James Taylor hace memoria

El mítico cantautor estadounidense presenta "American Standard" (Fantasy Records): una colección de 14 temas clásicos del folk de la primera mitad del siglo XX, versionados por la suave cadencia del creador de "Sweet Baby James".

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James Taylor
James Taylor recupera muchos de los temas que escuchaba de niño

James Taylor pertenece a una época donde la letra de una canción suponía más del sesenta por ciento de su calidad sonora final.

Esta máxima de ardientes estrofas es la que ha mantenido al artista bostoniano en el sendero de los éxitos mediados por las líricas emotivas y envolventes, siempre entendidas como rítmicas crónicas del paso del tiempo.

De la América de la contracultura setentera al adocenamiento dinerario y neoliberal de los ochenta y noventa, la voz de Taylor ha sido como una especie de conciencia melodiosa e imperturbable de USA.

Un hilo orquestal que ha permanecido inalterable a lo largo de décadas de fuego y hielo y manifestaciones determinantes; un Pepito Grillo mucho más edulcorado que los accesos poéticos de Bob Dylan, y bastante más urbano que el profundo sentimiento dolorido y rural de Bruce Sprignsteen.

A punto de cumplir 72 años, es difícil pensar que el que fuera pareja sentimental de la enérgica Carly Simon haya modificado ni un ápice de su rumbo profesional. Algo que se puede constatar tras la degustación de American Standard (Fantasy Records): un cuidado álbum de genialidades pretéritas, en el que la garganta de James Taylor se dedica a inundar cada uno de los catorce temas seleccionados con una atmósfera de intelectualismo sincero y agradable, como si la sensación fuera la de viajar a la época de los pantalones campana y los circuitos creativos de una Norteamericana todavía hipnotizada por el mantra de los sueños posibles.

James Taylor
James Taylor (en la imagen) también celebra este año el medio siglo del álbum “Sweet Baby James”

El folk marca de la casa, sombreado por tenues acordes de pop añejo y tranquilo, es el denominador común de este sensible trabajo (el decimosegundo en el extenso currículo de más de medio siglo de singladura, que acredita JT), donde los recuerdos coquetean airosos con las cuerdas de la guitarra de este bostoniano ilustre y observador.

JAMES TAYLOR NO DISFRAZA SUS INTERESES COMO INTÉRPRETE

My Blue Heaven (impactante balada somnolienta, compuesta por Walter Donaldson y George A. Whiting en 1924) abre el arco musical de American Standard, coreado por la convincente voz de Taylor: sin artificios ni efectos de producción hipertrofiados por los achaques tecnológicos.

Tal inicio permite acceder a una versión de Moon River, de Henry Mancini, en la que no existen vasos comunicantes con la desnuda y amarga interpretación ofrecida por Audrey Hepburn, en el filme Desayuno con diamantes. Probablemente, este tema sea uno de los que menos se acoplan a la dicción de JT, pero tampoco desentona demasiado, en medio de la geografía peregrina que inspira el decimosegundo álbum del artista de Boston.

Pese al sutil desencanto de Moon River, la cosa adquiere tonalidades más distinguibles con el desembarco de los estimulantes acordes de The Surrey With the Fringe On, God Bless the Child o Pennies From Heaven. Unos reflejos de líricas poderosas, que transportan a los oyentes a los paisajes conocidos y reconfortantes de los épicos trastornos existenciales de Carolina in My Mind , o del universal You’ve Got a Friend.

James Taylor
James Taylor tiene previsto actuar en varios países, para presentar “American Standard”

La seguridad con la que James Vernon Taylor afronta los clásicos que alimentan su último disco de estudio permite hacerse una idea de las tablas y experiencia artísticas que conforman la carrera de este hombre sensible e inspirado. Una estrella sin estridencias, que lideró el terreno de las trovas multitudinarias en el talentoso escaparate del folk made in USA de la década de los setenta, al lado de portentos de los escenarios como Carole King, Don McLean y Joni Mitchell.

El remanso a lo great American songbook que supone American Standard esgrime una página más en la impecable trayectoria de este creador y guitarrista, quien ha hecho realidad su anhelo consistente en dedicar una de sus obras a las canciones que bailaban sus padres.

Más información en

https://www.fantasyrecordings.com

The making of de American Standard, por James Taylor

 

 

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