Crítica de cine: Sombras tenebrosas


Mitómano y nostálgico, a la vez de gótico y amante confeso del género fantástico, Tim Burton rinde su particular tributo a una de las series que más le marcaron durante la infancia: un producto de vampiros maquillados y afiladas fauces melladas por el atrezo, que comenzó su andadura catódica allá por 1966. Animado por la inquietante atmósfera de ultratumba, con la que los responsables de la obra de la pequeña pantalla asustaron a miles de espectadores durante 594 episodios, el director de Big Fish se mete de lleno en el universo de cartón piedra ideado a finales de la época sesentera, armado simplemente con su extraño sentido del humor y un arcón insondable de escenografía clásica.

Burton traduce con pericia de flautista de Hamelin la trama orquestada en torno a la familia Collins, clan de satánicos influjos cuyo patriarca es un vampiro llamado Barnabas (Johnny Depp); y entre los que se hallan una dictatorial matriarca (Michelle Pfeiffer), un advenedizo heredero masculino (Johnny Lee Miller) y un par de críos definidos por la licantropía y la capacidad para concitar a los muertos. En ese paisaje humano, donde las brumas existenciales son casi tan espectrales como las de las maldiciones que aquejan a la pintoresca familia, es donde Tim despliega sus bártulos, para imponer su estilo desenfadado, deudor de muchos maestros de la claqueta en eso de provocar los gritos de las audiencias.

Como direfencia casual con respecto a su modelo audiovisual, la cinta del filmador estadoundense tiene lugar -a lo largo de su mayor arco secuencial- en el año 1972; aunque lo mejor de la película –por lo menos desde el punto de vista narrativo- está presente en los prolegómenos dieciochescos de la acción, cuando el protagonista era de carne y hueso, sin incisivos crecientes. Con una técnica discursiva y combinatoria entre los textos Perrault y de los hermanos Grimm, el autor de Ed Wood introduce al espectador en el hábitat de Collinwood; un ejercicio que lleva a cabo con pericia de encantador de argumentos, estimulando la parte sensible y emocional –al tiempo que la añoranza pretérita de una infancia de monstruos y hechiceros- de los que han pagado su entrada.

Un listón tan alto, como el ingeniado por Burton para dar las pinceladas iniciales de su filme, habría supuesto un baremo demasiado elevado en otros colegas para mantener el tipo durante el resto del metraje; pero el marido de Helena Bonham Carter consigue salir airoso de la empresa, con su capacidad para exhibir una evolución dramática convenientemente misteriosa y cómica, cínica y proactiva.

En esa hibridación de intenciones es en el terreno en el que crece el enganche de Sombras tenebrosas, como si se tratara de un experimento de laboratorio, cuya distinción viniera más por la dirección artística que por la excesiva utilización de los efectos especiales. Con esta asunción filosófica, el cineasta logra introducir su propuesta en un mundo en el que se siente sumamente a gusto, y donde reside la práctica totalidad de sus gestas curriculares: testimonios en movimiento de claroscuros fantásticos y de storyboards diseñadas contra el cansancio.

Esto se traduce en una apuesta clara y sincera por lustrar el largo a base de las interpretaciones, con un mimo milimétrico y esmerado hacia los papeles principales; lo que hace que los actores brillen con una luz potente desde la primera escena en la que intervienen. En estas tesituras, la francesa Eva Green es la que se lleva la mejor parte, con su magnífica encarnación de la bella y sensual bruja Angelique Bouchard. A su lado, incluso el normalmente locuaz Johnny Depp palidece por momentos, con su caracterización como Barnabas Collins; aunque, pese a las proximidades del abismo, el actor de Piratas de Caribe siempre se salva de la quema absoluta mediante alguna ocurrencia graciosa o un tic de ironía vampírica.

Tras lo expresado, está claro que Tim Burton no ha sometido su talento a la elaboración de un simple remake. Los parámetros creativos en los que se basó Dan Curtis, cuando grabó Dark Shadows, eran notablemente diferentes a los esgrimidos por el último ilustrador de Alicia en el país de las maravillas. No obstante, los tiempos que median entre ambas producciones también han cambiado. En el año en que el serial empezó su andadura, el público percibía a los hijos de Dracula como a tipos de demoniacas connotaciones, y no como a saltimbanquis del verbo. Así, las tramas que protagonizaron de 1966 a 1971 el canadiense Jonathan Frid y la excelente Joan Bennett concitaban al personal para pasar miedo; algo que la movie liderada por Johnny Depp ni siquiera esboza.

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Tim Burton viste París con sus fantasías al otro lado del espejo


El Museo del Cine dedica una completa restrospectiva sobre el trabajo del cineasta

El Museo del Cine dedica una completa restrospectiva al trabajo del cineasta

El jinete sin cabeza que amenazaba a Johnny Depp, en Sleepy Hollow, comparte tortitas con nata -y croissant regado en café- con la adolescente Alicia, en el centro artístico levantado en el número 51 de la rue de Bercy. Dentro del mismo espacio, solamente unas vitrinas más allá, Batman departe alegremente con Joker y Beetlejuice, frente a unas acuarelas servidas con un apetitoso bistec a la brasa. Todos estos personajes de látex y madera, y muchos más, están reunidos en la Ciudad de la Luz para mostrar al mundo la capacidad imaginativa del universo gótico y surrealista que acredita el responsable de Charlie y la fábrica de chocolate. Una exposición de cerca de setecientas piezas, originada en 2009 en las entrañas del MoMa neoyorquino, que desvela -en la tierra de Victor Hugo- las claves de uno de los directores de culto más admirados en la época actual.

