Nicolas Cage se ríe de su figura

El protagonista de "Leaving Las Vegas" se interpreta a sí mismo, en la comedia surrealista titulada "The Unbearable Weight of Massive Talent": una alocada película cargada de situaciones absurdas, que dirige con imaginación Tom Gormican (Las novias de mis amigos).

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Nicolas Cage
Nicolas Cage desborda sarcasmo, en “The Unbearable Weight of Massive Talent”

Nicolas Cage es un profesional con ciento seis rostros a sus espaldas, y más de un millar de gestos desbordados; desplegados a lo largo y ancho de una filmografía irregular, neurótica, acelerada y asfixiante.

La estrella de Hechizo de luna y Peggy Sue se casó ha trabajado sin descanso delante de las cámaras durante más de tres décadas; en las que ha participado en grandes producciones, obras de rango mediano y menor, fiascos en taquilla, y creaciones de cuestionable sentido artístico. Esto ha llevado al sobrino más icónico de Francis Ford Coppola a prestar su rostro en históricos títulos del séptimo arte, como Leaving Las Vegas y Corazón salvaje; a la vez de pasear su psicótica mirada añil por movies de naturaleza deslustrada y low cost, como Travesía salvaje o Detrás del espejo. Todo un compendio de actuaciones dispares, en las que Cage siempre comparece con su estilo peculiar y sobreexcitado, consistente en retorcer las emociones a golpe de chillido y espasmos convulsivos.

Tal cúmulo de buenas, regulares y malas decisiones profesionales ha animado a Nicolas Cage a plantearse un alto en el camino, para analizar qué ha sido de ese otrora joven con ganas de asaltar y comerse a bocados la Meca del Cine, el cual soñaba con construir una carrera deslumbrante.

El resultado de ese frenazo en seco es una aventura introspectiva en formato de celuloide, que le ha servido en bandeja el director Tom Gormican, al proponerle rodar The Unbearable Weight of Massive Talent.

Gormican y su compañero Kevin Etten idearon un guion en el que Cage hiciera de Cage en estado puro, sin apenas máscaras extrañas y deformantes. Una terapia que el actor nacido en Long Beach aceptó de buena gana y con ansiedad, nada más tener noticias de semejante experimento de descomposición respecto a su figura.

Nicolas Cage
Nicolas Cage se psicoanaliza, en “The Unbearable Weight of Massive Talent”

A modo de un espejo de los días felices y de las épocas tormentosas, el film recoge el retrato de un Nicolas pletórico en los noventa, cuando intentaba conseguir que el entonces principiante Quentin Tarantino se fijara en él para una de sus películas. Un viaje al pretérito que choca con la situación que la movie identifica con el presente, donde se ubica un Cage perdido en una selva de caracterizaciones prescindibles, y con la necesidad de imponer un stop a la bajada a los abismos de las decepciones existenciales, hacia los que se dirige su poco estimulante carrera mediática.

NICOLAS CAGE NO SE PONE PAÑOS CALIENTES

Si hay dos géneros en los que Nicolas Cage se siente cómodo, estos son el de los largometrajes de acción desenfrenada y el de las comedias sin señas de racionalidad en sus fotogramas. Precisamente, estos campos narrativos son los que intenta transitar con soltura el guion de The Unbearable Weight of Massive Talent.

El argumento arranca con un protagonista nominado Nic Cage: un tipo de enorme talento, y pocas oportunidades para demostrarlo. Esta movie star experimenta sus años de madurez malviviendo de su fama pasada, en espera de salir de la oscuridad creativa en la que se encuentra, con una interpretación a la altura de sus expectativas. Tras numerosos tropiezos, Nic piensa que podría recuperar parte de su añejo prestigio con un guion que él mismo ha elaborado. Sin embargo, el actor carece de dinero, para convertir su libreto en un film.

Nicolas Cage
Nicolas Cage nunca ha huido del riesgo en escena

En medio de esta tesitura, NC recibe la extraña invitación de un multimillonario mexicano, que se declara fan incondicional de su obra; y quien le ofrece un millón de dólares por asistir a su fiesta de cumpleaños. Tras la misiva, Cage ve la posibilidad de financiar al fin su película soñada. Sin embargo, el supuesto benefactor es en realidad un narcotraficante, que ha secuestrado a la hija de un político de su país, y al que la CIA quiere atrapar.

Esta situación obliga a Nic a demostrar que es un actor creíble, al tener que meterse en la piel de un tipo que colabora a escondidas con la agencia gubernamental estadounidense. Un trabajo del que depende además la vida de su hija y de su exmujer.

El chileno Pedro Pascal (The Mandalorian) y Tiffany Haddish (Plan de chicas) acompañan a Nicolas Kim Coppola, en esta sainetesca terapia de choque creativo y artístico.

 

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