Robert Frank pone sonidos al silencio en el IVAM

Robert Frank alimenta el interior del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) con sus imágenes, libros y películas. Elementos reunidos en torno a la muestra Caso de estudio.

La institución ubicada en la urbe del Turia se adentra en las obsesiones en blanco y negro de este suizo pigmentado por la cultura norteamericana, el cual reside en los paisajes eternos de Nueva Escocia.

El objetivo de Frank ha captado las sinuosidades opacas y diamantinas de las mujeres y los hombres contemporáneos, adormecidos por las civilizaciones deformadas y los espejismos existenciales.

Robert Frank es capaz de captar las atmósferas emulsivas de cualquier escenario/ Foto: IVAM y Robert Frank

Robert Frank es capaz de captar las atmósferas emulsivas de cualquier escenario/ Foto: IVAM y Robert Frank

Londres habla con el aliento asmático de las nieblas nocturnas; mientras, en Estados Unidos, una señora -enjaulada en la prisión de su corsé- contempla con mirada agresiva a su criada con la piel de ébano. Interludio de vida enciclopédica, que da paso a las tumbas inmutables y recortadas de memorias hundidas en tierra sagrada.

Estas escenas son algunas de las 18 instantáneas que cuelgan en el interior del IVAM, hasta el próximo 15 de octubre. Un imaginario potente y valeroso, que reta a las acometidas de las generaciones renovadoras y digitales; y que tiene en el pulso y la retina de Robert Frank a su maestro y hacedor.

Robert Frank siempre ha trabajado sobre maneras diferentes de tratar la imagen/ Foto: IVAM y Robert Frank

Robert Frank siempre ha trabajado sobre maneras diferentes de tratar la imagen/ Foto: IVAM y Robert Frank

Teorizar sobre el trabajo de Frank es una tarea casi titánica; ya que el legado de este escultor de formatos no es de los que se pliegan a la catalogación simplista y pura de los géneros artísticos tradicionales. Aunque, si hubiera que escoger una determinada definición para este estadounidense nacido en Zúrich, quizá la más exacta fuera la de bibliófilo con una clara obsesión fetichista: hallar el lenguaje oculto de los rostros mudos, y sacar expresiones entendibles a edificios y aceras.

ROBERT FRANK Y LA IMPORTANCIA DE LA MATERIA

Sandra Moros (la comisaria de la muestra que ocupa estos meses el interior del IVAM) ha intentado vertebrar la extensa obra de RF en tres corrientes de desarrollo expresivo, determinadas por la imagen, la autorrepresentación y la representación del otro.

Pero pronto, ante la acumulación de insinuaciones temáticas, estas coordenadas quedan rotas por los juegos voluntarios, las críticas veladas de las injusticias sociales, la necesidad de experimentación, y la progresiva pérdida de interés en los grandes planteamientos humanos.

Robert Frank ha sido uno de los fotógrafos que mejor ha sabido transmitir el sentir de la sociedad de su tiempo/ Foto: IVAM y Robert Frank

Robert Frank ha sido uno de los fotógrafos que mejor ha sabido transmitir el sentir de la sociedad de su tiempo/ Foto: IVAM y Robert Frank

El laberinto planteado por la exposición muestra la faz de un artista golpeado por distintos estímulos. De sus accesos como luchador contra la segregación racial, el consumo masivo y la alienación colectiva de los cincuenta, a su etapa de absoluta desidia por localizar nuevas maneras de expresión a través del cine-estudio; las inspiraciones de este ilustre vecino de Nueva Escocia huyen de la lógica y de las obviedades y modismos.

Independentismo casi enfermizo, del que han surgido piezas tan implacables como Sin of Jesus (1960) o el polémico documental Cocksucker Blues (1972), dedicado a The Rolling Stones.

Un sendero en el que no hay que pasar por alto la afición libresca de Frank, con ediciones tan determinantes en el arte del siglo XX como la de The Americans.

Las secuencias captadas por el responsable de Keep Busy (1975) son como retazos de existencias reconocibles y cíclicas, en las que los silencios toman el ritmo de las declaraciones de esparto, y donde el amor trasluce grietas de ansiedad homicida, a través de las telarañas de los pasados añorados.

En definitiva, un rompecabezas de bellezas breves y alternativas, que cambian en cuanto el visitante se da la vuelta, y escucha los diálogos constantes de los fogonazos imprevistos.

Nota.- Robert Frank. Caso de estudio estará en el IVAM (Valencia, Calle de Guillem de Castro, 118) hasta el próximo 15 de octubre.

Robert Frank potenció su talento a través de formatos como el cinematográfico y el editorial/ Foto: IVAM y Robert Frank

Robert Frank potenció su talento, a través de formatos como el cinematográfico y el editorial/ Foto: IVAM y Robert Frank

Más información, horarios y entradas en

http://www.ivam.es

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