La Mostra veneciana pacta con el Diablo

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Alexandr Sokurov consigue el máximo premio con su obra "Faust"
Alexandr Sokurov consigue el máximo premio con su obra "Faust"

Cuando el pasado domingo, el jurado de la 68 edición del Festival de Venecia nombró el filme Faust, del siberiano Aleksandr Sokurov, como el ganador del León de Oro; la tranquilidad pareció dominar el espíritu otrora contestatario del reputado director, nacido en las extensiones esteparias. La grandeza de su visión, a ritmo de fotogramas enlazados, sobre el mito del hombre que vendió su alma a Satanás para lograr poder o juventud –que inmortalizaron para la posteridad las palabras de autores tan excelsos como Johann Wolfgang Goethe y Christopher Marlowe– mereció el máximo galardón de un certamen ya de por sí sobresaliente; en el que también destacaron cintas de gran calado cinematográfico, como las presentadas por David Cronenberg y Roman Polanski.

El cineasta siberiano adapta la historia según el texto de Goethe
El cineasta siberiano adapta la historia según el texto de Goethe

Pero una de ellas debía ser la vencedora; y en ese terreno el responsable de trabajos como el polémico y aparentemente poco comprendido Father and Son (2003) fue quien tuvo que subir al escenario en la ciudad de los canales, para atar con cordel de seda traída desde el este de Los Urales la estatuilla del felino dorado.

Hanna Schygulla vuelve a ponerse delante de las cámaras para el filme
Hanna Schygulla vuelve a ponerse delante de las cámaras para el filme

Rodada en escenarios naturales de la República Checa, Islandia y Austria, Faust es una película complicada y a la vez intensamente humana; en la que quedan puestas de manifiesto las debilidades de los individuos, cuando se deben enfrentar a su propia decrepitud. En esos momentos de intervalo ciertamente infernal, Mefistófeles aparece como una figura casi apegada al concepto de Celestina, destinado a apaciguar el desaliento del protagonista, y a la vez procurarle la tortura eterna de un futuro sin posibilidad de redención divina.

La joven rusa Isolda Dychauk es uno de los descubrimientos de la película
La joven rusa Isolda Dychauk es uno de los descubrimientos de la película

Conocedor de sobra de los mecanismos que manejan los poderosos para mantenerse en la cumbre, Sokurov destila vitriolo histórico en un mito que supuestamente vivió en Alemania, a caballo entre el siglo XV y el XVI. El alumno y amigo del genial Andréi Tarkovski, durante los años del Lenfilms y de la lucha en las barricadas contra la censura soviética, viaja con su cámara a través de los lugares más sombríos que alberga el alma de Fausto: un señor con rostro pálido y desencajado al que da vida el actor televisivo de origen teutón Johannes Zeiler. A su lado, el reparto se compone de una ilustre dama y musa de Fassbinder como Hanna Schygulla; sin olvidar la presencia alentadora de la joven de dieciocho primaveras Isolda Dyuchauk y de los camaleónicos Georg Friedrich y Antoine Monot Jr.

Murnau fue el autor de la versión más célebre sobre el mito de "Fausto"
Murnau fue el autor de la versión más célebre sobre el mito de "Fausto"

Algunos de los críticos presentes intentaron ver en esta obra del filmador de la epopeya El arca rusa una especie de continuación con respecto a la trilogía sobre gobernantes de catadura dictatorial, que grabó hace un tiempo el vástago de militar; pero la ausencia de una identificación clara con un dirigente concreto indica que la identificación de este título con una especie de tetralogía es simplemente una manera de rizar el rizo. Faust se erige como una personal propuesta que versa sobre un tema eterno en la literatura y por ende en la existencia del ser humano; una adaptación que no escatima la utilización de personajes célebres, como el caso de Richard Wagner (no hay que olvidar que el compositor bávaro creó siete canciones para acompañar la primera parte del texto firmado por Goethe). Así, este largometraje toma la distancia apropiada con respecto a Moloch (movie que trataba la figura de Hitler, y que data de 1999), Telets (2001, sobre Lenin) y Solntse (2005, relativa al emperador nipón Hirohito).

Se piensa que el verdadero doctor Fausto existió entre los siglos XV y XVI, en Alemania
Se piensa que el verdadero doctor Fausto existió entre los siglos XV y XVI, en Alemania

No obstante, pese a la pátina de reconocimiento históricista y del uso de un verismo a lo Robert Bresson que suele alentar la producción de Alexandr Nikolayevich, puede establecerse un cierto paralelismo entre este Fausto y el que realizó en 1926 F. W. Murnau. Ambos poseen la fiereza en sus imágenes, con unas secuencias susceptibles de cautivar la retina y el subconsciente de los que asisten a su proyección. Por lo menos, eso tiene en común la creación del ruso con la inigualable versión del cineasta de la Alemania de la República de Weimar; y, aunque pueda antojarse poca cosa, es mucho más que lo que se puede hallar con respecto a la perspectiva de entonación eminentemente clásica que auspiciaron Richard Burton y Nevill Coghill, en su película Doctor Fausto (1967, según la pieza escrita por el irónico y sabio dramaturgo Christopher Marlowe).

El pacto entre un hombre y Mefistófeles siempre ha seducido a los públicos de todas las generaciones
El pacto entre un hombre y Mefistófeles siempre ha seducido a los públicos de todas las generaciones

En esencia, Faust ha triunfado por sus dotes artísticas; aunque también es comprensible su poder de seducción en un mundo en el que la honorabilidad queda normalmente sentenciada por cualquier clase de pacto existencial o materialista; ya sea con el Diablo o con el banco.

Johannes Zeiler encarna al protagonista en el premiado largometraje de Sokurov
Johannes Zeiler encarna al protagonista en el premiado largometraje de Sokurov
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