Anna Boghiguian llega a Cornwall

La artista nacida en El Cairo, aunque norteamericana de adopción, es objeto de su primera retrospectiva en Reino Unido; con una amplia muestra de sus instalaciones, albergadas en la Tate St. Ives.

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(A Walk in the Unconscious 2016), detail. Photograph © Renato Ghiazza
Anna Boghiguian se ha hecho célebre por sus esculturas elaboradas con papel pintado/ Foto: Anna Boghiguian, Promenade dans l’inconscient 2016
(A Walk in the Unconscious 2016), detail. Photograph © Renato Ghiazza

Anna Boghiguian es una mujer de muchos pueblos y culturas.

El pasaporte de esta artista nacida en El Cairo lleva el sello del cosmopolitismo épico y homérico, como si el sentimiento de continuo traslado hubiera impregnado su imaginación con la tintura de la universalidad; justo como le sucedió al recordado poeta greco-egipcio Constantino Cavafis.

Precisamente, los versos del rapsoda alumbrado en Alejandría se han convertido en los rieles inspiradores por los que ha discurrido la obsesión plástica de Boghiguian a lo largo de las décadas, fundida a la textura rugosa de las frases simbolistas y experienciales del maestro de la palabra helena.

En los bosques de figuras que suele perpetrar la escultora norteamericana de adopción, hay una huella indeleble de búsqueda continua; cuya brújula está imantada por las raíces diluidas de los individuos/ fantasmas que mediatizan la escena, a los que modela a base de materiales tales como el papel o la tinta.

Anna Boghiguian concibe el mundo como una especie de escenario con figuras de guiñol/ Foto: stves-cronwall.co.uk
Anna Boghiguian concibe el mundo como una especie de escenario con figuras de guiñol/ Foto: stves-cronwall.co.uk

Semejantes muñecos, de rasgos difusos, son los protagonistas de la exposición que la Tate St. Ives dedica a la artista hasta el próximo 6 de mayo.

Un recorrido intenso y enriquecedor por el trabajo de esta dama del collage y el pegamento, a la que mueve profundamente el deseo de borrar las fronteras artificiales entre el pasado y el presente; y a la que enciende la pasión por sumir al planeta en una espiral de movimiento eterno, sin trazas de alcanzar el ansiado paraíso de la quietud.

ANNA BOGHIGUIAN SE FUNDE CON EL PAISAJE

No resulta casual que la región sureña de Cornwall haya sido el lugar de Inglaterra escogido, para albergar la primera retrospectiva de Anna Boghiguian en la tierra de William Shakespeare.

Los escenarios por los que paseó sus devaneos amorosos Ross Poldark conforman un singular ecosistema, donde las esculturas de la creadora residente en Egipto, Canadá, India y Francia adquieren la fuerza dramática de los pretéritos tumultuosos, como emulsionados por la energía inagotable de los horizontes mineros y escarpados de la zona.

El legado industrial del llamado Muro de Maíz parece prenderse a la atmósfera irónica que exhalan las instalaciones de AB, y enfatiza -con sus verdes praderas y su rugir de olas- el carácter nómada de los cuerpos tallados en materiales biodegradables, y mezclados con milimétrica eficacia por la creadora.

Anna Boghiguian, en su estudio
Anna Boghiguian, en su estudio

El colonialismo, las migraciones, las guerras… Estos son algunos de los asuntos dan sentido a las piezas diseñadas por Boghiguian.

Unos lazos argumentales de indudable actualidad, que dotan a los conjuntos escultóricos de la artista de El Cairo de una sensación de viva asfixia por la supervivencia, como atenazados por alcanzar un final preciso a sus múltiples existencias.

Nota.- Las obras de Anna Boghiguian estarán en la Tate St. Ives, hasta el próximo 6 de mayo.

Más información, entradas y horarios en

https://www.tate.org.uk

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