La exposición estará abierta al público hasta el próximo 5 de agosto/ Photo Credits: Tim Burton

La exposición estará abierta al público hasta el próximo 5 de agosto/ Photo Credits: Tim Burton

El desembarco de esas obras de Tim Burton (Burbank, USA, 1958) en el Museo del Cine, también conocido como la Cinemateca francesa, hasta el próximo 5 de agosto conforman una completa y exhaustiva retrospectiva sobre este artesano, amante del clasicismo y de los ecosistemas convenientemente difuminados.  Pero el artífice de Sweeney Todd no comparece en su periplo europeo simplemente como un director al uso, sino que lo hace en su faceta creativa más integral: en calidad de pintor, escultor, dibujante, marionetista y hacedor de maquetas.

Cerca de setecientos dibujos, fotografías, storyboards y esculturas componen la muestra/ Photo Credits: Tim Burton

Cerca de setecientos dibujos, fotografías, storyboards y esculturas componen la muestra/ Photo Credits: Tim Burton

Los objetos seleccionados inciden precisamente en el trabajo libertario de un realizador poco dado al pragmatismo y a la mercadotecnia en un sentido tradicional; más interesado normalmente en dotar a sus largometrajes de una estética propia y reconocible, que en cumplir con las exigencias de los ejecutivos de una industria marcada -en la mayoría de las ocasiones- por un componente crematístico que suele lastrar los espectáculos imaginativos, destinados a perdurar en el cerebro de los espectadores. Cuando Burton se plantea un rodaje, lo hace desde el primer boceto con la conciencia de que será un proceso de expansión de corte fantasioso, procurando que el término de infinitud profesional más absoluta le guíe por caminos que muchas veces confluyen en el tenebrismo y la nostalgia, en el surrealismo y los alardes góticos, agarrado a la barandilla de los relatos y películas de referencia en el terror y la ciencia ficción.

La producción como creador del estadounidense se basa en la libertad absoluta/ Photo Credits: Tim Burton

La producción como creador del estadounidense se basa en la libertad absoluta/ Photo Credits: Tim Burton

El responsable de Eduardo Manostijeras no puede decirse que sea uno de esos autores obsesionados con el reconocimiento de los expertos, sino que lo que verdaderamente le mueve a diseñar un largometraje es la necesidad de dar rienda suelta a sus sueños y anhelos; más allá de las comprensiones de las comunidades de seguidores o de las ventas millonarias de entradas en taquilla. De esta manera, los proyectos del californiano poseen la profundidad visual y escénica que su creador les otorga mediante completos storyboards, en los que conjuga al milímetro cada una de las secuencias que posteriormente escenificará cámara en mano. Diarios de ruta que cuelgan de las paredes de la institución parisina.

El arco de obras va desde sus comienzos a principios de los setenta hasta la actualidad/ Photo Credits: Stéphane Dabrowski y La Cinémathèque Française

El arco de obras va desde sus comienzos a principios de los setenta hasta la actualidad/ Photo Credits: Stéphane Dabrowski y La Cinémathèque Française

Esas láminas, de trazos frenéticos y de neurosis en estado de eufórica duermevela, recobran la energía con la que fueron orquestadas en la exhibición que alberga la Cinemateca, compartiendo salas con teatrillos de ilusiones, figurines polícromos, lienzos en los que se atisba una cierta influencia de Francis Bacon (con similares aquelarres en pos de comprender la belleza en la monstruosa humanidad) y documentos gráficos inéditos para el gran público.

Burton se caracteriza por una continua mezcla de estilos, desde el gótico al surrealismo/ Photo Credits: Stéphane Dabrowski y La Cinémathèque Française

Burton se caracteriza por una continua mezcla de estilos, desde el gótico al surrealismo/ Photo Credits: Stéphane Dabrowski y La Cinémathèque Française

Los que adentren por los campos en penumbra surgidos de los lápices de Tim Burton se toparán, en esta aventura plagada de claroscuros, con el romanticismo obtuso y cortante de un señor que transpira fotogramas de cine de género, tanto el reconocido como el denostado. En su escala de valores hay cabida para los míticos títulos de terror de la Universal (Frankenstein, Drácula, El hombre lobo) y para las movies de saldo y efectos especiales de grano grueso, como las producidas por Ed Wood o las piezas de sala de barrio de extraterrestres pasados de maquillaje; ya que el séptimo arte es para el norteamericano un vehículo donde aposentar su mente peligrosa, en la que los discursos se convierten en excéntricas peleas de caramelo mantenidas entre Lewis Carroll, Roald Dahl, Vincent Price y Bela Lugosi.

Lo más importante para él a la hora de realizar un filme es ser fiel a sus propias emociones/ Photo Credits: Tim Burton

Lo más importante para él a la hora de realizar un filme es ser fiel a sus propias emociones/ Photo Credits: Tim Burton

Fotógrafo, inventor, videoartista, ideólogo, pop master, new age man, alter ego del doctor Frankenstein… muchas son las facetas que se pueden asociar a la personalidad del filmador de Big Fish, un espíritu más coincidente con el imaginario de Hans Christian Andersen que con el triunfalismo multimillonario de Jerry Bruckhaimer. Virtud de visionario relegado a la notoriedad con la que Mr. Tim tiene previsto impregnar sus próximas estaciones curriculares: el remake en stop-motion de su corto de los ochenta, bautizado como Frankeenweenie; y la actualización de la serie de televisión vampírica de los sesenta popularizada bajo el nombre de Dark Shadows.

