Wilfredo Lam descoloniza el arte en el Museo Reina Sofía de Madrid

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Wilfredo Lam levanta ecos de jungla a través de sus trabajos esquematizados y rebeldes. Toda una afrenta de expresiones salvajes para cualquier pinacoteca con el cartel visible de “silencio, por favor“. Tales diálogos excesivos, de colores aguerridos y formas contestatarias, inundan el interior del edificio Sabatini del Museo Centro de Arte Reina Sofía de la Villa y Corte; estancia que se prolongará hasta el próximo 15 de agosto.

Wilfredo Lam (en la foto) siempre fue un espíritu libre, ajeno a las identificaciones con algún movimiento en concreto
Wilfredo Lam (en la foto) siempre fue un espíritu libre, ajeno a las identificaciones con algún movimiento en concreto/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía

Un rumor continuo de nomadismo vital parece enlazar las cerca de doscientas cincuenta obras que cuelgan de las paredes de la pinacoteca capitalina. Una canción casi imperceptible por el oído, que vertebra sus estrofas con la calidez de las cerámicas horneadas, las paletas vestidas con los licores de la esperanza y los grabados esmaltados en planchas cegadoras.

En medio de este aquelarre de estilos y vanguardias, la presencia intuida de Wilfredo Lam (Sagua La Grande, Cuba, 1902- París, 1982) deja un aura eterna de lúdicos mensajes, en los que caben las dramatizaciones políticas a raíz de los acontecimientos más devastadores del pasado siglo XX, tales como la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial.

El Museo Reina Sofía ha organizado la muestra sobre Wilfredo Lam con ayuda del Centre Pompidou y la Tate Modern/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía
El Museo Reina Sofía ha organizado la muestra sobre Wilfredo Lam con ayuda del Centre Pompidou y la Tate Modern/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía

Por medio de la meritoria labor de los expertos Catherine David y Manuel Borja-Villel, el Museo Centro de Arte Reina Sofía reúne un conjunto vasto y completo de la extensa trayectoria profesional del “caribeño de las mil tierras“. Escenas rescatadas de la febril esencia oleosa del isleño, con las que queda patente el compromiso de Lam hacia las exploraciones proactivas, siempre iniciadas en pos de encontrar soluciones plásticas que hicieran evolucionar su idea del arte.

WILFREDO LAM DA LECCIONES DE INDEPENDENCIA

Comprometido social y políticamente con las causas que creía importantes para el devenir de los pueblos y las naciones, el que fuera ilustrador prestigioso de algunos de los escritos de André Breton consiguió construir una producción creativa sin limitaciones generacionales. De esta manera, su planteamiento multicultural dio como resultado un recorrido preciso y enriquecedor por vanguardias tan inspiradoras como El Expresionismo, El Surrealismo o el muralismo de naturaleza étnica.

Wilfredo Lam practicó con una gran variedad de formatos y materiales/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía
Wilfredo Lam practicó con una gran variedad de formatos y materiales/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía

De Picasso a Gauguin, de Diego Rivera al Grupo CoBrA, la manga ancha de influjos a lo largo de la vida de Wilfredo Lam nutrió sus obras de un elemento visionario, carente de pasaportes e identificaciones determinadas. Casi como  banderas contra el colonialismo del pensamiento, el pincel y la espátula del artista cubano se pusieron al servicio de las máscaras agrietadas, de los rostros surcados por tragedias mortuorias y de los esqueletos danzantes en el planeta de las grandes devastaciones.

Cuba, EspañaFrancia, Estados Unidos, Italia… Los hogares por los que transitó el vástago de padre cantonés y madre caribeña fueron tan numerosos como las capas con las que barnizó culturalmente cada una de sus imágenes, emergidas de sus anhelos de primitivos trances.

La exhibición que despliega el Museo Reina Sofía atiende a cada una de esas etapas que protagonizaron el currículo del autor de La Jungla y del estremecedor Autorretrato II. Pero en su enriquecedor viaje, la muestra detiene su andar vertiginoso en el período español, experimentado por el republicano WL en el lapso comprendido entre 1923 y 1938. Durante la intensa estancia en el país de la Piel de Toro, el creador de Sagua La Grande conversó de manera apasionada con las obras de Velázquez, El Greco y Murillo; mientras tomaba conciencia de las nuevas corrientes lideradas por maestros del pelaje de Pablo Picasso y de Juan Gris.

De esas relaciones de trementina y lapislázuli, surgió también un sentimiento de lucha en el interior de don Wilfredo, que le animó a inmortalizar las miradas anónimas y quemadas de los campesinos peninsulares, testigos férreos de las soledades castellanas.

Todos estos ingredientes, y muchos más, conforman la exhibición que desembarcó el pasado 6 de abril en la urbe del Manzanares; y que funde su entusiasmo en las estampas carcomidas de una época de vitalismo activo, donde los ideales aún eran capaces de despertar la genialidad adormecida de unos pigmentos aglutinados sobre tablas, papeles, láminas de metal, terracotas y lienzos.

La exposición de Wilfredo Lam viajará posteriormente a París y a Londres/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía
La exposición de Wilfredo Lam viajará posteriormente a París y a Londres/ Foto: Museo Centro de Arte Reina Sofía

Más información, entradas y horarios en

http://www.museoreinasofia.es

 

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