time, y la carta a los infiernos individuales que responde al nombre de My Demons.

Más información en

https://www.concord.com

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