Caravaggio tiñe Madrid de luces y sombras

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Caravaggio y los pintores del norte es el título de la exposición que el Museo Thyssen-Bornemisza inaugurará el próximo 21 de junio, sobre el artista barroco.

La institución reúne doce cuadros del maestro lombardo, procedentes de centros como el Metropolitan de Nueva York y la Galleria degli Ufizzi de Florencia.

A lado de las pinturas del creador italiano se hallan cuarenta y un óleos elaborados por los seguidores del autor de Santa Catalina de Alejandría en Holanda, Flandes y Francia.

Caravaggio ejerció una gran influencia en pintores como Renbrandt y Rubens
Caravaggio ejerció una gran influencia en pintores como Renbrandt y Rubens

Durante el crepúsculo del siglo XVI, buena parte de la claridad cegadora del Renacimiento quedó sumida en la nocturnidad voluntaria y retorcida de los pinceles.

Más allá de las paletas determinadas por las bellezas insultantes de Piero della Francesa y Sandro Botticelli, las tablas y las telas empezaron a acomodar sus rugosidades falsamente blanqueadas a los rasgos malheridos de prostitutas y mendigos: modelos de barro y arcilla disfrazados con la dignidad de la realidad, para figurar en la eternidad como personajes ajenos a su naturaleza cotidiana.

Michelangelo Merisi Caravaggio (Milán, 1571- Porto Ercole, 1610) fue uno de los primeros en otorgar el protagonismo de una escena a lupanares teñidos con el decoro de las formas principescas y ducales, mientras el fondo del decorado reñía -a dentellada de sable- para preservar su negrura de camposanto y velatorio.

Caravaggio fue un contumaz cronista de los bajos fondos y de los pecados vitales
Caravaggio fue un contumaz cronista de los bajos fondos y de los pecados vitales

En las escenas ilustradas por el maestro transalpino hay sudor de cicatrices interiores, y destrucción de psiques perseguidas por las rigideces morales de un tiempo entre costuras de mimbre y censuras eclesiásticas. Una época a la que Caravaggio retrató con la saña y la fiereza de sus pigmentos, secuestrados del dolor colectivo y ciudadano. Gotas multicolores siempre en duelo de cruz de navajas con las leyes de la luminiscencia.

Gert Jan van der Sman (comisario de la exhibición) recupera tales esencias de reyertas pasionales encerradas en los metros cuadrados de un estudio, y las despliega por la sede madrileña del museo Thyssen-Bornemisza con el propósito de contagiar su sapiencia visual y sensitiva, a través de doce de los trabajos más conocidos del pintor de Judith decapitando al gigante Holofernes.

Fórmula que también vale al citado investigador para presentar un conjunto de obras prendidas conceptualmente del calor tenebroso del milanés, y que fueron consideradas en su momento como las representantes nórdicas más directas del Barroco de Michelangelo Merisi.

CARAVAGGIO Y SU ESCUELA FIGURADA

Cuando Diego Velázquez viajó a Italia, aparte de admirar los logros de los grandes maestros del Arte nacidos en esa privilegiada tierra, el sevillano pudo contemplar con escalofríos de autenticidad las soluciones trágicas horneadas por Caravaggio.

Los músculos a punto de romper la carne con sus puntiagudos lamentos, las mujeres de miradas condenadas a los suplicatorios inquisitoriales, las sangrantes posturas de los mártires y la asfixia circunstancial impuesta por profundas gradaciones cromáticas fueron como estiletes de inspiración en el ánima del autor de Las Meninas.

Unos efectos que igualmente compartieron artistas de similar interés exploratorio, como Rembrandt y Rubens.

Caravaggio era capaz de transmitir un mundo de sentimientos a través de sus escenificaciones
Caravaggio era capaz de transmitir un mundo de sentimientos a través de sus escenificaciones

Dentro de las dramatizaciones que orquestaba el italiano, escondido en su habitáculo de peleas intestinas y caballetes hipnotizadores, es posible hallar un singular combate entre la consciencia y el sueño, entre la realidad y la épica dogmática y espiritual de los Evangelios y las Escrituras.

Caravaggio inició con tales elementos un camino arriesgado y novedoso, capaz de canibalizar cada rasgo y detalle, y nunca exento de plantear cuestiones ajenas y subliminales respecto a las virtudes narrativas que ofrece cada una de sus piezas.

Con Michelangelo Merisi, el Barroco de claroscuros vengativos y expectantes instaló sus diálogos elevados para acabar con las verdades absolutas, alimentado por su anhelo de reclamar la importancia heroica de los que sufren, y de los que arrastran su amargura por las calles.

Esta determinación en pos de bajar a los empedrados sanguinolentos de la realidad fue precisamente un valor que captó la atención de propios y extraños, y le granjeó el seguimiento de creadores de Holanda (Dirk van Baburen, Gerrit van Honthorst, Hendrick Ten Brugghen), Flandes (Nicolas Réginer, Louis Finson) y de Francia (Simon Vouet, Claude Vignon, Valentin de Boulogne). Además de otros profesionales de la plástica diseminados por distintas naciones del Viejo Continente.

Caravaggio y los pintores del norte recompone con soltura la magia que emanó el irrepetible pulso de Michelangelo Merisi; y lo logra mediante la selección conmovedora de parte del trabajo de este visionario de carácter difícil y retina de oscuridades y focos sobrenaturales.

Un hombre con tacto de trementina y aliento oleoso, que marcó el devenir de las sombras y las luces envueltas en las dimensiones extensibles de un lienzo… Por los siglos de los siglos…

Nota.- La exposición estará en el Museo Thyssen-Bornemisza del 21 de junio al 18 de septiembre de 2016.

El flamenco Louis Finson es uno de los artistas que siguió el estilo de Caravaggio
El flamenco Louis Finson es uno de los artistas que siguió el estilo de Caravaggio

Más información, entradas y horarios en

http://www.museothyssen.org

 

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