Juan Echanove viste como Trujillo

El actor madrileño encabeza el elenco de "La fiesta del chivo": una colorida e imaginativa adaptación teatral de la homónima novela de Mario Vargas Llosa, que corre a cargo de Carlos Saura.

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Juan Echanove
Juan Echanove caracteriza la faz íntima de uno de los dictadores más salvajes de América Latina/ Foto: OKAPI Producciones

Juan Echanove bromea y suelta chanzas con los que tiene alrededor en el escenario, vestido con la guerrera militar; aunque en el trasfondo de todas sus palabras pervive la bestialidad originada por el tirano Rafael Leónidas Trujillo.

La República Dominicana sufrió de 1930 a 1961 los delirios dictatoriales del citado genocida entrenado en Estados Unidos, hasta que se produjo el asesinato del mismo. Precisamente, esos últimos días en el sanguinario gobierno de Trujillo es lo que recrea con imaginación La fiesta del chivo: la obra que ocupa el interior del capitalino Teatro Infanta Isabel, hasta el próximo 2 de octubre.

El texto, pergeñado por Natalio Grueso a partir de la homónima novela de Mario Vargas Llosa, escenifica los hilos argumentales y humanos de una trama que reflexiona sobre la irracionalidad de los totalitarismos, causantes de una ingente cantidad de muertos en todas las naciones en las que han triunfado.

Bajo semejante prisma, La fiesta del chivo es una historia singular por muchas razones; ya que no solamente recuerda el peligro existente en la ambición desmesurada de poder, sino que igualmente retrata la infernal cotidianidad en la que se regocijaba un individuo como Trujillo. El “caudillo” caribeño causante de miles de asesinatos, a lo largo de sus treinta años de terror institucionalizado.

Una realidad que el escritor Vargas Llosa moldeó como si fuera un peculiar esperpento de salvajismo latente y cruel, al estilo del inmortalizado por Ramón María del Valle-Inclán, en Tirano Banderas.

Juan Echanove
Juan Echanove ejecuta una brillante interpretación, como Trujillo/ Foto: OKAPI Producciones

El montaje que se puede ver en el Teatro Infanta Isabel exhibe todas las contradicciones emocionales y humanas que el escritor peruano concitó; a las que añadió unas cuidadas dosis de realismo mágico, sin perder nunca de vista el componente monstruoso que conlleva el retrato de un personaje tan siniestro como Rafael Leónidas Trujillo.

JUAN ECHANOVE PARTICIPA EN LA COTIDIANIDAD DEL CHIVO

Aunque la figura del dictador dominicano es la que dota de unidad a la obra versionada por Natalio Grueso, la acción arranca con la abogada Urania Cabral (Lucía Quintana), personaje que regresa a la República Dominicana, tras treinta años de exilio en Estados Unidos. La mujer quiere ver por última vez a su padre, el senador Agustín “Cerebrito” Cabral (Gabriel Garbisu); encuentro familiar que da pie a que se produzca una regresión en el tiempo, que concluye en la noche en que Trujillo fue asesinado, en 1961.

Como en una atracción de feria, el libreto se adentra en un túnel hacia el pasado, para presentar al dictador en su faceta más privada: bromeando y charlando con sus colegas y personas más cercanas, aposentado en su macabro reino de muerte y torturas.

Sin embargo, el relato también se ocupa de mostrar el plan del magnicidio, perpetrado por un grupo de libertadores, cansados de la persecución y el miedo que provenía de los órganos institucionales, y de los temidos servicios represivos de naturaleza estatal.

Juan Echanove
Juan Echanove saca partido en su colaboración con Carlos Saura/ Foto: OKAPI Producciones

Juan Echanove, en medio de un escenario plagado por espejos e iluminaciones festivas, deja entrever los maquiavélicos mecanismos usados por un tirano tan despiadado y extravagante como Trujillo. Quizá, esa extraña cordialidad y la falsa camaradería sean los mejores artificios para acercarse a la oscuridad asfixiante de un personaje tan nocivo para su población, cerebro y ejecutor -por ejemplo- de la bestial masacre del perejil.

Unas sensaciones que Carlos Saura potencia con la voluntaria desnudez del decorado, en el que los objetos conforman un misterioso aquelarre de crímenes anunciados.

Todo ello construye un figurado eco de pompas fúnebres, que sentencia un magnicidio vestido con los oropeles de la justicia añorada y eterna.

Nota: La fiesta del chivo estará en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, hasta el próximo 2 de octubre de 2020.

Más información, entradas y horarios en

https://www.teatroinfantaisabel.es

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