Remake o no remake, ésa es la cuestión

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La cultura del remake regresa a las carteleras con Robocop. Algo que lleva a preguntarse si es aconsejable apelar a la nostalgia audiovisual para ganar dinero.

"Robocop", José Padilha, 2014
“Robocop”, José Padilha, 2014

Refrescar las obras antiguas es una práctica habitual en una industria tan apegada al éxito como la de Hollywood. Pensar que lo que triunfó en el pasado es susceptible de generar similar éxito en otros momentos de la existencia es una tesis que sustentan muchos de los ejecutivos de la Meca del Cine. Sin embargo, la realidad es bastante diferente.

Las sociedades evolucionan (para mejor o peor, según qué casos), y con ellas lo hacen las preferencias respecto al Séptimo Arte. Así, por ejemplo, asuntos que podían escandalizar hace unas décadas, en la actualidad se observan como simples curiosidades de nuestros antepasados. Para muestra, un botón: ¿alguien se sentiría turbado en la butaca frente a la caída del guante de Gilda?

No obstante, el remake está a la orden del día; y comparece con connotaciones de reubicación que, en la mayoría de las ocasiones, desvirtúan el mensaje del filme original.

Robocop, que acaba de asaltar las carteleras, es una buena muestra de ello. Independientemente de la necesidad de visitar de nuevo la cinta ultraviolenta que Paul Verhoeven dirigió en 1987, el resultado de este rejuvenecimiento del policía de metal -elaborado por José Padilha– no deja de ser un mero pretexto para engatusar a los espectadores con un arsenal de efectos especiales, y situaciones con atmósfera de déjà vu ochentero.

"Robocop", Paul Verhoeven, 1987
“Robocop”, Paul Verhoeven, 1987

Pero, en la cultura del remake hay mucho más donde investigar. A continuación os van cinco de los prescindibles, y otro quinteto de superlativas exhibiciones que gestaron grandes obras, pese a ser producidas con material usado.

¿PARA QUÉ VOLVER A RODAR ESTA HISTORIA?

CONAN EL BARBARO

"Conan el Bárbaro", Marcus Nispel, 2011
“Conan el Bárbaro”, Marcus Nispel, 2011

En 1982, John Milius dio un lustre magistral a las aventuras del cimerio ideado por Robert E. Howard. La película que protagonizó e hizo célebre al austriaco Arnold Schwarzenegger fue un escaparate realmente fantástico de peleas, hazañas heroicas, mundos de brujería y hechiceros sanguinarios. Todo un estímulo para un género que demandaba acción semejante.

"Conan el Bárbaro", John Milius, 1982
“Conan el Bárbaro”, John Milius, 1982

Nada que ver con la versión que Marcus Nispel efectuó en 2011, con Jason Momoa en calidad de estrella principal. Tópica, aburrida y sin capacidad para arrancar un mínimo de verosimilitud imaginativa, el largometraje consiguió que los aficionados añoraran la cinta de Milius con inusitada nostalgia (incluso hizo buena a la secuela de aquélla, la simpática Conan el Destructor).

FAMA

"Fama", Kevin Tancharoen, 2009
“Fama”, Kevin Tancharoen, 2009

Si no tenían a Sorofsky, a Bruno, a Coco, a Leroy, a Giorgio Moroder, y al resto de la panda, ¿por qué Kevin Tancharoen se empeñó en grabar un remake de Fama? Hay preguntas cuyas respuestas son un auténtico expediente X, y ésta es una de ellas. Encima, la banda sonora no gozaba de la voz de Irene Cara

"Fama", Alan Parker, 1980
“Fama”, Alan Parker, 1980

Aunque, en el terreno de los musicales, igualmente extraña fue la recuperación de Footloose. En este caso, la movie original de Herbert Ross de 1984 ni siquiera era especialmente inspiradora (y eso que pretendía ser una versión bailonga de Rebelde sin causa); pero, comparada con el trabajo orquestado en 2011 por Craig Bewer, era casi de Palma de Oro en Cannes.

PSICOSIS

"Psicosis", Alfred Hitchcock, 1960
“Psicosis”, Alfred Hitchcock, 1960

Copiar a Alfred Hitchcock no está al alcance de cualquiera; y, a tenor de lo visto, Gus van Sant no es uno de los indicados para hacerlo. La adaptación que el reputado director de Elephant firmó en 1998 de la obra maestra del responsable de Rebeca era un simple encadenado de escenas, calcadas de la película del genio británico. Nada en ella rezumaba un mínimo de autoría y singularidad, y además el elenco no estaba a la altura de las interpretaciones inmortalizadas en 1960 por Anthony Perkins, Janet Leigh, Vera Miles y John Gavin.

"Psycho", Gus van Sant, 1998
“Psycho”, Gus van Sant, 1998

No obstante, el ejercicio de Van Sant también salpicó a Michael Haneke, quien en 2007 demostró que copiarse a sí mismo tampoco es algo aconsejable. Pocos comprendieron que el centroeuropeo estrenara Funny Games por segunda vez, con el simple añadido del idioma inglés y de la utilización de un reparto de campanillas (bastante menos afortunado que el de la deslumbrante y sobrecogedora cinta de 1997).

LA NIEBLA

"La niebla", John Carpenter,1980
“La niebla”, John Carpenter,1980

Pese a ser poco considerado por muchos expertos, John Carpenter se ha convertido en uno de los realizadores más rentables del terror en las últimas décadas. Dentro de su extensa e interesante filmografía, La niebla es quizá uno de sus mejores títulos. Un casting efectivo y notable (en el que estaban, entre otros, Janet Leigh, Jamie Lee Curtis y John Houseman) ayudó a que la trama sobre barcos fantasmas y espíritus procedentes del Infierno alcanzará unas cotas sobresalientes en cuanto a calidad fílmica.

