Brassaï y sus nocturnidades llegan a Madrid

La Fundación Mapfre acoge una amplia retrospectiva del trabajo del artista nacido en Brasov, considerado uno de los que mejor captó la esencia de la ciudad de París.

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BrassaÏ dedicó gran parte de sus años como fotógrafo a retratar el aspecto nocturno de la urbe del Sena/ Foto: Fundación Mapfre, Estate Brassaï Succession
BrassaÏ dedicó gran parte de sus años como fotógrafo a retratar el aspecto nocturno de la urbe del Sena/ Foto: Fundación Mapfre, Estate Brassaï Succession

BrassaÏ, nombre profesional de Gyula Halász, fue un auténtico maestro en sacar a la luz las sombras ocultas de los paisajes cegados por la bruma y las tonalidades grisáceas.

A través del objetivo de su cámara, el artista nacido en Brasov (perteneciente al imperio austro-húngaro en la época en que BrassaÏ vino al mundo) inmortalizó las grietas enmascaradas de un París seducido por la oscuridad; a la vez que aportó claridad de belleza difusa a los mafiosos, las prostitutas y los drogadictos, que se movían silenciosos por los parques, las avenidas, y los puentes adormecidos del Sena.

La hora de las brujas marcaba el momento en que el creador llegado de la tierra del conde Drácula (Brasov ahora forma parte de Rumanía) desenfundaba su inspiración, encajada entre las paredes de plástico y metal de su cámara. Una pasión emulsionada por fogonazos rápidos e iracundos, con los que desmembró el esqueleto eterno de la urbe por la que pasearon antes que él Victor Hugo, Balzac y Dumas.

Muchas de las esencias de ese espíritu, definido como de paisajista de realidades soñadas, se pueden contemplar hasta el próximo 2 de septiembre en la Sala Fundación Mapfre Recoletos; en una magna exposición, que ilustra las distintas etapas por las que transitó el que fuera compañero profesional de Henri Cartier-Bresson y Robert Doisneau.

Brassaï potenció bastante la temática del desnudo femenino/ Foto: Fundación Mapfre, Estate Brassaï Succession
Brassaï potenció bastante la temática del desnudo femenino/ Foto: Fundación Mapfre, Estate Brassaï Succession

París, con sus rincones y monumentos, es el gran protagonista de la muestra. Un decorado de bohemias decadentes y versos imantados, en el que concurren personajes célebres y seres anónimos; estos últimos, maltratados por un tiempo con el corazón de la piedad colectiva alquitranado.

BRASSAÏ Y EL PULSO DEL PERÍODO DE ENTREGUERRAS

Tras estudiar en la Academia de Bellas Artes de Berlín (Alemania), Brassaï encontró acomodo en la capital francesa. Era el año 1924, cuando Gyula Halász aparcó su maleta en el barrio de Montmartre; y, desde esa atalaya vanguardista, comenzó a prolongar tentáculos sensitivos hacia la llamada Ciudad de la Luz.

Sin embargo, para Halász, la urbe de la Torre Eiffel solo acudía a sus fogonazos vestida con el manto de la noche; cuando los maquillajes diurnos caen por puro cansancio, y las arterias y los puentes adquieren la entonación dionisiaca de los crepúsculos concluyentes.

Las fotografías tomadas por Brassaï en esos años poseen el carácter desafiante de los claroscuros sublimados por la simplicidad; en los que es posible atisbar universos paralelos, más allá de la quietud reinante. Unos mensajes hipnotizadores, que enlazan sus obras con las de coetáneos de la holgura visual y sensitiva de Man Ray.

Brassaï congeló momentos de gran sensibilidad humana, a través de sus fotografías/ Foto: Fundación Mapfre, Estate Brassaï Succession
Brassaï congeló momentos de gran sensibilidad humana, a través de sus fotografías/ Foto: Fundación Mapfre, Estate Brassaï Succession

Las continuas caminatas por la Avenida de los Campos Eliseos, el Campo de Marte, el parque de Las Tullerías o el Bois de Boulogne formaron un conjunto de imágenes que situaron al creador húngaro en un puesto de honor, dentro de los maestros del arte fotográfico de principios del pasado siglo XX. Una actividad que cortó de raíz el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

La ocupación de París por las fuerzas del Tercer Reich hizo que BrassaÏ dejara de encontrar la magia de antaño; motivo por el que el amigo personal de Arthur Miller abandonó su cámara por los lapiceros y las láminas de papel, además de empezar a desplegar una interesante labor como escritor. Dentro de esta última faceta, Halász editó la novela Histoire de Marie (1948); y, posteriormente, el libro Conversaciones con Picasso (1964).

No obstante, en cuanto la contienda acabó, el colaborador habitual de la revista Minotaure volvió a estimular su pasión por la fotografía, ahora reforzada con el producto de sus continuos viajes por distintos países. Uno de estos destinos fue Barcelona, donde Brassaï realizó una serie de imágenes de la Sagrada Familia; las cuales se pueden ver por primera vez en la exposición montada por la Fundación Mapfre.

Nota.- La exhibición de Brassaï estará en la Sala Fundación Mapfre Recoletos, hasta el próximo 2 de septiembre de 2018.

Más información, entradas y horarios en

https://www.fundacionmapfre.org

 

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