Alice Munro sienta cátedra con su emotiva sensibilidad

123
La creadora norteamericana se gana al público de Estocolmo con su sentida videoconferencia
La creadora norteamericana se gana al público de Estocolmo con su  videoconferencia

Las palabras pesan como dardos atmosféricos en la pluma de la autora canadiense. La recientemente galardonada con el Premio Nobel de Literatura (primera narradora del país norteamericano que recibe la prestigiosa distinción, en la cual sucede al chino Mo Yan) es una señora de discursos cotidianos y comportamientos reconocibles. Una lady de cuentos de felicidad y tristeza, en los que las féminas protagonizan confesiones de hielo y circunstancias; mientras degustan amargamente desayunos compartidos y soledades eternas. Tales accesos de vitalidad llenan las páginas de cada uno de los relatos, surgidos de la cabeza de la granjera de Wingham. Retazos de experiencias sensibles, que la editorial Lumen trae a la palestra de la actualidad en el idioma de Cervantes, con la edición de Mi vida querida (última recopilación de los pensamientos de esta madame de las zozobras morales).

La autora de "Demasiada felicidad" no pudo recoger el Nobel en persona, por problemas de salud
La autora de “Demasiada felicidad” no pudo recoger el Nobel en persona, por problemas de salud

Muchos asocian la desnudez frontal del lenguaje de Alice Munro (Ontario, 1931) con las tragedias individuales y realistas inmortalizadas por el magistral Chéjov, como si los escenarios invernales se prolongaran en una línea invisible que uniera la Rusia decimonónica y el boscoso Canadá del tercer milenio. Sin embargo, en los renglones de las obras de la hija de presbiterianos hay también jugo de destilación en la fábrica de Virginia Woolf y Margaret Atwood, un bálsamo que adereza el cuerpo de las mujeres vulnerables dibujadas por la otrora librera.

Munro ha elaborado una carrera a base de relatos sobre mujeres que experimentan realidades cambiantes
Munro ha elaborado una carrera a base de relatos sobre mujeres que experimentan realidades cambiantes

Hans Christian Andersen y Cumbres borrascosas

Ausente en Estocolmo por problemas de salud, la compatriota de David Cronenbergh regaló a los asistentes un mensaje en videoconferencia, en donde portó su imagen de dama introvertida: reina de una casa con paredes de cristal y soleados atardeceres, a la que le gustaba contar sus historias a sí misma y a sus tres hijas.

La editorial Lumen acaba de editar la última obra de la narradora: "Mi vida querida"
La editorial Lumen acaba de editar la última obra de la narradora: “Mi vida querida”

La pasión por escribir fue en ella una especie de escapada a la asfixia rutinaria, que padecía inexorablemente por una existencia sin vaivenes emocionales de cierto calado romántico y aventurero. Casada desde que contaba veinte años de edad, Alice siempre se afanó por ser una esposa modelo según las convenciones. Ella fue el sustento activo del hogar que inauguró con James Munro; aunque, en las horas de privacidad, la mente de la fémina volaba al ritmo de sus narraciones breves.

Comenzó a escribir en la adolescencia, con ánimo de servir a su propio mundo interior
Comenzó a escribir en la adolescencia, con ánimo de servir a su propio mundo interior

Según la biografía publicitada de la responsable de Mi vida querida, Munro comenzó a interesarse por la escritura cuando era simplemente una adolescente, desde que cayó en sus manos La sirenita, de Hans Christian Andersen. El fantástico argumento del danés, que retrataba el amor condenado entre un príncipe y el mencionado ser legendario del título, inspiró sumamente el espíritu de la canadiense. Sin embargo, el final la dejó un poco conmocionada. El sacrificio de la heroína del cuento llenó de tristeza a la entonces casi niña; hecho que animó a la teenager a inventar un nuevo desenlace. Ahí es donde arrancó la carrera de Alice, aderezada únicamente con la gasolina de su satisfacción personal y el entretenimiento familiar.

En cada uno de los relatos de Munro hay un poco de su existencia y de la de los suyos
En cada uno de los relatos de Munro hay un poco de su existencia y de la de los suyos

Años más tarde, la responsable de Lejos de ella (texto que Sarah Polley adaptó a la pantalla grande, en 2006) descubrió las trazas en claroscuro de gente como Emily Brontë y Thomas Hardy; y el otrora panorama, de buscar el happy end a toda costa, cambió de manera radical.

Muchos la comparan con Chéjov y Virginia Woolf
Muchos la comparan con Chéjov y Virginia Woolf

Las tesis conocedoras de Who Do You Think You Are?; los acordes casi autobiográficos de Runaway; la sátira social bautizada Hateship, Friendship, Courtship, Loveship… Los libros de la ganadora del premio de las letras más importante a nivel planetario despliegan un trabajo sereno, como de curso somnoliento; justo al igual que se mueven las hojas de los árboles, testigos mudos de realidades variadas escondidos en las inmensidades de Ontario. Vista así, la producción de AM bien puede equipararse a los viajes de los troncos madereros por los ríos de las antiguas colonias franco-británicas: naturalezas aparentemente domesticadas en la normalidad, pero con un poso imprevisible que les otorga la esencial vital.

La natural de Ontario es la primera narradora de ese país en recibir el Nobel de Literatura
La natural de Ontario es la primera narradora de ese país en recibir el Nobel de Literatura

Más información en http://www.nobelprize.org

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language