Los varios centenares de objetos hablan de un hombre con una imaginación heterogénea e influenciada por un cierto clasicismo/ Photo Credits: Stéphane Dabrowski y La Cinémathèque Française

Los varios centenares de objetos hablan de un hombre con una imaginación heterogénea e influenciada por un cierto clasicismo/ Photo Credits: Stéphane Dabrowski y La Cinémathèque Française

Más información en http://www.cinematheque.fr

Un Van Helsing presidencialista


Timur Bekmambetov adapta al cine una célebre obra de Grahame-Smith

Timur Bekmambetov adapta al cine una célebre obra de Grahame-Smith

Los chupasangre no respetan ni a los inquilinos de la Casa Blanca. Puestos a mordisquear a los humanos, en busca de saciar su hambre de hemoglobina, los hijos de la noche no distinguen si succionan a un mendigo, a una prostituta, a un donante de semen o a un gobernante. Por eso, hay que estar muy alerta con el hacha, el agua bendita, los crucifijos y los ajos rocieros; ya que no existe inmunidad alguna.

En "Vampire Hunter", Lincoln se dedica a dar matarile a los vampiros

En "Vampire Hunter", Lincoln se dedica a dar matarile a los vampiros

Similar botiquín de emergencia anti-nosferatus es lo que porta en todo momento, convenientemente escondido a los ojos de los medios de comunicación y oponentes políticos, el protagonista de Vampire Hunter: el genuino Abraham Lincoln. Basándose en una exitosa novela del polémico escritor Seth Grahame-Smith (el mismo que convirtió el romántico texto de Orgullo y Prejuicio en una crónica de zombis enamorados), el realizador Timur Bekmambetov (Wanted) da un vuelco ficticio y sumamente fantasioso a la existencia del decimosexto mandatario de EE. UU.

El autor de la historia es el mismo que pasó a Jane Austen por el tamiz de los zombis

El autor de la historia es el mismo que pasó a Jane Austen por el tamiz de los zombis

El argumento del filme comienza en las llanuras perdidas de Indiana. Allí, en el año 1818, Nancy –la madre de un pequeño de nueve años llamado Lincoln- muere víctima de la “enfermedad de la leche”. Sin embargo, el crío sabe que en realidad su querida progenitora ha encontrado su camino prematuro hacia el camposanto por la acción de un heredero de Drácula. Desde ese instante, el chaval se dedica a matar a todas las criaturas de afilados colmillos para acabar con el Mal. Aunque, entre tanta cacería de gama mayor, el joven tendrá tiempo para hincar los codos y llegar a lo más alto en la escala del poder fáctico en USA. La aparición, 140 años más tarde después de su muerte de unos diarios, será lo que aclare la misteriosa realidad del Sr. Lincoln.

El original literario ha sido un éxito de ventas

El original literario ha sido un éxito de ventas

Grahame-Smith intenta con una aventura tan extraña explicar la encarnizada lucha que el presidente de estatura monumental libró contra los esclavistas del sur. No obstante, cuando se bucea un poco por la biografía del natural de Kentucky, se comprende que una educación en el seno de una familia baptista es una causa mucho más probable para encontrar el comportamiento ético como adulto del mencionado personaje.

El verdadero Abraham Lincoln perdió a su madre a la edad de nueve años

El verdadero Abraham Lincoln perdió a su madre a la edad de nueve años

Fantasía aplicada a tipos que existieron de verdad es lo que propone el director de Guardianes del día para embarcarse en tan peculiar obra. Pero, ¿cómo era realmente Licoln en sus orígenes? Es cierto que la madre del mandatario falleció en 1818, por culpa de una dolencia que afectaba a las lactantes; hecho propiciado por el alumbramiento de la hermana de Abraham. Tampoco es falso que su padre carpintero se dejaba llevar por las supersticiones más rocambolescas. Sin embargo, de los vampiros afortunadamente no hay constancia; salvo en las cabezas del narrador neoyorquino y del cineasta kazako.

La protagonista del remake de "La cosa", Mary Elizabeth Winstead, encarna a Mary Todd Lincoln

La protagonista del remake de "La cosa", Mary Elizabeth Winstead, encarna a Mary Todd Lincoln

No obstante, la curiosidad animará probablemente a los espectadores, quienes –de paso- podrán contemplar una faz del gobernante asociado con la Guerra de Secesión muy alejada de otros precedentes cinematográficos, como los interpretados por Henry Fonda en el Joven Lincoln (John Ford, 1939) y Walter Huston en Abraham Lincoln (D.W. Griffith, 1930).

En cuanto al reparto de Vampire Hunter, Bekmambetov ha contado para su diabólica cinta con la presencia, entre otros, del veinteañero Benjamin Walker en la piel de Lincoln (el actor se ha caracterizado por haber hecho hasta el momento papeles secundarios, en largos como Banderas de nuestros padres, de Clint Eastwood); la espectacular Mary Elizabeth Winstead (la que fuera hija de Bruce Willis en La jungla 4.0 se está preparando para su lanzamiento definitivo con títulos tan sugerentes como el remake de La cosa, que dirige Matthijs van Heijningen Jr.) y el británico Dominic Cooper (Tamara Drewe).

