Anthony McCall y la luz sólida

El artista británico habla con The Living Culture Magazine, sobre las claves de "Split Second (Mirror) y otros trabajos": la primera exposición que este maestro de las esculturas lumínicas presenta en Madrid. Una muestra que se puede contemplar en la galería Cayón, hasta el 29 de febrero de 2020.

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Anthony McCall
Anthony McCall (en la imagen) muestra en Madrid sus concepciones entre cine, escultura y dibujo/ Foto: Galería Cayón y Anthony McCall

Anthony McCall ha forjado su extensa carrera creativa con volúmenes surgidos de la mutación sensorial, espacios ideados a base de atmósferas hipnóticas, y haces lumínicos descompuestos por la retina en oscuridades intemporales.

Una atrayente caja iluminada, compuesta por humo provocador y espejos cortados sobre el muro, conforma la pieza central de su nueva exposición: escenografía de claridades y sombras vestidas con telas elípticas, que lleva por título Split Second (Mirror); y que ocupa el interior de la galería Cayón (Blanca de Navarra, 7).

Tal instalación, interactiva y dialogante, sucede a una cuidada selección de algunos de los trabajos primerizos del artista, entre los que hay fotografías y dibujos. “Algunas de estas piezas pueden ser consideradas como storyboards de mis series de Solid Light“, reconoce McCall, después de hablar extensamente sobre su obra estrella en la Villa y Corte: la desconcertante Split Second (Mirror).

Anthony McCall
Anthony McCall juega con la luz, el volumen, el tiempo y los espejos, en “Split Second (Mirror)/ Foto: Galería Cayón y Anthony McCall

TLCM: ¿Podrías contarnos en qué consiste la instalación que da nombre a la exhibición?

Anthony McCall: La obra se llama Split Second (Mirror), que hice en 2018, Se trata de una pieza lumínica, de las que forman la serie que llamo Solid Light, y que se retrotraen a la época de 1973, que es cuando hice el primero de estos trabajos. (Mira hacia el fondo, punteado por un incisivo proyector) Cada vez que hago una de estas instalaciones, exploro nuevos aspectos de la serie. En este caso, lo que intento proyectar es una forma cónica en el espacio, y la proyección en la pantalla está reflejada en un espejo, que se puede ver desde la parte trasera. Por lo tanto, el muro es también la pantalla de proyección…

TLCM: ¿Qué intentas transmitir con la incorporación de un elemento como el espejo?

Anthony McCall: El espejo significa muchas cosas, incluso copia y duplica el contenido. Se puede decir que hay dos tipos de luz viajando por distintas direcciones. Por un lado actúa en el mundo real, y por el otro está la realidad reflejada. Pero la cosa más interesante está en concretar cuál de las dos luces es la que ves.

TLCM: ¿Cómo influyen los espejos en tu acercamiento a la luz?

Anthony McCall: Para mí, es una forma de resolver un problema en el que he pensado mucho a lo largo de los años, y que consiste en determinar cómo trabaja la luz sólida de la que te hablaba antes. Es como mirar dos caras. Una determina qué está pasando en la pantalla en la que dibujas, y la otra estriba en contemplar qué ocurre escultóricamente, en el espacio. Desde hace tiempo me ha interesado hacer que los visitantes vean el dibujo y ese volumen escultórico a la vez. Y los espejos me dan la oportunidad de conseguirlo. Vemos el dibujo y la proyección escultórica en el muro, todo al mismo tiempo.

Anthony McCall
Anthony McCall considera imprescindible la interacción de sus instalaciones con el público/ Foto: Galería Cayón y Anthony McCall

TLCM: Al entrar en Split Second (Mirror), el espectador tiene la sensación de acceder a una nueva atmósfera…

Anthony McCall: Sí. Lo que hace que esta nueva escultura volumétrica sea visible es que contamos con una máquina que crea esta pequeña niebla que ves. Y eso favorece a que se tenga la sensación de visibilidad.

TLCM: ¿La luz es el elemento más determinante en tus obras?

Anthony McCall: Es cierto que siempre he trabajado con la luz como medio de expresión, pero pienso que -en cierto sentido- mis trabajos no tratan solo de la luz, sino de cómo esta interactúa a través de la concepción temporal, y en cómo deconstruye las estructuras del tiempo. La gente suele describir distintas sensaciones cuando entra en mis instalaciones, y pienso que las emociones que expresan no tienen normalmente que ver con la belleza de la luz, sino sobre cómo la luz muta en el tiempo. Las formas siempre deben estar mutando, si las miras. Si fueran proyectos simplemente de luz, sin que nada cambiara o se moviera, los consideraría carentes de interés; porque el sentido de que la obra cambie cuando la miras es lo que define la experiencia.

ANTHONY MCCALL: “El VEDADERO SIGNIFICADO DE UNA OBRA DE ARTE VIENE DETERMINADO POR LAS EMOCIONES QUE SIENTE EL ESPECTADOR”

TLMC: ¿Qué suelen expresar los visitantes al acercarse a tus trabajos?

