Leo Bassi planea sobre el fascismo

El célebre cómico italiano (aunque nacido en Nueva York) presenta en Madrid "Yo, Mussolini": un hilarante espectáculo, donde el protagonista es el Il Duce, con sus numerosas contradicciones.

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Leo Bassi
Leo Bassi pone en sentido bufonesco los cimientos del fascismo italiano

Leo Bassi ha debido sentir algo similar a lo que experimentó Charles Chaplin, cuando el inmortal Charlot se disfrazó de Adolf Hitler, para protagonizar el filme El gran dictador (1940).

El ilustre humorista, dramaturgo, y escritor de nacionalidad italiana llega a la madrileña Sala Mirador vestido con el uniforme militar del caudillo fascista, conocido como Il Duce, en la obra Yo, Mussolini: un retrato con trazas de diseño bufo, del hombre que embarcó al mundo (junto a la Alemania nazi de Adolf Hitler y al Japón comandado por el emperador Hirohito) en la bestial y genocida Segunda Guerra Mundial.

Bassi toma la figura del dictador transalpino con la risa como eficaz bisturí, instrumento quirúrgico con el que traspasa las numerosas inconexiones de las tesis fascistas. Unas incoherencias argumentales que, en el caso de Mussolini, vinieron auspiciadas por el beneplácito de los distintos estamentos del poder, existentes en el país de la Bota.

Entre los diferentes argumentos que componen la elocuente puesta en escena de Leo B, está el de la inactividad de naciones como Estados Unidos o Gran Bretaña, al no oponerse al alzamiento de los Camisas negras, propiciado para impedir el auge de las ideas comunistas entre la población obrera. Unos amigos encubiertos del fortalecimiento de la dictadura fascista que, según Bassi, contó también con el apoyo tácito de grandes corporaciones periodísticas.

Leo Bassi
Leo Bassi no se muerde la lengua, a la hora de sacar a colación el silencio de potencias como Estados Unidos y Gran Bretaña, ante el surgimiento del fascismo

Si vuelve el fascismo, hay que dejarlo en manos de los verdaderos profesionales“, asegura LB. Unos profesionales que en el libreto de Yo, Mussolini vienen a estar identificados con los bufones y los payasos del planeta: los únicos capaces de descascarillar el maquillaje de falsedades, que suele portar el discurso de la extrema derecha.

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Matteo Salvini en Italia, a través de la Liga Norte; Marine Le Pen en Francia, con la Agrupación Nacional; Viktor Orbán en Hungría, con Fidesz-Unión Cívica Húngara; Santiago Abascal en España, mediante las consignas de VOX, Donald Trump en Estados Unidos… Las añejas claves de los movimientos de la ultraderecha europea vuelven a prender con fuerza en el electorado del tercer milenio, resucitando fantasmas que se creían superados por la democracia reinante.

Ante semejante atmósfera, de ideologías tendentes al recorte de libertades sociales y a la persecución de los inmigrantes, Leo Bassi orquesta un espectáculo cargado de ironía y sarcasmo; donde Mussolini sucumbe ante su falta de crédito moral y ético, superado por la necesidad de expansión que tiene el ser humano.

Leo Bassi
Leo Bassi también mantiene en cartelera su Misa Patólica, en el capitalino barrio de Lavapiés

A lo largo de las frases desplegadas desde el escenario de la Sala Mirador, el autor de La revelación centra su caracterización de Il Duce no tanto en sus tics o gestos, sino en las circunstancias hilarantes de sus discursos.

El humorista italoamericano exhibe, bajo semejante perspectiva, la sinrazón de alguien sometido a un proceso de diversión bufonesca. Un dictador puesto en su trono por las élites empresariales y políticas, pese a ser un individuo de dudoso proceder.

El insulto y la crispación como lenguaje, armas imprescindibles en el discurso ultraderechista, riega cada una de las escenas de Yo, Mussolini; lo que pone al fascismo en un figurado espejo de feria, inmerso en la carpa de las pantomimas tomadas de la realidad.

El mejor antídoto contra el fascismo es la risa y el pensamiento positivo“, sentencia Bassi. Conclusión que bien puede parar los pies a la amenaza de los resurgimientos totalitaristas, que en el presente parecen volver a resucitar sus soflamas de enfrentamiento colectivo.

Nota.- Yo, Mussolini estará en la Sala Mirador de Madrid, del 9 de noviembre al 1 de diciembre de 2019.

Más información, entradas y horarios en

https://www.lamirador.com

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