Diana Thater toma partido

La conocida artista de San Francisco llega al Guggenheim de Bilbao, con "Un mundo a la fuga": dos recientes videoinstalaciones, en las que denuncia la extinción de los elefantes y los rinocerontes.

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Diana Thater captura el alma mágica de los paisajes africanos/ Foto: Diana Thater and The Mistake Room Inc,/ Fredik Nilsen
Diana Thater captura la magia escénica de los paisajes africanos/ Foto: Diana Thater and The Mistake Room Inc,/ Fredik Nilsen

Diana Thater consigue introducir al espectador en medio de la sabana africana con sus imágenes partidas, cual si fueran espejos levantados en entornos tocados por la mano de la inmensidad.

Esos horizontes quemados por el sol, y beneficiados por la sombra ralentizada de las vegetaciones somnolientas, conforman Un mundo a la fuga (A Runaway World): el díptico de videoinstalaciones con el que la compatriota de Bill Viola estará presente en el Museo Guggenheim de Bilbao, desde el próximo 29 de noviembre.

Dentro de semejante decorado de denuncia social y nostálgicas emanaciones, Thater reúne una serie de escenas sugerentes, tomadas tras un viaje por Kenia y Sudán; donde acudió en busca de los ejemplares de una manada de elefantes salvajes en las colinas de Chyulu, y del último rinoceronte blanco, que se encuentra alojado en la reserva de Ol Pejeta.

El acercamiento a los hábitats descritos sirve a la creadora norteamericana para reflexionar sobre el poder destructivo de la sociedad contemporánea; capaz de masacrar la fauna autóctona de cualquier país, solo con el afán materialista de favorecer los caprichos violentos de cazadores con chequeras abundantes, y con ganas inexplicables de disparar sobre presas de tamaño considerable.

Diana Thater tiene una especial sensibilidad para reflejar la atmósfera de los lugares que inmortaliza con su cámara/ Foto: Diana Thater/ thaterstudio.com
Diana Thater tiene una especial sensibilidad para reflejar la atmósfera de los lugares que inmortaliza con su cámara/ Foto: Diana Thater/ thaterstudio.com

Thater introduce su mensaje en favor de la defensa de la supervivencia animal con una serie de construcciones a base de pantallas, que reproducen secuencias en bucle y fijas de nubes en cielos azules, campos de horizontes anhelantes, paquidermos que salvaguardan su rutina sobre el suelo uniforme de África, y un rinoceronte excepcional, que intenta salir adelante para dejar constancia de su malograda existencia en este cosmos caótico llamado Tierra.

DIANA THATER Y SUS COLORES DEFINITORIOS

Los monitores preparados por el comisario Manuel Cirauqui, destinados a propagar el trabajo de la artista californiana, destilan un intenso propósito de narrar los cuentos hechiceros que inspiraron a DT en su odisea: relatos de hoguera y naturaleza circundante, con los que la dama de las instalaciones inmortaliza su aventura en el continente de las historias peregrinas.

En las imágenes expuestas, es posible sentir la angustia de las fugas hacia ninguna parte. Un camino de necesidad militante, que clama por acabar de una vez por todas con la desidia asesina de los francotiradores millonarios y los furtivos; los cuales amenazan con sus acciones la integridad de los elefantes y del rinoceronte blanco, hasta el punto de poner en peligro su permanencia en el planeta.

Pero no sería justo limitar Un mundo a la fuga a su potente contenido ético y social. Al lado del desesperado discurso para pedir la preservación de la fauna en estado de emergencia, las videoinstalaciones de Thater revelan la solvencia de una autora que juega con soltura con corrientes plásticas como el Impresionismo y el Minimalismo, para revertirlas en su universo particular de espacios mutables y arquitecturas aéreas.

Diana Thater alerta contra la matanza agresiva de las especies en vías de extinción/ Foto: Diana Thater/ thaterstudio.com
Diana Thater alerta contra la matanza agresiva de las especies en vías de extinción/ Foto: Diana Thater/ thaterstudio.com

Existe una gran diferencia entre “ver y mirar“, como señala el comisario Manuel Cirauqui; al referirse a las virtudes implícitas en las piezas de la creadora de San Francisco. Y tal afirmación encaja como un guante dentro del recorrido propuesto por la responsable de Delphine; al concitar las claves de este intenso laberinto de inmersión efectiva, titulado A Runaway World: senda que está conveniente prologada por el vídeo Tiempo comprimido (2017).

Al pasear por las dos videoinstalaciones orquestadas para alimentar las entrañas del Museo Guggenheim de Bilbao, el visitante tiene la sensación de trasladarse a la lejana África; y de padecer los sufrimientos agónicos de los elefantes y el rinoceronte, sentenciados por una sociedad que reniega de la belleza primigenia.

Nota.- Un mundo a la fuga estará en el Museo Guggenheim de Bilbao del 29 de noviembre de 2018 al 24 de febrero de 2019.

Más información, entradas y horarios en

https://www.guggenheim-bilbao.eus

 

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