Ridley Scott, tras los pasos de James Cameron

Ridley Scott no consigue crear en Alien: Covenant el mismo ambiente de terror psicológico que desplegó en Alien, el octavo pasajero.

Pese a contar con un competente plantel de actores, se nota demasiado la ausencia de la insuperable Sigourney Weaver, en calidad de heroína.

Michael Fassbender es quien más brilla en el nutrido reparto interpretativo, con su inquietante caracterización dual de los androides David y Walter (muy superior al Bishop de Lance Henriksen, y en similar plano a la escalofriante actuación de Ian Holm, como Ash)

Ridley Scott

Ridley Scott mejora los presupuestos cinematográficos de “Prometheus”

Desde 1979, Ridley Scott es un cineasta sujeto a la pesadilla y las fauces de Alien.

Cerca de cuarenta años prendido de una imaginativa historia como esta, devenida de la leyenda del minotauro y el laberinto, parece mucho tiempo. Y así se nota en la evolución de la serie cinematográfica.

Los lustros transcurridos han convertido al otrora magistral cineasta en un individuo perfeccionista y dado a los alardes técnicos y filosóficos; mientras que su vena más emotiva ha perecido sepultada por la experiencia, a la hora de enlazar fotogramas memorables.

Al Ridley Scott actual le falta la frescura de sus inicios, y eso contagia sus propuestas con un rasgo de frialdad orquestal bastante notable, que no estaba demasiado presente en filmes del calibre de Los duelistas y Blade Runner.

Alien: Covenant no escapa a esas sensaciones, aunque en el guion preparado por John Logan y Dante Harper hay espacio para jugar con parte del entretenimiento de la vieja escuela setentera. Lo que se agradece ante la cierta petulancia de inteligencias galácticas, en la que parece sumido el talentoso responsable de la singular Marte.

Ridley Scott

Ridley Scott ha contado con un jugoso guion, escrito por John Logan y Dante Harper

Scott ha aprendido la lección del desapego de los espectadores tras la decepcionante odisea bautizada Prometheus, e intenta salvar los muebles de una de las sagas que más fama le ha reportado a nivel planetario.

No obstante, el británico ya no es un autor de argumentos con contenidos envolventes y atentos a las exigencias de los fans; y por eso ha puesto el espejo retrovisor, para recuperar en lo posible la esencia de la inolvidable El octavo pasajero.

Aunque, en su operación regresiva, la película parezca más cercana a Aliens: la espectacular y atronadora movie del mediático James Cameron (digna secuela de la entrega original).

RIDLEY SCOTT Y EL UNIVERSO ALIEN

Alien: Covenant comienza en una línea muy similar a la del filme de 1979, con un viaje a lo Mayflower y un androide que recibe órdenes de una computadora central llamada Madre.

Aunque el verdadero inicio de este regreso al cosmos de las bestias babeantes se lo marca Scott con una misteriosa escena, llevada a cabo entre David (Fassbender) y su creador (Guy Pearce). Una secuencia que recuerda mucho a la mantenida entre el replicante de Blade Runner y el tipo que lo ideó (solo falta el beso mortal).

Ridley Scott

Ridley Scott echa mano de todos los trucos de las entregas de Alien

A partir del prematuro despertar de la tripulación y la muerte del capitán de la nave (papel breve que ejerce James Franco), la cinta discurre a través de unas relaciones humanas extrañas y carentes de un auténtico calor afectivo.

En medio de semejante panorama de estereotipos andantes, el androide Walter sale posicionado en primer plano, como un personaje de inspiración entre William Shakespeare e Isaac Asimov. Un cruce de intenciones que ejecuta con sobresaliente aplomo el camaleónico Michael Fassbender.

El gesto inerte y gélido del protagonista de Jane Eyre consigue eclipsar las carreras a contrarreloj por salvar la vida de los roles a los que ponen físico la esforzada Katherine Waterston (como Daniels), el perdido Billy Crudup (Oram) y el elocuente Danny McBride (Tennessee). Labor de lucimiento coherente y contenido por parte de MF, que incluso resta importancia a la presencia del mismo Alien.

Dentro de este entramado de connotaciones maquiavélicas, Ridley Scott vierte parte de sus obsesiones filosóficas sobre el universo y la inteligencia artificial; aunque deja lugar para el espectáculo sanguinolento y terrorífico, que es lo que da sustento a una saga que se perpetua por las décadas.

Bajo el paraguas del espectáculo (aunque sea sesudo), Alien nunca llega a cansar…

Ridley Scott

Ridley Scott ha simplificado sus pretensiones respecto a “Prometheus”

Tráiler oficial de Alien: Covenant, por Twentieth Century Fox

 

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