El CDN recuerda el genocidio nazi

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El CDN (Centro Dramático Nacional) se acerca a la barbarie cometida por el régimen de Hitler para con las personas discapacitadas, en Cáscaras vacías.

Magda Labarga y Laila Ripoll ponen en escena a seis víctimas de la eutanasia programada por el Tercer Reich, con respecto a los que consideraban entes sin beneficio productivo.

Media docena de actores con alguna minusvalía interpretan los diferentes personajes que aparecen en la historia.

El CDN ha albergado las pesadillas ocurridas en el castillo de Hartheim en el Teatro María Guerrero
El CDN alberga las pesadillas ocurridas en el castillo de Hartheim, dentro del Teatro María Guerrero

La apacible e idílica Austria, el país de los edificios románticos y los valses con aroma a Sissi y a Francisco José I, también fue un lugar de muerte y pesadilla en enclaves como el del castillo de Hartheim.

Envuelta en medio del furor nacionalsocialista, la tierra donde nació Mozart dejó de ser el refugio de la intelectualidad genial y artística de los Strauss y de Sigmund Freud, para convertirse en una extensión de gritos en las almenas y sangre sobre el empedrado de sus calles; gracias al imperio del terror fundado por un führer de psicopatía galopante, llamado Adolf Hitler.

Desde su ascenso al poder, el líder de las hordas de la esvástica se dedicó a acabar con todos los que consideraba indignos de la nueva Alemania: judíos, polacos, rusos, checos, gitanos… y discapacitados. Estos últimos supusieron más de 200.000 cadáveres sin tumba, cercenados secretamente con técnicas bestiales en pos de una eutanasia criminal.

El mundo cerró los ojos ante el nominado plan de exterminio Aktion T4, que se extendió entre 1939 y 1941; y todavía en la actualidad es un hecho que no ha obtenido el debido estudio y análisis por parte de los investigadores del pasado.

La canaria Magda Labarga y la madrileña Laila Ripoll han querido reparar un poco las heridas del injustificado olvido hacia los minusválidos que perecieron en los centros genocidas levantados por los nazis. Y por eso han orquestado Cáscaras vacías: una obra compuesta por testimonios reales, que escenifican unos individuos apenados por la falta de esperanza, encerrados en una sala que recuerda telúricamente a una estancia destinada al baño.

El CDN ha permitido a Magda Laberga y Laila Ripoll disponer de un escenario de connotaciones telúricas para la obra/ Foto: MarcosGpunto y CDN
El CDN ha permitido a Magda Labarga y Laila Ripoll disponer de un escenario de connotaciones telúricas para la obra/ Foto: MarcosGpunto y CDN

Un grupo de intérpretes discapacitados se encarga de representar cada uno de los papeles que pueblan el desnudo decorado, y que aportan con sus gestos la escalofriante veracidad de los daños soportados por los que padecieron las acciones homicidas de los médicos y científicos contratados por el Tercer Reich.

EL CDN Y LOS ASESINATOS PROGRAMADOS

Alemania, 1939. Hitler declara la guerra. Al mismo tiempo, autoriza la eliminación de quienes para los nazis son vainas huecas, vidas indignas de ser vividas, cáscaras vacías. Así llamaban a las personas con alguna discapacidad“, comentan Labarga y Ripoll.

Esas palabras cargadas de dureza, se encargaron de ratificarlas las operaciones y estudios carentes de cualquier signo de humanidad, llevados a cabo por la plana de facultativos que desarrolló el plan T4.

Quemados en graneros, descuartizados en camillas, operados sin anestesia, sometidos a todo tipo de torturas físicas y mentales… pocos fueron los que consiguieron salir con vida de los seis puntos de eliminación desperdigados por las hordas de la calavera en Europa central.

Con un estilo espartano en elementos decorativos y superfluos, el blanco nuclear del lugar donde transcurre el argumento de Cáscaras vacías revela las intenciones de la pareja de directoras, muy implicadas en que lo importante fueran los recuerdos de esos pacientes destinados a una muerte incruenta y segura.

Raúl Aguirre (Paul), David Blanco (Roland/ Fantasma de Theodor), Patty Bonet (Lotte), Ángela Ibáñez (Agnes), Paloma Orellana (Hayde) y Jesús Vidal (Hans) son los actores que conjuntan el sorprendente elenco artístico, y que soportan en sus respectivas caracterizaciones el peso dramático de una pieza concebida para grabar en la memoria uno de los aspectos más salvajes de un pretérito no muy lejano en el tiempo.

Episodio de trágicas consecuencias que nunca debería repetirse, por los siglos de los siglos…

Magda Laberga y Laila Ripoll consiguen que el CDN se convierta en un espacio de denuncia activa/ Foto: MarcosGpunto y CDN
Magda Labarga y Laila Ripoll consiguen que el CDN se convierta en un espacio de denuncia activa/ Foto: MarcosGpunto y CDN

Nota.- Cáscaras vacías estará en el Teatro María Guerrero de Madrid (Calle Tamayo y Baus, 4), del 26 de octubre al 13 de noviembre de 2016.

 

 

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