Benjamin Walker se mete en la psique de este renovado y desconocido Abraham Lincoln

Benjamin Walker se mete en la psique de este renovado y desconocido Abraham Lincoln

Seguramente, la cosa no pasará más que de un juego -más o menos bienintencionado- sobre la figura de uno de los nombres clave en el devenir de los acontecimientos planetarios en la segunda mitad del siglo XIX. Pero, sería de agradecer aconsejar a los que visionen la propuesta del realizador de Los guardianes de la noche, que no se crean lo que ocurre en la pantalla; y que lean los hechos tal cual sucedieron en el arco existencial de Abraham Lincoln. Y, si tras la degustación de Vampire Hunter desean seguir disfrutando con la creatividad de ultratumba de Grahame-Smith, desde aquí se les emplaza al estreno de Dark Shadows: el remake de la homónima serie de televisión que prepara Tim Burton, y cuyo guion corre a cargo del hacedor de best sellers.

El kazako Bekmambetov está preparando el rodaje de "Wanted 2"

El kazako Bekmambetov está imbuido en el rodaje de "Wanted 2"

Los simios quieren volver a imperar en las salas


Tim Burton fue el último director en adaptar la trama de los orangutanes, gorilas y chimpancés habladores

Tim Burton fue el último director en adaptar la trama de los orangutanes, gorilas y chimpancés habladores

Pierre Boulle retorció la idea darwiniana del eslabón perdido, al hacer que los monos mejoraran en inteligencia a los hombres. La aparente superioridad genética en la que se creían aposentados los humanos quedaba pisoteada, cual margaritas en un camino de paso, en el libro del imaginativo escritor; unas páginas en las que el vello a mansalva ganaba la batalla a la depilación, para situarse en lo más alto de la escala evolutiva. El planeta de los simios presentaba la descrita realidad existencial; y su genialidad para sorprender con una ciencia ficción cercana y terrible dio origen a una saga cinematográfica, que convirtió la historia del autor en pura leyenda de culto.

La película "El planeta de los simios", de Schaffner, será siempre recordada por su secuencia final

La película "El planeta de los simios", de Schaffner, será siempre recordada por su secuencia final

Después del silencioso fracaso que supuso la revisión del clásico de Boulle por la rocambolesca lente de Tim Burton en 2001, el británico Rupert Wyatt (The Escapist) retoma libremente la atmósfera del texto impreso para montar una nueva experiencia fílmica, poblada con los arquetipos de los carismáticos personajes literarios. Rise Of The Apes es el título del largometraje que prepara el cineasta inglés; y, aunque aún no han trascendido muchos datos respecto al argumento, parece que el guion tendrá lugar en los momentos iniciales de la sublevación simiesca. El descubrimiento de la capacidad cerebral de algunos especímenes de laboratorio llevará en el largo a los peludos animales a comprobar que, con el asesoramiento de un líder, pueden hacerse con el imperio de los incautos y soberbios hombres y mujeres.

Charlton Heston consiguió en el filme de 1968 una de sus mejores interpretaciones

Charlton Heston consiguió en el filme de 1968 una de sus mejores interpretaciones

El solicitado James Franco (entre otras actividades, será el presentador de la gala de los Oscar, ha publicado un libro, ha finalizado una carrera universitaria, prepara su doctorado, y está cosechando elogios continuos tras su interpretación en 127 horas, de Danny Boyle) encabeza el reparto de una película en la que también colaboran activamente, entre otros, Brian Cox (Red), Andy Serkis (el Golum de El señor de los  anillos) y la guapa Freida Pinto (Slumdog Millionaire).

James Franco es el protagonista de "Rise Of The Apes"

James Franco es el protagonista de "Rise Of The Apes"

Tras echar un vistazo a la trama de Rise Of The Apes parece que la inspiración de Wyatt hubiera residido, sobre todo, en las obras Huida del planeta de los simios (Don Taylor, 1971) y La conquista del planeta de los simios (J. Lee Thompson, 1973); productos en los que una multitudinaria rebelión de parientes próximos de la mona Cheeta azotaba a la Humanidad, sometiendo su ecosistema a la dominación animal. Estas obras son las que, probablemente, tendrían que haber dado comienzo a la mítica saga en la pantalla grande setentera; pero, como ocurre en el volumen de Boulle, el final se transforma en el principio; o al revés.

La cinta e Schaffner dio origen a una completa saga en versión de celuloide

La cinta e Schaffner dio origen a una completa saga en versión de celuloide

En concreto, el periplo por el séptimo arte de la historia del literato fantástico comenzó en 1968, cuando Frankiln J. Schaffner rodó El planeta de los simios. El espectacular maquillaje de los actores dio mucho que hablar en ese tiempo de euforia hippy. A pesar de contar con un presupuesto que hoy en día sería más propio de un proyecto indie, Schaffner sacó petróleo de una cinta en la que quedó inmortalizada la escena final; en la que George Taylor (Charlton Heston) descubría a lomos de un caballo que el planeta siniestro que él esperaba abandonar era en realidad la destrozada ciudad de Nueva York (la Estatua de la Libertad, derrotada sobre la arena, fue lo que le otorgó la inevitable pista).