Anthony McCall: Una de las cosas que las personas suelen decir es que se sienten muy sorprendidas, al descubrir cuánto tiempo pasan en la instalación. Otra cosa es el asunto de las emociones que les trasmiten, y que siempre están expresadas de maneras muy diferentes.

TLMC: Split Second (Mirror) forma parte de una serie que ya goza de más de cuarenta años de existencia. Entre tus primeras creaciones y estas últimas has introducido la tecnología digital. ¿Pueden localizarse también otras diferencias?

Anthony McCall: En los setenta, cuando hice las primeras piezas de las series de Solid Light, trabajaba con película de 16 mm, de una manera analógica. Al volver a estos trabajos en 2003, empecé a trabajar con tecnología digital. No obstante, esto no rompió la continuidad entre los primeros trabajos de la serie y los más recientes. Solo se trata de la tecnología usada, que es diferente.

Anthony McCall
Anthony McCall elabora ilusiones ópticas y escenarios tridimensionales/ Foto: Galería Cayón y Anthony McCall. “Room With Altered Window” (1973). Gelatin silver print. 20.3 x 25.4 cm.
Courtesy of the Sean Kelly Gallery

TLCM: El cine experimental ha sido una constante a lo largo de tu carrera…

Anthony McCall: Sí, pienso que estos trabajos siempre reflejan mi interés en el cine. El cine para mí ha cambiado enormemente en los últimos veinte años, y ya no es mi disciplina primordial. Debido a la revolución digital, el cine se ha convertido en el arte esencial; vayas a donde vayas… incluso si vas a una galería de arte. El cine está con nosotros aquí y ahora, en un sentido muy particular. Para mí, el cine significa un tipo de arte altamente emotivo.

TLCM: ¿Cómo recuerdas los años en los que colaboraste con la London Filmmakers’ Co-op?

Anthony McCall: Mis primeras experiencias vinieron de parte de algo que llamé Expanded Screen y filmes estructurales. Estuve en la London Filmmakers’ Co-op, como dices. Éramos un grupo muy pequeño de directores, y las audiencias estaban más interesadas en otros creadores, más que en nosotros. No conseguimos tener un público generalista. Pero pienso que algo está cambiando en la cultura general en los últimos 25 años; de hecho el arte, en galerías y museos, se ha convertido en algo mucho más popular. Y eso también lo he comprobado en las exposiciones actuales. Pero en los setenta, era otra realidad.

TLCM: Te formaste como fotógrafo y diseñador gráfico, ¿cómo fue la evolución hacia el concepto multimedia que define tus piezas de arte?

Anthony McCall: Gran pregunta. En realidad, no sé muy bien cómo contestarte. Fui a la escuela a estudiar topografía y fotografía. Empecé a hacer películas en la escuela. (Sonríe, para pensar un momento) No lo sé, mi escuela era del tipo de la Bauhaus, cuyas ideas me inspiraron de manera determinante. Esto me influenció mucho, y me animó a crecer como artista. Como te decía, el germen de todo fue mi preparación en topografía, que es lo que me abrió un camino relevante para llegar hasta las instalaciones que hago en la actualidad.

Anthony McCall
Amthony McCall empezó a captar atmósferas con sus fotografías/ Foto: Galería Cayón y Anthony McCall. “Smoke Without Fire” (1972). Performance view. Vintage gelatin silver print, 12″ x 15″, 30.5 cm x 38.1 cm. Photograph by Carolee Schneemann.

TLCM: ¿Qué importancia tiene la visión de los espectadores en tus trabajos?

Anthony McCall: El verdadero significado de una obra de arte viene determinado por las emociones que siente el espectador. Desde mi perspectiva, siempre planteo preguntas muy prácticas, del tipo de si la obra es lo suficientemente grande, si va lo suficientemente rápida o va algo lenta… (Ríe abiertamente) Es como si se tratara del trabajo de un fontanero, más que del de un artista. Pero es quien mira lo que determina la naturaleza del trabajo. Y solo valoras la importancia de lo que haces, cuando los espectadores encuentran maneras diferentes de acercarse a la obra. Mi relación con los elementos, como los espejos, es muy práctica y meramente física. Cuando hago una instalación, no pienso en si voy a hacerla más o menos espiritual…

TLCM: Esto podría resumirse en que al final es como si usaras un lenguaje universal, válido para cualquier cultura e idioma…

Anthony McCall: Sí. Desde un cierto punto de vista, no necesitas un lenguaje con una sintaxis determinada. Lo que tienes es algo relacionado con los conceptos y tus propias ideas. Especialmente, todo lo que tiene que ver con las emociones y las sensaciones…

Nota.- Split Second (Mirror) estará en la Galería Cayón de Madrid (Calle Blanca de Navarra, 7), hasta el próximo 29 de febrero de 2020.

 

 

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