Diana Krall reinventa las canciones de su pasado

395

Diana Krall invita a visitar los rincones de su memoria, con el disco “Wallflower” (Verve Music Group): álbum en el que la norteamericana versiona temas de Bob Dylan, Elton John y The Carpenters, entre otros.

Diana Krall versiona un puñado de temas clásicos en la música del siglo XX
Diana Krall hace suyo un puñado de hits clásicos para completar su nuevo trabajo

La nostalgia es una nota más en el piano de la canadiense de “Look Of Love”.

Dentro de la casa de resonancias donde reside figuradamente la cantante nacida en Nanaimo (una pequeña isla de Vancouver, situada en los territorios de la Columbia Británica), las paredes están empapeladas con surcos de neblinas profundas, y las estanterías soportan versos arrancados a la melancolía de los insomnes.

La carrera de Diana Krall se ha hecho fuerte en las contorsiones insondables del jazz de etiqueta y lustre, pero sus intereses creativos sobrevolaron muy pronto las libertades caóticas de uno de los géneros más intuitivos de cuantos existen en el universo de los pentagramas.

Esa necesidad por explorar las variantes diversas del arte rítmico ha llevado a la norteamericana a nutrir cada una de sus obras con un componente extraño e indefinible: un elemento que transfigura la pureza jazzística con traviesos flirteos hacia el pop, el country o el folk.

Diana Krall interpreta canciones como "California Dreamin'"/ Photo Credits: Verve Music Group
Diana Krall interpreta canciones como “California Dreamin'”/ Photo Credits: Verve Music Group

De esa ansiedad, por investigar en la distinción, ha surgido “Wallflower” (Verve Music Group); el esperado álbum a dieciséis cortes de la pareja sentimental de Elivs Costello, donde esta diseña un puñado de composiciones adheridas a su ADN artístico.

Esmerado cuadro, dentro del que conviven las gestas poéticas e intimistas de maestros como Bob Dylan, Elton John y Bernie Taupin, entre otros.

DIANA KRALL REVOLUCIONA SUS CLÁSICOS

Nada más poner “Wallflower” en el reproductor, lo que asalta los pabellones auditivos es el mítico California Dreamin’ (la misma y reconocible lírica herida de escepticismo esperanzador, que hicieron célebre The Mamas And The Papas, en 1966).

Detrás de las frases escritas por John Phillips y Michelle Phillips, el timbre reflexivo de Krall construye un tapiz completamente distinto al de la oda hippy. La musa de “Stepping Out” viste el tema con los ropajes del misterio y los sueños bañados por la banalidad angelina; ingredientes con los que cocina un primer plato desconcertante, atrayente e hipnótico.

Diana Krall ha titulado el álbum como la conocida composición de Bob Dylan
Diana Krall ha titulado el álbum como la conocida composición de Bob Dylan

Tal ejercicio da pistas sobre la versatilidad a la que se encomienda la dama más relevante del jazz actual, naturaleza que adquiere verdadero cuerpo a través del siguiente corte: el agreste e inspirador “Desperado” (auténtica joya grabada en su día por Eagles). A través de la song ideada por Glenn Frey y Don Henley, la autora canadiense deja claro que su acción de remake tiene un gran componente de aventura personal, no exenta de riesgo. Edificio mediático que exhibe una imaginativa cara b de los conocidos tracks que van cayendo encima de su cuidado piano, y que para nada tiene que envidiar a las grabaciones originales.

En una sintonía similar se presta ante el público la trova que da título al álbum, Wallflower. Pese a que esta lírica se percibe como menos pletórica y sudorosa que en la garganta de Bob Dylan, la adaptación de DK contribuye a diseccionar un poema de significado intenso y revelador.

Diana Krall ha conseguido ampliar las fronteras del jazz
Diana Krall ha conseguido ampliar las fronteras del jazz

La totalidad del disco discurre por esa sugerencia explícita y provocada. Senderos sorpresivos que inspiran imágenes enriquecedoras, avaladas por la perfección técnica del productor David Foster. Una línea renovadora en la que se asienta la segunda vida de canciones del pelaje de “Superstar“, de The Carpenters; “Operator (That’s Not The Way It Feels)”, de Jim Croce; “Don’t Dream Is Over“, de Crowded House; o “Alone Again (Naturally)“, de Gilbert O’Sullivan.

Unos reflejos cargados con recuerdos de músicas pretéritas y sabor a vinilo, que tienen su punto álgido al entonar la melodía de “Sorry Seems To Be The Hardest Word“. La rabiosa balada de Elton John y Bernie Taupin queda maquillada por las cuerdas de Krall con las pinturas de la sencillez afectiva, y oculta arrugas con los colores viscerales del romanticismo condenado.

Pasional y vibrante, “Wallflower” se aposenta en la mente del oyente como una conexión magistral con algunas de las estrofas más famosas en el planeta de las ondas. Un enchufe de eléctricos trinos, en el que la figura de Miss Diana otorga desconocidas torsiones a rimas sonoras que forman parte del legado cultural de la humanidad.

Diana Krall actuará el 30 de septiembre y el 1 de octubre en el Royal Albert Hall de Londres
Diana Krall actuará el 30 de septiembre y el 1 de octubre, en el Royal Albert Hall de Londres

Audio de “Califonia Dreamin’“, cargado por el canal de youtube Diana Krall

Más información en

http://www.dianakrall.com

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language