El cuestionamiento de lo que hace humano al hombre es uno de los temas principales en la novela de Boulle

El cuestionamiento de lo que hace humano al hombre es uno de los temas principales en la novela de Boulle

El éxito popular del largo de Schaffner sirvió para que la Fox se planteara crear una franquicia sobre el tema. Así, la segunda película de la serie en llegar a las carteleras fue Regreso al planeta de los simios (Ted Post, 1970). En ella, Taylor/Heston volvía a ejercer de conciencia humana; aunque el protagonismo se le otorgó al rubio James Franciscus. Al final, una bomba marcaba el trágico desenlace del astronauta al que encarnó con suma convicción el amigo Charlton.

La tercera entrega se tituló Huida al planeta de los simios (Don Taylor, 1971). Sin embargo, este filme fue como una regresión temporal hacia el germen del cosmos de los guerreros peludos. En él, Cornellius (Roddy McDowall) y Zira (Kim Hunter) eran estudiados por los hombres como extrañas muestras de animales habladores. Bradford Dillman (como el doctor Lewis Dixon) fue quien avisó sobre el tétrico futuro que esperaba a la Humanidad a manos de unos seres que se empezaban a resistir contra los prejuicios de sus autoproclamados dueños.

El simpático Maurice Evans estuvo genial y desconocido como el doctor Zaius

El simpático Maurice Evans estuvo genial y desconocido como el doctor Zaius

Por último, La conquista del planeta de los simios (J. Lee Thompson, 1973) fue donde se dejó constancia del establecimiento de la era de los orangutanes y gorilas. En esta obra, Roddy McDowall se transformaba en el jefe César; mientras que Claude Atkins hacía lo propio con el salvaje general Aldo y Lew Ayres como el sabio Mandemus.

Los progresivos y diversos puntos de vista hicieron perder fuelle a la saga en el séptimo arte, hasta que en 2001 Tim Burton se planteó revitalizarla. El planeta de los simios pretendió recuperar el ritmo de la primera parte interpretada por Charlton Heston; pero el responsable de Big Fish solamente logró rozar la superficie –mediante apabullantes efectos especiales- de la inquietante historia de Boulle.

Los setenta fue sin duda la época dorada a nivel audiovisual de The Planet Of The Apes, gozando incluso de su propia y homónima serie de televisión. Catorce episodios producidos en 1974, y diseñados por Jim Byrnes, volvieron a embutir en la escafandra de orangután a Roddy McDowall; a la par que los televisivos Ron Harper y James Naughton se metían en la piel de los hombres emuladores de Taylor y John “Franciscus” Brent.

En 1974, Jim Byrnes elaboró la serie de televisión "El planeta de los simios", que contó con catorce episodios

En 1974, Jim Byrnes elaboró la serie de televisión "El planeta de los simios", que contó con catorce episodios

Lo más seguro es que Wyatt habrá estudiado los errores en los que incurrió Burton a la hora de abordar la temática de índole evolutiva y existencialista de Boulle. Quién sabe, incluso podría ser el comienzo de un renacido serial capaz de llenar las arcas de la poderosa industria hollywoodiense. Tal vez, tantos fotogramas apuntando a lo mismo pongan en guardia a los compañeros que comen bananas y viven colgados de los árboles…

El vampiro más famoso hinca el diente en los Bafta


El actor londinense es toda una leyenda del cine en Gran Bretaña

El actor londinense es toda una leyenda del cine en Gran Bretaña

Cuando la noche del domingo 13 de febrero Christopher Lee (Belgravia, Londres, Inglaterra, 1922) suba al escenario a recoger el Bafta correspondiente a toda su carrera, seguro que detrás de él el conde Drácula se lamerá sus colmillos rebosantes de sangre, Fu-Manchú preparará sus gases letales para acabar con el estrellato británico y la Momia intentará estrangular a los que procuren que sus ropajes milenarios no chupen cámara. Después de más de medio siglo delante de los objetivos, el esbelto intérprete de 1,96 de estatura por fin tendrá el reconocimiento académico que se merecía; ya que el de los espectadores lo conserva desde que dio sus primeros pasos en el mundo del celuloide.

Peter Jackson le vistió de Saruman en "El señor de los anillos"

Peter Jackson le vistió de Saruman en "El señor de los anillos"

Pese a su porte aristocrático, Christopher Frank Cardini Lee siempre ha sido un actor afable, de los que es fácilmente encontrarse en el aeropuerto de cualquier capital europea o estadounidense. Su planta y su mirada de intensidad casi maligna no son de las que pasan desapercibidas, como tampoco lo hace su accesibilidad frente a las muestras de afecto de sus numerosos seguidores. La leyenda de la Hammer persigue a este antiguo oficinista londinense, quien protagonizó al lado de su colega Peter Cushing algunos de los títulos más sobresalientes de la inolvidable productora de la tierra de Isabel II. Eran tiempos de creatividad con el sello fantástico de maestros como Terence Fisher, y de obras tan destacadas como La maldición de Frankenstein (Terence Fisher, 1957) y El perro de los Barskervilles (Terence Fisher, 1959).

