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Democracia deshiela la Guerra Fría

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Democracia, la obra original del dramaturgo londinense Michael Frayn, llega al Teatro Valle-Inclán de Madrid con su inteligente relato sobre la operación de espionaje que hizo dimitir a Willy Brandt, como canciller de la República Federal Alemana (RFA).

La compañía The Russian State Academic Youth (Thetre RAMT) ofrece un montaje plagado de momentos hilarantes y coreografías sorprendentes, dirigido por Alexei Borodin.

La pieza fue estrenada por primera vez en el National Theatre de Londres, en septiembre de 2003; y, tras su andadura por los escenarios de Broadway, obtuvo una nominación a los Tony Awards.

Democracia da una perspectiva satírica de la política de bloques
Democracia da una perspectiva satírica de la política de bloques

A principios de los años setenta, el mundo estaba dividido entre países occidentales y de ideología comunista.

El fin de la Segunda Guerra Mundial y el posterior reparto del globo terráqueo habían propiciado el expansionismo de la política de bloques, y estos se configuraron en torno dos alianzas estratégicas fundamentales y atomizadoras ideológicamente: la OTAN y el Pacto de Varsovia.

Tal situación desmembradora fue especialmente traumática en Alemania, cuya partición en la República Federal (RFA) y la República Democrática (RDA) quedó materializada con la construcción en Berlín del llamado Muro de la Vergüenza: cárcel estranguladora en la que dejaron su sangre muchos de los ciudadanos germanos.

En 1969, un político de la Socialdemocracia teutona llamado Herbert Ernst Karl Frahm (más conocido por el nombre en clave de Willy Brandt, que usaba para las actividades contrarias al régimen nazi) se hizo cargo de la cancillería de la RFA, para poner en marcha un programa de atracción y entendimiento hacia las regiones satélites del bloque comunista. Un sistema de sutil concordia que bautizó como Ostpolitik.

Semejante esfuerzo por establecer lazos de afecto común, con el objetivo de seducir a los vecinos de la RDA y naciones como Polonia, no gustó mucho al gobierno de la parte prosoviética. Un ejecutivo que, a través de la Stasi (el cuerpo policial y de los servicios secretos radicados en Berlín oriental), concibió un intrincado plan para destrozar la imagen de Brandt en el lado occidental. Táctica que acabó teniendo éxito.

Democracia es un texto en el que las referencias al pasado se convierten en manifiestos cargados de actualidad/ Foto: CDN
Democracia es un texto en el que las referencias al pasado se convierten en manifiestos cargados de actualidad/ Foto: CDN

En aquel entonces, los periódicos se hicieron eco del escándalo de oscuro espionaje que había detrás de la dimisión del ejecutivo de Brandt, ocurrida en 1974.

Una realidad que gozó de diferentes versiones en función de la zona geográfica de los medios de comunicación que se hicieron eco de la noticia, y que sirvió al escritor Michael Frayn para imaginar una especie de guiñol con los citados personajes. Teatrillo en el que pocos quedan indemnes.

DEMOCRACIA ES UN ALEGATO SOBRE LAS TRAMAS POLÍTICAS

Una de las virtudes del texto de Democracia reside en su capacidad para modificar su registro a golpe de escena, a giro de frase y a escopetazo de mirada.

Mediante un constante juego de luces y de dobles y triples sentidos, el director Alexei Borodin eleva la historia original a una especie de radiografía de los tejemanejes que se producen dentro de cualquier gabinete presidencial, y cuyos efectos narcotizadores quedan expuestos en una época tan complicada como la de la Guerra Fría.

A modo de un Otelo sin Desdémona, el Brandt de la obra testa a sus compañeros de partido para saber quién le ha dado la puñalada, mientras se arrepiente de haber regalado su confianza a su Yago particular, encarnado por el sibilino Günter Guillaume.

Democracia plantea una barra libre de traiciones en sentido clásico/ Foto: CDN
Democracia plantea una barra libre de traiciones en sentido clásico/ Foto: CDN

Borodin monta una macabra sala de fiestas, con bailes y situaciones grotescas, para desvelar un asunto que contó con la supuesta colaboración del temido Markus Wolf (jefe de la Stasi) y de algunos miembros destacados de la Socialdemocracia en la RFA.

Entre todos armaron al efectivo Günter Guillaume para que este se convirtiera en el secretario personal de Brandt, y pudiera engrasar la maquinaria de la delación. Al final, la dama del título (Democracia) hizo valer su poder, y veló por propiciar el cambio del canciller denostado por la faz impoluta Helmut Schmidt

Nota.- Democracia estará en el Teatro Valle-Inclán de Madrid, del 23 al 26 de noviembre de 2017.

Más información, entradas y horarios en

http://www.cdn.mcu.es

Democracia estará en Madrid del 23 al 26 de noviembre/ Foto: CDN
Democracia estará en Madrid del 23 al 26 de noviembre/ Foto: CDN

 

 

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