Tom Hardy y el final de Al Capone

El intérprete británico de "Mad Max" se mete en el pellejo del legendario gánster neoyorquino apodado Scarface, en "Fonzo".

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Tom Hardy (en la imagen) es un profesional experto en modificar su aspecto físico
Tom Hardy (en la imagen) es un profesional experto en modificar su aspecto físico

Tom Hardy atesora uno de esos rostros fáciles de modificar; algo que le ha facilitado la posibilidad de dibujar la cara a una gran variedad de personajes, solo sujeto a unas estudiadas alteraciones en sus rasgos gruesos de hombre duro, sin echar mano de una excesiva parafernalia o maquillajes estridentes.

La singular naturaleza del súbdito de Isabel II, con la que se ha metamorfoseado en multitud de individuos reales y de ficción, le ha llevado a ser con aparente soltura -por ejemplo- un galán de romanticismo salvaje, en Cumbres borrascosas; un antagonista de espectrales maneras, en El caballero oscuro: la leyenda renace; o un piloto de la RAF con el empaque suficiente para ser considerado un héroe, en Dunkerque.

El último papel en caer en el laboratorio quirúrgico de Hardy es uno de esos roles que conlleva todo lujo de excentricidades e histrionismo dramático: el singular y teatral Al Capone. Una caracterización que el flamante Venom desarrolla en el filme Fonzo, a las órdenes del director Josh Trank (Chronicle).

Tom Hardy comienza su actuación a un año del fallecimiento de Al Capone (en la foto)
Tom Hardy despliega su actuación un año antes del fallecimiento de Al Capone (en la foto)

La historia de este biopic de estilo psicológico arranca cuando Capone ha cumplido diez años de condena, en la prisión de Alcatraz (de los once que le echaron las autoridades, por evasión fiscal).

La pantalla refleja la figura demacrada y oronda de un hombre de 47 inviernos, con una galopante demencia senil provocada por la sífilis que padecía. Aunque, al poco de poner las cartas sobre la mesa de la más que segura muerte del delincuente, el guion salta a mostrar el sangriento pasado del protagonista, expuesto en fogonazos espectrales de recuerdos que le persiguen con la presencia de sus innumerables víctimas.

TOM HARDY EMULA A ROBERT DE NIRO

Fonzo recupera la figura de un gánster mítico en la historia de Estados Unidos, como era Scarface (apodo con el que se hizo famoso Al Capone). Un asesino con metralleta, que despertó el interés de los directores y productores de cine por la peculiar manera en que fue detenido; y por el poder que llegó a detentar en su reinado de casi una década, en las calles y garitos de la aterrorizada ciudad de Chicago.

Hablar de la Ley Seca y de las bandas armadas en USA de los veinte y treinta es hacerlo de Alphonse Gabriel Capone; motivo más que sobrado para que el séptimo arte haya  reflejado en gran número de películas la violenta vida de este hijo de inmigrantes italianos, que fue escalando puestos en el mundo del hampa con sus tácticas homicidas, consistentes en despachar a sus enemigos con cargas explosivas y tiroteos indiscriminados.

Anthony LaPalglia, en Camino a la perdición; Neville Brandt, en la serie Los intocables de Eliot Ness; Stephen Graham, en Boardwalk Empire; Jason Robards, en La matanza del día de San Valentín; Ben Gazzara, en Capone; Rod Steiger, en Al Capone… Muchos han sido los actores que han engrosado sus respectivas carreras con su versión del otrora jefe de la mayor organización criminal de Chicago, puesto entre rejas en 1931.

Tom Hardy ha engordado considerablemente para ser Al Capone
Tom Hardy ha engordado considerablemente para ser Al Capone

Sin embargo, entre las estrellas que han diseñado su particular imagen de Scarface, el que más ha quedado en el recuerdo de los espectadores ha sido Robert De Niro, quien hizo del mediático hampón en el filme Los intocables de Eliot Ness (Brian De Palma, 1987).

De Niro desbordó hiperactividad en su visión del mafioso neoyorquino, pero el período que reproducía el largometraje de De Palma era diferente al que comprende Fonzo; ya que el filme de 1987 reflejaba a Capone en la cima de su carrera delictiva, mientras que Hardy tiene que trabajar con las herramientas de un hombre asolado por la enfermedad: una simple sombre del gánster que causaba el pavor en las autoridades y entre los estadounidenses, en la época que englobó el antes y después de la Gran Depresión.

Un viaje a los infiernos de Alphnose Gabriel Capone, que Tom Hardy procura efectuar con la experiencia que le acredita su compromiso con el deseable minimalismo escénico. Una senda hacia la verosimilitud fímica, para la que cuenta con la inestimable colaboración de Linda Cardellini (Brokeback Mountain), Kyle MacLachlan (Twin Peaks) y Matt Dillon (La ley de la calle), entre otros.

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