En "Star Wars" puso en apuros a Hayden Christensen

En "Star Wars" puso en apuros a Hayden Christensen

A partir casi de su debut a finales de los años cuarenta, Lee se especializó en papeles de malo, de criaturas que mezclaban el misterio con una hipnótica gestualidad. Esta misma capacidad le sirvió para ser el escogido para sustituir a Bela Lugosi como el mejor Drácula de toda la historia del séptimo arte, con permiso de Gary Oldman. La sociedad del primo de Ian Fleming con el personaje surgido de la pluma de Bram Stoker comenzó en 1958, cuando inmortalizó al no-muerto en el filme Drácula, de la mano del mencionado Terence Fisher. En ocho ocasiones más, el capitalino se maquilló con los incisivos afilados y los ojos inyectados en hemoglobina, mordisqueando sin pudor los blancos cuellos de sus víctimas femeninas. Sin embargo, la del vampiro no fue su única interpretación célebre, ya que el imperio de Christopher como monstruo se completó, entre otros trabajos, con su visión del maquiavélico mafioso -creado por Sax Rohmer- Fu-Manchú o con su excelente recreación del clásico del terror -sublimado por Boris Karloff en los treinta- La momia. El altísimo isleño propagó su fama durante lustros en el celuloide con más de un proyecto por temporada, a base de antagonistas que ponían en serias dificultades a los héroes más diversos.

Consiguió emular a ídolos del terror como Boris Karloff y Bela Lugosi

Consiguió emular a ídolos del terror como Boris Karloff y Bela Lugosi

Pero Christopher Lee no es de los que se quedan en el pasado, sino que –a pesar de acreditar casi ochenta y nueve primaveras- aún continúa en la brecha acudiendo puntual a los sets de rodaje. Peter Jackson, George Lucas y Tim Burton son tres de los realizadores que han podido comprobarlo en la última década. Aunque aún tiene un nutrido grupo de cintas esperando su puesta en circulación.

Fu-Manchú es uno de los papeles que ha hecho suyos

Fu-Manchú es uno de los papeles que ha hecho suyos

La primera película ya montada en la que colabora Lee, y que estará a punto de recalar en las carteleras del planeta, es The Resident. Producida por la renacida Hammer (una especie de intento por recuperar la antigua magia de la marca que cobijó a Christopher y a Cushing), la obra está grabada por Antti Jokinen; y cuenta la historia de una mujer acosada en su casa por la presencia extraña de un agresor invisible. La oscarizada Hilary Swank encabeza el reparto de un filme en el que el alter ego de Drácula hace de un anciano llamado August.

"The Resident" es uno de los largometrajes más recientes en los que ha colaborado

"The Resident" es uno de los largometrajes más recientes en los que ha colaborado

Casi a la par de The Resident,  el protagonista de Pánico en el Transiberiano regresará a las pantallas con una breve aparición en En tiempo de brujas: epopeya ambientada en el siglo XIV escenificada por el activo Dominic Sena (Operación Swordfish). El largometraje recrea las aventuras de unos soldados –cuyo líder está encarnado por Nicolas Cage- que se refugian de la Peste Negra en un monasterio. Lee se mete en la piel del cardenal D’Ambroise.

Un remake de El hombre de mimbre (Robin Hardy, 1973) también ha mantenido ocupado estos meses al actor natural del céntrico barrio de Belgravia. En concreto, se trata de The Wicker Tree, que dirige nuevamente Hardy; después de que al novelista y realizador no le gustara mucho la versión de su historia que firmó en 2006 Neil LaBute, bajo el título de The Wicker Man. En esta actualización de la película de 1973, el desencadenante de la trama es una pareja de americanos; en vez del policía setentero al que interpretó Edward Woodward (y que Nicolas Cage reprodujo para la cinta de 2006).

Un par de largos en los que solamente pone voz darán paso a dos de las apuestas más fuertes de Christopher Lee para este 2011. Por un lado, el inglés está en el reparto de la nueva creación de Martin Scorsesse, la esperada Hugo Cabret. El guion versa sobre un niño que debe crecer en el complicado París de los años treinta; y, en él, el conde Dooku hace la parte de Monsieur Labisse. En el cuadro artístico también están, entre otros, Jude Law, Michael Pitt y Emily Mortimer.

En "The Resident" trabaja al lado de Hilary Swank

En "The Resident" trabaja al lado de Hilary Swank

El otro plato fuerte que reserva el espigado intérprete anglosajón para agasajar a sus miles de fans se resume en su colaboración en The Hobbit, de Peter Jackson. Tras enfadarse un poco porque el cineasta oceánico cortó su papel en El retorno del rey -dentro de la saga de El señor de los anillos-, Lee ha recibido la recompensa de embutirse otra vez en el cuerpo del maléfico Saruman.

Todo un gusto poder continuar disfrutando de una estrella que se pirra por ser el “malo” de la peli.

El patrullero de Gotham City calienta armadura


Con "The Dark Knight Rises", Christopher Nolan completará su particular trilogía del personaje de DC

Con "The Dark Knight Rises", Christopher Nolan completará su particular trilogía del personaje de DC

Las alimañas de la noche ya echaban de menos al hombre murciélago. Este musculado individuo, marcado por el homicidio de sus progenitores y aquejado de temores infantiles, resurgirá con su coraza de ébano en 2012 para acabar con los delincuentes y asesinos, que campan por las calles de su mítica ciudad. El personaje creado en 1939 por Bob Kane y Bill Finger, dentro de la desaparecida revista Detective Comics, inunda estos meses la psique creativa del realizador británico Christopher Nolan en la que será su tercera visión del millonario convertido en justiciero.

