Bruce Springsteen saca brillo a su lado “dickensiano”

51
El cantante de Nueva Jersey edita el decimoctavo álbum de su carrera: "High Hopes" (Columbia/ Sony)
El cantante de Nueva Jersey edita el decimoctavo álbum de su carrera: “High Hopes” (Columbia/ Sony)

En muchas ocasiones, la discografía comercializada de un músico no revela su absoluto caudal creativo. Independientemente de los títulos que se muestran en el currículo de los trovadores, por el camino también se suelen diseminar caras B, temas descartados en los estudios de grabación, evocaciones en directo de momentos impulsivos, y EPs que no alcanzaron en su día la dignidad artística de sus hermanos mayores: los LPs. Todo ello conforma el background de los poetas de las ondas; y, cuanto más avanzada es la edad del intérprete en cuestión, existen más posibilidades de acumulación de material olvidado.

Según lo expuesto, no es extraño que las líricas de carreteras secundarias le hayan dado a Bruce Springsteen para diseñar un disco al completo; un trabajo (el decimoctavo en la carrera del natural de Nueva Jersey) que acaba de salir a la venta bajo la denominación -arbitrariamente dickensiana- de High Hopes (Columbia/ Sony).

Los doce temas han formado parte alguna vez del repertorio del artista
Los doce temas han formado parte alguna vez del repertorio del artista

Algo suena a viejo

Estas composiciones merecían ser grabadas”, afirma El Boss en su página web, al respecto de la obra; y razón no le falta. Las doce piezas que dibujan las extrañas tonalidades de este CD muestran el fondo de armario de un señor que se puede permitir el lujo de abandonar -en el baúl de los bises- un puñado de canciones en las que la rabia se actualiza a golpe de estribillo, y la fuerza surge en cada esquina limada de los ripios urbanos que alimentan sus melodías.

Gestado durante la gira de Wrecking Ball, High Hopes es algo más que una simple estación de paso, o un mero reclamo para hacer caja. Se trata ante todo de un reconocimiento a los años de apasionadas y desdentadas musas, que tanto Springsteen como The E Street Band han despellejado a lo largo y ancho del planeta Tierra. En este sentido, a ningún fan le sorprenderá encontrarse entre los surcos del compacto añejas melodías como Dream Baby Dream (versión del single setentero tomado de la banda Suicide, que con el timbre de Bruce adquiere profundidades cavernosas), Harry’s Place, Down In The Hole o Heaven’s Wall.

El músico presentó su nuevo CD durante la emisión de "The Good Wife"
El músico presentó su nuevo CD durante la emisión de “The Good Wife”

Sin embargo, la experiencia de toparse con nostalgias condenadas al vivo y el directo no resulta anacrónica, ni siquiera ajena al sentir popular en estos tiempos de desesperación social. Tal vez, pocos de los pertenecientes a las nuevas generaciones caigan en el hecho de que American Skin naciera al calor justiciero tras la muerte del inmigrante Amadou Diallo, ni que The Ghost Of Tom Joad fuera en realidad un homenaje sincero al adolescente fallecido de nombre Trayton Martin. Pero, dentro de las palabras salvajes descritas por sus historias, existe un engranaje de identificación con la rebeldía intemporal, con el “ya no puedo más” que atenaza a los ciudadanos de cualquier centuria y condición; y que se hace porcelana cortante al son de una época como la presente, la cual muere lentamente ante la pérdida continua de las ilusiones afectivas.

En ese juego es en el que entran sin escudos el autor de The River  y su grupo de toda la vida (The E Street Band), a los que se suma la contribución más que meritoria del guitarrista neoyorquino Tom Morello (famoso por su colaboración con Rage Against The Machine y Audioslave). Formación de altos vuelos que materializa sus pretensiones a través de la eficaz producción de Ron Aniello y Brendan O’Brien (aparte del propio Boss).

Springsteen interpreta todos los temas al lado de The E Street Band
Springsteen interpreta todos los temas al lado de The E Street Band

Dame paz, dame amor, dame fuerza”, reclama Springsteen en Grandes esperanzas (el single ideado por Tim Scott McConnell que ha servido de avanzadilla para presentar el disco), necesidades que no han alcanzado aún fecha de caducidad humana. Es más, en el marco de las revueltas espirituales, la contundencia de himnos con cuerpo de cover como This Is Your Sword y Hunter Of Invisible Game exhiben en el siglo XXI su mismo protagonismo heroico de antaño, atrincherados detrás del dolor colectivo (siempre reconocible y sin grietas en su fisonomía inmutable).

Pese a estar compuestas hace algunos años, las letras tienen gran sentido en la actualidad
Pese a estar compuestas hace algunos años, las letras gozan de gran actualidad

Más información en http://www.brucespringsteen.net

 

 

 

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language