Riccardino y el final de Montalbano

Andrea Camilleri trabaja en el que será el último caso de su detective fetiche: el singular e inconfundible Salvo Montalbano. "Riccardino" es el título, aparentemente provisional, de la esperada conclusión de la saga policiaca.

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Riccardino guarda bastante realación, según las últimas declaraciones de Andrea Camilleri, con la exitosa serie de televisión "El comisario Montalbano"
Riccardino guarda bastante relación, según las declaraciones de Andrea Camilleri, con la exitosa serie de televisión “El comisario Montalbano”

Riccardino es una auténtica incógnita, en cuanto a su argumento y a los detalles del suspense que la sustenta.

Los periódicos y las publicaciones italianas no hacen más que especular sobre el cariz que tomará el relato con el que Andrea Camilleri tiene pensado clausurar definitivamente su relación existencial y profesional con el comisario Salvo Montalbano. Sin embargo, el imaginativo autor nacido en Porto Empedocle (localidad siciliana) no suelta la más mínima aclaración sobre la senda que tomará tan esperada obra, y solo da ligeros apuntes relativos al asunto criminal que mantendrá en jaque al protagonista y a sus compañeros policías.

Pese a que las declaraciones de Camilleri son escasas y difusas, lo que sí parece estar claro es que Riccardino (título solo válido a nivel provisional) podría ser también el libro con el que el literato transalpino decida dar por finalizada su extensa trayectoria creativa. La ceguera que padece desde hace tiempo y su edad avanzada (cumplirá 94 años el próximo mes de septiembre) son los signos más evidentes para que el siciliano baraje tal decisión.

Pero el responsable de El perro de terracota no desea que esta despedida de su personaje más famoso se vea empañada por la tristeza o la nostalgia; ya que el insigne investigador amante de la cocina es ante todo un degustador de los placeres vitales, y su desaparición no debe ser -si se sigue el ADN del personaje- trágica o desangelada.

Riccardino es uno de los trabajos más difíciles de escribir para Andrea Camilleri (en la imagen). Foto: amazon.com
Riccardino es uno de los trabajos más difíciles de escribir para Andrea Camilleri (en la imagen). Foto: amazon.com

Si se atiende a los rastros literarios más cercanos en el tiempo, la entrega más reciente de la saga de Montalbano no abordaba directamente el asunto de la futura conclusión de la historia.

Bajo el título de La rete di protezione, la trama de este volumen aparecido en 2017 traslada a los lectores a Vigàta en los años cincuenta, época donde suceden parte de los hechos audiovisuales a los que deberán enfrentarse Salvo y sus ayudantes.

Un argumento que también desvela la aceptación del protagonista hacia el uso de las redes sociales e Internet; lo que da pie a numerosas situaciones cómicas e hilarantes.

RICCARDINO OBSESIONA A CAMILLERI

Entre las posibles sorpresas que promete Riccardino destaca el interés mostrado por el nonagenario narrador transalpino para unir realidad y ficción, con la supuesta incorporación en el texto de sutiles referencias -previsiblemente, cargadas de ironía- sobre la serie de televisión El comisario Montalbano.

Camilleri siempre se ha declarado encantado con la interpretación que el actor Luca Zingaretti efectúa en la RAI del detective de Vigàta; y, a su manera, planea dedicar su propio homenaje a tan cuidada producción televisiva, incrustado en la evolución dramática y los diálogos de Riccardino.

Por el momento, y hasta que el novelista presente en público el esperado último capítulo de la saga, las editoriales se nutren de otros trabajos de este prolífico autor.

Una de estas obras es La intermitencia, que Salamandra acaba de presentar en las librerías, traducida al español por Carlos Mayor Ortega.

"La rete di protezione" puede ser el título que preceda a Riccardino
“La rete di protezione” puede ser el título que preceda a Riccardino

La acción de La intermitencia tiene lugar en una empresa de altos vuelos, llamada Manuelli. Dentro de ese emporio de conspiraciones y absorciones dudosas, Mauro de Blasi ejerce como enérgico director general; constantemente atento para abatir a la competencia con los métodos más salvajes y mafiosos posibles.

En este escenario de escándalos sexuales y dinero sucio, Andrea Camilleri deja la impronta de su imaginación e inteligencia, mediante el ejercicio de un lenguaje directo y una brillante capacidad para desarrollar un humor existencial extraño y atrayente.

Una fórmula, que Riccardino (si es que finalmente acaba llevando ese título) volverá a hacer efectiva en la persona del inagotable Salvo Montalbano.

 

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