Christian Bale repite como el hombre murciélago

Christian Bale repite como el hombre murciélago

Existe algo del tormento de D’Artagnan en las emociones cortadas a ras de papel de lija del Bruce Wayne de Nolan. La faz de Christian Bale –su protagonista fetiche- así lo reflejó, tanto en Batman Begins (2005) como en El caballero oscuro (2008). Y nada hace prever que esta cadencia hacia los infiernos turbulentos del amante de la legalidad se torne distinta en el metraje de The Dark Knight Rises. Dotado con un comportamiento ajeno a la excentricidad y cercano a la filosofía zen, el superhéroe imaginado por el responsable de Memento deambula por el asfalto persiguiendo su propia redención, amortiguando los excesos emocionales a los que se abandonan muchas de las personas que le rodean.

Los espectadores echarán de menos a Heath Ledger como The Joker

Los espectadores echarán de menos a Heath Ledger como The Joker

Esa actitud, de pistolero de western con carne de viñeta, es la que preserva la intregridad de Batman frente a enemigos tan expresivos como Joker, Pingüino o Enigma: todos ellos imágenes opuestas –casi de espejo de feria- del gachó con voz opaca, cavernosa y espectral. Bale consiguió llevar a Wayne a las antípodas de lo logrado por otros actores que lo caracterizaron, del tipo de George Clooney o Val Kilmer; incluso la presunta lobreguez de Michael Keaton, personificada en las dos producciones sobre el rey de Gotham City que rodó el particular Tim Burton, queda eclipsada por los claroscuros que presiden cada acción del papel escrito por Nolan.

El héroe de Nolan es mucho más tenebroso que lo visto en sus precedentes adaptaciones

El héroe de Nolan es mucho más tenebroso que lo visto en sus precedentes adaptaciones

Como viene siendo habitual en este tipo de proyectos, poco ha trascendido aún en cuanto al argumento; pero bien se puede especular al respecto. Si medios del estilo de TotalFilm tienen razón y el actor Joseph Gordon-Levitt (Origen) se incorpora definitivamente a la filmación, tal vez el largometraje se complacerá en mostrar a un renacido Enigma o a un Pingüino algo más esbelto que el encarnado por el irrepetible Burgess Meredith o el maquillado Danny DeVito.

Sin embargo, lo que si es digno de mención es el elenco interpretativo más o menos asegurado. Junto a la repetición de la estrella galesa de The Fighter en la piel de Batman, está previsto que colaboren nuevamente en el serial de celuloide Gary Oldman (como el policía desencantado Jim Gordon); Michael Caine (el mayordomo Alfred) y Morgan Freeman (el inventor de las empresas de Wayne, Lucius Fox). A estos se suma la incorporación de la bella y camaleónicamente eficaz Anne Hathaway (dando vida a Selina Kyle).

Uno de los atractivos del filme es su nutrido reparto

Uno de los atractivos del filme es su nutrido reparto

Es una lástima que el prematuramente fallecido Heath Ledger se haya tenido que quedar fuera de esta tercera entrega, ya que su interpretación como The Joker, para El caballero oscuro, fue más que resaltable. Tanto es así, que lo más probable es que Nolan opte por otros malvados de la saga de las historietas de DC para suplir la ausencia del señor de las sonrisas hirientes.

Tim Burton fue el director que puso a Batman en el Olimpo cinematográfico, en 1989

Tim Burton fue el director que puso a Batman en el Olimpo cinematográfico, en 1989

El perro de Tim Burton regresa del Más Allá


La película se basa en un corto de 1984, grabado por Burton

La película se basa en un corto de 1984, grabado por Burton

La muerte, con su guadaña y su esquelética presencia, es un personaje recurrente en la filmografía del esposo de Helena Bonham Carter. Las tinieblas y los abismos existenciales, envueltos en paisajes góticos y descripciones teñidas de la oscuridad de Edgar Allan Poe y su afinidad por el misterio de ultratumba, son paraísos atrayentes para el cineasta de Eduardo Manostijeras. Allí, entre espectros y maldiciones eternas, el cerebro de este californiano de cincuenta y dos años se mueve con soltura; saltando con agilidad entre las lápidas de las historias narradas con los ecos del Averno.

"Frankenweenie" tiene similar aspecto visual a "La novia cadáver"

"Frankenweenie" tiene similar aspecto visual a "La novia cadáver"

Un texto de reconocida tradición terrorífica y hasta demoniaca,  como es Frankenstein de Mary Shelley, sirve de inspiración a Tim Burton para hacer un remake de un antiguo corto suyo de animación, titulado Frankenweenie; que filmó en 1984, cuando todavía era un jovenzuelo con ínfulas de autor que despuntaba más allá del horizonte de lo simplemente comercial. El argumento de un perrillo llamado Sparky y de su inteligente dueño Víctor se sacude el polvo del desván cinematográfico con el fin de transformarse en un largometraje, con una factura superior en dinero y pretensiones mucho más ambiciosas que el original. Sin embargo, la trama es la misma: un niño devuelve la esencia vital a su mascota fallecida prematuramente por un accidente de coche. Sin embargo, el can ya no es el encantador animalillo de antaño, sino una especie de monstruo de extraña procedencia espiritual.

Tras su largo de animación, el californiano tiene previsto hacer el remake de "Dark Shadows"

Tras su largo de animación, el californiano tiene previsto hacer el remake de "Dark Shadows"

Disney se asocia a la productora del responsable de Alicia en el país de las maravillas para acompañarle en una aventura en la que el creador desplegará la totalidad -o parte- de su arsenal visual. Tal es el interés despertado en el mundillo del artisteo que la cinta, ya en proceso de rodaje, cuenta con las experimentadas voces de Winona Ryder, Catherine O’Hara, Martin Short y Martin Landau, entre otras celebridades.

