Series míticas: Los vengadores

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La producción de la extinta ABC de Gran Bretaña comenzó su periplo en 1961
La producción de la extinta ABC de Gran Bretaña comenzó su periplo en 1961

Han transcurrido casi cuatro décadas desde el lejano 1977, y la televisión ha dejado de ser analógica, para transformar su señal en el universo digital terrestre; por su parte, los aparatos han metamorfoseado sus prestaciones a través del plasma y la Alta Definición (HD), cuando no exhiben sus cualidades técnicas en 3D (gafitas psicodélicas incluidas). Sin embargo, en ese baúl de imágenes aliñadas con el aceite de la nostalgia a seiscientas veinticinco líneas; aún quedan como inmaculadas -pese a los lustros quemados- las luchas sin cuartel, contra las conspiraciones más complicadas, del agente del bombín John Steed y su inseparable compañera del ceñido mono de cuero, la inigualable Emma Peel.

El primer episodio en color data de 1967
El primer episodio en color data de 1967

Los Vengadores es una de esas series insuperables en ingenio, fantasía, imaginación, glamur, y muchos más adjetivos que producciones con más medios y de egolatría contemporánea no han podido siquiera rozar. De 1961 a 1969 y en las temporadas de 1976 a 1977 -bajo el título de Los nuevos vengadores-, esta creación original de un tal Sydney Newman lideró -sin asomo de sonrojo- una de las épocas más gloriosas del electrodoméstico que impera en el salón hogareño, y que al fin conseguía sacudrise el calificativo de caja tonta.

El actor inglés Patrick McNee empezó a encarnar a John Steed con 39 años
El actor inglés Patrick McNee empezó a encarnar a John Steed con 39 años

La génesis de Los vengadores es bastante curiosa. Allá por 1961, los espectadores de Gran Bretaña acudían fielemente y en grandes cantidades a su cita con el serial Police Surgeon, una obra que narraba las andanzas de un médico forense llamado Geoffrey Brent, al que dotaba de físico el intérprete inglés Ian Hendry (quien ya ha había dejado constancia de sus tablas ante la cámara en películas como Repulsión, de Roman Polanski). La finalización de la historia del facultativo provocó que los dirigentes de la ahora inexistente ABC (Associated Britsh Corporation) pensaran una manera de continuar sacando beneficios a una estrella como Hendry. A tal efecto, surgió The Avengers, que en un principio iba a estar protagonizada por el mencionado actor; dando vida al doctor David Keel: un señor que sufre a palo seco el asesinato de su prometida. Ante tal acto de violencia, el galeno planea la comprensible venganza; juego mortal en el que le acompaña un agente del servicio secreto que responde a la identidad de John Steed; y para el que los jefes de casting habían seleccionado a Patrick McNee (Londres, 1922).

El serial alcanzó sus mayores logros artísticos en las temporadas de Emma Peel
El serial alcanzó sus mayores logros artísticos en las temporadas de Emma Peel

Pero Ian Hendry era un profesional en alza, y dejó Los vengadores en la temporada de 1962 a 1963. Semejante deserción obligó a los responsables de la ABC a elaborar un nuevo reparto. Ahora, el elenco estaría constituido por John Steed (Patrick McNee), el doctor Martin King (John Rollason), la rubia y exuberante Venus Smith (Julie Stevens) y la inteligente y mordaz antropóloga viuda Cathy Gale (Honor Blackman). La apuesta les salió más que afortunada, aunque los más avispados del equipo observaron que dos de los personajes destacaban sobre el resto en las preferencias de la audiencia: John Steed y Cathy Gale.

McNee y Rigg constituyeron una de las parejas más exitosas de la televisión del Reino Unido
McNee y Rigg constituyeron una de las parejas más exitosas de la televisión del Reino Unido

Así, entre 1963 y 1964, Patrick McNee y Honor Blackman (Londres, 1927) se hicieron con el protagonismo absoluto. Ese fue el verdadero nacimiento de Los vengadores. Durante cuarenta y tres episodios, el elegante agente encarnado por el vástago de un famoso criador de caballos y la británica de moda desplegaron química, humor, intriga y misterio. Sin embargo, la fama de Blackman no fue de las que pasaron desapercibidas; además, la carrera de la actriz estaba aún en diseño. Por eso, la capitalina no dudó en dar el “sí quiero” al cine, cuando Guy Hamilton la requirió como Pussy Galore en Goldfinger (1964): la conocida aventura del espía ligón de nombre James Bond, cuando la creación de Ian Fleming poseía el carisma de Sean Connery.

