Las palabras de Fitzgerald inspiran a Baz Luhrmann

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El excesivo cineasta prepara una adaptación de "El gran Gatsby"
El excesivo cineasta prepara una adaptación de "El gran Gatsby"

Por un balazo traicionero, el cuerpo de Jay Gatsby quedó inmóvil en medio de la piscina de su palacio de cristal, construido con los adoquines de la decepción constante. Allí permaneció durante un tiempo indeterminado -flotando sobre el agua y con rumor de cortinas- este caballero sin espada y abundante patrimonio, el mismo hombre de paja que apostó a escondidas su propia existencia, por salvaguardar el honor de su amada Daisy Buchanan: una muñeca rota y sin decisión, unida a un esposo que ansiaba la pareja de otro individuo. Gastby cargó con las culpas de un atropello con sangre de venganza; y el ultraje condenó al solitario millonario a un fallecimiento prematuro. Al final, se fue como había deseado: sin grandes lamentos ni revelaciones impactantes. Así comenzaba la historia de El gran Gatsby, la excelente novela con la que Francis Scott Key Fitzgerald (St. Paul, Minnesota, 1896- Hollywood, USA, 1940) surcó las penumbras de los sentimientos prohibidos, a través de unos seres incapaces de alcanzar sus sueños de juventud; abonados a las consignas de una América derrumbada por la tragedia, el misterio y la amargura.

Leonardo DiCaprio podría interpretar a Jay Gatsby
Leonardo DiCaprio podría interpretar a Jay Gatsby

La hondura dramática, de frases alimentadas con la savia de los perdedores, que logró exhibir el narrador de Suave es la noche en este texto –publicado originalmente en 1925– ha apresado con fuerza la parte creativa del realizador australiano Baz Luhrmann (Nueva Gales del Sur, 1962); animándole a completar su barroca filmografía, compuesta a base de intuición megalómana y mucha epopeya de diseño, con esta obra de desbordante humanidad y abismal romanticismo.

La británica Carey Mulligan es la preferida para encarnar a Daisy Buchanan
La británica Carey Mulligan es la preferida para encarnar a Daisy Buchanan

El responsable de Australia parece encantado con poder adaptar la célebre historia pergeñada por un autor que receló en cada página manuscrita, con vulnerabilidad bohemia, de la utopía de la felicidad. Los personajes que pueblan la producción literaria de Fitzgerald son como ejemplares de otro planeta, que interiorizan sus emociones hasta el extremo de la locura. Los tipos ideados por el natural de Minnesota no conocen los finales dichosos, ni los bálsamos deudores de las sociedades compasivas; son autodestructivos, y provocan la insatisfacción con cada acto que llevan a cabo. A semejante fauna de heroicismo escasemente reconocido pertenecen el gentil Jay Gatsby, la malcriada Daisy Buchanan, la caprichosa Mirtle y el frío Tom Buchanan. Tan solo algunos remansos de entendimiento, como el que personofica el sincero Nick Carraway en El gran Gatsby, muestran un cierto conato de esperanza en la negrura de un horizonte oscuro, mortuorio y devastador.

Fitzgerald publicó la novela en 1925
Fitzgerald publicó la novela en 1925

Sin duda, Lurhmann tiene entre manos un material narrativo de primera; aunque, si el cineasta oceánico de Moulin Rouge lo mira por el lado audiovisual, tampoco puede quejarse. Versiones del libro de Scott F. las hay para casi cualquier gusto o paladar cinéfilo. Nueve años después de la defunción del escritor de La última vez que vi ParísElliott Nugent abrió el fuego con su homónima cinta protagonizada por el mediático Alan Ladd (como Gatsby) y la fotogénica Betty Field (Daisy) en los principales papeles. Sin embargo, fue en 1974 cuando el relato de Fitzgerald conoció su traslación de mayor empaque y calidad en el séptimo arte. El cerebro de semejante producción fue el realizador británico Jack Clayton (el genial artista que firmó uno de los mejores títulos del género del terror psicológico con Suspense, y que bordó la idea del romanticismo malsano en Un lugar en la cumbre). Ya en el cénit de su carrera profesional, Clayton se dejó llevar de la mano del cosmos descrito por el narrador nacido en St. Paul, para grabar una obra de tempos precisos y milimétricos; en la que se pasaba con la fiereza de la contención de la sobriedad parsimoniosa a lo desgarrado de las pasiones truncadas por la realidad. Tal trabajo de maestría escénica fue posible, en gran parte, gracias a la estrella de sus actores protagonistas: Robert Redford (captó sin problemas el encanto de Gatsby) y Mia Farrow (su aspecto de frágil ausencia mostró a una Daisy difícil de superar). Un equipo técnico más que notable (el mismo Francis Ford Coppola se encargó del guion) contribuyó a hornear un filme que ganó dos Oscar en la ceremonia de 1975 (los destinados al Mejor Vestuario y a la Banda Sonora).

La versión más recordada hasta la fecha es la realizada por Jack Clayton en 1974
La versión más recordada hasta la fecha es la realizada por Jack Clayton en 1974

Después de un largometraje de altura como el mencionado del creador de Brighton, una adaptación televisiva rodada en 2008 (con Mira Sorvino y Toby Stephens, a las órdenes de Robert Markowitz) completa el repaso por las traducciones al lenguaje audiovisual del inmortal argumento.

Mia Farrow y Robert Redford dieron vida a la pareja protagonista en la película de los setenta
Mia Farrow y Robert Redford dieron vida a la pareja protagonista en la película de los setenta

Es lógico pensar que Luhrmann presentará una visión particular y sorpresiva de los amores desafortunados de Jay y Daisy. Con semejante meta, el director australiano está seleccionando un reparto moldeable y versátil, para el que está testando los nombres de Leonardo DiCaprio (el intérprete de Titanic repetiría con Baz, después de que ambos colaboraran con resultados más que eficaces en 1996, para Romeo+Julieta), Carey Mulligan (la actriz inglesa de Nunca me abandones se ocuparía de Daisy), Isla Fisher (como Myrtle) y de Tobey Maguire (tras renunciar a seguir en el disfraz de Spider-Man, la star de El buen alemán está hambrienta de proyectos en los que destacar, y el role ofrecido de Nick Carraway bien podría ponerle nuevamente en el candelero).

El filme de Clayton se hizo con dos Oscar en 1975, y contó con Francis Ford Coppola en calidad de guionista
El filme de Clayton se hizo con dos Oscar en 1975, y contó con Francis Ford Coppola en calidad de guionista

A tenor del currículum en la dirección del oceánico, tal vez los escenarios poco dados a las excentricidades de Fitzgerald no se ajusten demasiado al barroquismo conceptual que suele exponer el cineasta de Nueva Gales del Sur. No obstante, los títulos del autor de Moulin Rouge se caracterizan por encomendarse a la ausencia de catalogaciones rutinarias. Aún habrá que esperar al estreno de la cinta para comprobar los resultados; pero lo que sí se puede asegurar de antemano es que El gran Gatsby no pasará desapercibida, aunque simplemente sea por la riqueza de matices que despliega su emotiva trama.

A primera vista, parece que la contención narrativa de Fitzgerald no casa muy bien con el estilo de Luhrmann
A primera vista, parece que la contención narrativa de Fitzgerald no casa muy bien con el estilo de Luhrmann
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