Baz Luhrmann pone a hablar en el Metropolitan a dos iconos femeninos de la moda

90
Schiaparelli y Prada mantienen una figurada charla en el museo neoyorquino/ Photo Credits: The Met
Schiaparelli y Prada mantienen una figurada charla en el museo neoyorquino/ Photo Credits: The Met

La muerte y el tiempo hicieron que nunca dialogaran directamente de sus diseños, de los vapores de escotes somnolientos, del confort de sus maniquíes, o de la elegancia y versatilidad de sus piezas hilvanadas. Sin embargo, pese a la ausencia de conversaciones literales al calor de una taza de café con las tijeras y las tizas templadas en la superficie apolínea de una lámina, Schiaparelli y Prada coinciden en muchos de los aspectos de sus aristas profesionales. Ambas crearon su entorno a base del tesón por salir adelante en el universo de la sastrería artística, casi plástica. Cobijada en estas ideas de hermanamiento figurado, la exhibición titulada Schiaparelli and Prada: Imposible Conversations se acerca a su clausura en el Metropolitan Museum de la ciudad de Nueva York. Desde la ya lejana y fastuosa inauguración del 10 de mayo, esta show room museística cerrará sus puertas y abrirá embalaje (salvo alguna prolongación de última hora) el próximo 19 de agosto.

"Waist Up/ Waist Down"/ Photo Credits: The Met
“Waist Up/ Waist Down”/ Photo Credits: The Met

Vertebrada en torno a unas filmaciones organizadas por el cineasta Baz Lurhmann (el efectista director de Moulin Rouge y Australia), la muestra se acerca al taller de dos de las féminas más importantes en la alta costura, como son las italianas Elsa Schiaparelli (Roma, 1890- 1973) y Miucca Prada (Milán, 1949).

"Ugly Chic"/ Photo Credits: The Met
“Ugly Chic”/ Photo Credits: The Met

A modo de itinerario visual y afectivo, los espectadores que acudan a esta especial exposición se encontrarán con un recorrido abonado por los patrones, casi siempre luminosos y sobrenaturales, de este dueto de seres icónicos y reconocidos; pareja de vuelos a ras de rutina, elegancia y comodidad que lideraron sus imperios desde el posicionamiento evolutivo de las herederas de Eva.

"Hard Chic"/ Photo Credits: The Met
“Hard Chic”/ Photo Credits: The Met

Siete son las salas en las que se divide el desfile concitado en el histórico inmueble,  situado en el número 1000 de la Quinta Avenida. Para empezar, los sorprendidos clientes tienen la ocasión de que sus medidas sean tomadas en el espacio Waist Up/ Waist Down (Cintura arriba/ Cintura abajo), backstage sin maquilladores ni fotógrafos donde se despliegan, cual escaparate de unos grandes almacenes, los primeros acordes de hilo y punto de la diseñadora transalpina nacida a finales del XIX. Una parada necesaria para acometer el resto de los niveles, bautizados con los sugerentes eslóganes de Ugly Chic, Hard Chic, Naïf Chic, The Classical Body (donde los comisarios dejan constancia de las influencias dieciochescas y decimonónicas en las obras de Schiaparelli), The Exotic Body y The Surreal Body.

"Naïf Chic"/ Photo Credits: The Met
“Naïf Chic”/ Photo Credits: The Met

Muchas veces eclipsadas por la sombra de top models y divos mediáticos de las pasarelas, las dos damas que se citan en el Met poseen un currículum más que meritorio, difícil de mantener en el complicado hábitat en el que se mueven con tacón de aguja. Por eso es aconsejable saber algo más de sus respectivas existencias, para comprender el origen de la importancia de este par de nombres.

"The Classical Body"/ Photo Credits: The Met
“The Classical Body”/ Photo Credits: The Met

Elsa Schiaparelli fue una niña de la clase media-alta del país de la Bota, con un padre decano de universidad y una casa familiar identificada como el Palazzo Corsini de Roma. Allí, entre los algodones pedregosos de la ciudad milenaria, la joven Elsa se sintió desde muy pronto entusiasmada con el arte de la confección. No tuvo que esperar mucho (en los años veinte) cuando la palaciega señora empezó a saborear las mieles del éxito, con sus vestidos asociados a una concepción surreal y dadaísta de las telas. Amiga y colaboradora de intelectuales como Salvador Dalí, Jean Cocteau y Alberto Giacometti, Schiaparelli alcanzó la fama internacional con trabajos del estilo del Skeleton Dress o el Tear Dress; a la vez que subyugaba con perfumes tales como Salut y Roi Soleil. Eran tiempos de glamur y triunfalismo alocado, en los que llegó a vestir a estrellas de la pantalla como Mae West. Al final, los cambios acaecidos con la Segunda Guerra Mundial apagaron la estrella de la romana, que tuvo que cerrar su negocio parisino en 1954.

"The Exotic Body"/ Photo Credits: The Met
“The Exotic Body”/ Photo Credits: The Met

Por su lado, Miuccia Prada (rectora actual de los destinos del emporio generado por su abuelo, Mario Prada) se doctoró en Ciencias Políticas antes de acceder al negocio de la alta costura. Confesa admiradora del legado de Schiaparelli, esta milanesa lanzó su primera colección de zapatos en 1983, y su línea de ropa ready-to-wear en 1989. Unos diseños normalmente basados en ingredientes tan actuales como la austeridad, la monocromía y la elegancia.

"The Surreal Body"/ Photo Credits: The Met
“The Surreal Body”/ Photo Credits: The Met

Las 140 piezas, aproximadamente, que se pueden observar estos días en el Metropolitan dan constancia del rigor y la seriedad con los que Schiaparelli se tomaba el comportamiento de la mujer de su siglo; misión que, unida verbalmente por Luhrmann, mantiene Prada viva y latente, y cuyas lecciones avanzadas se congregan en cada uno de sus lanzamientos con marcada filosofía easy going.

La muestra se clausurará el próximo 19 de agosto/ Photo Credits: The Met
La muestra se clausurará el próximo 19 de agosto/ Photo Credits: The Met

Más información, horarios y entradas en http://www.metmuseum.org

Leave A Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Choose your language