Robbie Williams esparce semillas de elegancia a ritmo de swing

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El ex miembro de Take That lanza al mercado "Swings Both Ways" (Universal)
El ex miembro de Take That lanza al mercado “Swings Both Ways” (Universal)

Los tiempos de los cantantes con frac y gomina en el pelo poseen un cierto aroma a pretérito añorado. Estos artistas de los sueños danzarines, auténticos crooners heroicos de la emoción, albergaban en sus respectivas cuerdas vocales las pasiones evocadoras de letras escritas con la pluma de los desengaños, las pesadillas de las lágrimas sinfónicas, y las memorias cadenciosas alentadas por los combinados de batería y platillo. A tenor de su edad, a Robbie Williams (Stoke-on-Trent, Straffordshire, Inglaterra, 1974) le pillan un poco lejanas las mencionadas etapas gloriosas de trovadores como Dean Martin, Frank Sinatra y Bobby Vinton; pero, por dedicación musical, bien podría haber incrementado la plantilla de esos señores de pajaritas resplandecientes y salas de fiestas crepusculares. En definitiva, unos tipos de plásticos y cajas de resonancias capaces de arrancar un sinfín de sentimientos con el sólo galanteo de sus gargantas.

El disco es la segunda parte de "Swing When You're Winning" (2001)
El disco es la segunda parte de “Swing When You’re Winning” (2001)

Figuradamente, el ex miembro de Take That parece dedicar su noveno disco de estudio a estos seres de encantados trinos; una obra hecha con el corazón puesto sobre el micrófono, y que lleva por título el sugerente nombre de Swing Both Ways (Universal).

A lo largo de su carrera, Williams siempre ha mantenido una vena clásica
A lo largo de su carrera, Williams siempre ha mantenido una vena clásica

Transitando por el pasado

Unos acordes en sintonía con los cincuenta se encargan de anunciar los ejes argumentales del esperado álbum, diseñado por el autor del famoso Escapology. A través de una cortina rasurada con las teclas invertidas de un piano y la percusión confesora de baquetas sacerdotales, el timbre inconfundible del británico anuncia Shine My Shoes (song de métrica contagiosa, que precede con decisión al resto de los doce cortes que completan el trabajo).

En el primer homaneja al swing, el cantante británico declaró su adoración por Frank Sinatra
En el primer homenaje al swing, el cantante británico declaró su adoración por Frank Sinatra

Semejante hall de entrada da la bienvenida a los oyentes a un hotel decorado con los glamurosos toques de melodías más o menos reconocibles, en las que no faltan versiones sorpresivas de canciones tan universales como I Wa’nna Be Like You (la misma que entonaban los monos de El libro de la selva, según la película de Walt Disney) y Dream A Little Dream (el hit de Mamas and The Pappas, que  en las manos de Robbie adquiere las profundidades de una balada adictiva).

La voz del autor de "Angels" se presta muy bien a las composiciones de los cincuenta
La voz del autor de “Angels” se presta muy bien a las composiciones de los cincuenta

Todo ello favorece la sensación de hallarse en un casino a lo Ocean’s Thriteen, o en una party  de fin de año con Grace Kelly al fondo del pasillo: feeling nostálgico, que no se apaga hasta la última nota. Y que pinta las teselas de un compacto con el que la estrella inglesa consigue mejorar lo logrado en 2001, cuando comenzó su tributo al swing arropado con la grabación de Swing When You’re Winning. Un millonario CD para el que el ex boy band se rodeó de personalidades de taquillaje asegurado, tales como Nicole Kidman (con la que interpretó a dúo Something Stupid, en recuerdo a la gran composición de Frank Sinatra y su hija Nancy).

Con "Escapology", Williams alcanzó el estrellato en solitario
Con “Escapology”, Williams alcanzó el estrellato en solitario

Los doce otoños transcurridos desde entonces han modificado el contexto vivencial de Robert Peter Williams, evolución que determina gran parte de la obvia calidad desplegada en esta secuela sinuosa y atrayente. En el momento actual, el otrora rebelde del British Pop ha alcanzado una madurez profesional de la que no gozaba en el pasado (mucho más compleja que la simple explicación del número de velas que ahora apaga el singer), con la que el inglés ha alimentado su indiscutible talento para el espectáculo. Robbie sabe que su palo curricular se ha ido modelando con las aristas del clasicismo escénico; y ante él rinde sus virtudes cantarinas. Una predilección voluntaria que ya había ejercido con anterioridad en numerosas ocasiones, como hizo por ejemplo en la B.S.O. de De-Lovely (Irving Winkler, 2004), donde se llevó a su terreno el It’s De-Lovely, del maestro Cole Porter.

En 2004, RW interpretó uno de los éxitos de Cole Porter para la película "De-Lovely"
En 2004, RW interpretó uno de los éxitos de Cole Porter para la película “De-Lovely”

No obstante, aparte de las aportaciones del contundente protagonista sinfónico, la añeja discoteca de Swings Both Ways (levantada financieramente por RW y Guy Chambers) no tiene un único propietario, sino que posee accionistas variados y heterogéneos. Una sociedad ecléctica de contribuyentes conformada por firmas tan acreditadas en el circuito de las ondas como las de Rufus Wainwright (Swings Both Ways), Michael Bublé (Soda Pop) y Lily Allen (Dream A Little Dream). A las que se suman las correspondientes signaturas de los televisivos Kelly Clarkson (la ganadora de American Idol se pone al frente de Little Green Apples) y Olly Murs (el chico rubio de The X Factor luce palmito verbal en Swing Supreme).

Con Robbie Williams, y parafraseando una pieza del genuino Bob Fosse: All that swing

En 2001, el ex boy band popularizó "Something Stupid", al lado de Nicole Kidman
En 2001, el ex boy band popularizó “Something Stupid”, al lado de Nicole Kidman

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