"Dark Shadows" narraba la historia de unos vampiros de los que causaban miedo

"Dark Shadows" narraba la historia de unos vampiros de los que causaban miedo

Una vez finalice esta empresa de ficción por ordenador, el director estadounidense de la melena extravagante tiene previsto meterse de lleno en otro remake; en este caso el relativo a la macabra y terrorífica serie de televisión Dark Shadows. El serial –creado por Dan Curtis- tuvo sus días de gloria entre 1966 y 1971, y contaba las peripecias vampíricas de Barnabas Collins y de sus familiares y amigos sedientos de sangre. Jonathan Frid fue el intérprete encargado en la obra de la pequeña pantalla de poner físico al nosferatu principal del clan; papel que en la revisión de Burton podría recaer en su actor fetiche: el exitoso y polifacético Johnny Depp.

Los personajes creados por Dan Curtis estuvieron atemorizando a los espectadores de 1966 a 1971

Los personajes creados por Dan Curtis estuvieron atemorizando a los espectadores de 1966 a 1971

Mia Wasikowska suma clásicos


"Jane Eyre" está dirigida por Cary Fukunaga

"Jane Eyre" está dirigida por Cary Fukunaga

El particular y algo excéntrico director Tim Burton dio a esta joven australiana -nacida en Camberra hace veintiún años- su gran oportunidad, cuando la escogió entre miles de aspirantes para encarnar el papel principal en Alicia en el país de las maravillas (2010). La espigada chica, de mirada oscura y piel marmórea, por aquel entonces solamente tenía en su haber curricular un ramillete de productos audiovisuales de calado medio, entre los que resaltaban sus colaboraciones en la cinta bélica Resistencia (Edward Zwick, 2008) y la obra aérea de reivindicación feminista Amelia (Mira Nair, 2009). Pero nada se podía asemejar en la carrera de la actriz oceánica al personaje que le entregó el responsable de Eduardo Manostijeras, basado en las novelas El país de las maravillas y A través del espejo, de Lewis Carroll.

"Alicia en el país de las maravillas" supuso el bautismo cinematográfico de Wasikowska

"Alicia en el país de las maravillas" supuso el bautismo cinematográfico de Wasikowska

La adaptación de Burton no fue de las de lanzar cohetes, ya que la liberalidad con la que recreó el espíritu del texto del genial autor británico no resultó del gusto de todos. Además, la extraña capacidad discursiva se perdía lamentablemente ante una puesta en escena demasiado barroca y desconcertante (tan pronto humorística como casi de absurda e insuficiente crítica social). Sin embargo, Mia Wasikowska sí que brilló; y aprovechó con contundencia una innata capacidad interpretativa que no hacía mucho intentaba abrirse camino entre el espinoso campo minado por la impactante presencia de estrellas del porte de Daniel Craig y Hilary Swank.

La actriz da vida a la institutriz protagonista

La actriz da vida a la institutriz protagonista

Ha pasado ya un año desde este comienzo tan mediático, y la muchacha desea -comprensiblemente- empezar a apuntalar sus posibilidades en el mundillo del séptimo arte. Ante tal objetivo, y sacando partido a su físico especialmente dotado para encarnar a damas de épocas pasadas, Mia acaba de finalizar el rodaje de una nueva versión de Jane Eyre: el volumen con el que Charlotte Brontë alcanzó el beneplácito de la inmortalidad literaria, envuelta en un romanticismo de complacencia casi gótica, en el que se mezclaban a partes iguales la pasión y el misterio.

Cary Fukunaga dirige esta producción, en la que Wasikowska da vida a la institutriz del título, una mujer de orígenes desafortunados que se enamora del dueño de la propiedad en la que trabaja: el señor Edward Rochester. Una esposa fantasmal, un caserón de los de espíritus en pena, sentimientos contradictorios y secretos del corazón, difíciles de ser expresados por la acción carcelaria de una sociedad represiva con los comportamientos fuera de carta, son los ejes de coordenadas que dibujan los trazos del argumento de Jane Eyre. Junto a la Alicia de Burton, el cada vez más solicitado Michael Fassbender se encarga del papel de Rochester; mientras que Jamie Bell, Judy Dench y Sally Hawkins también aportan sus ragos y habilidades dramáticas a lo largo del metraje.

La versión anterior de "Jane Eyre" data de 2006

La versión anterior de "Jane Eyre" data de 2006

La película de Fukunaga se suma, de esta manera, a la gran pléyade de versiones que el texto de la hermana mayor de las Brontë ha conocido, desde que se inventó lo de grabar imágenes en movimiento. Todas ellas componen un número nutrido de fotogramas colmados con el fuego interno de la buena literatura, que conoció sus mejores cotas de calidad a través del filme Alma rebelde (Joan Fontaine y Orson Welles hicieron de la pareja protagonista a las órdenes de Robert Stevenson, en 1943) y un dueto de recreaciones de Jane Eyre fechado en 1983  (serial elaborado por la BBC, con Timothy Dalton y Zelah Clarke) y 1996 (largo de Franco Zeffirelli, que contaba con William Hurt y Charlotte Gainsbourg encabezando el reparto).

La televisiva Susanna White fue la última realizadora, hasta el actual proyecto de Fukunaga, en escenificar las palabras de la narradora de El tutor. Para ello, contó con la inestimable colaboración de Ruth Wilson (como Jane) y Toby Stephens (un señor Rochester pelirrojo).

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