Janfri Topera: “De cuarenta millones de españoles, treinta y nueve somos antihéroes”

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Janfri Topera se pone el pantalón corto y la camiseta sin tirantes para sudar hasta la última gota, con el fin de estrangular los michelines en Runners.

La obra, cuya dirección corre a cargo de Ernesto Caballero, supone el debut como dramaturgo de la también actriz Karina Garantivá.

La historia gira en torno a un matrimonio con la vida asegurada económicamente, aunque arruinada desde el punto de vista de las ilusiones perdidas por la inercia de la rutina.

Janfri Topera estará en los Teatros Luchana de Madrid hasta el 30 de octubre, con "Runners"
Janfri Topera estará en los Teatros Luchana de Madrid hasta el 30 de octubre, con “Runners”

Cuatro bancos de gimnasio, dos parejas de actores y mucho aroma a derrota existencial.

Estos ingredientes son los cocinados en el plato de Karina Garantivá para levantar Runners: una pieza que va sobre la angustia del paso del tiempo, y que recalca las tibias sensaciones de los que han dejado pasar demasiadas metas volantes en su recorrido existencial.

Dentro de semejante panorama, Janfri Topera (nacido en Oña, Burgos, en 1958, bajo el nombre de Miguel Gredilla García) ajusta su carnalidad natural a las rigideces de Marcos: un funcionario sin problemas cotidianos que se plantea un alto en el camino, simplemente para correr un inalcanzable maratón.

El actor burgalés, rostro conocido por el gran público por sus colaboraciones televisivas y cinematográficas, afronta Runners con la compañía de Ernesto Caballero, con el que exhibió su salvaje talento para la escena en montajes tan recordados como el de Montenegro. Y lo hace sin límites ni barreras expresivas.

Un proceso de simbiosis con el personaje que el intérprete de Con el culo al aire desvela a The Living Culture Magazine, sentado tranquilamente en una de las butacas de los Teatros Luchana; mientras, a pocos metros del lugar, unos manifestantes intentan hacer temblar los cimientos burocráticos de una todopoderosa compañía de seguros.

Janfri Topera reconoce que ha concebido su papel desde sus características físicas y corporales/ Foto: Jesús Martín
Janfri Topera reconoce que ha concebido su papel desde sus características físicas y corporales/ Foto: Jesús Martín

Antes de entrar en materia, me gustaría saber de dónde viene lo de Janfri.

Te cuento. En la Escuela de Arte Dramático de aquí de Madrid, donde también estudiaba Ernesto Caballero, los profesores nos mandaban improvisar, para trabajar ellos menos. Y yo, en todas las improvisaciones que se me ocurrían, jugaba a semejar un look un poco a lo Humphrey Bogart. Entonces, una compañera, Sandra Toral, dijo: “joder, es que pareces Humphrey”. Y de esa manera todos empezaron con la tontería de Janfri; y, joder, a mí me hizo gracia: Pero yo me llamo Miguel Gredilla, y en una sesión de teatro del absurdo, donde también estaban Blanca Portillo y Andrés Lima, me dijo Juan Echanove: “coño, ¿por qué no te pones Janfri Topera?”. Y me lo puse.

 

Una historia realmente pintoresca… Ahora ya vamos con Runners. ¿Qué es lo que más te llamó la atención para querer protagonizar este proyecto?

Sobre todo, darme cuenta de que me viene como un guante, porque mi personaje es el de un tipo de mi edad. Empieza el texto diciendo: “Me llamo Marcos, tengo cincuenta y siete años, estoy gordo, y mi vida es un coñazo”. Así es como yo me siento a esta edad: que estoy gordo y que la vida es un coñazo. Entonces, me gustó mucho el cambio, de cómo un tío prejubilado dice: “coño, joder, llevo toda mi vida con la misma rutina e inercia, así que por qué no hago una cosa nueva”. Eso mismo lo siento cada vez que dejo de fumar y de beber. En esos períodos me pongo como una moto, me sabe todo mejor, hablo de otra manera y tengo mucha más vitalidad. Y en la función pasa eso, que el simple hecho de decir: “coño, me voy a apuntar a una maratón”, sirve para sorprenderse y ver con ojos nuevos otras cosas. En realidad, el texto es como un guante para mí (recalca).

 

En la promoción, Marcos es definido como un antihéroe, ¿en qué sentido hay que entender tal asunción?

