Paul Cézanne transforma Oxford

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El Ashmolean de la urbe universitaria acoge la muestra Paul Cézanne And The Modern, una selección de obras del pintor francés y algunos coetáneos suyos perteneciente a la colección de Henry y Rose Pearlman.

 

La ciudad estudiantil más famosa de Gran Bretaña reúne parte de los fondos de Henry Pearlman sobre Paul Cézanne/ Photo Credits: Ashmolean
La ciudad estudiantil más famosa de Gran Bretaña reúne parte de la colección de Henry Pearlman sobre Paul Cézanne/ Photo Credits: Ashmolean

Las arcadas postimpresionistas de color otorgaron fondo multiforme a la vida del millonario Henry Pearlman (1895- 1974). El fundador en 1919 de la firma Eastern Cold Storage, levantada en el Nueva York de los hierros celestiales, fue durante décadas un coleccionista concienzudo, siempre asombrado por las visiones de caballete esgrimidas al dictado de los estertores del siglo XIX y los dolorosos comienzos del XX.

Por las manos del empresario pasaron las sombras delirantes de Amadeo Modigliani, los azules intensos de Paul Gaugin, las hebras aglutinadas de Vincent van Gogh y las nocturnidades casi infernales de Gustave Courbet; al tiempo que departía con tensión de mimbres ancestrales al socaire de interlocutores como Oscar Kokoscha.

Pearlman y su esposa Rose se esforzaron en sentar cátedra en el terreno de la adquisición de obras maestras, una labor costosa y renacentista en la que Paul Cézanne tuvo un protagonismo heroico y perturbador.

Henry Pearlman comenzó su colección en 1945/ Photo Credits: Henry and Rose Pearlman Collection
Henry Pearlman comenzó su colección en 1945/ Photo Credits: Henry and Rose Pearlman Collection

Seis óleos, dos dibujos y dieciséis acuarelas conforman el tesoro que poseía la pareja norteamericana sobre el trabajo del francés; testimonio de candentes pinceladas que vierte su caudal inspirador dentro de las salas del Ashmolean de Oxford (Museum Of Art And Archaelogy University), hasta el 22 de junio.

PAUL CÉZANNE COMO EJEMPLO DE LO NUEVO

En medio de la vetusta ciudad con espíritu enciclopédico y birrete de intelectualidad, la muestra –organizada por los responsables del museo británico, el Princeton University Art Museum y la Fundación Pearlman– adquiere su significado a través de la impronta del currículo del creador nacido en Aix-en-Provence. Tinturas de influjo visionario que han sido calificadas por los expertos como el tránsito fundamental del Arte tradicional a la vanguardia de los vapores rebeldes (parapeto desde el que alzaron sus imágenes los fauvistas, los surrealistas, los simbolistas, los cubistas, los expresionistas, e incluso los abstractos primigenios).

De liderazgo solitario y animosidad emprendedora, Cézanne fue un maestro de calladas soflamas, de recuerdos escurridizos y esqueleto nostálgico. Su sello era el de la literalidad de la naturaleza, la descomposición lumínica, la riqueza de matices, la vida enclaustrada en unos pigmentos y las sensaciones de perspectivas necesarias.

Entre los cuadros exhibidos se encuentra el retrato de Jean Cocteau, firmada por Modigliani/ Photo Credits: Henry and Rose Pearlman Collection
Entre los cuadros exhibidos se encuentra el retrato de Jean Cocteau, firmado por Modigliani/ Photo Credits: Henry and Rose Pearlman Collection

Por todo ello, la figura del artista decimonónico se erige como eje central de una exhibición en la que igualmente se concitan algunas de las obras más importantes de la colección Pearlman.

Una selección difícil y exuberante en la que comparten muro, con dignidad de aristócratas de blasón monárquico, Van Gogh (la ocasión de contemplar Tarascon Diligence bien merece el viaje hasta el Ashmolean), Jacques Lipchitz (se exponen tres esculturas en bronce de este autor), Paul Gaugin (de quien se ha elegido la asombrosa composición Te Fare Aru), y Amadeo Modigliani (es obligado pararse unos minutos frente a los rasgos reverenciales de su retrato del cineasta Jean Cocteau).

Según el catálogo, Pearlman hizo su primera compra en 1945, y desde entonces su propósito consistió en fomentar -pieza a pieza- su deseo de rozar la genialidad.

Así fue hasta su muerte en 1974. Toda una existencia comprometida con ligar la retina -en silencio privilegiado- a las extensiones pictóricas de pinceles que respondían a los sueños de Cézanne, Van Gogh, Courbet, Modigliani, Gaugin, Kokoscha

Paul Cézanne fue una obsesión para el esfuerzo coleccionista de Henry Pearlman/ Photo Credits: Henry and Rose Pearlman Collection
Paul Cézanne fue una obsesión para el esfuerzo coleccionista de Henry Pearlman/ Photo Credits: Henry and Rose Pearlman Collection

Más información, entradas y horarios en http://www.ashmolean.org/exhibitions/cezanne/

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