Oliver Sacks arropa la experiencia

La editorial Anagrama presenta la traducción al español de "El río de la conciencia": la obra póstuma del famoso neurólogo, pensador y científico británico.

3
Oliver Sacks dedicó "El río de la conciencia" a su amigo y mentor, Robert Silvers
Oliver Sacks dedicó “El río de la conciencia” a su amigo y mentor, Robert Silvers

Oliver Sacks era un apasionado del pensamiento transversal.

Aunque la neurología fue el campo donde mayormente asentó su sabiduría académica, la relación con la ciencia del que fuera profesor en la Universidad de Columbia siempre fue un vaivén de conexiones inherentes. Un entramado de asociaciones enriquecedoras; en las que gozaban de protagonismo compartido la biología, la botánica, el arte, la antropología, la música, la filosofía, el psicoanálisis, la literatura…

Sacks expresó como pocos el hecho de que el ser humano es un laberinto de pasiones desatadas, en el que el alimento intelectual está innegablemente sujeto a la experiencia vivida; y a la necesidad de crear vasos comunicantes, entre todos los ámbitos del conocimiento y la percepción.

Pocas cosas quedaron aparcadas en los escritos del autor de Un antropólogo en Marte, y esa apertura de miras es uno de los elementos constitutivos del curso narrativo de El río de la conciencia (Editorial Anagrama): un texto compuesto por diez segmentos envolventes, que el creador londinense dio a conocer dos semanas después de su fallecimiento, ocurrido el 30 de agosto de 2015.

Oliver Sacks desarrolló una importante labor como divulgador y ensayista
Oliver Sacks desarrolló una importante labor como divulgador y ensayista

Bajo la eficaz y emocionante traducción llevada a cabo por Damià Alou, las ideas de Oliver Sacks desgajan los entresijos del comportamiento, con la inclusión de nociones tan fundamentales en el quehacer de los mortales como la del universo de las percepciones; la agradable rebeldía de la creatividad; la imposibilidad de acceder a toda la información visual; las sensaciones cercanas a la muerte; los delirantes escenarios provocados por las deficiencias auditivas; o la extraña entereza memorística que existe en los plagios.

OLIVER SACKS SIENTA CÁTEDRA

Según el prólogo escrito por Kate Edgar, Daniel Frank y Bill Hayes; el germen literario de El río de la conciencia se halla en la invitación recibida por Sacks para participar en una serie documental de televisión, titulada A Glorious Accident. Esta obra para la pequeña pantalla reunió en su capítulo final a OS con el físico Freeman Dyson, el biólogo Rupert Sheldrake, el paleontólogo Stephen Jay Gould, el historiador Stephen Toulmin y el filósofo Daniel Dennett; y los sentó en una mesa redonda, para que disertaran sobre el origen de la vida, el significado de la evolución, y la naturaleza de la conciencia.

Fruto de los citados debates e intervenciones, el autor de Despertares imaginó la posibilidad de recurrir a muchas de las ideas expresadas, con el fin de pasarlas por el tamiz de su propia experiencia vital y científica. Un ejercicio que el capitalino quiso ampliar con la figurada participación de Charles Darwin, Sigmund Freud y William James.

Oliver Sacks deja las puertas abiertas a las intrepretaciones de los lectores
Oliver Sacks deja las puertas abiertas a las interpretaciones de los lectores

Ciencia e ilusión, pragmatismo y sueños en el aire, materialismo e irrealidad; los contrapuntos ayudan a diseñar un panorama expansivo; en el que Sacks no huye ni de las luces ni de las sombras.

Y con semejante material en proceso de penetrante metamorfosis, el pensador londinense ilustra un manojo de argumentos: esgrimidos con la elegancia habitual de su pluma, y el sosiego atribuido a las mentes racionales.

Una decena de tesis determinantes, que contribuyen a reflexionar sobre la naturaleza auténtica de los descendientes del homo sapiens.

Más información en

https://www.anagrama-ed.es

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language