Bermejo y su pasión por el color

El Museo del Prado de Madrid dedica una gran exposición antológica al pintor del siglo XV, cuyos trabajos al óleo alcanzaron la perfección técnica de los de Jan van Eyck.

43
Bermejo fue uno de los nombre smás sobresalientes entre los pioneros de la tñecnica del óleo/ Foto: Museo del Prado
Bermejo fue uno de los creadores que más impulsó la técnica del óleo/ Foto: Museo del Prado

Bermejo nunca fue un artista de fácil trato con las grandes fortunas y mecenazgos de su tiempo, ni dado a los compromisos férreos con los contratantes de su inmenso talento.

La inspiración del maestro cordobés era una rebelde dama de deleites caprichosos; por eso muchos de los encargos que firmaba el célebre creador andaluz resultaban demorados más de lo pactado, o bien truncados definitivamente antes de alcanzar el toque final.

Tales actitudes costaron al seguidor sureño de la escuela flamenca más de un altercado con poderosos señores, que no dudaron en mandar sobre su persona al temido tribunal eclesiástico de la Inquisición (la condición de judío converso de Bermejo le hacía especialmente vulnerable a las sentencias de los férreos dogmas de la curia).

Sin embargo, y pese al obligado nomadismo que mantuvo a lo largo de su existencia, Bartolomé de Cárdenas logró sacar adelante una importante producción de óleos y retablos, que ahora lucen conjuntamente en la Sala C del capitalino edificio de Los Jerónimos (en el Museo del Prado); dentro de una magna exposición de ocres dominantes y tecnicolor de paleta y pincel.

Bermejo impulsó un lenguaje distinto para acercarse a los hechos de La Biblia/ Foto: Museo del Prado
Bermejo impulsó un lenguaje distinto, para acercarse a los hechos de La Biblia/ Foto: Museo del Prado

El dramatismo escénico conquista pronto la retina de los asistentes a la muestra, como si los pigmentos y las líneas escaparan en el espacio y el tiempo, para hacer palpitar los corazones y las vértebras de los personajes que aparecen en las imágenes.

Un efecto de ilusionismo real y agresivo, que se integra a la perfección como mediador ideal entre la persona que observa la pintura y la obra en sí. Relación buscada y ansiosa de la que surge un diálogo sincero, construido a base de palabras de angustia y asfixia.

BERMEJO AGRANDA SU HUELLA

El experto Joan Molina (profesor de Historia del Arte medieval en la Universitat de Girona) ejerce como inteligente comisario de una exhibición en la que las paredes se tornan en puertas abiertas, hacia un pretérito de gestas de caballete y tela; cual si fueran invitaciones a un viaje por la liturgia de un artista diferente, y altamente plástico.

La biografía de Bermejo refleja que, desde sus inicios en el oficio de pintor, siempre estuvo marcado por su devoción hacia la escuela flamenca; y, en concreto, hacia las soluciones planteadas por Jan van Eyck y Rogier van der Weyden.

El cordobés aprendió con fervor a moverse entre el dolor palpable de las colectividades mortuorias de Van der Weyden, al que sumó la capacidad sobrehumana de Van Eyck para conquistar las gamas de color que impregnaban los rostros de sus expresivos modelos.

Bermejo llegó a la cima de su talento con "Piedad Desplà"/ Foto: Museo del Prado
Bermejo llegó a la cima de su talento con “Piedad Desplà”/ Foto: Museo del Prado

Solo o con la asociación necesaria de compañeros de menor categoría profesional (en numerosas ocasiones, las sentencias inquisitoriales le impedían llevar a cabo encargos por sí mismo), Bermejo conformó un grupo de piezas sorprendentes, destinadas en su mayoría a lucir imponentes en los altares de las iglesias y catedrales españolas.

El retablo de la parroquia de Santo Domingo de Silos de Daroca, el retablo de la Virgen de la Misericordia para la capilla de la Visitación de Santa María del Pilar, el tríptico de la Virgen de Montserrat y La Piedad Desplà (título cumbre en su trayectoria, fechada en torno a 1490) dan fe de la calidad visual de un pintor singular, genial, e injustamente olvidado por el público y las instituciones.

Nota.- La exposición de Bartolomé Bermejo estará en el Museo del Prado hasta el próximo 27 de enero de 2019.

Más información, entradas y horarios en

https://www.museodelprado.es

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language