Galileo revive en Madrid su retractación

140

Galileo Galilei adquiere el protagonismo absoluto en el Teatro Valle-Inclán, con la representación de la obra Vida de Galileo. El texto, escrito en 1955 por Bertolt Brecht, es un manifiesto moldeado a partir de las heridas humanas ocasionadas por la Ciencia. El montaje estará en la Villa y Corte hasta el próximo 20 de marzo.

Galileo adquiere voz a través del actor Ramon Fontsrè/ Foto: David Ruano y CDN
Galileo adquiere voz a través del actor Ramon Fontserè/ Foto: David Ruano y CDN

Hogueras de superstición asolaron -con sus humos latinizados- a los investigadores en la época en la que Galileo Galilei tuvo la osadía de apoyar una teoría como la del Heliocentrismo. La Iglesia de Roma no deseaba que se pusiera en tela de juicio ni una coma del texto sagrado, y rechazar el protagonismo absoluto de la Tierra en el movimiento planetario significaba para el Catolicismo apartarse de unos dogmas espirituales mantenidos rígidamente desde los púlpitos.

No obstante, las estrictas censuras inquisitoriales no podían ocultar por mucho tiempo que el universo se parecía más al dibujado por Giordano Bruno y Francis Bacon, que al esbozado por las doctrinas cardenalicias. Esta convicción, basada en que un día la experiencia telescópica prevalecería sobre los juicios tradicionalistas, dio confianza a Galileo, quien no pensaba que su trabajo levantaría una reacción tan violenta por parte de la curia (sobre todo porque tenía cierto apoyo del Papa Urbano VIII). Al final, la condena de 1633 obligó al inventor a retractarse públicamente de sus escritos: un hecho que le pasó factura de sulfuro al científico de Pisa.

Galileo es visto por Bertolt Brecht com un hombe perseguido por la culpa/ Foto: David Ruano y CDN
Galileo es visto por Bertolt Brecht como un hombre perseguido por la culpa/ Foto: David Ruano y CDN

El linchamiento moral sufrido por el italiano nutrió de reflexivas connotaciones la mente del dramaturgo germano Bertolt Brecht, quien realizó hasta tres versiones distintas de la pieza Vida de Galileo, en las que expuso las implicaciones que le sugerían los padecimientos del astrónomo transalpino.

También Brecht –el Galileo del teatro contemporáneo- pensó en el arte como una herramienta para transformar el mundo; formuló innovadores planteamientos que desencadenaron cambios decisivos en nuestro modo de entender el hecho teatral. Tampoco pudo evitar el exilio ni la prohibición de sus obras. Y, tal como el científico paduano pasó sus últimos días retirado en una casa de campo florentina bajo la complaciente tutela de la Inquisición; así podemos imaginar al dramaturgo alemán tras la Guerra, custodiado en su teatro de Berlín oriental por devotos feligreses de la Komintern, tratando de explicarse las limitaciones del nuevo sistema emancipador de la RDA. En cualquier caso, lo que importa es que la obra de ambos ha prevalecido para dar un poco de claridad en nuestra noche, tan inexplicable aún“, afirma Ernesto Caballero, director del montaje que se representa en el Teatro Valle-Inclán de Madrid.

GALILEO PORTA SU MÁSCARA DEMACRADA

El espectáculo capitalino exhibe un mundo a oscuras, tenebroso e incluso complaciente con la lujuria escondida en los rincones de la ciudad de Florencia. Sin muchos más atavíos escénicos que los de los círculos constantes, los actores adquieren la carne y el esqueleto de fantasmas que pasean sus penurias por el patio de butacas, generosos en su deambular hacia los apocalípticos trazos de la responsabilidad científica.

La iluminación de Ion Anibal dota de misteriosa trascendencia la actualización de "Vida de Galileo"/ Foto: David Ruano y CDN
La iluminación de Ion Anibal dota de misteriosa trascendencia la actualización de “Vida de Galileo”/ Foto: David Ruano y CDN

Envuelto por el aura polivalente del investigador del siglo XVII, el actor barcelonés Ramon Fontserè asiste a la función en la piel de un Galileo Galilei asolado por la traición a sí mismo y a sus semejantes, materializada al aceptar las modificaciones eclesiásticas a sus conclusiones heliocéntricas. Como si fuera un pecado contra la conciencia universal, Brecht ahonda en su teatro épico para destripar el tema de la carga social por parte de la Ciencia, y refunda sus planteamientos iniciales después de hechos de destrucción masiva como el del lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki.

Caballero lubrica las palabras del autor germano con la claridad de las delaciones anímicas, esas que no consiguen aplacar ni los aislamientos individuales. De esta manera, el Galileo resultante es un tipo vestido con las trágicas telas de los espíritus atormentados: un pensador de robustos conceptos astrofísicos, que sucumbió por miedo a la tortura y a la sinrazón de los dogmatismos asumidos por los poderosos.

Galileo en la obra asiste a la decadencia de la Italia del siglo XVII/ Foto: David Ruano y CDN
Galileo en la obra asiste a la decadencia de la Italia del siglo XVII/ Foto: David Ruano y CDN

Más información, entradas y horarios en

http://www.cdn.mcu.es/espectaculo/vida-de-galileo

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language