Christoph Ransmayr y el tiempo

El escritor austriaco publica "Cox o el paso del tiempo" (Anagrama): una obra de orfebrería descriptiva.

37
Christoph Ransmayr recrea en "Cox o el paso del tiempo" un universo plagado de referencias a los sentidos
Christoph Ransmayr recrea en “Cox o el paso del tiempo” un universo plagado de referencias a los sentidos

Christoph Ransmayr conoce muy bien cómo marcan las horas su paciencia granítica en el reloj, cómo el minutero exuda su ansiedad de mecanismo vendido, y cómo las décimas de segundo corren solícitas para prestar su granito de arena a eso que muchos denominan el transito hacia los futuros aún por descubrir.

La esfera que contempla el incendio de los presentes agrietados, indefectiblemente agujereados por los pretéritos presurosos, es la gran protagonista de Cox o el paso del tiempo (Anagrama Editorial/ Panorama de narrativas): el último trabajo de este artesano de las palabras nacido en Wels, el cual suele acunar con valentía una prosa delicada y detallista.

Después del éxito internacional de El último mundo, el narrador centroeuropeo recala en una historia con ecos a los viajes de Marco Polo y a las aventuras orientalistas de Shogun: un relato aireado por voces interiores, que tiene su principal escenario en la China del siglo XVIII, cuando el emperador Quiánlóng gobernaba con mano dictatorial los destinos de miles de súbditos.

Christoph Ransmayr es también un reconocido crítico literario
Christoph Ransmayr es también un reconocido crítico literario

Las espectaculares y atrayentes localizaciones de exotismo asiático esconden la naturaleza introspectiva de un texto que aborda la necesidad de controlar las magnitudes, que penden sobre la cabeza de los seres humanos: sentencias externas de brevedad existencial, entre las que la medición del tiempo es una de las más angustiosas.

CHRISTOPH RANSMAYR IMAGINA EL RELOJ DE LA ETERNIDAD

Entre el cuento fantástico y el cuaderno de viajes decimonónico, Cox o el paso del tiempo despliega sus tentáculos literarios por un tapiz de clara seducción cultural. Un mosaico de comportamientos diversos, en el que el protagonista (el relojero llamado Alister Cox) ejerce como profundo pilar de reflexiones enriquecedoras.

A modo de travesía hacia lo desconocido, Ransmayr sitúa a su personaje principal en la encrucijada de tener que emprender una peligrosa y arriesgada empresa profesional, la cual llega en un momento en que su rutina diaria en Inglaterra está a punto de sufrir un determinante colapso. De esta manera, con sus propios miedos y sufrimientos domésticos, el maestro y artesano  se desplaza al país de la Gran Muralla, donde encuentra una tierra marcada por la injusticia social y la asunción del martirio ciudadano.

Chrustoph Ransmayr obtuvo gran repercusión con su libro "El último mundo"
Christoph Ransmayr obtuvo gran repercusión con su libro “El último mundo”

Desde su alojamiento en la Ciudad Prohibida, el protagonista realiza toda clase de relojes y autómatas, cuyo enfrentamiento con el paso del tiempo es distinto e individualizado, según el modelo en el que se fija. Hasta que el relojero llega a proponer su inventó más excelso: una máquina capaz de medir la eternidad. En definitiva, un perpetuum mobile que -al estilo de las notas musicales-encapsulase el infinito.

La inteligente prosa de Christoph Ranstmayr, salpicada con múltiples cambios de discurso, construye una obra de precisión milimétrica, en la que es posible escuchar el tic tac de las manecillas de un minutero o el movimiento pendular de los selectos y elegantes relojes de pie.

Más información en

https://www.anagrama-ed.es

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language