Es un antihéroe porque creo que Marcos retrata un poco a los españoles, sobre todo a la gente de mi generación. Piensa en esa persona que se levanta por la mañana, que va a trabajar, que tiene su mujer y sus hijos, y que prácticamente hace lo mismo todos los días. Creo que de cuarenta millones de españoles, treinta y nueve somos antihéroes; en el sentido de que nuestras vidas transcurren de esa manera. En mi caso particular, me resisto a ese tipo de rutina, y por eso me dediqué un poco al teatro. Esa inercia me aburre mucho y me tira para abajo.

Janfri Topera define su papel como una víctima del paso del tiempo/ Foto: Jesús Martín
Janfri Topera define a su personaje como el de una víctima del paso del tiempo/ Foto: Jesús Martín

¿Qué cosas tienes en común con Marcos y cuáles te diferencian de él?

Me identifico en el espacio de seguridad que él marca. Es decir; todos, cuando tenemos un trabajo continuo y un contrato, parece que nos relajamos con la vida tranquila y bonita. Digamos que a eso nos acostumbramos todos, porque si has visto las orejas al lobo y te ha tocado pasar hambre, esa angustia no es apetecible y te moldea. Eso es lo que me identifica. Pero lo que me diferencia es que esa rutina y ese tipo de vida no me hacen feliz. Hay un momento en que la cabeza y el cuerpo empiezan a indicar que no estoy a gusto, quizá porque no estoy casado y no tengo hijos. Aunque, lo sí te puedo asegurar, es que lo que hago en escena sí que hace que el cuerpo me vibre.

 

En un momento de la obra, tu personaje sentencia que el tiempo es un cabrón. ¿Compartes esta afirmación?

Sí. Además pienso que es un cabrón en el sentido de que nos damos cuenta cuando ya somos viejos. Es decir, yo si me hubiera dado cuenta de que el tiempo es un cabrón cuando tenía 18 años, seguramente no lo habría malgastado tanto. Parece un tópico, pero es la puta verdad. Cuando tienes 57 años para 58, ves que el cuerpo te va diciendo que no puedes beber ni fumar, que no puedes comer lo que te apetece, que tienes tos al correr… Entonces, te levantas todos los días diciendo: “¡coño, a ver cómo puedo aprovechar el tiempo al máximo para no estresarme!”. Aunque sabes que tienes las habas contadas…

 

Tal reloj psicológico quizá se nota más en profesiones como la de actor, con la ausencia progresiva de buenos papeles para intérpretes por encima de los cincuenta años…

Claro, eso es así. A mí me ha pasado algo y es curioso, porque la verdad es que hace cuarenta años, cuando empecé, la mayoría de los mejores trabajos eran para gente como José María Rodero y José Bódalo,  hombres de cuarenta a cincuenta para arriba. En la actualidad, los chavales jóvenes han tenido la suerte de que las historias están concebidas para ellos, porque los públicos de esas franjas de edad son los que más consumen. Y, efectivamente, a los viejos nos van quedando ya los abuelos… Lo que ocurre es que debemos tratar de hacerlo lo mejor posible, para que en otros tipos de proyectos podamos afrontar papeles más protagónicos, como el que hago en esta obra.

 

Runners trata de soslayo asuntos como el del excesivo culto al cuerpo. ¿No resulta paradójico que, en la sociedad actual, todos se maten por ir al gimnasio y se siga criminalizando el desnudo?

Yo lo achaco al qué dirán. En mi caso, no he sido guapo y no he estado nunca atlético, siempre he sido un poco gordo y he hecho ostentación de ello. En escena, con Ernesto Caballero por ejemplo, mi cuerpo siempre se ha exhibido; y lo ha hecho haciendo gala de mi gordura y de mi mala condición física. A mí no me importa lo que digan los demás. Pero la sociedad va por otro lado. Y es este culto al cuerpo, de querer estar cachas, de hacerse todo el rato fotografías con el móvil… No lo sé, supongo que será esta la España que nos han metido los políticos, para que no pensemos en sus estupideces y en el tiempo que nos hacen perder ahora con esto de las elecciones…

Janfri Topera confiesa estar a gusto con mostrar su cuerpo desnudo cuando el trabajo lo requiere/ Foto; Jesús Martín
Janfri Topera confiesa estar a gusto con mostrar su cuerpo desnudo cuando el trabajo lo requiere/ Foto; Jesús Martín

JANFRI TOPERA: “ME QUITO Y ME PONGO LA ROPA CON MUCHA FACILIDAD”

Al echar un vistazo a tu carrera, parece que siempre has entendido tus papeles de una manera muy física…

Siempre. A mí me parece que la interpretación va unida a lo físico. Tu cabeza debe construir desde el pelo al último dedo del pie del personaje: cómo quieres que se mueva, cómo quieres que hable, qué ritmo, qué entonación… Y el cuerpo es fundamental. Tú tienes que componer, para que al espectador le llegue de cuerpo entero. El personaje no puede pensar una cosa y que el cuerpo diga otra. Eso para mí siempre ha sido así.

