James Marshall, the black artist

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Kerry James Marshall anima el verano madrileño y barcelonés con sus obras de carácter racial. La cita, en el Palacio de Velázquez y la Fundació Antoni Tàpies, hasta el próximo 26 de octubre.

Kerry James Marshall muestra en dos exposiciones coincidentes sus trabajos más antiguos y recientes/ Photo Credits: Museo Reina Sofía
Kerry James Marshall muestra en dos exposiciones coincidentes sus trabajos más antiguos y recientes/ Photo Credits: Museo Reina Sofía

¿Por qué en los museos no hay pintados angelitos negros?

Antonio Machín planteaba esta cuestión de denuncia moral en las radios hispanas, hace ya algunas décadas. En formato de dramática trova, el cantante de las maracas congeló el tiempo; y puso sintonía a una época donde los estadounidenses de piel oscura no podían siquiera usar los mismos retretes que la población blanca.

Pese a la mediática Guerra de Secesión del siglo XIX -que conllevó al fin de la esclavitud en el país de las barras y estrellas- la segregación racial fue una constante hasta bien entrados los años sesenta.

Cargo de conciencia histórica en una nación que publicitaba a micrófono abierto la igualdad de oportunidades de todo hombre y mujer para alcanzar el éxito, merced a su propia creatividad y trabajo: sin marginación alguna por edad, lugar de nacimiento, raza o sexo.

Kerry James Marshall es uno del máximo representante del "Black Art" en USA/ Photo Credits: Museo Reina Sofía
Kerry James Marshall es uno de los máximos representantes del “Black Art” en USA/ Photo Credits: Museo Reina Sofía

Kerry James Marshall fue testigo a partir de su niñez de la falsedad de esa ponzoñosa propaganda, muy propia de la política de bloques.

Criado en Los Ángeles, el ahora profesor de la Universidad de Illinois (Chicago) era uno de esos muchachos que confiaba en el Black Power, fórmula válida para arañar los pliegos de derechos inalienables al ser humano, reconocidos por el mundo desde la Revolución Francesa del XVIII.

A través de sus pinceles y sus manos, y en una localidad tan conflictiva como la de Watts, este artista plástico contó la agonía de sus congéneres, maltratado en una patria que les excluía de las comodidades, y que ni siquiera les permitía acceder libremente al interior de los museos y las galerías.

Un constante vacío creativo que el pintor alumbrado en Alabama quiso remediar, aupado sobre su figurado atelier de su inspiración genética. Militancia enérgica que nutrió su currículo con obras de reivindicación colectiva, siempre destinadas a exhibir la riqueza de su cultura de ébano y fuego.

El Palacio de Velázquez expone las piezas creadas por Kerry James Marshall antes de 2000/ Photo Credits: Museo Reina Sofía
El Palacio de Velázquez expone las piezas creadas por Kerry James Marshall antes de 2000/ Photo Credits: Museo Reina Sofía

Semejante conjunto de cuadros, cargados de significación social, llega a España con dos exposiciones complementarias, aunque en ciudades diferentes.

En Madrid, el Museo Centro de Arte Reina Sofía, muestra los trabajos de Kerry James anteriores al año 2000 (ubicados dentro de la muestra del Palacio de Velázquez titulada Pinturas y otras cosas, la cual estará abierta al público hasta el próximo 26 de octubre).

A la par, la Fundació Antoni Tàpies organiza en Barcelona una completa exhibición de los trabajos más recientes del polifacético artista, recorrido homónimo al de la Villa y Corte y con la misma fecha de clausura.

KERRY JAMES MARSHALL HALLA SU IDENTIDAD

Residente en Chicago desde hace bastante tiempo, lo que el pintor de Birmingham refleja en sus telas es el mundo en llamas que presenció en su juventud, cuando era un marginado más en la barriada angelina de Watts.

Allí, KJM accedió a las batallas campales con la policía, bebió en las fuentes del movimiento de los Panteras Negras, despertó al calor del Blaxploitation de Pam Grier y Teresa Graves, y conoció de primera mano las demandas de unos estadounidenses a los que las autoridades concebían como habitantes de segunda categoría.

La reivindicación racial es una constante en el trabajo del artista de Alabama/ Photo Credits: Museo Reina Sofía
La reivindicación racial es una constante en el trabajo del artista de Alabama/ Photo Credits: Museo Reina Sofía

La rabia por las injusticias latentes dieron al estilo de Marshall las vitaminas necesarias para tintar los resortes de la efectividad visual, habitualmente sublimada a través de láminas de naturaleza diversa, mucho más pendiente del contenido que del continente.

La negritud (the blackness, término horneado por el propio compatriota de Andy Warhol) se hace patente en las escenas de este maestro de la ilustración. Un conjunto de secuencias aliviadas con el licor ancestral del sentimiento afroamericano.

En las líneas y contornos del responsable del cómic Rythm Mastr se atisba urbanidad hiriente, mientras descerraja a tiro explosivo ríos de filosofía en cromatismo vintage.

Laberinto de tonalidades en el que subyace el angustioso grito de un pasado al que ni la elección de Barack Obama -como Presidente de USA– puede apaciguar, y mucho menos borrar.

El estilo de Kerry James Marshall prima el contenido sobre el continente
En las obras de Kerry James Marshall prima el contenido sobre el continente

Más información, entradas y horarios en http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/kerry-james-marshall-pintura-y-otras cosas

http://www.fundaciotapies.org

 

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