"Terror en la niebla", Rupert Wainwright, 2005
“Terror en la niebla”, Rupert Wainwright, 2005

Con estos antecedentes, era preferible que no tocaran el agradable recuerdo que había dejado Carpenter. Pero Rupert Waiwright no se resistió a concitar nuevamente los elementos creados por el padre de Michael Myers.

El resultado fue Terror en la niebla (2005), filme que  no sólo no igualaba el mecanismo perturbador de la historia precedente, sino que conseguía empeorarlo con giros argumentales de los de tren de la bruja de un parque de atracciones.

CARTA DE UNA DESCONOCIDA

"Carta de una desconocida", Max Ophüls, 1948
“Carta de una desconocida”, Max Ophüls, 1948

Aunque Hollywood no es el único feudo que sigue la moda del remake. En 2004, Jinglei Xu se debió leer el excelente texto de Stefan Zweig nominado Carta a una desconocida, y determinó hacer con él una emotiva película de nacionalidad China. No obstante, no reparó en que ya existía una versión fechada en 1948, dirigida por el irrepetible Max Ophüls.

"Carta de una mujer desconocida", Jinglei Xu, 2004
“Carta de una mujer desconocida”, Jinglei Xu, 2004

Ni qué decir, que la versión asiática pasó completamente desapercibida, sin poder borrar de la memoria las apasionadas escenas interpretadas en los cuarenta por Louis Jorudan y Joan Fontaine.

 

CUANDO LA COPIA SUPERA A SU PRECEDENTE

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

"Los diez mandamientos", Cecil B. DeMille, 1956
“Los diez mandamientos”, Cecil B. DeMille, 1956

Con este remake, todo quedó en casa. Es decir, Cecil B. DeMille se superó a sí mismo con la nueva filmación del viaje de Moisés a la Tierra Prometida. La espectacularidad de la adaptación del Génesis fechada en 1956 dejó en pañales a la efectuada por el director en 1923 (y eso que, en esa época, fue un acontecimiento nunca visto).

"Los diez mandamientos", Cecil B. DeMille, 1923
“Los diez mandamientos”, Cecil B. DeMille, 1923

Una realidad en la que tuvo mucha culpa el titánico cuadro dramático, encabezado por un Charlton Heston abonado a los taquillazos.

BEN-HUR

"Ben-Hur", William Wyler, 1959
“Ben-Hur”, William Wyler, 1959

Y aquí viene otra de Heston. Cuando William Wyler decidió -en 1959– llevar a la pantalla la novela de Lewis Wallace, ya coleaba una grabación de 1925, interpretada por el galán Ramon Novarro.

"Ben-Hur", Fred Niblo y Charles Brabin, 1925
“Ben-Hur”, Fred Niblo y Charles Brabin, 1925

No obstante, pese a que la cinta muda era bastante sorprendente, la movie del responsable de Cumbres borrascosas y sus once Oscars (con la carrera de cuadrigas incluida) batió todos los récords imaginables.

MUJERCITAS

"Mujercitas", Mervyn LeRoy, 1949
“Mujercitas”, Mervyn LeRoy, 1949

Las chicas decimonónicas de Louisa May Alcott pueden vanagloriarse de haber sido muy bien tratadas por el cine. Primero George Cukor (Las cuatro hermanitas, 1933), y luego Mervin LeRoy (1949) dieron cuenta de ello. Incluso la adaptación de Gillian Armstrong, de 1994, era de calidad considerable.

"Las cuatro hermanitas", George Cukor, 1933
“Las cuatro hermanitas”, George Cukor, 1933

Sin embargo, la que siempre quedará en el cerebro visual de los aficionados es la segunda de las mencionadas. Una afirmación que a más de uno convencerá en cuanto se le diga que en el reparto de ese largo estaban, entre otras, Janet Leigh, Elizabeth Taylor y June Allyson.

INFILTRADOS

"Infiltrados", Martin Scorsese, 2006
“Infiltrados”, Martin Scorsese, 2006

Martin Scorsese no es de los habituales en los terrenos del remake, pero hizo la excepción con un guion de acción hongkonesa titulada Juego sucio (Wai-keung Lau, Alan Mak, 2002); y la cosa le salió redonda al cineasta estadounidense.

"Juego sucio", Wai-keung Lau y Alan Mak, 2002
“Juego sucio”, Wai-keung Lau y Alan Mak, 2002

Los premios y las excelentes críticas elevaron al vástago anglosajón por encima de la matriz oriental; y la trama comenzó a ser conocida mundialmente a través de los rostros de Leonardo DiCaprio, Matt Damon, Jack Nicholson y Mark Wahlberg.

ADIÓS A LAS ARMAS

"Adiós a las armas", Charles Vidor, 1957
“Adiós a las armas”, Charles Vidor, 1957

Basada en el homónimo libro escrito por Ernest Hemingway, la romántica historia vivida por un conductor de ambulancias y una enfermera en la Primera Guerra Mundial encandiló a los espectadores en épocas distintas, con mejores efectos en el caso de la actualización de 1957.

Dirigida por Charles Vidor (y con el toque no acreditado de John Huston), Adiós a las armas llenó las salas con la pasión exhibida por Rock Hudson y Jennifer Jones, quienes lograron hacer olvidar con el paso del tiempo a la anterior pareja, encarnada por Gary Cooper y Helen Hayes (ambos a las órdenes de Frank Borzage, en 1932).

"Adiós a las armas", Frank Borzage, 1932
“Adiós a las armas”, Frank Borzage, 1932

 

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