 

Ser un actor conocido en la televisión y el cine, ¿te ha mediatizado de alguna manera a la hora de que los demás valoren de tu trabajo en teatro?

No. Además, a mí me gusta cuando alguien en la calle me dice que le agrada mi trabajo en Con el culo al aire, en Olmos y Robles… Y también que se acuerden de P. Tinto y de Mortadelo y Filemón… A mí, ese tipo de cosas me animan mucho. Pero, cuando alguien dice que me ha visto en una función de teatro, y que se acuerda de Montenegro o de Rinoceronte, me gusta incluso más, porque es un público como mucho más fiel, ¿sabes? En la televisión siempre me dan papeles de garrulo y de ‘pasao’ de vueltas, y es un honor que todos vean que también puedo ser un tipo distinto. A veces han dicho: “¡joder, no sabíamos que tú eras así!”

 

En la promoción de Runners dejas caer que interpretas un desnudo en escena. ¿Hay que tomárselo de manera literal o en broma?

(Sonríe ante la cuestión) Sí, bueno, eso es un poco la tontería, como hace El Gran Wyoming… Digamos que yo nunca he tenido ningún problema en exhibir mi cuerpo, y con Ernesto Caballero he protagonizado más de un desnudo integral y frontal. (Se toma un lapsus para pensar) Sin embargo, aquí voy a dejar la duda, para que la gente lo compruebe. Pero, digamos que me quito y me pongo la ropa con mucha facilidad.

 

Ahora que comentas tu disponibilidad absoluta en esos temas, recuerdo que Vicente Aranda solía quejarse de que los actores masculinos siempre eran más reacios que las mujeres a la hora de grabar un desnudo frontal…

Eso es simplemente por el tamaño del rabo, no tiene otra explicación. Pero a mí me da igual. Yo tengo el pene pequeño, de hecho siempre lo comparo con el del David de Miguel Ängel. Lo tengo igual que él. A mí me da lo mismo lo de la largura, porque no compito en nada; y menos en ese tema.

 

Karina Garantivá, autora de Runners, también encarna uno de los papeles en la obra. ¿Cómo habéis llevado el desdoblamiento?

Ha habido una simbiosis muy buena, porque Karina va muy de la mano con Ernesto Caballero en la dirección, y el entendimiento es perfecto. Yo también conozco mucho a Ernesto, y en cuanto le miro ya casi sé por dónde va a ir. Entonces, a mí me deja libertad para participar un poco. Y Karina ha sido también muy generosa, porque me ha dejado aportar muchos aspectos de mi personaje. En realidad, ha sido un trabajo muy conjunto, a la hora de elaborar el texto y de su puesta en escena.

Janfri Topera reconoce la conjunción perfecta que ha mantenido con Ernesto Caballero y Karina Garantivá/ Foto: Jesús Martín
Janfri Topera reconoce la conjunción perfecta que ha mantenido con Ernesto Caballero y Karina Garantivá/ Foto: Jesús Martín

La compañía que se ocupa de Runners lleva el nombre de Primas de Riesgo, ¿sigue siendo un riesgo hacer teatro en España en estos días?

Es muy jodido, es un riesgo terrible. De cien euros que entran: 21 van para el IVA, el diez por ciento para los autores, otra mitad para el teatro… Imagínate lo que queda para la compañía… Es una labor de titanes, una auténtica supervivencia.

 

La gente aprende a correr para alcanzar metas, pero también para huir de algo. ¿De qué huiría Janfri Topera?

Yo, ahora mismo, no saldría huyendo de nada, porque tengo una edad. Lo que quiero es vivir a muerte lo que me quede de vida. Pero vivir desde la vida natural, minuto a minuto. Quiero correr, comer la vida… pero las veinticuatro horas del día.

 

Por cierto, ¿has participado alguna vez en un maratón?

No he corrido nada. De pequeño era muy malo en gimnasia, y el profesor siempre me tenía en su punto de mira. Lo que sí recuerdo es que una vez llegué segundo en una carrera que hicimos por Burgos. Y el profe se quedó flipado…

Janfri Topera promete más de una sorpresa con "Runners"
Janfri Topera promete más de una sorpresa con “Runners”

Tráiler de Runners, por Primas de Riesgo Producciones

Entradas y horarios para asistir a Runners en

http://www.teatrosluchana.es

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