Nacho Vegas saca los colores a la insolidaridad

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Nacho Vegas edita su último EP: un trabajo rociado con colonia de ironía social y ciudadana, que lleva por título de Canciones populistas (Marxophone). Cinco trovas de ánima callejera y mordaz, en las que subyace la importancia de sentirse miembro del pueblo, sin especiales signos identificativos.

Nacho Vegas pone letra a la frustración de los que no acuden a las tertulias televisivas
Nacho Vegas pone letra a la frustración de los que no acuden a las tertulias televisivas

Hubo un tiempo en que las sátiras políticas casaban a la perfección con los acordes musicales, y la gente se emocionaba con las ocurrencias de tipos del calibre de Bob Dylan, Joan Baez, Phil Ochs o Víctor Jara. Mientras, el poder ejecutivo rabiaba insultos de censura, dirigidos contra las composiciones de esos poetas inspirados por los laberintos de la realidad.

En España, ese periodo de madurez sinfónica tardó en llegar con respecto a otras naciones como USA y Gran Bretaña, debido sobre todo a la dictadura franquista. Pero, al final, ese río de creatividad al margen de lo políticamente correcto pudo disfrutarse en dosis siempre controladas por las altas esferas.

Pese a la muerte de Franco y al alumbramiento de la ansiada Transición, la libertad consiguiente muchas veces encerraba actitudes no muy acordes con los tiempos que corrían (finales de los setenta y década de los ochenta). En este sentido, Javier Krahe confesaba en TLCM que, en la época de La Movida madrileña, un local tan emblemático y rompedor como La Mandrágora tuvo que echar el cierre por la ordenanza de un alcalde de ideología socialista. Actitudes solapadas por parte de las fuerzas gubernativas que -según bastantes músicos dedicados a la sátira política- han permanecido hasta la actualidad, y que han acorralado las protestas con micrófono y guitarra hasta la agonía.

Nacho Vegas actúa estos días en el norte de España
Nacho Vegas actúa estos días en el norte de España

Canciones populistas entra de lleno en esa categoría de obras sin cintas enmudecedoras, las cuales intentan sobrevivir a las mordazas a base de heroísmo; y que han visto aumentada su inflación de libertad ante los desahucios indiscriminados, las hipotecas ruinosas, el aumento de la pobreza, el paro, la corrupción, la inmigración y la falta de comprensión hacia los más necesitados.

NACHO VEGAS Y LA ESPAÑA DEL DESAMPARO

El quinteto de temas que compone el trabajo del cantautor asturiano tiene en común nadar con soltura por el río de opinión surgido a partir del 15M. En esa fecha mítica, algo cambió en el país de la Piel de Toro; y esa transformación ayudó a que las revoluciones del pensamiento demandaran un marco vivencial diferente, modificado desde los pilares de la vieja guardia.

Eso es lo que traslucen los ripios adormecedores de Ámenme, soy un liberal o la desazón contra el ilusionismo alienante que argumenta Mi novio es bobo (donde colabora intensamente Fee Reega); sin olvidar la carga de ambigüedad situacional esparcida por Vinu, cantares y amor, las estrofas quiméricas de Canción para la PAH y los ritmos hipnóticos de L’afoguín.

Nacho Vegas ya había editado canciones desde el norte y desde palacio
Nacho Vegas ya había editado canciones desde el norte y desde palacio

Nacho Vegas vuela con parsimonia por las citadas líricas, siempre con el verso pendiente de contar las historias a pie de calle, sin elitismos y sin límites de automarginación subliminal. Unas señas profesionales que el artista nacido en Gijón ha mantenido a lo largo de su carrera, y que en Canciones populistas pintan con grises -además de sugerente cromatismo de pacífica barricada- la congoja poblacional.

Nacho Vegas sigue manteniendo similar estilo al que mostró en formaciones como Manta Ray
Nacho Vegas sigue manteniendo similar estilo al que mostró en formaciones como Manta Ray

Más información en

http://www.facebook.com/nachovegasoficial

 

 

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