Diana Rigg finalizó su trayectoria en "Los Vengadores" para conertirse en una chica Bond
Diana Rigg finalizó su trayectoria en "Los Vengadores" para conertirse en una chica Bond

Después de este hecho, Steed volvió a quedarse compuesto y sin pareja televisiva; aunque la soltería del educado gentleman no iba ser muy duradera; ya que en 1965 asomó su cabeza en el paltó de Los vengadores una entonces desconocida Diana Rigg (Doncaster, Yorkshire, Reino Unido, 1938). Pocos podían imaginar, que esa chica criada en las bambalinas de los escenarios de la tierra de Shakespeare se iba a convertir en el icono audiovisual más seguido en las islas, durante el segundo lustro sesentero. El papel que le tocó en suerte, el de la cerebral y aeróbica Emma Peel, también ayudó no poco en la confirmación de Rigg como diva del Olimpo catódico. Los cincuenta y un capítulos que condujo al lado de McNee han firmado una parte importante de lo más sobresaliente de la historia de la TV de todos los tiempos, con episodios en los que el ingrediente narrativo de la tensión sexual no resuelta cobraba hitos de epopeya casi homérica.

Pocas producciones gozan del ingenio desplegado por la obra ideada por Sydney Newman
Pocas producciones gozan del ingenio desplegado por la obra ideada por Sydney Newman

No obstante, todo lo bueno tiene su final; y la florida era de Los vengadores pareció finiquitar su crédito, cuando en 1968 la chica encuerada de azabache (Rigg) estampó sus iniciales en el contrato ofrecido por Peter R. Hunt. Este ambicioso acto la convirtió en Tracy Di Vicenzo, otra gachí de Bond en el filme 007 al servicio de su majestad (el único que grabó el australiano George Lazenby como el guaperas James, en 1969).

La salida de Enid Diana Elizabeth Rigg sí que supuso una auténtica crisis en el serial, cuyos creadores solamente pudieron intentar rescatar con los aires renovadores de la canadiense Linda Thorson, en la piel de Tara King. La norteamericana se prolongó en el personaje 33 episodios entre 1968 y 1969; tras los cuales, la empresa financiera echó el cierre; más que nada porque el público no se resignaba a no volver a ver juntos en la misma ventana audiovisual al flemático McNee y a la descorazonadora y sarcástica Miss Rigg.

En 1976, "The Avengers" vivió una segunda juventud con "Los nuevos vengadores"
En 1976, "The Avengers" vivió una segunda juventud con "Los nuevos vengadores"

Siete años se extendió el silencio escénico de The Avengers, y únicamente pudo levantar el vuelo mediados los esperanzadores y poperos setenta. Los dos lustros de los pantalones campana y las patillas hasta la nuez animaron a los creadores originales de la serie para inventar Los nuevos vengadores. Veintiséis entregas, en las que había tramas sobre ratas gigantes y  pájaros enloquecidos, prologados por la inolvidable sintonía de Laurie Johnson fueron suficientes para demostrar que Steed y sus muchachos nunca fenecerían totalmente en el cosmos de la pantalla pequeña. Además, en esta andadura de tintes roqueros McNee se agenció un par de atractivos compañeros de avatares: el eficaz y escasamente expresivo Mike Gambit (al que puso físico el tristemente fallecido en 2007 Gareth Hunt, un estupendo intérprete que ya había despuntado con sus colaboraciones en Arriba y abajo, Espacio 1999 y Doctor Who) y la explosiva y alocada Purdey (la actriz de origen indio Joanna Lumley hizo honor al recuerdo de Emma Peel, y roció su caracterización de exotismo y sensualidad a través de sus bien torneadas piernas made in England).

En los setenta, Steed se unió a Mike Gambit (Gareth Hunt) y a Purdey (Joanna Lumley)
En los setenta, Steed se unió a Mike Gambit (Gareth Hunt) y a Purdey (Joanna Lumley)

Y ahí se acabó la andadura en formato PAL de Los vengadores; aunque Hollywood estudiara erróneamente resucitar el añejo magnetismo de Steed y Peel, en un largometraje de no muy grata resolución -y homónimamente bautizado como la serie- realizado en 1998 por Jeremiah S. Chechik… Y eso que en su metraje estaban Ralph Fiennes, Uma Thurman, Sean Connery y el genuino Patrick McNee en versión vocal…

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